Etiqueta: salud bucal

  • El consumo excesivo de bebidas energéticas se asocia a insomnio, erosión del esmalte dental y molestias digestivas

    El consumo excesivo de bebidas energéticas se asocia a insomnio, erosión del esmalte dental y molestias digestivas

    El consumo excesivo de bebidas energéticas puede provocar diversas afectaciones en la salud, entre ellas erosión del esmalte dental, insomnio, molestias digestivas y alteraciones cardiovasculares, advirtieron especialistas de Sanitas, quienes recomendaron limitar su ingesta y evitar convertirlas en un hábito diario.

    La advertencia surge en un contexto de amplio consumo de estos productos. De acuerdo con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), el 25 % de la población en España consume bebidas energéticas. Además, el 49 % de quienes las ingieren lo hace al menos una vez al día y el 47 % acostumbra mezclarlas con alcohol.

    El odontólogo del equipo Asistencial y de Innovación Clínica de Sanitas Dental, Antonio Longo, explicó que el principal daño bucal proviene de la elevada acidez de estas bebidas, la cual reduce el pH de la boca y favorece el desgaste progresivo del esmalte dental.

    «El daño en la boca aparece por la repetición. Cada lata reduce el pH oral, la saliva necesita tiempo para compensarlo y, si antes de que la boca se recupere, se vuelve a tomar otra bebida ácida, el esmalte entra en un ciclo de agresión continua. Muchos pacientes no lo perciben hasta que aparecen síntomas como la sensibilidad al frío o molestias al cepillarse», afirmó Longo.

    El especialista agregó que un elevado consumo de cafeína también puede provocar acidez, náuseas, dolor estomacal y diarrea, especialmente cuando las bebidas energéticas se consumen en ayunas, en grandes cantidades o de forma rápida. Asimismo, indicó que su ingesta puede favorecer episodios de ansiedad, nerviosismo e irritabilidad.

    Otro de los efectos más frecuentes es la alteración del sueño. Según los expertos, consumir estas bebidas durante la tarde o la noche dificulta conciliar el sueño y reduce la calidad del descanso, lo que puede provocar que la persona despierte con sensación de cansancio a pesar de haber dormido.

    Longo alertó además sobre los riesgos de combinar bebidas energéticas con alcohol, ya que esta mezcla disminuye la percepción de fatiga y puede llevar a consumir mayores cantidades de alcohol o subestimar el nivel real de intoxicación.

    Por su parte, el director médico del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, Pablo Turrión, explicó que un consumo ocasional suele tener un impacto limitado en personas sanas. Sin embargo, advirtió que el uso frecuente para estudiar, trabajar, entrenar o asistir a reuniones sociales puede provocar taquicardias, palpitaciones y trastornos del sueño que no deben normalizarse.

    Los especialistas señalaron que los riesgos son mayores en adolescentes, mujeres embarazadas o en período de lactancia, personas con hipertensión, enfermedades cardiovasculares o trastornos del sueño. Por ello, recomendaron reservar estas bebidas para ocasiones puntuales, evitar consumirlas antes de dormir, enjuagarse con agua después de ingerirlas y consultar a un profesional de la salud cuando su consumo se convierta en una práctica cotidiana.