El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este miércoles que las relaciones con el gobernante venezolano, Nicolás Maduro, atraviesan su punto más crítico debido al reiterado incumplimiento de acuerdos firmados con distintas administraciones estadounidenses.
En una entrevista concedida a Fox News, Rubio expresó que “el principal problema con Maduro es que ha roto todos los tratos que ha hecho” con Washington. Según detalló, en los últimos diez años, el mandatario venezolano ha violado al menos cinco acuerdos, incluidos los firmados bajo el actual gobierno del presidente Joe Biden.
“El acuerdo más reciente fue uno donde se comprometía a realizar elecciones libres a cambio del alivio de sanciones, y tampoco lo cumplió”, indicó el funcionario.
Rubio añadió que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está dispuesto a entablar diálogo, pero aclaró: “Está listo a reunirse con cualquiera, pero al final del día necesitas a alguien dispuesto a cumplir un trato”.
Las declaraciones se producen en medio de un ambiente de tensión creciente entre Washington y Caracas, luego de que Trump ordenara el despliegue de una operación militar en el mar Caribe, en las cercanías de las costas venezolanas, con el objetivo de desmantelar presuntas infraestructuras vinculadas al narcotráfico.
El Gobierno de Maduro calificó la acción como un acto de agresión, y advirtió que responderá ante cualquier intento de incursión en su territorio. Caracas niega los señalamientos sobre narcotráfico y acusa a Estados Unidos de utilizar ese argumento como excusa para justificar una escalada militar.
Rubio enfatizó que la vía de los acuerdos con el régimen venezolano está “agotada”, mientras Maduro “siga usando las negociaciones como maniobra y no como compromiso real”. También confirmó que la Casa Blanca mantiene comunicación con gobiernos aliados en la región para coordinar una postura común ante la crisis venezolana.
“La Administración Trump evaluará nuevas medidas en los próximos días”, adelantó el secretario de Estado.
El embajador de la Unión Europea (EU), Duccio Bandini, afirmó que no es su papel cambiar la relación con El Salvador sino «cuidarla, reforzarla, quizás darle mayor dinamismo» mientras reconoció que el país tiene la determinación de posicionarse internacionalmente y buscar un desarrollo acelerado.
Durante una entrevista con el medio estatal Diario El Salvador, el diplomático europeo calificó la relación entre la Unión Europea y El Salvador como » sólida, madura» y con «un buen direccionamiento estratégico». En ese sentido, dijo que su papel no es cambiarla sino cuidarla.
Indicó también que su estilo de trabajo se centra en elementos como el diálogo abierto, la escucha activa y cooperación con resultados concretos en los que ambas partes estén satisfechos hacia dónde se conducen. Aseguró que espera que al cumplir sus cuatro años de misión pueda decir pudo «acercar más la Unión Europea a los salvadoreños».
«La relación entre la Unión Europea y El Salvador es sólida, madura, ella tiene un buen direccionamiento estratégico. No es mi papel cambiarla, sino más bien cuidarla, reforzarla, quizás darle mayor dinamismo». Duccio Bandini, embajador de la Unión Europea en El Salvador.
Bandini que inició su misión diplomática en El Salvador en septiembre afirmó que de lograr mostrar a los jóvenes, emprendedores y comunidades «que buscan un desarrollo sostenible» que la Unión Europea es un socio cercano podrá sentirse satisfecho de su trabajo.
«La relación entre la Unión Europea y El Salvador se seguirá construyendo sobre los pilares en que siempre se ha apoyado» dijo el diplomático mientras agregó que la relación es sostenida por valores compartidos que se aplican en su trabajo conjunto.
El embajador Bandini dijo durante la entrevista que ha observado en el país la determinación de dejar atrás décadas de sufrimiento para ahora centrarse en el posicionamiento internacional y en la búsqueda de crecimiento acelerado, cosa dice «es la que más» le ha impacto hasta ahora.
También aseguró que El Salvador tiene «una capacidad increíble» para «movilizarse hacia nuevas oportunidades» y dijo que la Unión Europea puede acompañar esta visión «con la cooperación técnica, con oportunidades de diálogo», y alianzas para el desarrollo sostenible.
La UE busca profundizar cooperación en al menos cuatro áreas
El diplomático dijo también a Diario El Salvador que para 2026 buscan profundizar la cooperación en áreas clave como la innovación, digitalización, educación y transformación verde, además, de «profundizar la relación». Considera que el próximo año será clave para concretar inversiones en empleo, mejoras de infraestructura y oportunidades para jóvenes.
