La actriz española Penélope Cruz se une al reparto de voces de la película «Toy Story 5», junto a los cantantes Bad Bunny y Bizarrap, para dar vida a un nuevo personaje -un juguete olvidado por la tecnología- en la versión en español para España y Latinomérica.
Disney y Pixar informaron del cameo de Penélope, que pondrá voz a un nuevo personaje, Flamenco, que forma parte de la comunidad de juguetes olvidados que viven en una casita abandonada del jardín. El puertorriqueño Bad Bunny pondrá voz a Pizza con Gafas de Sol y el argentino Bizarrap a Gnomo de Jardín, recuerda el comunicado.
«Hola, soy Penélope Cruz, y en ‘Toy Story 5’ soy la voz del Flamenco, un pobre juguete del que se olvidan con la llegada de la tecnología. He disfrutado muchísimo grabándolo y espero que vosotros también cuando la veáis», afirma la actriz española, ganadora de un Oscar y destacada figura de la industria cinematográfica, en el vídeo promocional de su participación en el filme.
La película se estrenará en cines el 17 de junio, dirigida por el ganador de dos premios Oscar, Andrew Stanton («Finding Nemo» y «Finding Dory») y codirigida por Kenna Harris (‘Ciao Alberto’), según el comunicado de la compañía de entretenimiento, que recuerda que esta nueva entrega de Toy Story cuenta, de nuevo, con banda sonora de Randy Newman, también ganador de un Oscar.
Los protagonistas de la saga, Buzz Lightyear, Woody, Jessie y el resto de la pandilla, se enfrentan a un nuevo reto cuando conocen a «Lilypad», una tableta electrónica con forma de rana que amenaza con eclipsar a los juguetes tradicionales y captar toda la atención de Bonnie, actual propietaria de este singular grupo de muñecos.
«Toy Story» se estrenó en 1995, convirtiéndose en el primer largometraje de animación realizado completamente en ordenador. La segunda entrega llegó en 1999, «Toy Story 3» en 2010 y «Toy Story 4» en 2019. Estas dos últimas recaudaron más de mil millones de dólares en todo el mundo.
Penélope Cruz está feliz en Cannes tras el éxito cosechado por «La bola negra», pero también está encantada por el «maravilloso» trabajo de su marido, Javier Bardem, en «El ser querido» y por el compañerismo de los equipos de las tres películas españolas en la competición del festival.
No hubo rivalidad, asegura en una entrevista con EFE, entre «La bola negra», de Javier Ambrossi y Javier Calvo; «El ser querido», de Rodrigo Sorgoyen, y «Amarga Navidad», de Pedro Almodóvar, fue un triplete histórico español en la lucha por la Palma de Oro de Cannes.
«He visto las tres y me encantan y he visto tanto compañerismo aquí este año, pero de verdad, y eso no se ve siempre porque nuestra industria, pues a veces puedes ver mucha competitividad», pero este año la felicidad por la alta representación española en la competición ha contagiado a todos, señala la actriz, que ha cambiado el negro de su traje en la rueda de prensa por un luminoso blanco.
Las tres películas han sido muy bien recibidas en Cannes, especialmente el «maravilloso» trabajo de Bardem en el filme de Sorogoyen, pero todos se alegran por el otro y hay «mucha celebración hacia lo de los demás», afirma la actriz madrileña.
Incluso apunta que ayer el equipo de «La bola negra» tenía una comida con el delegado general del festival, Thierry Frémaux, y Almodóvar se acercó para verlos a todos allí.
«Creo que cuanto más potenciemos eso en nuestra industria, mejor nos irá, porque tenemos un cine maravilloso que cada vez vuela más y viaja por todo el mundo y se recibe con tanto cariño», reflexiona.
El actor español Javier Bardem, de 57 años, en Cannes. EFE/EPA/SEBASTIEN NOGIER
Además considera que el público español también responde cuando una película funciona. «Yo voy mucho al cine y lo noto en las salas», resalta la protagonista de «Volver».
