Etiqueta: represión política

  • EE. UU. exige a Nicaragua la liberación “incondicional” de todos los presos políticos

    EE. UU. exige a Nicaragua la liberación “incondicional” de todos los presos políticos

    Estados Unidos exigió este sábado a la dictadura de Nicaragua de los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, la “liberación incondicional” de todos los presos políticos sin excepciones, en medio de una escalada de tensiones diplomáticas y denuncias de represión en el país centroamericano. 

    La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado publicó un mensaje en la red social X, difundido por la embajada estadounidense en Managua, en el que critica duramente al Ejecutivo sandinista, al que calificó de “régimen ilegítimo” y “paranoico” por reprimir disidencia incluso por expresiones en redes sociales.

    “Exigimos la liberación incondicional de todos los presos políticos, sin excepciones, sin casa por cárcel, sin nuevas detenciones”, subrayó el Departamento de Estado.

    El pronunciamiento se produjo después de que el Gobierno nicaragüense anunciara el pasado sábado la excarcelación de “decenas de personas” que estaban detenidas, entre las cuales varias organizaciones y familiares confirmaron la liberación de opositores que organismos de derechos humanos consideran presos políticos. Sin embargo, muchos de los excarcelados continúan con restricciones, bajo vigilancia policial o con medidas que limitan su libertad real. 

    La solicitud estadounidense ocurre en un contexto de presiones internacionales crecientes sobre Managua por su historial de detenciones arbitrarias y represión de la oposición, que incluye arrestos por expresiones en redes sociales o por críticas al Gobierno de Ortega y Murillo, según diversos reportes de organismos de derechos humanos y diplomáticos.

    En su mensaje, la Oficina del Departamento de Estado afirmó que “libertad significa poner fin al ciclo de represión del régimen”, instando a que no se acepten liberaciones parciales, arrestos domiciliarios o nuevas detenciones como sustituto de una liberación plena.

    La presión de Washington se da además tras una serie de excarcelaciones impulsadas por la cercana relación entre Nicaragua y Venezuela, donde hace poco se liberaron presos políticos tras presión similar. Las autoridades nicaragüenses han defendido sus acciones como conmemorativas de aniversarios de Gobierno, sin atender plenamente a las demandas internacionales por derechos humanos.

     

  • Entre lágrimas y abrazos, familias reciben a colombianos liberados de cárceles venezolanas

    Entre lágrimas y abrazos, familias reciben a colombianos liberados de cárceles venezolanas

    En medio de lágrimas y abrazos, los diecisiete colombianos liberados tras permanecer más de un año presos en Venezuela cruzaron este viernes el puente internacional Atanasio Girardot, que une el estado venezolano de Táchira con la ciudad colombiana de Cúcuta, para reencontrarse con sus familias.

    Pasadas las 9:00 hora local (14:00 GMT), varios vehículos oficiales llegaron al punto fronterizo, donde los familiares esperaban emocionados.

    «Gracias, Dios», exclamó Yarileinis Navarro al ver a través de la ventana del automóvil a su sobrino Brayan Sair, con quien no había podido comunicarse desde hacía más de quince meses, tras ser arrestado en Puerto Cabello (Venezuela) cuando volvía a casa de trabajar como conductor privado.

    La liberación de Sair y de otros dieciséis colombianos se concretó hoy, después de varios meses de diálogo entre los Gobiernos de Colombia y Venezuela para atender la situación de decenas de connacionales privados de libertad en ese país.

    Uno a uno, los liberados descendieron de los vehículos y fueron recibidos con abrazos y lágrimas de sus familiares, que celebraron aliviados por el reencuentro tras la incertidumbre y arduas gestiones diplomáticas.

    «Estoy agradecido con mi familia, mis amigos y con Dios por estar nuevamente en mi país. Gracias a todos los que estuvieron pendientes de mí», dijo a EFE el abogado cucuteño Edwin Iván Colmenares, quien fue detenido hace once meses en territorio venezolano mientras se dirigía a su ciudad natal.

