Las autoridades de protección civil y vulcanología de Guatemala mantienen este jueves un monitoreo reforzado sobre el volcán de Fuego, situado a unos 50 kilómetros al oeste de la capital guatemalteca, tras registrarse un incremento en su actividad explosiva y la emisión de flujos incandescentes.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) vigilan de cerca la evolución del coloso, de 3.763 metros de altura, que presenta entre 5 y 15 explosiones por hora.
Según un boletín especial emitido por el Insivumeh, esta dinámica interna sugiere un «mayor aporte de gas y magma en zonas poco profundas».
Valeria Urízar, vocera de la Conred, explicó que la institución «realiza recorridos de prevención y monitoreo en comunidades cercanas en coordinación con autoridades locales».
Urízar destacó la importancia de identificar rutas de evacuación, ya que «actualmente el volcán presenta actividad explosiva con expulsión de ceniza y material incandescente».
Por su parte, la Gobernación Departamental de Sacatepéquez emitió una alerta anaranjada, dado que el acceso principal y una parte estratégica de las faldas del volcán pertenecen a su jurisdicción, por lo que «todo el personal de las instituciones públicas están en apresto por cualquier situación de emergencia».
El Insivumeh también recomendó a la Dirección General de Aeronáutica Civil extremar precauciones ante la dispersión de ceniza en un radio de hasta 40 kilómetros, advirtiendo que la actividad podría mantenerse por «semanas o meses».