Aseguró que para el 2026 también buscarán profundizar intercambios académicos y culturales a través de uno de sus programas insignias «Erasmus Plus» con el que ya varios salvadoreños han podido recibir formación y oportunidades. «El 2026 me parece importante para ver qué tanto nos acercamos a nuestro objetivo, que es seguir siendo un socio confiable para El Salvador y presente en todos aquellos temas que le importen a los salvadoreños», dijo.
Bandini llegó a El Salvador en septiembre promoviendo el diálogo y la escucha entre ambas naciones. En los primeros meses de su gestión, se ha reunido con gobierno, periodistas y ha visitado el Centro de Atención a la Primera Infancia (CAPI) ubicado en la Granja Penitenciaria de Izalco.
El Museo Nacional de Antropología “Dr. David J. Guzmán” (MUNA) está presentando la exposición “NINGYO: El arte y belleza de las muñecas japonesas”, en el marco de la conmemoración de los 90 años de relaciones diplomáticas entre El Salvador y Japón.
La exhibición es un esfuerzo conjunto entre la Embajada del Japón, la Fundación Japón y el Ministerio de Cultura de El Salvador. Su objetivo es fortalecer los lazos culturales entre ambas naciones y ofrecer al público salvadoreño una mirada profunda al arte tradicional nipón a través de sus muñecas.
El acto inaugural se celebró el jueves con la presencia del embajador de Japón en El Salvador, Hoshino Yoshitaka, y del ministro de Cultura, Raúl Castillo, quienes destacaron la relevancia de este intercambio cultural. Ambos coincidieron en que el arte trasciende las fronteras y sirve como puente para unir pueblos y tradiciones.
El Embajador del Japón, Hoshino Yoshitaka y el Ministro de Cultura de El Salvador, Raúl Castillo, inauguraron la exposición el jueves.
“El arte de las muñecas japonesas es más que decoración; son figuras que transmiten el alma de nuestra cultura y reflejan nuestras ceremonias, creencias y valores”, expresó el embajador Hoshino durante su intervención. Además, reiteró que este tipo de eventos refuerzan el aprecio mutuo entre Japón y El Salvador.
La palabra japonesa ningyo se traduce literalmente como “figura humana” y se refiere a una amplia variedad de muñecas tradicionales, cada una con un propósito específico.
La exposición presenta desde muñecas ceremoniales hasta piezas de carácter decorativo, todas con un alto nivel de detalle y una simbología única.
La exposición se sumerge en esta diversidad, describiendo y exponiendo los principales tipos que demuestran la complejidad y la belleza del arte japonés.
Las piezas exhibidas destacan por el uso de materiales tradicionales como seda, madera y papel washi, así como por la maestría de los artesanos que, generación tras generación, han mantenido viva esta forma de expresión artística. La muestra revela el delicado trabajo en el vestuario, los gestos faciales y el simbolismo de cada figura.
La exposición estará abierta al público desde el 14 de noviembre hasta el 14 de diciembre de 2025, en horario de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., de martes a domingo. La Sala Temporal del MUNA, donde se encuentra la muestra, permanecerá cerrada los lunes.
La entrada es gratuita, y las autoridades extienden una cordial invitación a la ciudadanía para visitar esta exposición y ser parte de un encuentro cultural que celebra la amistad entre dos países con historias distintas, pero conectados por el arte y el respeto mutuo.
El Gobierno de Perú anunció este lunes la ruptura de sus relaciones diplomáticas con México, tras confirmarse que la ex primera ministra Betssy Chávez, aliada del expresidente Pedro Castillo, se encuentra asilada en la embajada mexicana en Lima. Chávez es procesada por su papel en el intento de golpe de Estado que encabezó Castillo en diciembre de 2022.
El anuncio fue realizado por el canciller Hugo de Zela en una rueda de prensa en Lima. “El Gobierno peruano ha decidido romper relaciones diplomáticas con México”, declaró el funcionario, quien calificó de “acto inamistoso” la decisión del país norteamericano. De Zela también recordó que tanto la actual presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, como su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, han intervenido repetidamente en asuntos internos del país andino.
“La expremier Betssy Chávez, presunta coautora del golpe de Estado que intentó dar el expresidente Pedro Castillo, se encuentra en la embajada de México”, indicó De Zela. El canciller lamentó profundamente la decisión del Gobierno mexicano, señalando que su persistencia en esta postura “equivocada e inaceptable” obligó a Perú a cortar el vínculo diplomático.
