Etiqueta: regulación de IA

  • Líderes de veintidós países e instituciones piden que la IA sea supervisada por humanos

    Líderes de veintidós países e instituciones piden que la IA sea supervisada por humanos

    Líderes de 22 países e instituciones pidieron este lunes mantener la inteligencia artificial (IA) bajo supervisión humana y establecer normas comunes para controlar su desarrollo y utilización, ante los riesgos que puede representar el rápido avance de esta tecnología.

    La petición fue presentada en un documento divulgado durante la Semana de Alto Nivel de la ONU y firmado, entre otros, por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el primer ministro canadiense, Mark Carney; y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb.

    La iniciativa también reúne a representantes políticos de Noruega, Australia, Irlanda, Baréin, Dinamarca, Estonia, Alemania, Islandia, Kazajistán, Kenia, Letonia, Moldavia, Países Bajos, Singapur, Sudáfrica, Turquía y Emiratos Árabes Unidos. Los firmantes buscan impulsar una coordinación internacional para establecer límites y mecanismos de seguridad alrededor de la IA.

    Los líderes reconocen que esta tecnología tiene el potencial «de mejorar nuestras vidas, impulsar el avance científico y fortalecer nuestras economías», pero advierten que su acelerada evolución «plantea graves riesgos para la seguridad y la protección si no se gestiona adecuadamente».

    Entre las preocupaciones expuestas se encuentran episodios en los que sistemas avanzados de IA consiguieron burlar medidas de seguridad y obtener acceso no autorizado a sistemas del mundo real. Frente a esos riesgos, los firmantes establecen como principio que «La IA debe permanecer bajo la dirección, la supervisión y el control humanos, y debe desarrollarse y utilizarse en conformidad con el derecho internacional».

    La propuesta también exige una mayor responsabilidad de las compañías dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial. Los líderes plantean que estas empresas adopten protocolos transparentes de seguridad, sometan obligatoriamente sus modelos a pruebas antes de implementarlos y permitan evaluaciones independientes de sus sistemas.

    A los gobiernos y organizaciones regionales les piden coordinar normas comunes, aumentar la transparencia y procurar que todos los países puedan acceder a capacidad científica, conocimientos especializados y evaluaciones fiables sobre la tecnología. La carta plantea además aprovechar los mecanismos internacionales existentes y estudiar la creación de una institución internacional encargada de establecer normas y facilitar su verificación.

    La propuesta surge mientras desarrolladores e investigadores advierten sobre los riesgos asociados con sistemas de IA cada vez más avanzados. Figuras del sector como Dario Amodei, de Anthropic; Sam Altman, de OpenAI; y Elon Musk, de xAI, también expresaron preocupación por la evolución de esta tecnología y se pronunciaron a favor de mayores regulaciones.

  • Bill Gates propone reservar empleos para humanos ante el avance de la IA

    Bill Gates propone reservar empleos para humanos ante el avance de la IA

    El cofundador de Microsoft, Bill Gates, propuso crear una categoría de empleos «reservados para humanos» que no puedan ser sustituidos por la inteligencia artificial (IA), aunque las máquinas tengan capacidad para desempeñarlos, como una medida para afrontar el impacto laboral de esta tecnología.

    En un ensayo publicado este miércoles en su blog ‘Gates Notes’, el empresario y filántropo plantea «reservar trabajos» cuando la participación de una persona tenga un «valor especial». Entre los ejemplos menciona el cuidado infantil y considera que en áreas como educación y sanidad las personas deben continuar al frente, mientras la IA funciona como una herramienta de apoyo.

    «Había algo en los cuidados que le dieron a mi padre que era irremplazablemente humano. Ningún robot podría ni debería haberlo hecho», señala Gates al recordar la atención que recibió su padre durante las últimas etapas del alzhéimer.

    Para Gates, el debate sobre el avance de la inteligencia artificial no debería limitarse a establecer qué actividades pueden realizar las máquinas, «sino cuáles deberían seguir siendo realizados por personas». Como ejemplo, sostiene que una IA podría comunicar a un paciente que padece una enfermedad incurable, pero su capacidad para hacerlo no significa que deba asumir esa responsabilidad.

