Etiqueta: políticas migratorias

  • Senado de EE.UU. bloquea fondos y cierra parcialmente Seguridad Nacional

    Senado de EE.UU. bloquea fondos y cierra parcialmente Seguridad Nacional

    El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) entró este sábado en un cierre administrativo parcial luego de que legisladores demócratas y republicanos no lograran un acuerdo para financiar las políticas migratorias de la Administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    Se trata de la tercera paralización gubernamental desde el regreso del mandatario a la Casa Blanca. A diferencia de las dos anteriores —una que se extendió por 43 días entre octubre y noviembre, y otra de casi cuatro días a inicios de este mes— esta solo afecta al DHS, entidad que agrupa varias de las agencias más estratégicas del país.

    El Senado intentó aprobar este jueves un proyecto de ley impulsado por los republicanos para financiar la institución hasta septiembre, pero la propuesta fue bloqueada por casi todos los demócratas. Estos argumentaron que el plan no imponía límites suficientes a las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cuyas redadas han provocado protestas y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minéapolis, Minnesota.

    El receso legislativo programado en ambas cámaras, controladas por el Partido Republicano, podría prolongar el cierre del DHS. La institución emplea a más de 270,000 personas y más del 90 % continuará trabajando durante la suspensión presupuestaria, aunque sin recibir salario hasta que se resuelva el impasse.

    Agencias impactadas por la falta de fondos

    El cierre no afecta al resto del Gobierno federal, cuyo presupuesto fue aprobado hasta septiembre. La medida impacta únicamente a las agencias bajo el DHS, entre ellas el ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Guardia Costera, el Servicio Secreto y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA).

    La mayoría del personal es considerado esencial, por lo que deberá permanecer en funciones sin pago temporal. En esta ocasión, los controladores aéreos no resultarán afectados, ya que dependen del Departamento de Transporte.

    ICE, eje de la disputa política

    En los últimos años, el DHS destinó aproximadamente $10,000 millones anuales al funcionamiento del ICE. Esa es la partida que permanece bloqueada en el Congreso.

    El ICE se convirtió en el rostro visible de las políticas migratorias del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su segundo mandato. Junto con el CBP, ejecutó redadas en ciudades con mayoría demócrata como Minéapolis, Minnesota, operativos que derivaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses.

    Pese a que la disputa gira en torno a esta agencia, la ley presupuestaria y fiscal promovida por el Presidente de Estados Unidos otorga margen de maniobra a la secretaria del DHS, Kristi Noem, para redistribuir fondos destinados a operaciones migratorias y garantizar el pago a los agentes, a diferencia de otras dependencias.

    Sectores con mayores repercusiones

    La Guardia Costera y FEMA mantendrán misiones críticas de rescate y atención de desastres, pero reducirán entrenamientos, viajes oficiales y actividades rutinarias. Sus miembros podrían permanecer semanas sin recibir salario si la situación se prolonga.

    El personal de la TSA también deberá laborar sin garantía de pago por tercera ocasión en este mandato. Si el cierre continúa, podrían generarse retrasos en los controles de seguridad en aeropuertos, afectando a viajeros en todo el país.

     

  • La administración Trump ha arrestado a 379,000 migrantes en un año, según ICE

    La administración Trump ha arrestado a 379,000 migrantes en un año, según ICE

    Un total de 379,000 inmigrantes fueron arrestados entre el 20 de enero de 2025 y el 20 de enero de 2026 por la administración del presidente Donald Trump, según reveló este martes el director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Todd Lyons, en una comparecencia ante el Congreso estadounidense.

    Lyons detalló que entre los arrestados figuran “más de 7,000 presuntos pandilleros y más de 1,400 terroristas conocidos o sospechosos”. El funcionario aseguró que ICE “mantiene su compromiso con los principios fundamentales de que quienes ingresan ilegalmente a nuestro país deben rendir cuentas”.

    La comparecencia ante la Cámara de Representantes ocurre en medio de crecientes tensiones por la política migratoria del gobierno de Trump, especialmente tras las redadas realizadas en Minnesota, que generaron rechazo ciudadano luego de la muerte de dos estadounidenses por disparos de agentes federales.

