Etiqueta: Sébastien Lecornu

  • Francia refuerza la seguridad ante una nueva jornada de protestas con prohibiciones y cambios de recorrido

    Francia refuerza la seguridad ante una nueva jornada de protestas con prohibiciones y cambios de recorrido

    Francia desplegó este sábado un dispositivo de seguridad de 70,000 agentes ante una nueva jornada de protestas en distintas ciudades del país, donde las autoridades impusieron restricciones a las concentraciones y modificaron los recorridos de algunas marchas para prevenir nuevos episodios de violencia como los registrados el fin de semana pasado.

    El Ministerio del Interior informó que durante los controles realizados en los accesos a las manifestaciones fueron decomisados objetos considerados peligrosos, entre ellos morteros y bolas de petanca. Las fuerzas de seguridad también reforzaron las labores de vigilancia e inteligencia para detectar posibles disturbios y garantizar el cumplimiento de las restricciones.

    El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, convocó para las 11:00 de la mañana una reunión de una unidad interministerial de crisis, mientras el ministro del Interior, Laurent Núñez, expresó su respaldo a los policías encargados de controlar las movilizaciones. «Sabemos que probablemente habrá grupos dispares que intentarán provocar incidentes», advirtió Núñez en declaraciones difundidas por la cadena BFMTV, ante la posibilidad de ataques contra comercios, instituciones públicas y agentes policiales.

    El funcionario pidió a las fuerzas de seguridad responder con rapidez y flexibilidad ante una jornada que podría prolongarse durante varias horas. «Conozco la violencia a la que se enfrentan», afirmó Núñez, quien aseguró que las intervenciones policiales deben desarrollarse dentro del marco legal y bajo el principio de proporcionalidad.

    Las primeras tensiones ocurrieron en Lyon, donde la Policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a grupos de manifestantes. Las autoridades restringieron las concentraciones en buena parte del centro de la ciudad, después de que las protestas del sábado anterior dejaran daños en más de 150 establecimientos comerciales y provocaran el incendio de la oficina de turismo.

    En Marsella, las autoridades autorizaron excepcionalmente una manifestación intersindical, pese a que inicialmente habían prohibido las concentraciones. Además, ampliaron a los adultos las restricciones nocturnas que afectaban a menores de edad en el centro y determinadas zonas comerciales durante las noches del sábado y domingo. También quedaron prohibidas las movilizaciones en Nancy, Belfort, Rouen, Le Havre, Toulon y Limoges, donde el ayuntamiento fue destruido por un incendio el fin de semana anterior. En Estrasburgo, en cambio, se permitió una marcha sindical.

    En París, el partido La Francia Insumisa (LFI), dirigido por Jean-Luc Mélenchon, aceptó modificar el recorrido de su manifestación después de que la Justicia rechazara un recurso contra las disposiciones de la Prefectura.

    La formación convocó una concentración para las 2:00 de la tarde en la Puerta de Italia e hizo un llamado a movilizarse «en apoyo de los jóvenes, contra el alto costo de la vida y contra la deriva autoritaria del Gobierno». También fue prohibida la ruta propuesta por colectivos estudiantiles y los llamados chalecos amarillos entre la plaza de la Bastilla y la Ópera, mientras la marcha de la Confederación General del Trabajo (CGT), entre la Bastilla y la plaza de la Nación, quedó sujeta a las medidas de seguridad.

    Las autoridades municipales de París también reforzaron las medidas preventivas para evitar saqueos y daños materiales. Desde el jueves comenzaron a retirar papeleras, contenedores de vidrio, bicicletas compartidas y otros objetos que pudieran utilizarse como proyectiles o para provocar incendios.

    Asimismo, recomendaron a los comerciantes retirar mobiliario, terrazas y residuos antes del mediodía, mientras numerosos negocios protegieron sus fachadas ante posibles ataques. El ministro del Interior advirtió que los 70,000 agentes movilizados durante el fin de semana actuarán de manera «inflexibles» frente a quienes participen en actos vandálicos.

     

  • París mantiene toque de queda por tercera noche tras saqueos y disturbios

    París mantiene toque de queda por tercera noche tras saqueos y disturbios

    París cumplirá este miércoles su tercera noche consecutiva bajo toque de queda en dos zonas céntricas de la capital francesa, luego de los saqueos y actos vandálicos registrados durante las protestas del pasado fin de semana. La Prefectura de Policía confirmó la renovación de las restricciones para evitar nuevos disturbios.

