Etiqueta: refugiados sirios

  • ACNUR pide que se respete el derecho al asilo en las deportaciones de EEUU a otros países

    ACNUR pide que se respete el derecho al asilo en las deportaciones de EEUU a otros países

    El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) pidió este lunes que los acuerdos de deportación y traslado de migrantes impulsados por Estados Unidos respeten el derecho al asilo y las normas internacionales de protección a refugiados.

    El jefe de la agencia, Barham Salih, afirmó que cualquier mecanismo de traslado debe garantizar el acceso a procedimientos de asilo, así como el respeto al principio de no devolución, que prohíbe enviar a una persona a un lugar donde pueda enfrentar persecución, violencia o daños graves.

    «Los acuerdos de traslado deben garantizar el acceso al asilo, respetar las garantías procesales y el principio de no devolución, lo que significa que ninguna persona que necesite protección internacional debe ser devuelta a ningún lugar donde corra el riesgo de sufrir daños», indicó Salih durante una conferencia de prensa virtual.

    El alto funcionario añadió que «Los traslados solo pueden ser legales si cuentan con garantías solidas y respetan el principio de reparto de responsabilidades y no devolución».

    Salih señaló que ACNUR no participó en la negociación de los acuerdos suscritos entre Estados Unidos y varios países africanos. Sin embargo, aseguró que la organización está dispuesta a colaborar para garantizar que cualquier medida relacionada con refugiados y solicitantes de asilo cumpla con el derecho internacional.

    La reactivación de los vuelos de deportación hacia terceros países fue posible luego de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizara en junio de 2025 al gobierno del presidente Donald Trump a continuar con estas expulsiones, consideradas una de las principales medidas de su política migratoria.

    Diversas organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado la práctica. Amnistía Internacional y Human Rights Watch denunciaron que muchas personas deportadas carecen de asistencia jurídica adecuada y, en algunos casos, son recluidas en centros penitenciarios de máxima seguridad sin enfrentar cargos formales.

    Las organizaciones también pidieron a los gobiernos africanos rechazar acuerdos migratorios con Estados Unidos, argumentando que estos exponen a los deportados a riesgos de detención arbitraria, malos tratos y posibles devoluciones forzadas a países donde podrían sufrir persecución o tortura.

    Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha promovido una política de expulsiones aceleradas y ha firmado acuerdos con países como República Democrática del Congo, El Salvador, Esuatini, Ghana, Ruanda, Uganda, Sudán del Sur, Guinea Ecuatorial y Sierra Leona para recibir migrantes deportados.

  • Siria marca un año del derrocamiento de Al Assad, bajo crisis humanitaria y acercamiento a Occidente

    Siria marca un año del derrocamiento de Al Assad, bajo crisis humanitaria y acercamiento a Occidente

    Siria conmemora este lunes un año desde la caída del régimen de Bashar al Assad, derrocado por una ofensiva combinada de rebeldes y yihadistas liderados por el grupo Hayat Tahrir al Sham (HTS). En este periodo, el país ha experimentado un frágil proceso de transición encabezado por el exlíder de HTS, Ahmed al Shara, quien busca legitimidad internacional mientras enfrenta una aguda crisis humanitaria y severos desafíos en seguridad y gobernabilidad.

    El colapso del régimen, que se mantuvo en el poder desde 1971 tras un golpe de Estado liderado por Hafez al Assad y sucedido por su hijo Bashar en 2000, se consolidó entre el 27 de noviembre y el 8 de diciembre de 2024, cuando los rebeldes tomaron control de Damasco tras avanzar desde Idlib. Bashar al Assad huyó a Rusia en medio del desplome de su estructura militar y política.

    La ofensiva coincidió con un alto el fuego en Líbano entre Israel y Hezbolá, mientras aliados clave del régimen, como Irán y Rusia, se encontraban debilitados o distraídos por otros conflictos, dejando al gobierno sirio expuesto tras años de guerra civil.

    Desde su llegada al poder, Al Shara —también conocido como ‘Abú Mohamed al Golani’— ha buscado reformar la imagen del nuevo gobierno ante la comunidad internacional. Su participación en septiembre ante la Asamblea General de la ONU y su histórica visita en noviembre a la Casa Blanca, donde se reunió con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reflejan su intento de legitimación. Durante esa visita, incluso se fotografió jugando baloncesto con altos mandos militares estadounidenses.

    Este giro diplomático ha dado frutos parciales. Países como Estados Unidos, Reino Unido y miembros de la Unión Europea han levantado algunas sanciones, lo que ha sido presentado por Al Shara como un esfuerzo para reactivar la economía y facilitar la llegada de ayuda humanitaria.

    El presidente de Siria, Ahmed Al Sharaa (c), en una imagen de archivo. EFE

    Persisten los conflictos y las denuncias

    Pese a los avances internacionales, la situación interna de Siria sigue marcada por conflictos armados, abusos y tensión social. La desarticulación del aparato de seguridad vinculado al régimen alauita generó conflictos entre antiguos oficiales y nuevas fuerzas, ahora conformadas por exrebeldes y yihadistas. En marzo, un levantamiento liderado por un exfuncionario de Al Assad fue aplastado violentamente, con denuncias de ejecuciones sumarias y desapariciones.

    En la provincia de Sueida, los enfrentamientos entre comunidades beduinas y drusas dejaron más de 1,000 muertos y obligaron al desplazamiento de decenas de miles. La intervención de las fuerzas de seguridad a favor de los beduinos desató una crisis regional, que Israel aprovechó para lanzar ataques aéreos y ocupar posiciones estratégicas en defensa de los drusos.

    El portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Thameen al Keethan, reconoció que las nuevas autoridades han tomado algunos pasos positivos, pero advirtió que son “solo el inicio” de un proceso más amplio de justicia. Mencionó casos de asesinatos arbitrarios, secuestros y ataques selectivos contra minorías o personas relacionadas con el régimen anterior.

    Israel, por su parte, ha intensificado su presencia militar en Siria. Aunque se ha mostrado dispuesto a negociar con el nuevo gobierno, exige como condición una zona tapón desmilitarizada en la frontera. En paralelo, sectores radicales han criticado a Al Shara por su acercamiento a Occidente y por sumarse a la coalición internacional contra el Estado Islámico, considerando que ha traicionado los principios yihadistas de su pasado.

    Crisis humanitaria y pobreza extrema

    A nivel humanitario, Siria sigue enfrentando condiciones críticas. La Agencia de la ONU para los Refugiados estima que más de 16 millones de personas necesitan asistencia urgente. Las infraestructuras básicas como agua potable, centros de salud y escuelas están destruidas o colapsadas, mientras que la mayoría de refugiados que han retornado encuentran condiciones igualmente precarias.

    Desde la caída del régimen de Al Assad, más de 1.2 millones de refugiados y 1.9 millones de desplazados internos han regresado a sus hogares, según datos de la organización Save the Children. No obstante, el 90 % de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y el acceso a servicios básicos sigue siendo limitado.

    Rasha Muhrez, directora de Save the Children en Siria, advirtió que “muchas personas quieren regresar a sus hogares, pero se encuentran con la devastación y la falta de servicios básicos”. Añadió que la infancia debe estar al centro de la reconstrucción y urgió a la comunidad internacional a mantener la inversión. “La crisis está lejos de haber terminado”, concluyó.