    El episodio ha obligado a la Casa Blanca a moderar su discurso migratorio, justo cuando los demócratas mantienen su oposición a financiar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) mientras no se reformen aspectos clave de sus operaciones.

    Entre las exigencias del bloque demócrata se encuentran restricciones al ingreso de agentes a viviendas sin una orden judicial firmada, así como la prohibición o limitación del uso de máscaras por parte de los funcionarios en operativos.

    Si no se alcanza un acuerdo presupuestario antes del fin de semana, el DHS podría enfrentar un cierre administrativo, lo que paralizaría sus funciones esenciales a nivel nacional.

     

     

  • EEUU sextuplica las detenciones de inmigrantes latinos sin antecedentes bajo Trump

    EEUU sextuplica las detenciones de inmigrantes latinos sin antecedentes bajo Trump

    La detención de inmigrantes latinos sin antecedentes penales en Estados Unidos se multiplicó por seis desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, según un informe de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) publicado esta semana.

    El estudio, basado en datos oficiales de Immigration and Customs Enforcement (ICE) entre febrero de 2025 y septiembre de 2025, muestra que un promedio mensual de 6,000 latinos sin historial criminal ingresaron a centros de detención en ese periodo, frente a cerca de 900 al mes en el mismo lapso de 2024, durante la administración de Joe Biden.

    Este notable aumento en arrestos también ha cambiado la composición de las detenciones: ahora más de uno de cada tres migrantes detenidos no tiene antecedentes penales, mientras que en 2024 esa proporción era inferior a una de cada ocho.

    El informe identifica a cinco nacionalidades que concentran tres cuartas partes de estas detenciones no criminales: México, Guatemala, Honduras, Venezuela y Ecuador. Bajo la gestión de Trump, los arrestos de mexicanos sin antecedentes crecieron casi ocho veces, llegando a 13,300; los de venezolanos se multiplicaron por 14, alcanzando 5,600. También se reportaron 8,600 guatemaltecos detenidos (8 ×), 6,000 hondureños (casi 10 ×) y 2,800 ecuatorianos(más del doble) sin historial penal.

    La investigación detalla además que casi siete de cada 10 de estos inmigrantes permanecieron detenidos 15 días o más y que alrededor del 60 % fue trasladado a centros fuera del estado donde vivían.

    Según los autores del reporte, este cambio en la política migratoria ha coincidido con un incremento de objetivos de detención en el país, con la meta de la administración de Trump de mantener un promedio diario de 100,000 personas en centros de detención, casi el doble del récord establecido en gobiernos anteriores.

    En cuanto a las deportaciones, el mismo estudio muestra que la administración Trump expulsó a casi nueve de cada 10 latinos detenidos sin antecedentes penales, dejando en libertad solo a una pequeña fracción.

     

  • El primer año de Trump marcado por récord de detenciones y políticas migratorias más severas

    El primer año de Trump marcado por récord de detenciones y políticas migratorias más severas

    El primer año del segundo mandato del presidente Donald Trump ha estado marcado por un endurecimiento sin precedentes de la política migratoria en Estados Unidos. Con más de 622,000 deportaciones, niveles récord de detenciones y una ofensiva legal contra los programas humanitarios, el Gobierno ha sido señalado por organismos internacionales por el deterioro de las condiciones humanitarias y el uso intensivo de la acción ejecutiva para imponer restricciones.

    Si bien la cifra de deportaciones está por debajo de las 778,000 registradas en el último año fiscal completo del gobierno de Joe Biden, expertos advierten que las consecuencias humanas y legales de las nuevas políticas migratorias podrían sentirse durante años.

    Para aumentar las cifras de repatriaciones, la Administración expulsó a cientos de migrantes a al menos 14 países distintos al de su origen, entre ellos Camerún, El Salvador, Polonia, Ruanda y Sudán del Sur, una estrategia que ha sido duramente cuestionada en tribunales.