Pese a la medida, el canciller aclaró que la ruptura diplomática no implica el cese de las relaciones consulares con México. También detalló que, aunque Chávez está bajo resguardo de la embajada mexicana, aún no se ha recibido una solicitud formal de asilo político de parte del gobierno mexicano.
Betssy Chávez fue liberada en septiembre pasado tras pasar más de tres meses en prisión preventiva. La exfuncionaria se encontraba hospitalizada por deshidratación derivada de una huelga de hambre cuando el Tribunal Constitucional ordenó su excarcelación al considerar que su detención había sido arbitraria.
El presidente Pedro Castillo fue destituido y detenido el 7 de diciembre de 2022 tras anunciar la disolución del Congreso y un gobierno de excepción, en lo que fue considerado un intento de golpe de Estado. Tanto Sheinbaum como López Obrador han defendido públicamente a Castillo, al considerar que fue víctima de un complot político orquestado desde el Congreso peruano.
El Gobierno de Ucrania anunció este miércoles el cierre de su Embajada en La Habana y la reducción de sus vínculos diplomáticos con Cuba, en respuesta al respaldo expresado por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, a su homólogo ruso, Vladimir Putin, en el marco de la invasión a Ucrania iniciada el 24 de febrero de 2022.
La decisión fue comunicada por el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, quien también justificó el voto en contra de Kiev a la resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas que aboga por el fin del embargo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba.
“Esta decisión no es repentina y tiene fundamentos sólidos. Nuestro voto no va dirigido contra el pueblo cubano, respetamos su derecho a vivir en prosperidad. Va dirigido contra la inacción de las autoridades cubanas ante el reclutamiento masivo de ciudadanos cubanos en el Ejército de ocupación ruso”, expresó Sibiga.
El funcionario afirmó que “miles” de ciudadanos cubanos habrían firmado contratos para unirse a las filas del Ejército ruso y participar directamente en las operaciones militares en territorio ucraniano. Según Kiev, este apoyo no declarado representa una forma de complicidad por parte del régimen cubano con la agresión militar lanzada por Moscú.
“La negativa de La Habana a detener la participación masiva de sus ciudadanos en la guerra de Rusia contra Ucrania constituye complicidad en la agresión y debe ser condenada en los términos más enérgicos”, sentenció Sibiga durante su declaración.
Este cierre diplomático marca un deterioro significativo en las relaciones entre ambos países y posiciona a Cuba como un actor cada vez más alineado con el Kremlin, en un momento en que la guerra en Ucrania sigue generando impactos geopolíticos a nivel global.
El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este lunes su intención de restablecer las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, interrumpidas desde hace 17 años durante las gestiones del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Durante su primera conferencia de prensa tras la segunda vuelta electoral del domingo, Paz subrayó que “esa relación (con Estados Unidos) se va a retomar” y aseguró que la cooperación bilateral será clave para combatir actividades al margen de la ley.
El líder boliviano, que asumirá el poder en las próximas semanas, afirmó que su administración buscará posicionar a Bolivia en el ámbito internacional tras lo que calificó como “20 años de absoluto fracaso” bajo el mando del MAS. “Creo que vamos a tener una relación fluida y compromisos de cooperación y de trabajo conjunto para ambas naciones y de beneficio para ambas naciones”, expresó.
Desde Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, felicitó a Paz por su victoria y expresó su voluntad de iniciar una nueva etapa de cooperación basada en “intereses estratégicos compartidos”.
La victoria de Paz también fue saludada por líderes de la región, incluidos los mandatarios de Perú, Brasil, Argentina, Paraguay y Chile, quienes manifestaron su disposición a fortalecer los lazos con Bolivia en la nueva etapa que se abre para el país andino.
Ucrania anunció este jueves la ruptura de relaciones diplomáticas con Nicaragua, luego de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo reconociera como parte de Rusia a Crimea y otras regiones ucranianas ocupadas militarmente por Moscú, como Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón.
El Ministerio de Exteriores ucraniano advirtió que no aceptará ninguna intromisión que ponga en duda su soberanía o su integridad territorial.
“No toleraremos ninguna intrusión en nuestra condición de Estado”, señaló el canciller ucraniano, Andri Sibiga, en un comunicado oficial.
Sibiga acusó al régimen de Managua de alinearse con el Kremlin, violando de forma “flagrante” la Carta de las Naciones Unidas y los principios fundamentales del Derecho Internacional, al respaldar públicamente la anexión de territorios ucranianos ocupados.