    «Siguiendo las instrucciones del primer ministro Sébastien Lecornu y del ministro del Interior Laurent Nuñez, el prefecto de policía ha decretado el toque de queda -que prohíbe la presencia tanto de mayores como de menores de edad- en los perímetros de la plaza de la República y del sector de Les Halles, desde las 23:00 horas de hoy hasta las 6:00 de mañana (21.00-4.00 GMT)», indicó la PP, en un mensaje en X.

    La medida se concentra en la plaza de la República y el sector de Les Halles, dos de las áreas más afectadas por los hechos violentos. Las restricciones son similares a las aplicadas el martes, aunque menos extensas que las del lunes, cuando también abarcaron sectores próximos a instituciones gubernamentales, como el Palacio del Elíseo y la Asamblea Nacional.

    Otras ciudades francesas también mantienen medidas de seguridad. En Niza, al sur del país, y Burdeos, en el suroeste, las autoridades establecieron toques de queda para menores de edad que circulen sin acompañamiento de adultos. Estas restricciones permanecerán vigentes hasta el próximo 26 de octubre.

    Mientras tanto, Marsella y Lyon, ubicadas en el sur y sureste de Francia, respectivamente, aplicaron restricciones nocturnas durante las últimas dos jornadas. Sin embargo, sus autoridades todavía no confirmaron si extenderán los dispositivos de seguridad para una tercera noche.

    Los toques de queda buscan frenar los saqueos y actos vandálicos ocurridos durante las manifestaciones del sábado 17 de octubre, convocadas para protestar contra el aumento del costo de la vida y el deterioro de los servicios públicos de salud y educación. Los disturbios dejaron al menos 3,000 establecimientos comerciales afectados en diferentes puntos del territorio francés.

    Las autoridades reportaron más de 2,500 personas detenidas durante los disturbios en Francia, de las cuales el 95 % son hombres y el 70 % mayores de edad. Según los últimos datos proporcionados por el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, un total de 174 detenidos fueron enviados a prisión preventiva.

    El Gobierno francés mantiene la alerta ante la convocatoria de nuevas manifestaciones para el próximo sábado 24 de octubre, impulsadas por el movimiento de los ‘chalecos amarillos’. Las autoridades buscan evitar que las movilizaciones deriven nuevamente en episodios de violencia, saqueos y daños a establecimientos comerciales.

     

     

  • Francia reconoce errores de seguridad y anuncia un dispositivo «masivo» para el sábado

    Francia reconoce errores de seguridad y anuncia un dispositivo «masivo» para el sábado

    El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reconoció este martes errores de seguridad en el control de los disturbios que asolaron el país el pasado fin de semana y anunció un dispositivo policial «masivo» para el próximo sábado, cuando están convocadas nuevas manifestaciones de los ‘chalecos amarillos’ y de los estudiantes.

    «Hemos aprendido la lección», afirmó Lecornu durante su intervención ante la Asamblea Nacional, donde admitió que el operativo de seguridad utilizado para contener las manifestaciones fue «demasiado estático» y que las autoridades no desplegaron suficientes agentes para enfrentar los disturbios que afectaron al país.

    El jefe del Gobierno francés aseguró que su principal objetivo es «recuperar el orden de forma inmediata» y defendió las restricciones de circulación aplicadas desde la noche del lunes en algunas de las principales ciudades francesas. Según Lecornu, los toques de queda parciales «han permitido devolver la calma» después de los episodios de violencia.

    El primer ministro explicó que las fuerzas de seguridad concentraron parte de sus esfuerzos en impedir que grupos «organizados» consiguieran acercarse al Palacio del Elíseo o a la sede del Gobierno. En ese sentido, sostuvo que «en una democracia no se permite a grupúsculos facciosos» alcanzar los principales centros de poder del país.

    Lecornu también justificó las deficiencias del operativo policial al señalar que las autoridades enfrentaron «una forma de actuar inédita» por parte de los manifestantes, una situación que provocó «una confusión en la manera de garantizar el orden público». Además, reconoció que la planificación no consideró adecuadamente las vacaciones solicitadas por algunos agentes de seguridad.

