El Gobierno de Venezuela, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, decretó asueto desde el próximo lunes hasta el viernes para el sector educativo y las instituciones públicas como parte de un plan de ahorro de energía.
La decisión implica la suspensión de clases y de actividades en ministerios durante cinco días, en un contexto marcado por problemas en el suministro eléctrico en varias regiones del país.
“Quiero anunciar que he decretado día de asueto, lunes, martes, miércoles, jueves y viernes, para todo el sector de la educación, nuestros niños no vayan a la escuela; también días de asueto para los ministerios porque forma parte del plan de ahorro de energía eléctrica”.
La medida excluye a los servicios considerados esenciales, que deberán continuar operando con normalidad pese a la reducción de actividades en el sector público.
Rodríguez aseguró que recientemente el país registró la demanda eléctrica “más alta en años”, lo que atribuyó al crecimiento económico y al aumento del consumo de energía.
“Ayer tuvimos la demanda más alta en años que ha podido ocurrir en Venezuela producto también del crecimiento económico, producto de una Venezuela que avanza, que crece, y demanda más servicio eléctrico”.
El anuncio se produce luego de que en las últimas semanas se reportaran cortes de electricidad en distintos estados, especialmente en el occidente del país.
Desde la oposición, el partido Primero Justicia denunció que la crisis energética se ha intensificado, con interrupciones del servicio de hasta ocho horas en zonas como el estado Zulia.
El dirigente Avilio Troconiz afirmó que la situación afecta “muy especialmente a los zulianos” y atribuyó el problema a la falta de inversión, ausencia de planificación y al “mal manejo” del sistema eléctrico estatal.
Usuarios y líderes políticos también han reportado apagones en varias regiones en las últimas semanas, mientras el Gobierno insiste en la necesidad de aplicar medidas de ahorro energético para estabilizar el servicio.
Venezuela enfrenta desde hace años fallas recurrentes en el suministro eléctrico, principalmente fuera de la capital, una situación que el Ejecutivo atribuye a factores externos y a la oposición política.