    Detenciones históricas y denuncias de abusos

    Las detenciones alcanzaron un promedio de más de 73,000 personas bajo custodia, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001. Según el American Immigration Council, “el Gobierno está encarcelando a cientos de miles de personas —la mayoría sin antecedentes penales— en un sistema de detención severo que hace casi imposible pelear sus casos o lograr la libertad”.

    Organismos como Amnistía Internacional y la ACLU han denunciado condiciones inhumanas, hacinamiento y abusos físicos y psicológicos en los centros de detención. El año 2025 fue el más mortífero en al menos dos décadas, con más de 30 fallecidos bajo custodia del ICE.

    Fotografía de archivo de agentes de inmigración. EFE
    Fotografía de archivo de agentes de inmigración en una redada. EFE

    ICE duplicó su fuerza y cambió tácticas

    El número de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aumentó de 10,000 a 22,000 efectivos, muchos desplegados en ciudades demócratas como Chicago y Mineápolis, donde han sido señalados por tácticas violentas y operativos sin identificación.

    Desde que Trump regresó al poder, ICE ha realizado al menos 30 redadas con uso de armas de fuego, según el portal especializado The Trace. Además, agentes comenzaron a ocultar su rostro con pasamontañas y utilizar vehículos sin distintivos.

    Organizaciones civiles también alertan sobre el arresto de más de 170 ciudadanos estadounidenses detenidos por error en redadas migratorias. ICE ha extendido las detenciones a cortes de inmigración y oficinas del USCIS, afectando incluso a personas que acudían a trámites de naturalización o eran cónyuges de ciudadanos.

    Fin de programas humanitarios y amenaza al TPS

    El Gobierno lanzó una ofensiva para eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de 11 países, incluyendo Venezuela, Haití y Honduras, así como para anular el programa de ‘parole’ humanitario implementado por la administración Biden.

    Como resultado, más de un millón de personas que ingresaron legalmente al país han quedado en riesgo de deportación.

    “Inconscientemente están premiando al que fue ilegal y nunca intentó legalizar su estatus; esa gente tiene más beneficios que la persona que trató de hacerlo de la manera correcta”, lamentó el abogado de inmigración Juan Molina, con sede en Houston.

    La frontera sur estadounidense reporta menos encuentros de migrantes este año. / archivo.

    Frontera más cerrada y caída en los cruces

    La eliminación del derecho a solicitar asilo —tanto en puertos como tras cruces irregulares— provocó un desplome en los cruces fronterizos, con un promedio de apenas 9,700 ingresos mensuales, la cifra más baja en cinco décadas.

    Las restricciones también alcanzaron la migración legal: se suspendieron visados en 75 países, se paralizó el programa de refugiados y se eliminó la lotería de visas de diversidad y mecanismos de reunificación familiar.

    Molina también criticó el lenguaje utilizado por las autoridades: “Cuando entras a la página de USCIS o sus redes sociales, hay un énfasis en ‘defender la nación’, en la idea de invasión y de una cultura homogénea, como si esa fuera la realidad del país”.

    El Migration Policy Institute (MPI) registró 38 órdenes ejecutivas firmadas por Trump relacionadas con migración hasta el 7 de enero de este año, lo que representa el 17 % del total emitido en su primer año. En total, el Gobierno ha ejecutado más de 500 acciones migratorias, la mayoría sin pasar por el Congreso.

    “El Gobierno impulsó cambios radicales en la política migratoria, sin precedentes por su amplitud y alcance, que han vuelto a EE.UU. más hostil no solo con los indocumentados, sino con migrantes de todos los estatus legales”, concluyó el MPI.

  • EEUU reportó más salidas que llegadas de migrantes en 2025 por políticas de Trump

    EEUU reportó más salidas que llegadas de migrantes en 2025 por políticas de Trump

    Estados Unidos registró una inmigración neta negativa en 2025, por primera vez en varias décadas, como consecuencia directa del endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump. Así lo reveló un informe del Instituto Brookings, publicado este martes.

    El documento señala que la diferencia entre el número de personas que ingresaron y salieron del país arrojó un saldo de entre 10,000 y 295,000 migrantes menos durante el año, lo que implica una pérdida neta de población extranjera en el país. Esta caída representa un cambio drástico frente a los años 2022 a 2024, cuando se promedió una entrada anual de 2.7 millones de migrantes.