    Otro de los problemas identificados por el Gobierno fue la evaluación realizada por los servicios de inteligencia, que subestimaron la magnitud de las movilizaciones. Esta situación, sumada a la insuficiencia de efectivos policiales, dificultó la respuesta de las autoridades durante los disturbios del pasado fin de semana.

    Gobierno francés reforzará operativos de seguridad

    El ministro del Interior, Laurent Nuñez, confirmó que el despliegue policial previsto para el sábado «será mayor» y anunció modificaciones en la estrategia de seguridad. Explicó que «se revisará la doctrina en términos de medios, de volumen», además de fortalecer la «reactividad, de movilidad, para impactar en los grupos que atacan a las fuerzas del orden de manera extremadamente planificada».

    Los anuncios del Gobierno se producen en medio de cuestionamientos de distintos sectores de la oposición, que acusaron a las autoridades de «ineptitud», «comportamiento amateur» y «falta de planificación» durante los disturbios. Ante estas críticas, Nuñez defendió que las fuerzas de seguridad utilizaron todos los recursos disponibles, aunque reconoció que posiblemente no fueron empleados de la manera más adecuada.

  • Francia decreta toques de queda nocturnos en cuatro ciudades del norte del país

    Francia decreta toques de queda nocturnos en cuatro ciudades del norte del país

    El Gobierno francés anunció los primeros toques de queda nocturnos en cuatro ciudades del departamento de Norte, como parte de las medidas para contener la ola de violencia registrada durante las protestas contra el aumento del costo de la vida y el deterioro de los servicios públicos. Las restricciones abarcarán las noches del lunes y martes en sectores de Lille, Douai, Wattignies y Denain.

    La decisión responde al anuncio del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, de establecer restricciones parciales en determinadas zonas del país, después de los disturbios ocurridos durante el fin de semana. Las manifestaciones surgieron por el encarecimiento de la vida y las críticas al deterioro de la educación y la sanidad, tras casi una década de mandato del presidente Emmanuel Macron.

    La prefectura del departamento de Norte precisó que los toques de queda se aplicarán únicamente en sectores específicos de las cuatro ciudades, con el consentimiento de sus respectivos alcaldes. Las autoridades también prevén publicar el mapa completo de los municipios afectados antes de que concluya la jornada.

    Unos 3,000 comercios afectados por saqueos

    Las restricciones buscan proteger los establecimientos comerciales después de los saqueos que afectaron a unos 3,000 negocios en distintas ciudades francesas. Los episodios de violencia comenzaron durante las manifestaciones del sábado y continuaron el domingo en algunas localidades, especialmente en París, donde también se registraron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

    El primer ministro explicó que los toques de queda constituyen una medida temporal para recuperar el control de las zonas afectadas, antes de considerar una eventual declaración del estado de emergencia. Este mecanismo permitiría ampliar las facultades de las fuerzas del orden para intervenir ante los disturbios.

    «Es un toque de queda por territorios, parcial, me parece que, en este momento, es un instrumento más adaptado que decretar el estado de emergencia», declaró Lecornu, quien dejó abierta la posibilidad de recurrir a esa medida si la situación lo requiere.

    Más de 2,300 personas bajo custodia policial

    El Ministerio de Justicia francés informó que, hasta las 8:00 de la mañana del lunes, 2,331 personas permanecían bajo custodia policial por su presunta participación en los disturbios y saqueos. Según los datos oficiales, el 70 % de los detenidos eran mayores de edad, mientras que la Fiscalía solicitó prisión preventiva en más del 80 % de los casos.

    Las protestas del sábado estuvieron acompañadas de saqueos a establecimientos comerciales, ataques contra edificios públicos y enfrentamientos entre manifestantes y agentes de seguridad en París y otras ciudades. Ante la persistencia de estos incidentes, el Gobierno comenzó a aplicar restricciones territoriales mientras evalúa la necesidad de adoptar medidas adicionales para restablecer el orden público.

  •  Macron anuncia medidas de seguridad tras disturbios en Francia

     Macron anuncia medidas de seguridad tras disturbios en Francia

    El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este domingo nuevas medidas de seguridad para contener los disturbios que afectan a varias ciudades del país, después de una jornada de protestas masivas contra el elevado costo de la vida. En un discurso televisado de diez minutos, el mandatario condenó los saqueos y ataques contra establecimientos comerciales y edificios públicos.

