Etiqueta: redadas migratorias

  • El Papa León XIV critica maltrato a migrantes y respalda a obispos de EE.UU.

    El Papa León XIV critica maltrato a migrantes y respalda a obispos de EE.UU.

    El papa León XIV lamentó este martes el trato “extremadamente irrespetuoso” que reciben los migrantes que han vivido de manera honrada en Estados Unidos. Además, respaldó el mensaje de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), que días atrás denunció las políticas de deportación impulsadas por el presidente Donald Trump.

    “Creo que debemos buscar maneras de tratar a las personas con humanidad, con la dignidad que les corresponde. Si las personas se encuentran en Estados Unidos de forma irregular, existen mecanismos para abordar su situación. Hay tribunales, hay un sistema de justicia”, dijo el pontífice a medios internacionales.

    El papa subrayó que reconoce el derecho de cada nación a controlar sus fronteras, pero advirtió sobre el trato inhumano que reciben muchos migrantes: “Nadie ha dicho que Estados Unidos deba tener fronteras abiertas (…) Pero cuando hay personas que llevan una vida honrada, muchas de ellas durante 10, 15, 20 años (en el país), tratarlas así, de esta manera extremadamente irrespetuosa, por decir poco…”.

    León XIV también denunció que algunas deportaciones han estado acompañadas de “violencia” y reiteró su respaldo a los obispos estadounidenses, quienes “han sido muy claros en sus declaraciones” e invitó a los ciudadanos del país a escucharlos.

    El pasado 12 de noviembre, durante su conferencia anual en Baltimore, la USCCB publicó una declaración sin precedentes en la que expresó su “profunda preocupación” por el clima de temor y discriminación hacia los inmigrantes, sin mencionar directamente al presidente Trump.

    “Nos entristece el estado del debate actual y la estigmatización de los inmigrantes. Nos inquietan las condiciones en los centros de detención y la falta de acceso a la atención pastoral. Lamentamos que algunos inmigrantes en los Estados Unidos hayan perdido arbitrariamente su estatus legal”, expusieron los obispos en el documento.

    La declaración también mostró inquietud por las redadas en lugares sensibles como iglesias, hospitales y escuelas. “Nos duele ver a padres que temen ser detenidos al llevar a sus hijos a la escuela y al consolar a familiares que ya han sido separados de sus seres queridos”, manifestaron los prelados.

    El mensaje del papa León XIV llega en un momento crítico para la comunidad migrante en Estados Unidos, ante un incremento en las deportaciones y las tensiones políticas por la reforma migratoria.

     

  • México confirma cinco connacionales detenidos en redadas migratorias en Carolina del Norte

    México confirma cinco connacionales detenidos en redadas migratorias en Carolina del Norte

    La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este martes que cinco ciudadanos mexicanos fueron detenidos durante las redadas migratorias realizadas el pasado fin de semana en Carolina del Norte, Estados Unidos. La mandataria aseguró que el Gobierno federal ya está proporcionando asistencia y protección consular a los afectados.

    “Hay cinco connacionales detenidos y el consulado general de México en Raleigh está en comunicación con ellos para brindarles asistencia y protección consular”, declaró durante su conferencia de prensa matutina.

    Sheinbaum reiteró que la protección de los mexicanos en el extranjero es una prioridad para su administración, y que el caso será seguido de cerca por la Cancillería.

    El anuncio se produce tras la operación denominada Charlotte’s Web, llevada a cabo por autoridades migratorias estadounidenses en la ciudad de Charlotte, capital financiera del estado. El operativo dejó al menos 81 personas detenidas, entre ellas ciudadanos mexicanos y hondureños.

    La redada se centró en la persecución de “extranjeros ilegales con antecedentes criminales”, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que denunció la existencia de más de 1,400 órdenes de detención no cumplidas debido a las denominadas políticas santuario vigentes en algunas ciudades.

    Sin embargo, el gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, aseguró que “la vasta mayoría” de los detenidos no tienen antecedentes penales. Stein pidió a la ciudadanía documentar los operativos migratorios y protestar de forma pacífica, como ya ocurrió en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Portland.