    “El retroceso en la inmigración frenará el crecimiento de la fuerza laboral, el gasto de los consumidores y el producto interno bruto (PIB)”, advierte el estudio. Los expertos afirman que, con una fuerza laboral más reducida, se limita la capacidad de generar nuevos empleos sin presionar la economía.

    El análisis proyecta incluso cifras negativas de crecimiento laboral en 2026. Para este año, se anticipa un rango de inmigración entre una salida neta de 925,000 personas y una entrada neta de apenas 185,000, muy lejos del impulso migratorio de años anteriores.

    La caída migratoria coincide con el primer año completo de políticas de mano dura aplicadas por el presidente Donald Trump, tras su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025. Las nuevas medidas incluyen un incremento en redadas, deportaciones y restricciones más estrictas para la emisión de visas y permisos de residencia.

    La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que en 2025 más de 650,000 inmigrantes indocumentados fueron arrestados, detenidos y deportados, mientras que cerca de 2 millones de personas optaron por autodeportarse ante el endurecimiento de la legislación migratoria.

    Además, el gobierno estadounidense revocó unas 100,000 visas extranjeras durante el año, más del doble que en 2024, cuando gobernaba el expresidente Joe Biden, según cifras oficiales.

     

  • Senador demócrata pide cuentas al Gobierno Trump sobre detención de ciudadanos en Illinois

    Senador demócrata pide cuentas al Gobierno Trump sobre detención de ciudadanos en Illinois

    El senador demócrata por Illinois, Dick Durbin, ha pedido explicaciones al Gobierno del presidente Doanld Trump sobre la detención de por lo menos 40 ciudadanos estadounidenses en las redadas migratorias realizadas en Chicago (Illinois) y alrededores en el operativo Midway Blitz.

    En una carta a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, divulgada este miércoles, el legislador, uno de los miembros de mayor rango del Comité Judicial, criticó a la administración por su enfoque en la aplicación de las leyes migratorias y por mentir.

    Dijo que su oficina ha documentado «la supuesta detención de por lo menos 40 ciudadanos estadounidenses solo en Illinois, entre finales de agosto y principios de noviembre de 2025».

    Noem afirmó recientemente que ningún ciudadano estadounidense ha sido detenido en las redadas realizadas en Chicago por la Operación Midway Blitz.

    “Eso es falso”, declaró el senador en una carta de seis páginas dirigida a Noem, en la que exige respuestas sobre las detenciones.

    «La inquietante realidad es que muchos ciudadanos estadounidenses han sido atrapados en la redada indiscriminada y violenta de la administración Trump en todo el país», escribió Durbin.

    «Agentes armados y enmascarados han arrestado agresivamente a ciudadanos estadounidenses; los han empujado a vehículos sin identificación; los han atacado con pistolas eléctricas, les han dado puñetazos y les han disparado balas de pimienta; y, en algunos casos, los han detenido injustamente en centros de detención migratoria durante días, incluso semanas».

    La carta de Durbin cita informes de prensa con ejemplos de ciudadanos detenidos con violencia y obligados a probar su estatus con documentos, para ser dejados en libertad después de días de reclusión en centros migratorios.

    “A pesar de que los agentes federales de inmigración están deteniendo ilegalmente a ciudadanos en acciones de control, y aunque la mayoría de los estadounidenses piensa que la represión migratoria del presidente Trump ha ido ‘demasiado lejos’, la administración está redoblando sus estrategias en redes sociales”, escribió Durbin.

    “En respuesta a las críticas, los representantes del DHS a menudo han desviado la atención o emitido declaraciones defensivas, engañosas o demostrablemente falsas”, escribió.

    Durbin concluyó su carta solicitando, antes del 16 de este mes, registros que muestren el número total de ciudadanos estadounidenses arrestados durante las actividades de control migratorio desde el 20 de enero, imágenes de cámaras corporales relacionadas, denuncias de arrestos injustificados y documentos relacionados con su capacitación y prácticas de registro, entre otros asuntos.