    El empresario considera que algunos puestos de trabajo podrían quedar «protegidos de forma permanente», mientras otros podrían «reservarse temporalmente para facilitar la transición de trabajadores» que han dedicado décadas a una profesión ante los cambios provocados por la automatización.

    «Tenemos que pensar ahora cómo reducir la pérdida de empleos para que todos puedan compartir la prosperidad que genere la IA», escribe Gates, quien estima que «hasta el 40 % de los empleos podrían quedar dentro de algún tipo de categoría reservada a humanos». Sin embargo, reconoce que «determinar qué trabajos deben protegerse y quién debe tomar esa decisión plantea muchas dificultades».

    Gates también plantea cambios al sistema fiscal para «gravar la automatización», incluidos los ‘tokens’ utilizados por sistemas de inteligencia artificial y los robots. Los recursos obtenidos servirían para «compensar la pérdida de ingresos fiscales ante la sustitución de trabajadores y financiar programas de formación y protección social».

    Además, el cofundador de Microsoft pide establecer marcos nacionales e internacionales para regular la inteligencia artificial. Gates advierte que esta tecnología puede «facilitar ataques biológicos y cibernéticos contra hospitales, sistemas de agua o redes eléctricas» al «dar más poder a actores malintencionados».

  • Anthropic alerta sobre la IA que se autoconstruye y apuesta por una «desaceleración» para no perder el control humano

    Anthropic alerta sobre la IA que se autoconstruye y apuesta por una «desaceleración» para no perder el control humano

    La empresa de inteligencia artificial Anthropic alertó sobre los riesgos asociados al desarrollo de sistemas capaces de diseñar y construir versiones más avanzadas de sí mismos, una práctica conocida como “automejora recursiva”, y propuso una desaceleración coordinada del avance tecnológico para evitar que los humanos pierdan el control sobre estas herramientas.

    La compañía explicó que las empresas líderes del sector ya delegan cada vez más tareas a los propios sistemas de IA para acelerar el trabajo de ingenieros e investigadores. Como ejemplo, señaló que gran parte del código utilizado en sus proyectos es generado por Claude, mientras los especialistas supervisan y validan los resultados.

    Según Anthropic, si esta tendencia continúa y los sistemas disponen de suficiente capacidad de procesamiento, podrían llegar a desarrollar de manera autónoma a sus propios sucesores, reduciendo progresivamente la intervención humana en el proceso de innovación tecnológica.

    Aunque la empresa aclaró que la industria aún no ha alcanzado ese escenario, advirtió que la llegada de modelos con capacidades de automejora podría producirse antes de que gobiernos, instituciones y organismos reguladores estén preparados para gestionar sus implicaciones.

    La tecnológica reconoció que una IA capaz de autoconstruirse tendría aplicaciones de gran impacto en áreas como la investigación científica, la medicina y otros sectores estratégicos. Sin embargo, sostuvo que también incrementaría la posibilidad de que los seres humanos pierdan capacidad de supervisión sobre sistemas cada vez más complejos.

    Ante este panorama, Anthropic consideró necesario crear condiciones que permitan ralentizar o incluso pausar temporalmente el desarrollo de modelos de IA de vanguardia, con el objetivo de dar tiempo a que la investigación en seguridad y alineación tecnológica avance al mismo ritmo que las capacidades de estos sistemas.

    La compañía insistió en que cualquier desaceleración debe estar respaldada por mecanismos de coordinación internacional. Entre las propuestas planteadas figura la creación de herramientas que permitan verificar que todos los desarrolladores de IA cumplen de manera simultánea con eventuales acuerdos de pausa o ralentización.

    Anthropic adelantó que trabajará junto a investigadores, responsables políticos, organizaciones civiles y empresas del sector para diseñar estos mecanismos de supervisión global. Asimismo, publicará próximamente los resultados de sus investigaciones sobre la automejora recursiva y los posibles modelos de gobernanza para afrontar este desafío tecnológico.