    Entre los casos más difundidos en redes sociales figura el de Willy Aceituno, ciudadano estadounidense nacido en Honduras, quien denunció haber sido detenido violentamente por agentes migratorios pese a tener su documentación en regla. El DHS respondió acusándolo de “comportamiento errático” e indicó que un agente resultó herido cuando un civil chocó su vehículo durante la operación.

    Este operativo se suma a otras redadas migratorias realizadas en junio en Los Ángeles y en septiembre en Chicago, impulsadas por la actual administración estadounidense como parte de su estrategia de control migratorio.

  • Obispos católicos de EE.UU. condenan clima de temor y estigmatización de migrantes

    Obispos católicos de EE.UU. condenan clima de temor y estigmatización de migrantes

    La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) emitió el miércoles un inusual “mensaje especial” en el que expresó su rechazo a las políticas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticando el clima de temor, estigmatización y violencia que enfrentan los migrantes en el país.

    Aunque no mencionaron directamente al presidente ni a su gabinete, los obispos advirtieron que existe “una profunda preocupación” por la discriminación racial, el endurecimiento en la aplicación de leyes migratorias y el impacto que estas medidas están teniendo en millones de familias, según el texto aprobado durante su asamblea anual en Baltimore, Maryland.

    “Nos entristece el estado del debate actual y la estigmatización de los inmigrantes. Nos inquietan las condiciones en los centros de detención y la falta de acceso a la atención pastoral. Lamentamos que algunos inmigrantes hayan perdido arbitrariamente su estatus legal”, señaló el comunicado de la Iglesia Católica estadounidense.

    Los obispos también denunciaron “las amenazas de redadas en escuelas, hospitales y lugares de culto”, y lamentaron el sufrimiento de padres que temen ser detenidos mientras llevan a sus hijos a clases o consuelan a familiares separados de sus seres queridos. La declaración fue aprobada por 216 votos a favor, cinco en contra y tres abstenciones, marcando la primera vez en doce años que la USCCB aprueba una declaración especial.

    Además, el documento aboga por rutas legales y seguras para los migrantes, y reconoce “la enorme contribución” de las comunidades migrantes al bienestar de Estados Unidos.

    “Nos oponemos a la deportación masiva e indiscriminada. Oramos por el fin del discurso deshumanizante y la violencia, ya sea contra los inmigrantes o contra las fuerzas del orden”, añadió la USCCB.

    La declaración se produce una semana después de que el papa León XIV —el primer estadounidense en llegar al papado— cuestionara la política migratoria del presidente Trump y advirtiera sobre su impacto en migrantes que han vivido por años sin conflictos legales.

    El mensaje también supone un llamado al vicepresidente J.D. Vance, converso al catolicismo, para que reconsidere su postura frente al tema.

     

  • Grupos latinos exigen al Gobierno de Trump que rinda cuentas por acciones contra migrantes

    Grupos latinos exigen al Gobierno de Trump que rinda cuentas por acciones contra migrantes

    El Caucus Hispano del Congreso (CHC) y la Federación Hispana lanzaron este lunes una campaña para exigir al Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que rinda cuentas por sus políticas contra la comunidad migrante, incluidas las detenciones y deportaciones masivas, y que garantice el respeto al debido proceso.

    La campaña aboga por «restablecer la supervisión del Congreso sobre la aplicación de las leyes de inmigración», así como por «reformar el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) para garantizar la rendición de cuentas y promover la seguridad pública», según un comunicado de las asociaciones.

    En concreto, la coalición de grupos hispanos propuso reformar los protocolos policiales a nivel federal; garantizar el debido proceso; balancear la seguridad pública con los derechos humanos; fortalecer la transparencia y supervisión, y canalizar fondos hacia metas humanitarias.

    Su puesta en marcha se produce en medio de un endurecimiento de las políticas migratorias por todo el país, que ha dado lugar a redadas masivas y al despliegue de la Guardia Nacional en ciudades como Los Ángeles, Washington y Memphis para proteger a las autoridades migratorias en sus redadas.

    Los operativos del ICE han estado a menudo rodeados de críticas de activistas y políticos demócratas que denuncian un empleo desmedido de la fuerza para los arrestos.