    «Esta noche todos sentimos ira y vergüenza», afirmó.

    Macron atribuyó los episodios violentos a grupos de extrema izquierda y delincuentes, aunque pidió distinguir entre quienes participaron en los ataques y los ciudadanos que salieron a manifestarse por demandas legítimas. Las protestas del sábado reunieron a 550,000 personas, según el Gobierno, mientras los organizadores calcularon una participación superior a 800,000 manifestantes.

    El mandatario solicitó al ministro del Interior, Laurent Nuñez, revisar la gestión de las fuerzas de seguridad durante las movilizaciones y garantizar transparencia sobre sus actuaciones.

    «Espero respuestas claras», manifestó. También anunció que los prefectos podrán prohibir determinadas concentraciones para proteger edificios públicos, establecimientos comerciales y otras zonas de las ciudades afectadas.

    Los daños provocados por los saqueos y actos vandálicos se estiman en cientos de millones de euros, aunque todavía no existe una evaluación definitiva.

    Macron también reclamó a los partidos políticos condenar «sin ambigüedad» los actos violentos y advirtió que «el país necesita orden y calma, no una escalada». El mandatario insistió en que las diferencias políticas deben resolverse mediante el diálogo y las instituciones democráticas.

    Para atender las demandas ciudadanas, Macron anunció que el primer ministro, Sébastien Lecornu, convocará durante los próximos días a representantes de los partidos políticos. Posteriormente, el Gobierno sostendrá reuniones con sindicatos, organizaciones estudiantiles, autoridades locales y parlamentarios para elaborar propuestas relacionadas con las preocupaciones sociales y económicas que motivaron las manifestaciones.

    El discurso recibió críticas de distintos sectores de la oposición. Jordan Bardella, presidente de Agrupación Nacional, lo calificó de «lamentable» y escribió: «Este poder cobarde y desorientado no tiene nada qué decir a los franceses y nada más que proponerles. Ni siquiera tiene fuerza para protegerles».

    Marine Le Pen también cuestionó al mandatario, a quien describió como «un presidente sin crédito ni autoridad» que «ha perdido todo contacto con la realidad».

    Desde la izquierda radical, Manuel Bompard, coordinador de La Francia Insumisa, consideró «irresponsable tomar la palabra para no decir nada» y exigió «una verdadera respuesta política a las reivindicaciones» de los manifestantes.

    La dirigente ecologista Marine Tondelier también cuestionó el discurso y afirmó que, si participa en las reuniones convocadas por el primer ministro, será para «trabajar en soluciones a las crisis sociales, medioambientales y democráticas» y no para asistir a un «consejo de disciplina».

    Pese al llamado presidencial a recuperar la calma, los enfrentamientos continuaron este domingo en París, especialmente en la plaza de la República, donde manifestantes convocados mediante redes sociales se enfrentaron con la policía. También se registraron saqueos en al menos tres establecimientos, incluidos los grandes almacenes BHV, cerca del Ayuntamiento, y un mínimo de 25 detenciones.

    Hasta la tarde del domingo, el Ministerio del Interior contabilizaba 2,397 personas detenidas y 997 policías y gendarmes heridos en todo el país. La crisis ocurre cuando faltan aproximadamente seis meses para las elecciones presidenciales francesas, en medio de una creciente tensión social y política.

     

  • Protestas en Francia dejan 1,200 detenidos y 150 policías heridos

    Protestas en Francia dejan 1,200 detenidos y 150 policías heridos

    Las protestas multitudinarias registradas este sábado 17 de octubre en diferentes regiones de Francia dejaron más de 1,200 personas detenidas y 150 policías heridos, según informó el primer ministro, Sébastien Lecornu. Las movilizaciones surgieron en medio del descontento por las condiciones de la educación pública, el elevado costo de la vida y las denuncias de violencia policial.

    El jefe del Gobierno francés presentó el balance de los disturbios durante una conferencia de prensa celebrada a última hora del sábado. Lecornu vinculó parte de las detenciones con personas a las que describió como «perfiles extremadamente peligrosos», en referencia a los incidentes violentos ocurridos durante las manifestaciones.

