El Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla condenó a varios implicados en un caso de administración fraudulenta en perjuicio de la empresa YKK El Salvador, tras comprobarse un esquema que operó durante varios años.
El principal responsable, Francisco Ernesto Garmendez Vásquez, recibió una pena de cinco años de prisión y fue condenado al pago de $2,936,607.12 en concepto de responsabilidad civil, luego de que el tribunal determinara que abusó de su cargo dentro de la empresa.
Según la investigación judicial, Garmendez Vásquez se desempeñaba como auditor auxiliar y aprovechó su posición para sustraer más de 1,000 cheques de la compañía, los cuales fueron cobrados por terceros vinculados al fraude.
Entre los cómplices, Orlando Oliverio Toledo Funes fue condenado a tres años y cuatro meses de prisión, además de pagar $2,939,546.67 como responsabilidad civil.
Con la misma pena, pero en calidad de rebeldes, fueron sentenciados Adalberto de Jesús Aguirre Rivera, Gerson David Mena Sánchez, Rosa Vila Alvarado, Saúl Carías Hernández y Josué Daniel Marinero Maravilla, para quienes el tribunal giró órdenes de captura por no comparecer a la vista pública.
Por otra parte, los imputados Víctor Antonio Martínez Cortez y Nelson Rodolfo Ulloa recibieron una condena de tres años de prisión, la cual fue sustituida por 144 jornadas de trabajo de utilidad pública, bajo supervisión judicial.
En el caso de José Noé R. M., el tribunal otorgó sobreseimiento definitivo tras alcanzar un acuerdo conciliatorio con la empresa afectada.
Las investigaciones establecieron que los hechos ocurrieron entre 2002 y 2011, período en el que operó la red que permitió la sustracción y cobro irregular de los cheques, generando un millonario perjuicio económico a la compañía.
