Etiqueta: política cubana

  • El nieto de Raúl Castro, de discreto guardaespaldas al centro del tablero político en Cuba

    El nieto de Raúl Castro, de discreto guardaespaldas al centro del tablero político en Cuba

    Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, pasó en pocas semanas de mantenerse fuera del foco público a posicionarse como una figura relevante en el escenario político de la isla.

    Su nombre cobró notoriedad tras reportes que lo vinculan con contactos entre Cuba y Estados Unidos, lo que lo coloca en el centro de posibles conversaciones bilaterales, aunque hasta ahora no existe confirmación oficial.

    Medios estadounidenses señalaron que el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo comunicaciones directas con Rodríguez Castro e incluso habría habido reuniones con su entorno en Washington.

    El ascenso de su perfil ocurre en un contexto complejo para Cuba, donde confluyen factores políticos, económicos y de seguridad, en los que su cercanía al poder lo convierte en un actor estratégico.

    En las últimas semanas, también fue visto en reuniones de alto nivel del gobierno cubano, pese a no ostentar cargos públicos conocidos que justifiquen su participación, lo que alimenta las especulaciones sobre su influencia.

    Rodríguez Castro, de 41 años, nació en La Habana dentro del núcleo del poder político. Es hijo de Débora Castro y del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, quien dirigió durante años el conglomerado empresarial militar Gaesa.

    Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro (de camisa azul) mostrado en la televisión estatal cubana en un pequeño anfiteatro del Palacio de la Revolución, junto al general de brigada José Amado Ricardo Guerra, secretario del Consejo de Ministros y miembro del buró político. EFE

    Este grupo empresarial controla aproximadamente el 40 % del producto interno bruto de Cuba, lo que lo convierte en uno de los pilares económicos del país y en un eje clave dentro del sistema estatal.

    Desde joven, Rodríguez Castro tuvo acceso directo a los círculos de poder tras mudarse con su abuelo, lo que consolidó su cercanía con la élite gobernante y su papel dentro del entorno político.

    Formado en instituciones militares y graduado en Contabilidad y Finanzas, posteriormente se integró a la seguridad del Estado como escolta de su abuelo, una función que mantuvo durante años.

    Tras la muerte de su padre en 2022, surgieron versiones sobre una posible influencia en la supervisión de Gaesa y otros ámbitos económicos, aunque no se ha confirmado que ocupe un cargo formal.

    Su figura, marcada por la combinación de vínculos familiares, experiencia en seguridad y presunta cercanía con estructuras económicas, abre interrogantes sobre su rol en eventuales reformas o negociaciones con Estados Unidos.

     

  • El exilio cubano exige la salida del castrismo para liberar Cuba

    El exilio cubano exige la salida del castrismo para liberar Cuba

    Líderes del exilio cubano en Florida afirmaron que Cuba no podrá alcanzar la libertad política ni superar su crisis económica mientras el llamado “régimen castrista” permanezca en el poder, incluso si se producen cambios en la presidencia del país.

    El opositor y exprisionero político José Daniel Ferrer aseguró que cualquier transición política será insuficiente si la estructura del poder vinculada a la familia Castro continúa controlando el Estado.

    «La única manera de que Cuba sea verdaderamente libre y democrática e, incluso, que el pueblo cubano salga de la miseria extrema en que esta viviendo, es con los Castro fuera del poder», dijo Ferrer.

    El disidente agregó que el eventual relevo del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, no cambiaría la situación política de la isla si el sistema de poder se mantiene intacto.

    «Mientras los Castro estén en el poder en Cuba, no importa si es (Díaz) Canel a quien tienen de presidente (…), la situación va a seguir siendo la misma», añadió el opositor, quien reside en Miami.

    Las declaraciones se producen en medio de reportes sobre conversaciones entre Washington y La Habana, en las que participarían el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro.

    Estas negociaciones ocurren en uno de los momentos más difíciles para la economía cubana en décadas, con una profunda crisis energética, escasez de combustible y una creciente emigración.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reforzó la presión sobre La Habana al devolver a Cuba a la lista de países patrocinadores del terrorismo e imponer nuevas sanciones financieras.

    Además, tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela, Washington suspendió el suministro de petróleo venezolano hacia Cuba y advirtió que podría imponer aranceles a los países que exporten crudo a la isla.

