La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió este viernes la necesidad de mantener separados el poder político y el económico, después de ser consultada sobre la renuncia presentada por el mandatario de Paraguay, Santiago Peña, en medio de una crisis política y financiera por sus presuntos vínculos con una institución bancaria intervenida por las autoridades.
«Nosotros siempre hemos dicho que tiene que haber separación entre el poder económico y el poder político, cada uno en su parte», afirmó Sheinbaum durante su conferencia de prensa matutina, al referirse a la situación que enfrenta el Gobierno paraguayo.
La mandataria mexicana señaló que, de acuerdo con la información disponible, Peña mantenía vínculos con la entidad financiera involucrada en el escándalo, lo que habría influido en su decisión de abandonar la Presidencia. Sin embargo, evitó emitir una valoración más amplia sobre el caso hasta conocer mayores detalles. «Parece que el hoy expresidente estaba involucrado en este banco, que esa es la razón por la cual él toma la decisión de dimitir», expresó.
La crisis política en Paraguay se intensificó después de que Peña presentara su renuncia el jueves, poco antes de enfrentar un juicio político en el Congreso. La decisión ocurrió en medio de las investigaciones relacionadas con Ueno bank, una institución financiera privada que recibió millonarios recursos de organismos públicos durante su administración, incluido el instituto responsable de administrar las pensiones de los trabajadores paraguayos.
Las autoridades financieras ordenaron la intervención de Ueno bank debido a problemas de solvencia, una medida que dejó a aproximadamente 2.9 millones de clientes sin acceso a sus cuentas bancarias. La situación provocó protestas ciudadanas y aumentó la presión política contra el Gobierno, debido a los cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos depositados en la institución.
Peña, quien fue accionista de una empresa vinculada con el banco hasta 2025, rechazó haber cometido irregularidades relacionadas con la entidad financiera. El mandatario sostuvo que su decisión de renunciar respondió a la necesidad de preservar la estabilidad de Paraguay y proteger el funcionamiento de sus instituciones democráticas frente a la crisis.
No obstante, la dimisión todavía no se concretó debido a que el Congreso paraguayo no consiguió reunir el quórum necesario para pronunciarse sobre su aceptación. Paralelamente, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una acusación para someter al mandatario a un juicio político, lo que mantiene abierta la incertidumbre sobre su continuidad al frente del Ejecutivo.
Mientras las instituciones paraguayas resuelven el procedimiento correspondiente, Santiago Peña continúa formalmente en la Presidencia. El caso ha generado cuestionamientos sobre las relaciones entre funcionarios públicos y entidades financieras, un tema que Sheinbaum retomó para insistir en la importancia de establecer límites entre los intereses económicos y el ejercicio del poder político.
