Etiqueta: Provea

  • Amnistía a presos políticos en Venezuela avanza con dudas y críticas

    Amnistía a presos políticos en Venezuela avanza con dudas y críticas

    La amnistía promovida por la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha entrado en una fase de ralentización, con menos anuncios de liberaciones a más de un mes de su promulgación.

    La norma, aprobada el 19 de febrero, fue presentada como un paso hacia la reconciliación nacional tras años de crisis política en el país.

    Sin embargo, organizaciones y expertos han señalado dudas sobre su aplicación y alcance real, especialmente por la falta de información verificable.

    Según el director vicepresidente de la ONG Foro Penal, Gonzalo Himiob, en las últimas semanas ha disminuido significativamente el número de beneficiados.

    Advirtió que si no se libera a más de 500 presos políticos que aún permanecen detenidos, se pondría en duda la voluntad política del Gobierno.

    Además, cuestionó que no se haya desmantelado el aparato represivo, lo que, a su juicio, evidencia que la medida podría tener más un efecto simbólico que estructural.

    Hasta el 26 de marzo, autoridades reportaron 8,146 personas beneficiadas con libertad plena, aunque ONG como Foro Penal manejan cifras menores y difícilmente verificables.

    Por su parte, el coordinador de Provea, Óscar Murillo, criticó el enfoque de la ley al considerar que se presenta como un “perdón” y no como un proceso integral de reconciliación.

    También denunció falta de transparencia y discrecionalidad en la aplicación de los beneficios.

    La normativa excluye a militares y a personas acusadas de delitos como corrupción, homicidio o instigación a acciones armadas.

    Expertos coinciden en que la amnistía representa solo un primer paso dentro de un proceso más amplio que requiere reformas institucionales.

    El principal desafío, señalan, será garantizar la liberación total de los presos políticos y avanzar hacia cambios estructurales que eviten nuevas persecuciones.

     

  • Petro propone amnistía y transición democrática en Venezuela

    Petro propone amnistía y transición democrática en Venezuela

    El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reiteró este miércoles su propuesta a Nicolás Maduro de impulsar una amnistía general y conformar un gobierno de transición incluyente, como salida a la crisis que atraviesa Venezuela tras las cuestionadas elecciones de 2024.

    La petición fue lanzada a través de la red social X, en un momento en que crecen las tensiones políticas en el país sudamericano, especialmente luego de que Ana Corina Sosa, hija de la líder opositora María Corina Machado, recibiera en nombre de su madre el Premio Nobel de la Paz 2025.

    Petro, quien en ocasiones anteriores ha reconocido que las últimas elecciones venezolanas no fueron libres, hizo un llamado a construir un “gran pacto histórico y social” para superar la crisis y evitar una intervención extranjera en territorio venezolano.

    “La patria de Bolívar no debe ser invadida ni por extranjeros ni por retóricas vacías ni por cárceles del alma. La patria de Bolívar se defiende con más democracia y soberanía”, escribió el mandatario colombiano, en reacción a la noticia sobre la retención del pasaporte del cardenal Baltasar Porras.

    El cardenal venezolano fue impedido de viajar a España desde Caracas, tras hacer escala en Colombia, según denunció el coordinador general de la ONG Provea, Oscar Murillo. La denuncia también fue confirmada por el propio Petro en sus redes sociales.

    Petro advirtió que la respuesta ante una posible agresión externa “no es solo un alistamiento militar sino una revolución democrática”. Añadió que “es con más democracia como se defiende un país, no con más represiones ineficientes”.

    El cardenal Porras ha sido blanco de críticas por parte del gobierno chavista en el pasado. Tanto el presidente Maduro como el influyente dirigente oficialista Diosdado Cabello lo han acusado públicamente de conspirar junto a la líder opositora María Corina Machado.

     

     

  • Salario mínimo en Venezuela cae a medio dólar al mes pese a bonos estatales

    Salario mínimo en Venezuela cae a medio dólar al mes pese a bonos estatales

    El salario mínimo en Venezuela alcanzó este martes su punto más bajo en términos reales, al ubicarse en el equivalente a $0.50 al mes, según el tipo de cambio oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), que cotizó el dólar en 262 bolívares, la moneda local.

    El sueldo básico permanece congelado en 130 bolívares desde marzo de 2022, cuando equivalía a unos $30 mensuales, pero la fuerte devaluación de la moneda ha reducido drásticamente su valor. Aunque el gobierno entrega bonos adicionales por hasta $160, estos no inciden en prestaciones laborales, como vacaciones o aguinaldos.

    Consultado por EFE, un economista que solicitó anonimato afirmó que “es prácticamente imposible sobrevivir con ese salario”, y señaló que millones de venezolanos se apoyan en bonos, remesas familiares y ayudas para cubrir sus necesidades básicas.

    El experto aseguró que aumentar el salario mínimo en Venezuela es inviable debido al tamaño de la nómina pública, estimada en 5.5 millones de empleados, más 4.5 millones de pensionados, quienes reciben el mismo monto mensual. Aumentar el salario a $250 implicaría, dijo, un gasto que superaría los ingresos totales del país por exportaciones petroleras y recaudación fiscal.

    “La baja productividad, los altos costos operativos y la fragilidad fiscal impiden elevar el salario significativamente”, apuntó el economista, quien cree que podría hacerse un aumento moderado dada la mejora relativa de los ingresos, aunque no precisó cifras por la ausencia de datos oficiales confiables.

    Bonos sin impacto en prestaciones

    Ante la imposibilidad de incrementar el salario mínimo, el gobierno venezolano ha optado por fortalecer los bonos económicos, que considera una herramienta para “combatir la guerra económica y evitar la inflación”, según declaraciones oficiales.

    Actualmente, los trabajadores públicos reciben un bono de alimentación de $40 y otro denominado “ingreso de guerra económica”, que asciende a $120, ambos pagados a la tasa oficial del día, pero fuera del cálculo de beneficios laborales.

    Organizaciones como Provea han insistido en que esta práctica contradice la Constitución, que obliga al Estado a garantizar un ingreso digno, ajustado al costo de la canasta básica familiar, que en abril fue de $503.73, según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cendas-FVM).