La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció la noche del domingo que prevé viajar a El Salvador a finales de octubre para conocer la estrategia de seguridad y el modelo penitenciario contra las pandillas implementado en el país por el presidente Nayib Bukele.
«Hemos recibido la invitación del presidente Bukele para que, a finales del mes de octubre, podamos ir a visitar El Salvador», anticipó Fujimori durante una transmisión en la red social TikTok, aunque indicó que por el momento no podía brindar mayores detalles sobre el viaje.
El ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Carlos Espá, también se refirió a la posible visita y señaló que están «muy ilusionados con ese encuentro (con Bukele), que tiene muchas lecciones aprendidas que compartir».
Espá aseguró que esas experiencias «van a servir para responder efectivamente a las demandas del pueblo peruano para una mayor seguridad ciudadana», en momentos en que el país enfrenta el crecimiento del crimen organizado.
Fujimori ganó este año las elecciones presidenciales de Perú bajo el lema de «devolver el orden», en un contexto marcado por el auge de la criminalidad, que se convirtió en la principal preocupación de los peruanos.
Entre los problemas que enfrenta Perú está la aparición de bandas criminales dedicadas a extorsionar negocios mediante el cobro de dinero y a matar a quienes no cumplen con los pagos exigidos.
Los planes de Fujimori también contemplan una reforma del sistema penitenciario, que incluye la construcción de nuevas cárceles como parte de una estrategia para reducir el hacinamiento en los centros penales peruanos.
Perú tiene unos 100,000 privados de libertad recluidos en un conjunto de cárceles cuya capacidad fue diseñada para albergar apenas a unas 40,000 personas, situación que el gobierno de Fujimori busca atender con su reforma penitenciaria.