    Así, el presidente de la CHC y congresista demócrata, Adriano Espaillat, describió en el comunicado las medidas del Gobierno como «una guerra urbana» y lamentó que los agentes del ICE realicen arrestos sin identificarse, ocultos por una máscara y sin su número de placa.

    La campaña comienza cuatro meses después de que el Congreso aprobara una asignación de 170.000 millones de dólares adicionales al ICE para deportaciones masivas el pasado julio.

    La organización Voto Latino también se unió a ella, denunciando que Trump «ha empujado aún más a las familias inmigrantes a la clandestinidad» y no ha velado por la seguridad pública y el estado de derecho.

    Además, señaló que el Departamento de Estado (DHS, en inglés), del que dependen las acciones del ICE, «se ha extralimitado y sigue operando con escasa o nula supervisión».

  • Demócratas anuncian investigación sobre arrestos de ciudadanos en redadas migratorias

    Demócratas anuncian investigación sobre arrestos de ciudadanos en redadas migratorias

    Congresistas demócratas y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, anunciaron este lunes una investigación en el Congreso para esclarecer los arrestos de ciudadanos estadounidenses en las masivas redadas migratorias realizadas por el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    Hombres enmascarados están sacando a rastras de las calles a ciudadanos estadounidenses y metiéndolos en celdas de detención, sin acceso a un abogado y ni siquiera a una llamada telefónica”, denunció el congresista californiano Robert García, quien lidera el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes.

    García y el senador Richard Blumenthal, del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado, exigieron al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) la entrega de registros que expliquen las detenciones presuntamente arbitrarias. La solicitud se formalizó en una carta dirigida a la secretaria del DHS, Kristi Noem, tras conocerse denuncias periodísticas sobre estas prácticas.

    Según una investigación del medio ProPublica, al menos 170 ciudadanos estadounidenses fueron detenidos durante operativos migratorios, aunque el número podría ser mayor por la ausencia de datos oficiales. El informe advierte que muchas detenciones se realizaron sin acceso a defensa legal ni a comunicación externa.

    Los congresistas demócratas alertaron que las detenciones muestran un patrón que coincide con un repunte de la discriminación racial, especialmente hacia comunidades latinas, lo cual ha sido ampliamente documentado en Los Ángeles.

    La alcaldesa Karen Bass condenó la ofensiva migratoria del Gobierno de Trump y sostuvo que representa un ataque directo a los derechos civiles. “Siempre defenderé a Los Ángeles. Los informes sobre angelinos –ciudadanos estadounidenses– que son sometidos a descargas eléctricas, arrastrados y detenidos ilegalmente deberían preocuparnos a todos”, afirmó.

    Bass destacó que tanto su administración como el Concejo Municipal han aprobado medidas para reforzar los protocolos y capacitar al personal en el cumplimiento de la ordenanza local que prohíbe el uso de recursos municipales para colaborar con operativos migratorios ordenados por la Administración Trump.

  • Miles protestan en EE. UU. contra Trump bajo el lema “No Kings”

    Miles protestan en EE. UU. contra Trump bajo el lema “No Kings”

    Miles de ciudadanos salieron este sábado a las calles de Estados Unidos para manifestarse en contra del presidente Donald Trump, en una jornada nacional de protestas convocada bajo el lema “No Kings” (“No queremos reyes”), que busca denunciar lo que consideran una deriva autoritaria del mandatario.

    Las manifestaciones, de carácter pacífico, se realizaron de forma simultánea en más de 2,500 ciudades de los 50 estados del país, incluidas urbes emblemáticas como Nueva York, Washington, Miami, Chicago y San Francisco. En la costa este, Times Square y el Capitolio fueron epicentros de las concentraciones, mientras que en Europa se registraron actos de solidaridad en París, Berlín y Roma.

    La movilización fue organizada por una coalición de 200 organizaciones sociales, que aseguran haber reunido millones de participantes, superando la cifra estimada en la primera edición de “No Kings”, celebrada el pasado 14 de junio, fecha del cumpleaños del presidente.