El funcionario remarcó que ese reconocimiento es inválido y no tiene efecto legal.
“No modificará las fronteras internacionalmente reconocidas de Ucrania”, sostuvo, al reafirmar que la comunidad internacional continúa considerando Crimea y el resto de las regiones bajo ocupación como parte integral de su territorio.
Ucrania también señaló que Nicaragua actúa en complicidad con lo que denominó el “Estado agresor”, en referencia a Rusia, país del que depende financiera y políticamente.
En ese sentido, acusó a la dictadura de Daniel Ortega de operar como un “régimen títere” del Kremlin, subordinado a los intereses del presidente ruso, Vladímir Putin.
La decisión del gobierno de Estados Unidos de revocar el visado del presidente de Colombia, Gustavo Petro, desató una nueva crisis en la ya desgastada relación bilateral y abrió un debate interno sobre sus motivaciones políticas a menos de un año de las elecciones presidenciales.
El Departamento de Estado anunció la medida tras la intervención de Petro en una manifestación propalestina en Nueva York, donde, según Washington, “instó a los soldados estadounidenses a desobedecer órdenes e incitar a la violencia”. En su cuenta de X, la institución calificó estas acciones como “imprudentes y provocadoras”.
Al regresar a Colombia, Petro respondió que la sanción fue consecuencia de su llamado a que los ejércitos de EE.UU. e Israel no participen “en un genocidio” en Gaza.
“Lo que hace el gobierno de EE.UU. rompe todas las normas de inmunidad en que se basa la ONU. Hay total inmunidad para los presidentes que asisten a la Asamblea”, escribió.
Desde el sector privado, la presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham), María Claudia Lacouture, criticó al mandatario por su intervención en suelo estadounidense.
“Se trata de una decisión diplomática que evidencia una inconformidad significativa frente al irrespeto e intervención en los asuntos internos de ese país”, dijo Lacouture.
Aunque recalcó que la medida no implica una ruptura formal, advirtió que “añade tensión a una relación ya compleja”.
Analistas recuerdan que Petro ha tenido enfrentamientos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por políticas migratorias, la lucha contra el narcotráfico en el Caribe y el apoyo militar a Israel.
En los últimos meses, Petro ha elevado el tono ante el presidente estadounidense, Donald Trump, por diferencias sobre la política migratoria, la lucha contra las drogas en aguas del Caribe y el apoyo de ese país a Israel, por lo que Lacouture recordó que «la Jefatura de Estado obliga anteponer, sin excepción, el interés nacional sobre cualquier ideología».
Estados Unidos es el principal socio comercial de Colombia y su mayor aliado en asuntos militares, policiales y de seguridad, y por eso hay quienes temen que un deterioro en la relación con Washington en los diez meses que le quedan a Petro como presidente acabe provocando sanciones al país.
El exembajador Gabriel Silva Luján opinó que “Petro quería que le quitaran la visa para convertirse en la víctima del imperio y el redentor de los oprimidos”, lo que pondría en riesgo la relación con el principal socio comercial y aliado en seguridad de Colombia.
El oficialismo, en contraste, defendió al mandatario. Augusto Ocampo, secretario jurídico de la Presidencia, anunció la renuncia voluntaria a su visa como gesto solidario, mientras varios ministros lo respaldaron públicamente.
La oposición, sin embargo, ve un trasfondo electoral.
“¡Por fin lo logró presidente Petro! Ya no tiene visa de Estados Unidos. Hace rato dejó de gobernar y ahora saldrá a hacer política como la víctima que siempre quiso ser”, criticó el precandidato Sergio Fajardo.
uan Daniel Oviedo, otro precandidato independiente, advirtió por su parte que «la diplomacia no se construye con provocaciones, sino con coherencia, respeto y resultados».
Colombia no enfrentaba una situación similar desde 1996, cuando Washington revocó la visa al entonces presidente Ernesto Samper por el ingreso de dinero del narcotráfico a su campaña electoral.
Desde el último cuarto del siglo XIX, en el estado de California y, más específicamente, en el puerto de San Francisco, residía una pequeña comunidad salvadoreña. La formaba una serie de familias de élite económica y profesional, vinculada con sectores agroexportadores, bancarios, empresarios (transportes, energía y comunicaciones) y profesionales (medicina).
Dos de los pioneros de esa inmigración fueron el prófugo expresidente y general Carlos Basilio Ezeta -gobernante de facto entre junio de 1890 y junio de 1894- y el empresario Encarnación Mejía, quien no sólo dirigió sus empresas nacionales desde el extranjero, sino que también desempeñó funciones diplomáticas como cónsul durante casi dos décadas, incluso antes y después de la devastación de la ciudad por el terremoto e incendio de 1906.