  • El 80% de los latinos en EEUU desaprueban políticas migratorias y económicas de Trump

    El 80% de los latinos en EEUU desaprueban políticas migratorias y económicas de Trump

    Una encuesta del Pew Research Center reveló que el 80 % de los latinos en Estados Unidos considera que las políticas del presidente Donald Trump afectan negativamente a la comunidad hispana. El estudio también destaca que el 71 % de los encuestados cree que el mandatario ha excedido los límites en materia de deportaciones.

    La investigación, realizada entre 8,046 adultos hispanos, analiza la percepción sobre su situación durante el primer año del segundo mandato de Trump, comparándola con la visión que se tenía entre 2017 y 2021. El sondeo confirma un incremento del temor frente a la política migratoria actual.

    De acuerdo con los datos, un 52 % de los latinos teme que ellos mismos o personas cercanas puedan ser deportadas. Esta cifra representa una tendencia al alza en comparación con el 42 % registrado al inicio del primer mandato, y el 56 % observado en marzo de este año.

    La desaprobación del trabajo presidencial también se refleja en otros aspectos: el 70 % de los latinos rechaza la forma en que Trump está manejando su administración, mientras que el 65 % expresa desacuerdo con la política migratoria implementada desde la Casa Blanca.

    En cuanto a la economía, el 61 % de los encuestados considera que las decisiones económicas del presidente han afectado sus condiciones de vida. Cerca del 50 % asegura tener dificultades para costear gastos básicos como alimentación, vivienda o servicios médicos.

    A pesar de este panorama, el estudio muestra una mezcla de pesimismo y esperanza. Mientras la mayoría mantiene una visión negativa del rumbo económico del país, aproximadamente la mitad de los latinos espera una mejora en su situación financiera personal durante el próximo año.

    El apoyo de la comunidad hispana al presidente también ha disminuido entre sus propios votantes. Aunque el 81 % de los latinos que apoyaron a Trump en 2024 aún aprueban su gestión, esta cifra representa una baja frente al 93 % registrado durante su primer mandato.

    Por el contrario, casi la totalidad de los latinos que respaldan a Kamala Harris —candidata demócrata a la presidencia en 2024— reprueban la gestión de Trump, reflejando una marcada polarización en la opinión pública hispana de cara a las próximas elecciones.

     

  • EE.UU. elimina extensión automática de permisos de trabajo para inmigrantes a partir de este 30 de octubre

    EE.UU. elimina extensión automática de permisos de trabajo para inmigrantes a partir de este 30 de octubre

    El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos anunció el miércoles el fin de la extensión automática de 540 días en los permisos de empleo para ciertas categorías de inmigrantes, medida que entrará en vigencia este 30 de octubre. Esta decisión revierte una política clave implementada por la administración de Joe Biden, la cual buscaba aliviar los retrasos en el procesamiento de solicitudes laborales.

    Según el DHS, los extranjeros que soliciten la renovación de su permiso de empleo a partir de esa fecha “ya no recibirán una extensión automática”. El cambio se basa en una orden ejecutiva emitida por el presidente Donald Trump y responde a la intención del Gobierno de reforzar los controles de seguridad y evitar fraudes migratorios.

    El director del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), Joseph Edlow, justificó la decisión argumentando que “el enfoque ahora prioriza la seguridad de los estadounidenses por encima de la conveniencia de los extranjeros”. Según indicó, el nuevo protocolo permitirá una verificación más rigurosa de los antecedentes de quienes solicitan autorización para trabajar en EE.UU.

    Sin embargo, la medida ha generado un fuerte rechazo por parte de organizaciones proinmigrantes y expertos legales.

    Riesgo de despidos masivos

    La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) advirtió que esta decisión causará despidos masivos, afectará a empleadores y perjudicará la estabilidad económica del país.

    “Los empleadores no tendrán más opción que despedir a trabajadores en proceso de renovación”, afirmó Jeff Joseph, presidente de AILA.