    Ferrer señaló que el diálogo entre ambos gobiernos podría ser positivo si conduce a una transición política en Cuba.

    «Las conversaciones no están mal, siempre que establezcan un itinerario rápido de salida de los Castro del poder y de transición a la democracia en Cuba», expresó.

    Ramón Saúl Sánchez, líder del Movimiento Democracia y también exiliado en Miami, coincidió en que el cambio político es imprescindible y pidió la liberación de los presos políticos.

    «Cualquier fórmula que se intente con Cuba tiene que comenzar con la liberación de los presos políticos y culminar con el fin de ese régimen dictatorial de 70 años que ha destruido la nación cubana», explicó.

    El activista también expresó preocupación por que Cuba pueda seguir un camino similar al de Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro, donde Estados Unidos respaldó una transición liderada por figuras cercanas al antiguo gobierno.

    «El pueblo de Cuba no quiere cambiar de tirano ni anda buscando un amo, quiere ser libre», afirmó.

    Luis Zúñiga, integrante de la Asamblea de la Resistencia Cubana, aseguró que la recuperación del país debe comenzar con una transformación política profunda.

    «Yo no creo en un cambio económico sin un cambio político. Ahí están los ejemplos históricos de China y Vietnam, donde se producen cambios económicos y ningún cambio político», advirtió.

    Mientras el exilio cubano debate el futuro político de la isla, millones de ciudadanos en Cuba enfrentan apagones prolongados, escasez de combustibles y limitaciones en los servicios de salud.

    Según el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la situación económica y social refleja que el gobierno cubano está cerca del colapso, aunque el mandatario ha reiterado su advertencia sobre una posible “toma de control amistosa de Cuba”.

     

  • Nieto de Raúl Castro aparece en actos clave del Gobierno cubano

    Nieto de Raúl Castro aparece en actos clave del Gobierno cubano

    Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, apareció este viernes por primera vez en la televisión estatal de Cuba participando en dos reuniones gubernamentales de alto nivel, en un contexto marcado por reportes sobre supuestos contactos entre autoridades cubanas y el gobierno de Estados Unidos.

    La presencia de Rodríguez Castro llamó la atención porque no se conoce que ocupe cargos oficiales dentro del Gobierno, el Partido Comunista de Cuba (PCC) o las Fuerzas Armadas, instituciones que concentran el poder político en la isla.

    Hasta ahora, su aparición pública estaba ligada principalmente a su función como responsable de la seguridad personal de su abuelo, el exmandatario Raúl Castro, en actos oficiales donde permanecía en un segundo plano.

    En esta ocasión, sin embargo, Rodríguez Castro asistió por cuenta propia a los encuentros, sentado junto a representantes del Gobierno cubano y miembros del buró político del PCC, uno de los principales centros de poder del país.

    La primera reunión fue encabezada por el presidente de Cuba y primer secretario del PCC, Miguel Díaz-Canel, quien informó a dirigentes del partido y del Consejo de Ministros sobre contactos recientes entre representantes del gobierno cubano y funcionarios estadounidenses.

    Las imágenes difundidas por la televisión estatal mostraron al nieto de Raúl Castro sentado en la primera fila del anfiteatro del Palacio de la Revolución, junto al general de brigada José Amado Ricardo Guerra, secretario del Consejo de Ministros.

    Rodríguez Castro también fue captado durante una conferencia de prensa de Díaz-Canel en la que el mandatario abordó temas como los contactos con Estados Unidos, la crisis energética en la isla, un incidente relacionado con una lancha rápida y la polémica sobre ayuda humanitaria procedente de México.

    En ninguna de las dos apariciones la televisión estatal mencionó su nombre ni explicó oficialmente su presencia en los encuentros, lo que ha alimentado especulaciones sobre su creciente influencia dentro del círculo de poder cubano.

    Medios estadounidenses como Axios y Miami Herald lo han señalado como posible interlocutor de la parte cubana en contactos con funcionarios del Departamento de Estado de EE.UU., incluido el secretario Marco Rubio.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado en varias ocasiones en las últimas semanas que su administración mantiene conversaciones con representantes del gobierno cubano, aunque La Habana negó durante semanas cualquier negociación antes de reconocer recientemente que existieron contactos.