En la costa este estadounidense, Nueva York fue la localidad preferida para la llegada de salvadoreños de fines del siglo XIX e inicios de la centuria siguiente, pero mucha de esa masa humana de varios miles de personas estuvo integrada por obreros de escasa formación y casi nulo patrimonio, aunque sí hubo varios intelectuales (Luis Lagos y Lagos, Alberto Masferrer, Claudia Lars) que se dejaron atraer durante algún tiempo por la ciudad de los rascacielos y sus alrededores.
En San Francisco, la comunidad salvadoreña de élite no sólo usó sus rutas navieras para desplazarse por el mundo o enviar cargas de café, azúcar, añil y otras materias primas, sino que también lo empleó para movilizar cargas de diversos productos industriales o semiindustriales procedentes de China, Corea y Japón. Decenas de almacenes y tiendas por todo el casco urbano mostraban diversos productos de vestimenta y decoración para hogares y oficinas, algunos de los cuales terminaban decorando estancias en las residencias de esa comunidad salvadoreña en el territorio nacional. Ese fue el caso del banquero Rafael Guirola Duke, quien decoró de manera exquisita con motivos japoneses un sector de Villa San Rafael, su mansión en la ciudad de Santa Tecla, a inicios del siglo XX.
En esas primeras décadas del siglo XX, el comercio entre el Lejano Oriente y El Salvador pasó por San Francisco. Incluso, viajeros nacionales hacia Japón, China, Vietnam, Laos y otros destinos del sur asiático tuvieron que hacer transbordo en las líneas de vapores de la Pacific Mail Steamship Company, que daba cobertura naviera entre Panamá y San Francisco, con escalas en los puertos salvadoreños de La Unión, La Libertad y Acajutla.
Así fue como llegaron a Yokohama, Tokio, Shanghái, Hanoi y otras localidades del Asia francesa, británica, china y japonesa viajeros salvadoreños como el médico y microbiólogo Dr. Gustavo Barón (1904) y el escritor y periodista Arturo Ambrogi Acosta (1913), el flâneur y cronista urbano de la literatura modernista salvadoreña.
Fotografía de 1927 de la fachada de la residencia particular del Dr. Alfonso Quiñónez Molina y su familia. En estado ruinoso, aún se alza en la manzana inmediata al costado norte del templo del Rosario, en el centro de la capital salvadoreña.
En la mañana del jueves 23 de julio de 1925, Edwin Lowe Neville (1884-1944, cónsul general en Tokio y consejero de la embajada estadounidense entre 1924 y 1936, así como embajador estadounidense en Tailandia de 1937 a 1940) telefoneó a K. Hishi, perteneciente a la planilla oficial de Gaimushō o Ministerio de Relaciones Exteriores del gobierno imperial japonés. En horas vespertinas, le envió una carta, en la que le reiteró la misma petición verbal, cuya copia ahora se conserva en el Archivo Diplomático de Japón: que se les otorgaran facilidades de ingreso a territorio japonés a las viajeras salvadoreñas Leonor Meléndez de Quiñónez, a su hija Mercedes Quiñónez Meléndez, a su sobrina Ana María Letona Meléndez y a su amiga estadounidense Fannie Ware.
Según lo mencionó Mr. Neville en su llamada y carta, ese grupo femenino se desplazaba por sus propios medios mediante la red de ferrocarriles chinos del este y los del sur de Manchuria, empresa establecida el 26 de noviembre de 1906 por el gobierno imperial japonés. El lento y nada sencillo viaje lo iniciaron desde Pekín (China), con escalas en Mukden (nombre manchú de Shenyang, capital provincial de Lianing) y Seúl, dentro del territorio entonces llamado Chōsen (actual Corea), que estaba bajo administración del imperio nipón. Después, el grupo se embarcó con destino a Tokio y Yokohama, su puerto de salida hacia el continente americano.
Una de las locomotoras y convoyes de pasajeros y carga del ferrocarril del sur de Manchuria (China), empresa estatal japonesa inaugurada en noviembre de 1906.