    La decisión también ha sido criticada por la ONG FWD.us, que calificó la medida como “simplemente injusta” y pidió modernizar los procesos en lugar de imponer más obstáculos. Aunque el DHS confirmó que habrá excepciones para casos previstos por ley, como el Estatus de Protección Temporal (TPS), organizaciones alertan que el USCIS carece de personal y recursos suficientes para procesar a tiempo las solicitudes acumuladas.

     

  • Salvadoreña que fue obligada a autodeportarse demanda a Migración de EEUU

    Salvadoreña que fue obligada a autodeportarse demanda a Migración de EEUU

    Yessenia Ruano, una salvadoreña que fue obligada a salir de EEUU a pesar de tener una solicitud activa de visa humanitaria por ser víctima de trata laboral, ha demandado al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de ese país (ICE) de violar la ley al detener y deportar a personas que han sido víctimas de violencia doméstica o trata de personas, y que están en proceso de obtener visas T o U, diseñadas para protegerlas.

    Ruano, una salvadoreña que vivió 14 años en Estados Unidos, se vio obligada a abandonar el país junto a sus hijas ante la negativa del gobierno de Donald Trump de detener su deportación. Su caso, junto al de otras personas migrantes, es parte de una demanda federal presentada esta semana en Los Ángeles, en la que se acusa a ICE, según reveló el jueves el diario estadounidense The New York Times. 

    Según la denuncia, el gobierno estadounidense ha incumplido con las garantías legales establecidas por el Congreso en la Ley de Violencia contra la Mujer (VAWA), al implementar políticas que castigan a quienes se atreven a denunciar abusos y colaborar con las autoridades.

    “Se está traicionando el pacto legal con personas vulnerables que han dado un paso valiente al presentarse ante la justicia”, afirmó Sergio Pérez, director del Centro de Derechos Humanos y Derecho Constitucional.

    El caso de Yessenia Ruano: de sobreviviente a demandante

    La salvadoreña Yessenia Ruano, de 38 años, salió de Wisconsin en junio tras agotar todos los recursos legales. Había solicitado una visa T tras ser víctima de trabajo forzado en su ruta hacia EE.UU. luego de huir de las pandillas en El Salvador. Su esposo, sus hijas gemelas de 10 años, ciudadanas de Estados Unidos, y su perro también salieron del país semanas después.

    Ruano trabajó durante años en una fábrica de pizzas y como asistente de maestros en una escuela de Milwaukee. Incluso fue llamada a sustituir clases ante la escasez de personal. Su caso ha aparecido en varias cadenas hispanas de televisión de los Estados Unidos.

    “Sentía que por fin estaba aportando”, recordó.

    En febrero de este año, su abogada le sugirió retirar su solicitud de asilo y optar por una visa T. Aunque pidió retrasar su deportación mientras el caso estaba en proceso, ICE se negó. Ante el temor de ser separada de sus hijas, optó por regresar voluntariamente a El Salvador.

    La demanda también incluye el caso de Camila B., una vendedora mexicana de tamales detenida durante una redada de ICE en Los Ángeles, tras vivir más de 20 años en el país. En 2023, ella había solicitado una visa U tras ser brutalmente agredida.

    Asimismo, Kenia Merlos, originaria de Honduras y madre de cuatro ciudadanos estadounidenses, fue arrestada junto a su familia en un parque del estado de Washington, a pesar de tener una solicitud activa desde marzo de 2024. Está detenida desde junio.

    La administración Trump eliminó en enero de este año directrices que impedían detener a inmigrantes con solicitudes activas de protección como víctimas. Un memorando de ICE ordenó a los agentes priorizar la “aplicación total y eficiente” de las leyes migratorias, incluso en zonas sensibles como refugios, escuelas e iglesias.

    Las visas U y T, que otorgan permisos de trabajo y eventual residencia a víctimas de crímenes y trata de personas que cooperen con fiscales, han sido clave para desmantelar redes criminales. Sin embargo, el Proyecto 2025 de la Fundación Heritage, base ideológica del segundo mandato de Trump, propone eliminarlas por considerar que pueden ser utilizadas de forma fraudulenta.