    El primer ministro también expresó preocupación por la magnitud de los enfrentamientos y consideró un «milagro» que las consecuencias no fueran «más grave» del anunciado. Según el balance oficial, 150 agentes policiales resultaron heridos en distintas zonas del país durante la jornada de protestas.

    Las manifestaciones reunieron a ciudadanos que reclamaban mejoras en la educación pública, medidas frente al encarecimiento de la vida y respuestas a las denuncias de violencia policial. Sin embargo, la jornada también estuvo marcada por disturbios que provocaron la intervención de las fuerzas de seguridad y numerosas detenciones.

    En medio de la crisis, Lecornu dirigió sus críticas contra La Francia Insumisa, partido de izquierda encabezado por Jean-Luc Mélenchon, al que acusó de «estar del lado de los alborotadores». Las declaraciones profundizaron el enfrentamiento político entre el Gobierno y esa formación, que mantiene diferencias con el Ejecutivo desde el inicio de las movilizaciones estudiantiles.

    Durante una visita a los agentes desplegados en el centro de París, el primer ministro defendió la actuación de las fuerzas de seguridad y exigió una posición clara frente a los disturbios. «O se está del lado de la República –y, por tanto, de las fuerzas del orden, de quienes protegen a las personas y sus bienes y hacen cumplir la ley– o del lado de los alborotadores», afirmó Lecornu.

    El mandatario sostuvo que la situación alcanzó un «punto de no retorno» y aseguró que «ha llegado el momento de elegir bando». Sus declaraciones estuvieron dirigidas especialmente a La Francia Insumisa, en un contexto de creciente confrontación entre el Gobierno y el partido liderado por Mélenchon.

    La tensión política ocurre mientras Francia se aproxima a las elecciones generales previstas para abril y mayo de 2027. Las protestas y los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad mantienen abierto el debate sobre las demandas sociales, la respuesta policial y las posiciones de los principales actores políticos del país.

     

  • Más de medio millón de franceses protestan contra el Gobierno

    Más de medio millón de franceses protestan contra el Gobierno

    Más de 500,000 personas participaron este sábado en manifestaciones contra el Gobierno de Francia, en rechazo al elevado costo de la vida, la situación de la educación pública y las actuaciones policiales de las últimas semanas, según cifras de la Confederación General del Trabajo (CGT), uno de los principales sindicatos franceses.

    Las protestas se desarrollaron en París y otras ciudades del país bajo el lema «Salarios, carestía de la vida, servicios públicos: nos unimos todos». La convocatoria surgió después de varias semanas de movilizaciones estudiantiles para denunciar la falta de recursos, docentes e instalaciones adecuadas en los centros educativos públicos.

    En París, la marcha comenzó en la plaza de la República, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y agentes policiales desde horas de la mañana. Las fuerzas de seguridad desplegaron un cañón de agua y la movilización inició con retraso respecto a las 2:00 de la tarde, aunque posteriormente avanzó con relativa tranquilidad hasta la plaza de Clichy.

    Las autoridades reportaron al menos 272 detenidos en todo el país, de los cuales 195 fueron arrestados en París, incluidos 13 menores de edad. La Fiscalía señaló que las capturas estuvieron relacionadas principalmente con presunta participación en grupos destinados a cometer actos violentos, portación de armas, posesión de explosivos y daños materiales. Sin embargo, las autoridades reconocieron que «la gran mayoría de los manifestantes se están manifestando pacíficamente».

    Disturbios y saqueos durante las manifestaciones

    Las protestas también reunieron a unas 20,000 personas en Lyon y una cantidad similar en Nantes, mientras que en Rennes participaron aproximadamente 10,000 manifestantes. En Marsella, un grupo ingresó violentamente al Ayuntamiento, derribó un busto de Marianne, símbolo de la República francesa, realizó pintadas y destruyó varias pantallas. El alcalde Benoit Payan condenó el incidente y afirmó: «Esto es inaceptable».

    En Lyon, individuos encapuchados atacaron la oficina de turismo de la plaza Bellecour, donde rompieron cristales y provocaron un incendio. También se reportaron saqueos en comercios del centro de Marsella, incluidos establecimientos de ropa, electrodomésticos, joyería y alimentación. En Saint-Étienne, un manifestante sufrió heridas graves y perdió una mano, según fuentes policiales citadas por BFMTV, mientras que en Lille otro grupo irrumpió en el Ayuntamiento.