Antonia Leonor de Jesús Meléndez Ramírez (¿1873-1875?-1968), era, desde el 3 de marzo de 1905, la esposa del médico Dr. Alfonso Quiñónez Molina, para entonces presidente de la República de El Salvador y, por tanto, como lo señaló Mr. Neville en sus dos mensajes, era la primera dama del país centroamericano. Su hija era María Mercedes Quiñónez Meléndez, nacida en la capital salvadoreña el 4 de junio de 1908, misma ciudad en la que fallecería el 19 de abril de 1994. Leonor era hija del salvadoreño Rafael Meléndez y de la nicaragüense Mercedes Ramírez -hija del expresidente Lic. Norberto Ramírez- y hermana de los expresidentes Carlos y Jorge Meléndez Ramírez. Desde la década de 1870, su familia estaba involucrada en política, negocios azucareros, metalúrgicos, bancarios y de bienes raíces urbanos y rurales.
Leonor y su hija Mercedes arribaron dos años antes de su viaje al Lejano Oriente. Llegaron el lunes 16 de abril de 1923 desde La Libertad al puerto californiano de San Francisco a bordo del vapor SS Venezuela -de la Pacific Mail Steamship Company-. Una de las primeras atracciones que visitaron en las siguientes 48 horas fue el Golden Gate. En septiembre, la joven ingresaría al bachillerato en un colegio de señoritas de esa urbe californiana y su madre permanecería a su lado durante esos años de formación secundaria.
El vapor SS Venezuela, de la Pacific Mail Steampshic Company, que hacía su trayectoria periódica entre los puertos salvadoreños y San Francisco, California.
Dos meses más tarde de su arribo, el lunes 11 de junio de 1923, a bordo del mismo vapor Venezuela, llegaron el médico y cirujano Dr. Santiago Letona Hernández (Sensuntepeque, 01.jul.1872-San Salvador, 11.abr.1953), casado desde el 20 de mayo de 1908 con María del Carmen Meléndez Ramírez (San Salvador, 03.jun.1877-01.ene.1949), en compañía de sus hijas Ana María, Carmen, Aminta y Regina, quienes también fueron matriculadas en instituciones educativas californianas, acompañadas por su respectiva progenitora, la hermana de Leonor. Con estatura de 152 centímetros, ojos verdes y cabellos negros, Ana María nació en la ciudad oriental de San Miguel, el sábado 15 de marzo de 1913. Tras viajar por Europa y regresar a El Salvador al finalizar sus estudios, Ana María reingresó a los Estados Unidos por vía terrestre por el punto migratorio de Laredo (Texas), el domingo 17 de septiembre de 1944. El lunes 1 de septiembre de 1958 en la ciudad portuaria San Francisco contrajo nupcias con Charles Mehr, nacido en 1906 en Bedford (Wyoming), solicitó la nacionalidad estadounidense y pasó a firmar como Ana Mehr. Ella falleció en Sacramento (California), el domingo 29 de octubre de 1995.
El periplo turístico por China, Corea y Japón de las Meléndez-Quiñónez y Letona-Meléndez fue realizado durante las vacaciones veraniegas de las adolescentes. Finalizó el martes 11 de agosto de 1925, cuando el SS President Taft -barco transpacífico de pasajeros y carga (1920-1947), de 14,123 toneladas y perteneciente entonces a la Dollar Steamship Company- atracó en San Francisco procedente de Yokohama, tras una escala en Shanghái y su salida desde Hong Kong el 2 de ese mes. En la ficha migratoria de Leonor se consignó que tenía una estatura de 165 centímetros, ojos y cabellos cafés.
¿Qué ciudades visitaron en esos países exóticos? ¿En qué hoteles se hospedaron? ¿Qué experiencias vivieron? ¿Qué objetos compraron e importaron? ¿Tuvieron algunos contratiempos en sus diferentes tramos por ferrocarriles o barcos? ¿Se enfrentaron a algún fenómeno de la temporada de monzones en el océano Pacífico?
¿Enviaron cartas o postales desde cada uno de sus puntos de llegada y salida? ¿Tomaron fotografías de ellas m ismas o de los lugares visitados? Hasta la fecha, la búsqueda de más detalles acerca de ese viaje por el Lejano Oriente ha resultado infructuosa, pero sería ideal darle mayor seguimiento, porque se constituyó en la primera ocasión en que mujeres salvadoreñas hicieron turismo en grupo por China, Corea y el Imperio del Sol Naciente.
Tarjeta postal coloreada que muestra la actividad en el puerto japonés de Yokohama, en la segunda mitad de la década de 1920.
*Texto extraído del libro inédito dedicado a los 125 años de vínculos entre Japón y El Salvador y al 90 aniversario de sus relaciones diplomáticas.