    Tensión política y despliegue militar

    El contexto de las protestas se enmarca en una creciente tensión política en EE. UU., especialmente tras la decisión de Trump de desplegar tropas federales en varias ciudades gobernadas por demócratas, alegando la necesidad de combatir el crimen y apoyar operativos migratorios.

    En Texas, el gobernador Gregg Abbott ordenó el despliegue de la Guardia Nacional en Austin, anticipando posibles disturbios. No obstante, los organizadores reiteraron el carácter pacífico de la convocatoria y prohibieron portar armas durante las marchas. Muchos de los asistentes vistieron de amarillo, en referencia a los movimientos de protesta no violenta como los de Hong Kong en 2019.

    Las demandas de los manifestantes fueron diversas: desde la oposición a la militarización de las ciudades y a las redadas migratorias, hasta el rechazo a los recortes en sanidad y la manipulación de distritos electorales.

    Críticas y polémicas desde el oficialismo

    El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, calificó las protestas como “una muestra de odio contra Estados Unidos” y vinculó a sus organizadores con el movimiento Antifa y simpatizantes de Hamás, a quienes el Gobierno ha señalado como “enemigos del orden”.

    Por su parte, Trump, que pasó el día en su residencia privada en Mar-a-Lago sin agenda oficial, rechazó las acusaciones de autoritarismo. “Dicen que me comporto como un rey. No soy un rey”, declaró el viernes en una entrevista a Fox Business. También acusó a los demócratas de bloquear las negociaciones presupuestarias para incentivar las manifestaciones.

    Defensa de la libertad de expresión

    Desde el Partido Demócrata, se ha denunciado que el presidente estaría atentando contra la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión, al intentar silenciar las críticas públicas. Una muestra de ello fue el intento de la Casa Blanca por cancelar temporalmente el programa del comediante Jimmy Kimmel, tras sus críticas al oficialismo por el asesinato del activista conservador Charlie Kirk.

    Kimmel, que regresó al aire esta semana, respaldó las protestas y comparó la movilización con los orígenes del país.

    “No hay nada más estadounidense que una protesta política. La Revolución estadounidense fue una protesta. ¡No Kings!”, expresó en su monólogo.

     

  • California levanta un muro de leyes para proteger a sus inmigrantes de las redadas de ICE

    California levanta un muro de leyes para proteger a sus inmigrantes de las redadas de ICE

    Los gobiernos de California y del condado de Los Ángeles han aprobado una serie de medidas legales para contrarrestar la campaña de deportaciones masivas impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Las disposiciones buscan crear un escudo institucional para resguardar a comunidades inmigrantes frente a las políticas migratorias federales.

    La Junta de Supervisores del condado angelino declaró este martes una “emergencia” por las redadas migratorias a gran escala que, desde junio, han provocado temor generalizado, reduciendo la asistencia a centros educativos y trabajos, lo cual ha impactado la economía local. Esta declaración permite al gobierno movilizar recursos para asistir a las familias afectadas.

    El gobernador de California, Gavin Newsom, también dio luz verde a una serie de leyes estatales que refuerzan los derechos de los inmigrantes. Entre ellas destaca la Ley del Plan de Preparación Familiar (AB 495), que permite a familiares asumir la tutela de menores si los padres son detenidos, y prohíbe a las guarderías solicitar datos sobre el estatus migratorio de los niños o sus padres.

    “California reconoce nuestro valor económico además de nuestra dignidad como residentes que no deben ser criminalizados, perfilados racialmente o perseguidos solo por nuestro color de piel”, expresó Angélica Salas, directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (Chirla).

    Otra normativa clave es la Ley de Protección de Negocios de Vendedores Ambulantes (SB 635), que impide a autoridades locales compartir con ICE la información obtenida durante la emisión de permisos para ventas callejeras. Esta ley prohíbe exigir datos migratorios o antecedentes mediante huellas dactilares.

    Además, se sancionaron nuevas regulaciones que blindan espacios educativos y de salud. La AB 49 prohíbe el ingreso de agentes migratorios a escuelas sin una orden judicial, mientras que la SB 81 restringe el acceso del ICE a áreas no públicas de hospitales. También fue aprobada la SB 98, que obliga a notificar a padres y estudiantes cuando haya presencia del ICE cerca de centros escolares y universidades.