    Gobierno francés advierte que no tolerará actos violentos

    El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, condenó los disturbios y relacionó los episodios violentos con el ambiente político previo a las elecciones presidenciales del próximo año.

    «A quienes claramente pretenden utilizar esta violencia como un ‘calentamiento’ antes de las elecciones presidenciales, les digo claramente: no nos dejaremos intimidar. Nadie impondrá su agenda política mediante la violencia», manifestó.

    Además, aseguró que las fuerzas de seguridad recibieron instrucciones para proteger a las personas, impedir daños y detener a los responsables.

    Las manifestaciones también provocaron enfrentamientos políticos entre la oposición de extrema derecha y la izquierda. Jordan Bardella responsabilizó de los disturbios a los «profesionales del caos» y criticó a Jean-Luc Mélenchon, quien cuestionó la actuación policial y sostuvo que «donde no hay policía, hay calma y buen ánimo».

    Según una encuesta citada en la información, casi siete de cada diez franceses respaldan las movilizaciones contra el encarecimiento de la vida, en un contexto de inflación que alcanzó su nivel más alto desde enero de 2024.

     

     

  • Francia aprueba definitivamente la ley que legaliza la eutanasia y el suicidio asistido

    Francia aprueba definitivamente la ley que legaliza la eutanasia y el suicidio asistido

    La Asamblea Nacional francesa dio este miércoles el visto bueno definitivo a la ley sobre el derecho a la ayuda a morir, que incluye la regulación de la eutanasia y el suicidio asistido para pacientes con enfermedades irreversibles graves y con grandes niveles de sufrimiento.

    La de este miércoles era una votación definitiva en tercera lectura, lo que habilitaba a la Cámara baja francesa a dejar aprobada la ley tras un complicado periplo en el que, desde 2025, el texto recibió en dos ocasiones el aval de los diputados pero fue tumbado en otras dos ocasiones por el Senado, de mayoría conservadora.

    El proyecto de ley que legaliza la eutanasia había sido impulsado a finales de 2024 por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien se puso como objetivo la aprobación de este derecho como uno de los avances sociales de su segundo y último mandato que acaba en mayo de 2027.

    No obstante, la norma será ahora examinada ante el Consejo Constitucional por iniciativa del primer ministro nombrado por Macron, Sébastien Lecornu, quien tiene dudas respecto a algunas partes del texto, como el tiempo de reflexión del paciente (dos días).

    Nada más aprobarse la ley, Macron indicó, en un mensaje en X, que «los recursos ante el Consejo Constitucional seguirán su curso conforme a los principios de nuestro Estado de derecho» y agradeció «a todos los parlamentarios que han hecho posible el debate constructivo y respetuoso».

    Los pormenores de la ley
    El texto, impulsado por el diputado Olivier Falorni (de la izquierda independiente y alcalde de La Rochelle), introduce en Francia el derecho a la «ayuda a morir», que debe ser ejercida por la propia persona implicada excepcionalmente, si está físicamente incapacitada, por un médico o enfermero.

    Las condiciones para ejercer ese derecho incluyen que hay que ser mayor de edad y tener la nacionalidad francesa o ser residente en el país.

    Lo pueden reclamar personas que sufran enfermedades graves e incurables, cuyo pronóstico vital debe estar comprometido en fase avanzada o terminal, con un proceso irreversible de deterioro de la salud y de la calidad de vida.

    Debe experimentar un sufrimiento físico o psicológico derivado de la enfermedad que no pueda ser aliviado o que el paciente considere insoportable tras haber decidido rechazar o detener un tratamiento, si bien se especifica que el sufrimiento puramente psicológico, sin patología física grave subyacente, no da acceso a este derecho.

    Y para ejercerlo, el implicado debe tener plena capacidad de discernimiento y ser apto para manifestar su voluntad de forma libre y consciente en el momento de realizar la solicitud.

    En ese caso debe pedir la ayuda a un médico y el proceso debe formalizarse por escrito y ser sometido a una evaluación colegiada. A partir de ahí, el médico debe dar una respuesta motivada en un plazo de 15 días desde la solicitud. Si se aprueba, el paciente debe confirmar su decisión tras un periodo mínimo de reflexión de 2 días.