    “Eliminar estos mecanismos de protección no solo pone en riesgo a las víctimas, sino que dificulta los procesos judiciales”, advirtió Erin Aiello, fiscal de Massachusetts especializada en violencia de género.

    Por su parte, la portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, respondió que “todas las personas deportadas por ICE han tenido debido proceso y una orden final de expulsión”.

    Sin embargo, activistas aseguran que los agentes están aplicando procesos acelerados de expulsión, sin dar tiempo a que las víctimas puedan presentar sus casos.

    La demanda en curso es una de al menos cinco que cuestionan el endurecimiento de la política migratoria de Trump. Mientras tanto, miles de personas que han sufrido abusos, violencia de género o explotación laboral temen ser deportadas antes de obtener justicia.

    “Mi esperanza es poder regresar algún día”, dijo Ruano, quien ahora vive nuevamente en El Salvador, esperando que su visa T sea aprobada.

  • Las remesas a México caerían un 5,8% en 2025 por falta de migrantes en EE.UU.

    Las remesas a México caerían un 5,8% en 2025 por falta de migrantes en EE.UU.

    Las remesas en México podrían cerrar 2025 con una caída del 5.8 %, alcanzando los $61,000 millones, es decir, $3,700 millones menos que en 2024, según el Anuario de Migración y Remesas México 2025, presentado por BBVA México y el Consejo Nacional de Población (Conapo).

    El economista jefe de BBVA México, Carlos Serrano Herrera, señaló que la reducción no se debe principalmente a las políticas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sino a la menor incorporación de nuevos migrantes al mercado laboral estadounidense, sumada a la fortaleza del peso frente al dólar. Estos factores provocaron que las remesas enviadas desde Estados Unidos disminuyeran 5.6 % en el primer semestre del año.

    El informe detalla que las remesas acumulan 20 meses de inestabilidad, un periodo más prolongado que el registrado tras la elección de Trump como presidente.

    “En México llevamos un tiempo donde la migración neta está cercana a cero y, por lo tanto, no podíamos esperar que las remesas siguieran creciendo si no aumenta el número de migrantes”, explicó Serrano.

    El estudio también muestra que, si la caída estuviera motivada por las medidas migratorias estadounidenses, otros países de América Latina también habrían registrado descensos. Sin embargo, las remesas crecieron en Honduras (25.3 %), Guatemala (18.1 %) y El Salvador (12.9 %).

    Serrano aclaró que el retroceso “no es catastrófico desde una perspectiva macroeconómica”, aunque advirtió que en estados con alta dependencia, como Chiapas (14.6 %), Guerrero (14 %), Michoacán (11 %), Zacatecas (10.9 %) y Oaxaca (10.3 %), sí podría impactar el consumo. A nivel nacional, las remesas representan el 3.5 % del PIB y, en los hogares receptores, hasta el 30.5 % de sus ingresos.

    Sobre el impuesto a las remesas, el especialista anticipó un impacto limitado e incluso un posible efecto positivo, al incentivar la apertura de cuentas bancarias en Estados Unidos para enviar dinero de forma más segura. Para revertir la caída, consideró necesario “fortalecer el mercado laboral” en ese país, que bajo la administración Trump “se está debilitando”.

    Deportaciones y migración

    En junio de 2025, Estados Unidos deportó a 32,000 personas indocumentadas, una cifra que, aunque superior a la de la era Biden y al primer mandato de Trump, sigue por debajo del promedio anual de 400,000 deportaciones durante la presidencia de Barack Obama. Serrano destacó que la mayoría de las expulsiones actuales son realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a personas ya establecidas en el país, a diferencia de periodos anteriores, cuando predominaban las detenciones en la frontera.

    El endurecimiento de la frontera entre México y Estados Unidos ha reducido drásticamente los cruces irregulares: en junio se registraron solo 6,000 detenciones, frente a más de 250,000 en diciembre de 2023. Asimismo, la migración de tránsito por México ha disminuido, al igual que los cruces por el Darién, que pasaron de 81,000 en un mes a apenas 200 en marzo de 2025, reflejando una menor llegada de migrantes sudamericanos a la región norte del continente.