    El activista Pablo Alvarado, portavoz de la Red Nacional de Jornaleros, consideró que aún hay margen de acción. “Hemos pedido a la Alcaldía de Los Ángeles una reunión con Home Depot para que entiendan cuánto estas redadas han afectado a sus propios clientes”, afirmó.

    En esa misma línea, Newsom firmó la SB 627, que prohíbe el uso de pasamontañas por parte de agentes federales y locales —incluido ICE— durante sus operaciones, a partir del 1 de enero de 2026. Esta ley se suma a la SB 805, que exige a los agentes portar identificaciones visibles con su nombre o número de placa y la agencia a la que pertenecen.

    La Casa Blanca ha rechazado estas últimas normativas, alegando que podrían poner en riesgo a sus fuerzas federales.

  • Jueza de Chicago prohíbe a ICE usar la fuerza contra prensa y manifestantes

    Jueza de Chicago prohíbe a ICE usar la fuerza contra prensa y manifestantes

    Una jueza federal de Illinois (EE.UU.) prohibió este jueves a los agentes federales desplegados en las redadas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), en el área de Chicago, usar la fuerza contra periodistas y manifestantes que no supongan una amenaza.

    La jueza Sara Ellis emitió esa orden, con 15 días de duración, en respuesta a una demanda de un grupo de periodistas, manifestantes y un religioso que alegaron haber sido lesionados por agentes federales fuera de las instalaciones del ICE en Broadview (Chicago).

    La orden establece que los agentes tienen prohibido «dispersar, arrestar, amenazar con arrestar o usar la fuerza física» contra periodistas o personas que puedan serlo a menos que tengan indicios de delito, y usar la fuerza contra cualquiera que no suponga una «amenaza inmediata» a los demás.

    También se les prohíbe utilizar armas de control de disturbios, como proyectiles y gas lacrimógeno, específicamente contra miembros de la prensa, manifestantes o religiosos que no supongan una amenaza para la seguridad de las fuerzas del orden u otras personas.

    Jon Schleuss, el presidente de NewsGuild-CWA, el mayor sindicato de periodistas de Norteamérica, aplaudió a la jueza, que «deja claro que el Gobierno no puede usar armas de control de disturbios contra periodistas, trabajadores de medios, manifestantes pacíficos y miembros del clero».

    «El periodismo no es un crimen. Todo estadounidense debe condenar ruidosamente el asalto de la Administración Trump contra nuestros derechos de la Primera Enmienda (libertad de expresión)», añadió.

    Este sindicato ya denunció en verano al Departamento de Seguridad Nacional por las redadas migratorias y protestas en el área de Los Ángeles en las que resultaron heridos periodistas, y la Justicia les dio la razón y enalteció precisamente la Primera Enmienda, recuerda la nota.

    El presidente del Gremio de Prensa de Chicago, Andy Grimm, que forma parte de los demandantes, pidió a los periodistas comunicar si los agentes les agreden con armas como gas lacrimógeno o bolas de goma, son acosados o sujetos a cualquier fuerza o intimidación durante su labor.

  • La Casa Blanca dice que Portland es una «zona de guerra» pero residentes lo desmienten

    La Casa Blanca dice que Portland es una «zona de guerra» pero residentes lo desmienten

    La Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, insistió este miércoles que Portland (Oregón) está sumida en la violencia y amenaza con enviar más agentes federales a la ciudad para controlar las manifestaciones en contra de las redadas migratorias.

    Sin embargo varios residentes entrevistados por EFE telefónicamente dijeron que son pacíficas las protestas, que han contado incluso con manifestantes en coloridos disfraces.

    Luz Dary Loflin dijo que las manifestaciones están a una cuadra del centro de la ciudad, pero que eso no les afecta.

    Loflin, que trabaja como cuidadora, señaló que tampoco ha visto a los agentes de inmigración.

    Un panorama similar describe Miguel Santiago, un trabajador de la construcción que señaló que apenas se ha enterado de las manifestaciones por la televisión.