Mucha gente está trabajando para lograr que sobreviva el cine en su formato clásico. Ese «ritual de llenar una sala de cine, de ir con tu familia y tener ese momento en donde todo se para, los móviles se apagan», una forma de respeto al trabajo de tantas personas porque, agrega, es muy difícil sacar una película adelante.
Un gran susto de salud
Tanto, que todo el mundo hace sacrificios, como lo que ha contado ella esta mañana en la rueda de prensa de Cannes. Su médico le llamó para decirle que tenían sospecha de un posible aneurisma cerebral y media hora después estaba rodando una de sus escenas en «La bola negra».
¿Por qué ha decidido contarlo? «Porque como estoy sana y gracias a Dios todo salió bien, tengo tantas ganas de celebrarlo que me apetece compartirlo».
«Y también porque muchas veces uno no cuenta esas cosas como no sé, por pudor, pero creo que es bonito compartir lo que pasa en un rodaje , cómo es realmente un trabajo de equipo, cómo si uno falla, todo lo demás falla y lo que supone parar un día o dos días un rodaje, la presión que eso conlleva», explica.
La película manda, asegura la actriz, que sin embargo se apresura a decir que pudo rodar porque el médico le dio permiso y que, si hubiera tenido que parar, ‘los Javis’ la habrían apoyado «al cien por cien».
También ha querido compartir algo suyo con las personas que han vivido su misma situación y que a lo mejor no han recibido después la noticia de que era una falsa alarma.
Y apenas media hora después de recibir la noticia que luego se quedó en una falsa alarma, Cruz se subió en un tanque, en una escena que no había ensayado y que es una de las mejores del filme de ‘los Javis’.
Ella interpreta a una cupletista y se había preparado el número con las bailarinas pero no sabía que iba a tener que subirse a un tanque y que iba a estar rodada por varios cientos de soldados.
«Ellos querían que fuera una sorpresa y trabajaron con los soldados cinco horas antes de que yo entrara con el tanque y con las bailarinas», recuerda sonriente. Fue «increíble» e impactante.
Es la forma habitual de trabajar de Ambrossi y Calvo, que preparan este tipo de sorpresas a los actores para conseguir una verdad profunda en las interpretaciones.
«Es como con los niños en ‘La Mesías’. ¿Cómo consiguen esa verdad en esas escenas? Porque les dedican mucho tiempo a cualquier personaje, a todos los figurantes, como si vas a estar diez filas allí detrás de 300 personas, van a estar contigo y vas a saber en qué situación estás, cuál es tu misión. Dedican muchísimo tiempo a eso y los admiro muchísimo», asegura.
Penélope Cruz rodó parte de sus escenas en «La bola negra», la cinta de Javier Calvo y Javier Ambrossi que aspira a la Palma de Oro del Festival de Cannes, pensando que podía tener un aneurisma cerebral, aunque el médico le aseguró que podía seguir trabajando.
«Empecé a llorar», compartió la intérprete en una rueda de prensa junto al resto del equipo de la cinta, que fue estrenada anoche en la alfombra roja del Palacio de Festivales con una ovación de más de 15 minutos al final de la proyección (una de las más largas de la historia del certamen francés).
Cruz (Alcobendas, 1974) se enteró de la noticia, que finalmente fue una «falsa alarma», a raíz de una llamada de su médico, que la citó para ir a realizarse pruebas unos días después.
Se encontraba a punto de salir a filmar una de las escenas más icónicas de la película, en la que su personaje, una cupletista llamada Nené, sale a cantar entre soldados subida en un tanque.
Como el médico le aseguró que podía seguir trabajando, Cruz decidió no decirles nada a ‘los Javis’ al menos hasta terminar esa escena, para la que los dos directores llevaban ya 5 horas trabajando con todos los figurantes. Y después fue a los únicos del equipo a los que se lo contó, hasta que las pruebas despejaron sus temores.
Es «uno de los momentos, que recuerde, como más surrealistas», reflexionó la ganadora de un Oscar por «Vicky Cristina Barcelona» (Woody Allen, 2008), al recordarse subida en un tanque «pensando que tenía un aneurisma».
