El 85 % de los peruanos modificó sus hábitos nocturnos debido al temor a la delincuencia y evita salir de casa o de su barrio después de determinadas horas, salvo cuando resulta necesario, según el Séptimo Reporte del Observatorio del Crimen y la Violencia.
El estudio, elaborado a partir de una encuesta de Ipsos, indica que el 43 % procura permanecer en casa desde las 8:00 p. m. o incluso antes, mientras otro 42 % restringe sus salidas a partir de las 10:00 p. m. En Lima, el 49 % evita salir desde las 10:00 p. m., siete puntos porcentuales por encima del promedio nacional.
La inseguridad también repercute en el consumo: el 58 % de los consultados sale menos que hace un año, afectando el gasto en comercios, restaurantes de barrio y transporte. Además, un 16 % prefiere pagar más por utilizar un taxi antes que exponerse a un posible asalto en el transporte público.
“La inseguridad dejó de ser una percepción para convertirse en el organizador de la vida cotidiana de los peruanos. Cuando 22 millones de personas dejan de salir de noche, estamos ante una pérdida de calidad de vida que no aparece en las cifras oficiales, pero que es igual de real”, señaló Ricardo Valdés, exviceministro del Interior y coautor del informe.
El reporte también aborda el crecimiento de las extorsiones y señala que las denuncias por este delito se multiplicaron por 20 antes de que la Policía las declarara secretas. Mientras tanto, la población penitenciaria por extorsión pasó de 1,186 personas en diciembre de 2024 a 1,661 actualmente, un incremento de 475 reclusos.
«Ese es el mejor indicador del fracaso frente al crimen organizado: las denuncias se disparan, el delito se expande a todo el país y los presos por extorsión apenas se mueven», apuntó Carlos Basombrío, exministro del Interior y coautor del informe. «Recién en junio volvimos a alcanzar el 1,6 % de la población penal que ya teníamos en el 2016, con la diferencia de que entonces la extorsión solo ocurría en la costa norte y hoy ocurre en todo el país”, agregó.
Uno de los sectores más golpeados es el transporte público, particularmente en Lima, donde empresas y conductores enfrentan extorsiones y ataques de sicarios. El informe contabiliza 251 ataques contra transportistas en todo Perú, incluidos asesinatos e intentos de homicidio, de los cuales 132 ocurrieron en Lima y otros 32 en la vecina provincia del Callao.
La encuesta de Ipsos fue realizada entre el 20 y el 23 de agosto a 1,217 personas y tiene un margen de error del 2.8 %. Los resultados reflejan el impacto cotidiano de la delincuencia y el crimen organizado, que se han convertido en una de las principales preocupaciones de la población peruana ante la expansión de las extorsiones.