    «He tenido que ir varias veces al centro, pero no me he topado con ellos, es que el edificio de ICE queda cerca del río como escondido, no se ve, y por lo general esas protestas son pacíficas y solo jóvenes», explica el inmigrante hispano.

    Entre tanto, las imágenes de manifestantes vestidos con disfraces en Portland han inundado las redes sociales en contraste con lo que dibuja el gobierno federal.

    La Casa Blanca culpó hoy a la prensa estadounidense de ignorar la violencia originada supuestamente por la izquierda radical.

    El Ejecutivo estadounidense compartió un inusual reporte con supuestos testimonios de residentes de Portland que coinciden con la visión del presidente Trump de que es «una zona de guerra» y necesitan la intervención de las fuerzas federales.

    Bajo estos argumentos, la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, visitó el martes la ciudad para observar de primera mano las manifestaciones alrededor del edificio del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés).

    La secretaria se reunió con el alcalde de Portland, Keith Wilson, al que exigió que se reforzara la seguridad o enviaría «cuatro veces la cantidad de agentes federales», según dijo en una entrevista con la cadena Fox.

    En contraste, Wilson se mostró preocupado por las tácticas de los agentes federales en las instalaciones del ICE y si el Ejecutivo planea utilizar el gobierno como «campo de entrenamiento» militar.

    El Pentágono mantiene en activo a 200 soldados de la Guardia Nacional de Oregón que no fueron desplegados en ese estado, tras la orden judicial de una jueza, nombrada por Trump, que estudia una demanda estatal, alegando que el envío de tropas es ilegal.

    En su visita al edificio de ICE, Noem se refirió a una de las pocas personas que estaban en una esquina protestando vestida con un disfraz de pollo asegurando que él «puede hacerlo» para después calificar a los manifestantes como «ignorantes y mal informados».

  • Guardia Nacional se despliega en Chicago en medio de tensiones migratorias

    Guardia Nacional se despliega en Chicago en medio de tensiones migratorias

    Un contingente de 200 soldados de la Guardia Nacional enviados por Texas se encuentra ya instalado en la ciudad de Chicago, con miras a iniciar despliegues operativos en las próximas horas. A este grupo se sumarán otros 300 miembros provenientes de Illinois que están en fase de preparación para movilizarse en los próximos días, según confirmó este lunes el Comando Norte del Ejército de Estados Unidos.

    Los soldados texanos, enviados por el gobernador republicano Greg Abbott, fueron ubicados en el campamento militar de Elwood, a una hora de la zona metropolitana de Chicago. Según reportes del New York Times, pasarán la noche en remolques y podrían iniciar operaciones desde el miércoles por la mañana. Su presencia, en principio, se extenderá por un periodo inicial de 60 días.

    Su misión principal será brindar apoyo y protección a los agentes de la Patrulla Fronteriza y otras fuerzas federales presentes en Chicago, en medio de un ambiente tenso por las recientes redadas migratorias.

    El despliegue coincide con la operación Midway Blitz, liderada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que desde hace casi un mes ha intensificado la detención de personas de origen latino, bajo el argumento de reforzar la seguridad. El operativo ha generado críticas por su enfoque y ha provocado incidentes, como el ocurrido el sábado pasado en el área de South Side, donde agentes federales abrieron fuego e hirieron a una ciudadana estadounidense que, según el Departamento de Seguridad Nacional, portaba un arma.

    Ante esta situación, el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, advirtió que se presentarán cargos penales contra cualquier agente federal que infrinja la ley durante los operativos, en especial si se trata de acciones migratorias que violen los derechos civiles.

    Desde la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acompañado por el primer ministro canadiense Mark Carney, aprovechó para criticar al gobernador de Illinois, J. B. Pritzker, y al alcalde Johnson —ambos demócratas—, acusándolos de “incompetencia” en el manejo de la seguridad y la migración en la ciudad.

    Pese a las críticas, estadísticas oficiales del Departamento de Policía de Chicago contradicen las afirmaciones sobre un aumento de la delincuencia. Los datos muestran una disminución del 28 % en los homicidios respecto al mismo periodo del año pasado, y una reducción cercana al 50 % en comparación con hace cuatro años.