Es una anécdota que Cruz pensó en guardarse para sí, pero que al final prefirió compartir públicamente en Cannes para ilustrar la intensidad de las situaciones que se comparten a veces en un rodaje.
«Creo que a veces hay que contar estas cosas», dijo, que son «cosas que vivimos juntos, a veces, y hay que salir adelante».
Ser parte de algo «importante»
Cruz se declaró «muy fan» de ‘los Javis’ y contó que quería trabajar con ellos desde hacía tiempo. Por eso no dudó en decir que sí al breve papel que los directores tenían para ella en el que es su segundo largometraje, a pesar de que los creadores de la serie ‘La Mesías’ se lo propusieron con reparos, al considerar que era demasiado pequeño para una actriz tan prestigiosa.
Pero ella aseguró que no decide en función del tamaño del encargo, sino por «querer ser parte de algo que te importa».
«Sabía, en mi corazón, que era algo importante», expresó, y «no solo en nuestro país».
Dijo que lo que han hecho los Javis «es algo muy grande», porque a veces una película llega más al corazón que los libros de texto, y que para muchos adolescentes y veinteañeros esta puede ser una puerta de entrada a la figura del escritor Federico García Lorca.
Su personaje, además, encarna la «posibilidad de libertad», algo a lo que da mucho peso porque siempre siente «una reacción muy fuerte» con lo que no le parece «justo». Es algo que afortunadamente ha podido aportar a los roles con los que ha construido su carrera, en especial con Pedro Almodóvar, su «maestro».
Opinó que siempre es «especial» venir a Cannes, desde su primera vez con 25 años siendo una «niña», ya que en la Croisette ha vivido momentos muy mágicos, como el estreno de «Volver» en 2006 (película con la que se llevó el premio de mejor interpretación femenina junto al resto de sus compañeras de reparto).
«Pero es verdad que el pase de anoche me recuerda a los momentos más fuertes que he vivido aquí en el festival», aseguró, aunque ya no sea la «niña de la mesa», sino una veterana a la que le salía algo de instinto «maternal» en la alfombra roja.
«Tampoco tengo edad de ser vuestra madre, no os equivoquéis», le lanzó entre risas a los directores y a sus compañeros de reparto masculinos presentes en la rueda de prensa.
«La bola negra», el filme que Javier Ambrossi y Javier Calvo presentan en la competición de Cannes, recibió este jueves más de 15 minutos de aplausos en su pase de gala en el festival, mientras que la crítica internacional alaba la propuesta «cautivadora» y «emocionante» del filme.
Los realizadores, muy emocionados, se abrazaban con todos los miembros de su equipo, desde Penélope Cruz a Guitarricadelafuente o Miguel Bernardeau, ante la atenta mirada de Tilda Swinton.
Las lágrimas asomaron en los ojos de Penélope Cruz -que se fundió en un abrazo con Swinton-, Ambrossi y Calvo, que no paraban de agradecer los aplausos del público. Y Guitarricadelafuente hacía pases de toreo entre los ‘oles’ de sus compañeros.
«Hace 90 años Federico García Lorca fue asesinado por el fascismo porque era gay. A todos los que piensan que vamos a retroceder en nuestra lucha por los derechos LGTBIQ+, tengo malas noticias, porque estamos aquí esta noche con este increíble reparto y equipo», dijo Ambrossi.
Calvo añadió que ‘La bola negra’ es una «película queer, grande y ambiciosa, hecha por dos directores queer, maricones y tres protagonistas gays». «Ninguno soñamos que fuéramos a protagonizar una película, tener una voz ni mucho menos estrenar en el Festival de Cannes y aquí estamos».
Y quiso citar una frase de Lorca: «Hay que recordar hacia mañana». «Queremos hablar por los que no pudieron hablar, ni vivir ni amar, a los que asesinaron, para que no vuelva a pasar».
El filme parte de una obra inacabada de Federico García Lorca para construir una historia de tres hombres homosexuales en tres épocas distintas: Carlos (Milo Quifes) en 1932, Esteban (Guitarricadelafuente) en 1935 y Alberto (Carlos González) en 2017.