    Recurso al Constitucional
    Este último es precisamente uno de los factores que más controversia causan, por su duración, y uno de los aspectos que el Gobierno de Sébastien Lecornu remitirá al Tribunal Constitucional, si bien la regulación del derecho a morir era una promesa central, en el plano social, del segundo mandato de Macron.

    También pedirá que se pronuncie sobre las disposiciones aplicables a los adultos bajo tutela o protección judicial, en particular en relación con la expresión de un consentimiento libre e informado, así como sobre el papel de las personas legalmente encargadas de su protección.

    Y la tercera consulta irá dirigida a la articulación entre la cláusula de conciencia de los profesionales sanitarios y la situación de los establecimientos sanitarios y médico-sociales cuya razón de ser es acompañar a los enfermos al final de la vida, sin acelerar su fallecimiento pero también sin encarnizamiento terapéutico, y que excluyen el recurso a la ayuda a morir.

    El Gobierno, en un comunicado, justificó esta decisión señalando que, aunque la Asamblea Nacional celebró un debate en profundidad sobre el texto, el examen en el Senado «no permitió un análisis igualmente exhaustivo» que concilie las expectativas de los defensores de la reforma con las inquietudes de sus detractores sobre su aplicación.

    Espera así que la intervención del Constitucional aporte «las aclaraciones necesarias» para garantizar que su aplicación respete plenamente los principios constitucionales, en particular la dignidad humana y la libertad personal.

    Por su parte, el presidente del Senado, el conservador Gérard Larcher, también había anunciado previamente su intención de recurrir al Constitucional una vez aprobada la ley

  • Gobierno francés en crisis ante renuncia de primer ministro que solo duró 27 días en el cargo

    Gobierno francés en crisis ante renuncia de primer ministro que solo duró 27 días en el cargo

    La política francesa vivió un nuevo terremoto este lunes con la sorpresiva renuncia del primer ministro Sébastien Lecornu, apenas unas horas después de que el presidente Emmanuel Macron confirmara su gabinete. La dimisión, aceptada de inmediato por el mandatario, agudiza una crisis política inédita en Francia, donde se barajan varias salidas, incluida la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas.

    La crisis estalló cuando miembros del partido conservador Los Republicanos, liderado por Bruno Retailleau, expresaron su descontento con la escasa representación en el nuevo Ejecutivo. Retailleau, incluso tras ser ratificado como ministro del Interior, amenazó con abandonar el gobierno. Esto hizo inviable la continuidad del gabinete ante la falta de una mayoría parlamentaria.

    Lecornu justificó su renuncia en una declaración pública en la que denunció la imposibilidad de gobernar por “egos” y tácticas “partidistas”, una crítica dirigida principalmente a Retailleau. La situación se agravó por las tensiones con otras fuerzas políticas, como la izquierda, que amenazaba con presentar una moción de censura.

    El escenario ahora plantea varias alternativas para Macron. Una de ellas es el nombramiento de un nuevo primer ministro. Sin embargo, el desgaste de su mandato complica encontrar un perfil viable dentro de su movimiento. Entre los nombres que suenan están el socialista Olivier Faure y el centrista Jean-Louis Borloo.

    Otra opción sobre la mesa es la disolución de la Asamblea Nacional y la convocatoria de elecciones legislativas. Esta alternativa es impulsada por la ultraderechista Marine Le Pen, quien afirmó que “no hay otra salida” más que volver a las urnas. Actualmente, el Parlamento francés se encuentra profundamente dividido entre tres bloques: izquierda, centroderecha y ultraderecha.

    Desde sectores de la izquierda radical, como La Francia Insumisa, se ha promovido incluso una moción de destitución contra Macron, a quien responsabilizan directamente de la crisis institucional. El presidente, sin embargo, aún tiene 18 meses de mandato, que concluye en abril de 2027, y no ha manifestado intención de renunciar.

    En medio del caos político, la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, llamó al consenso y propuso construir un pacto de estabilidad.

    “Nuestros conciudadanos esperan que nos sentemos a la mesa. Es urgente definir un pacto de responsabilidad que cumpla con sus expectativas”, escribió en redes sociales.