    Malos tratos

    Aunque la mayoría llegó en buen estado de salud, varios denunciaron las malas condiciones de reclusión en la prisión de El Rodeo I, en Caracas, una institución que cuenta con denuncias de organizaciones como Amnistía Internacional (AI) por supuestos «tratos crueles y degradantes» a los reclusos.

    «El trato fue inhumano desde el primer día. Se come junto a una letrina y se respira el olor de las heces de todo el penal», relató el cucuteño Óscar Alexander Vera, quien estuvo detenido un año y cinco días tras ser acusado de terrorismo.

    David Josué Misse Durán, de 31 años, fue acusado de traición a la patria y asociación para delinquir. Él también denunció el trato «inhumano» y las «condiciones deplorables» en las que permaneció como recluso.

    Además, Misse señaló que las detenciones fueron injustas y en la cárcel había personas «inocentes» de más de 30 países, incluso mujeres de entre 70 y 80 años y menores de edad, dijo.

    Al menos veinte más siguen presos

    Las autoridades venezolanas habían acusado a varios colombianos presos de ser «mercenarios» que buscaban desestabilizar al Gobierno de Nicolás Maduro, imputaciones que el Gobierno de Gustavo Petro consideró arbitrarias.

    Muchos de los detenidos fueron capturados durante operativos posteriores a las elecciones venezolanas, en un contexto de represión en el que la oposición ha reportado miles de desapariciones y arrestos, entre ellos unos 40 colombianos que fueron acusados de espionaje.

    La Cancillería de Colombia confirmó esta mañana la liberación y destacó que el proceso fue posible «tras meses de diálogo y coordinación diplomática» con el Gobierno venezolano.

    La ministra de Relaciones Exteriores, Yolanda Villavicencio, calificó la liberación como «un paso significativo en la tarea de garantizar los derechos de los connacionales».

    También reafirmó su compromiso de mantener el diálogo con su homólogo venezolano, Yván Gil, para coordinar la liberación de al menos otros veinte connacionales que permanecen detenidos en cárceles venezolanas, incluyendo la evaluación de repatriaciones.

    «Seguiremos trabajando con las autoridades venezolanas para que ningún colombiano quede desamparado. La diplomacia también se expresa en gestos humanitarios», afirmó la canciller.

  •  La líder opositora María Corina Machado recibe el Nobel de la Paz por su lucha democrática en Venezuela

     La líder opositora María Corina Machado recibe el Nobel de la Paz por su lucha democrática en Venezuela

    El Comité Nobel Noruego anunció este viernes que la opositora venezolana María Corina Machado es la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, en reconocimiento a su “incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano” y su lucha por una “transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.

    Durante la lectura oficial del fallo en Oslo, el presidente del Comité, Jørgen Watne Frydnes, describió a Machado como “una valiente y comprometida defensora de la paz” que “mantiene viva la llama de la democracia en medio de una creciente oscuridad”.

    Machado, líder del movimiento democrático venezolano, fue destacada como “una de las figuras más extraordinarias de valentía civil en América Latina en tiempos recientes”, según el Comité.

    También se resaltó su papel como una figura clave para unificar a una oposición históricamente fragmentada, que ha encontrado consenso en la exigencia de elecciones libres y un gobierno representativo.

    El Comité Nobel subrayó que Machado “ha demostrado que las herramientas de la democracia son también las de la paz” y la calificó como “símbolo de esperanza” para millones de venezolanos que continúan demandando libertades fundamentales.

    La líder opositora no ha podido participar en procesos electorales recientes debido a inhabilitaciones impuestas por el régimen de Nicolás Maduro. Pese a ello, ha permanecido en el país, enfrentando persecución y amenazas, lo que, según el Comité, ha incrementado su impacto e inspiración dentro y fuera de Venezuela.

    Este galardón posiciona a María Corina Machado como una de las voces más influyentes en la defensa de los derechos humanos y la democracia en la región, en un contexto donde la represión, la censura y la crisis institucional continúan marcando el rumbo del país sudamericano.