Miguel Bernardeau y Lola Dueñas también participan en esta película, que cuenta con dos colaboraciones destacadas, las de Penélope Cruz y Glenn Close.
Las críticas de los medios internacionales reconocen la ambición de la película, la frescura de la propuesta y las actuaciones de Penélope Cruz y Lola Dueñas, pero también apuntan a un exceso de metraje (algo más de dos horas y media) y a un estilo grandilocuente.
El más positivo es The Hollywood Reporter, que señala que «la cautivadora mezcla de sensibilidad pop contemporánea y cine clásico posee una potencia embriagadora que nos transporta en un viaje épico, conmovedor y a menudo divertido, lleno de recuerdos y fantasía».
«Ya era hora de que tuviéramos una epopeya bélica gay de esta magnitud, profundidad e inventiva», además de señalar que «el maximalismo no tiene por qué ser prerrogativa exclusiva de las superproducciones de Hollywood».
Mientras que uno de los columnistas de The New York Times afirma que «la competencia de Cannes ha recibido una inyección de adrenalina con ‘La bola negra’, un tríptico gay épico y emocionante de los Javis».
«¡Amor! ¡Guerra! ¡Cameos de Penélope Cruz y Glenn Close! Es una candidata segura al Óscar en todas las categorías, así que espero que pronto reciba una importante nominación», agrega.
‘La bola negra’ «resulta más cautivadora cuando se adentra en los recovecos de la música popular, el teatro y la danza española, como en el vibrante episodio de Cruz, o cuando desarrolla personajes secundarios como la mordaz madre de Alberto, Teresa, interpretada con entusiasmo por Lola Dueñas, actriz habitual de Almodóvar», señala la revista Screen.
Pero, «la grandilocuente estructura de ‘La bola negra’ se basa en premisas narrativas mínimas. Da la sensación de ser una película construida para transmitir un mensaje bueno y admirable».
Variety considera que la película de los Javis «es en parte misterio literario y en parte elegía queer, lírica por momentos y ampulosa por otros», pero «hay suficiente material cinematográfico sólido y convincente como para despertar nuestro interés en saber qué harán a partir de ahora» los cineastas.
Penélope Cruz, Bruce Springsteen y Walter Salles serán homenajeados por el Museo de la Academia, en Los Ángeles, durante su gala anual de recaudación de fondos, que tendrá lugar el 18 de octubre de 2025.
Cruz recibirá el premio Icono, que celebra a un artista cuya carrera ha tenido un impacto global significativo; Salles recibirá el premio Luminaria, que se otorga a un artista cuyas contribuciones han ampliado las posibilidades creativas en el cine; mientras que Springsteen será el primero en recibir el premio Legado, que honra el trabajo de un artista que ha inspirado a generaciones.
Se espera que el cantante estadounidense también ofrezca una actuación durante la gala en la que el actor Bowen Yang recibirá el Premio Vantage que reconoce el talento emergente.
«Nos honra reconocer a Penélope Cruz, Walter Salles, Bruce Springsteen y Bowen Yang, narradores cuya influencia ha resonado con fuerza en el cine y más allá de sus fronteras», declaró Amy Homma, directora y presidenta del Museo de la Academia, en un comunicado.
El evento, que se ha llevado a cabo durante los últimos cinco años, tiene como objetivo recaudar fondos para respaldar las exposiciones del museo, sus iniciativas educativas y actividades públicas, como proyecciones, programas dirigidos a estudiantes de primaria y secundaria, y esfuerzos para ampliar el acceso tanto del público general como de la comunidad local de Los Ángeles.
La gala del año pasado, en el que se homenajeó a personalidades como Quentin Tarantino o Rita Moreno, recaudó más de 11 millones de dólares, de acuerdo con el museo.
Este año, el director Jon M. Chu, el rapero Common, las parejas Viola Davis y Julius Tennon, Robert Downey Jr. y Susan Downey, así como Jennifer Hudson y Alejandro Ramírez Magaña, ejercerán como copresidentes de la ceremonia.