Etiqueta: segunda vuelta electoral

  • Lula y Bolsonaro cierran propaganda electoral con ataques y promesas

    Lula y Bolsonaro cierran propaganda electoral con ataques y promesas

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival opositor, Flávio Bolsonaro, cerraron este viernes sus espacios de propaganda electoral con mensajes centrados en la esperanza, el cambio y cuestionamientos políticos, a dos días de la segunda vuelta presidencial que definirá quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.

    Lula aprovechó su último anuncio para cuestionar a Bolsonaro por presuntos escándalos de corrupción y sus propuestas económicas. La pieza publicitaria, presentada y narrada por mujeres, incluyó señalamientos sobre la trayectoria legislativa del candidato opositor y sus promesas de reducir el gasto público para estabilizar las finanzas del país.

    «En un acto de desesperación, la campaña de Flávio intenta atacar a Lula con noticias falsas. Conozca los datos comprobados que tiene que esconder», expresó una de las participantes del anuncio, antes de presentar los cuestionamientos contra el hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

    La propaganda también aseguró que el opositor «Va a cortar salario, jubilaciones y programas populares» y «prometió que va a privatizar Petrobras», en referencia a sus propuestas económicas.

    El mandatario brasileño, quien busca un cuarto período presidencial no consecutivo, defendió los resultados de su administración y reconoció que todavía existen desafíos pendientes.

    «He dedicado mi vida a luchar por un país más justo», afirmó Lula, quien también sostuvo que el domingo representa «un día que vale por muchos años» para definir el rumbo político y económico de Brasil.

    Por su parte, Flávio Bolsonaro optó por un mensaje de agradecimiento a sus simpatizantes, acompañado de imágenes de sus recorridos por distintas regiones del país y músicos interpretando el himno nacional en varias ciudades. El candidato opositor, de 45 años, aseguró que el contacto con los brasileños durante la campaña transformó su manera de comprender las necesidades de la población.

    «Ustedes me llevaron a andar por el Brasil real. Yo aprendí con ustedes. Nunca más voy a ser el mismo, porque tocó en el fondo de mi alma ese sentimiento, esa fuerza, ese orgullo de ser brasileño, y esas ganas de cuidar de mi país», expresó Bolsonaro, quien apareció vestido con una camisa blanca durante el anuncio. El aspirante también agradeció las muestras de apoyo recibidas durante sus actividades proselitistas.

    El hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, insistió en que la elección representa una oportunidad para cambiar la conducción del país.

    «Usted va a elegir si es momento de cambiar o si vamos a continuar en ese viejo sistema que nadie aguanta más», manifestó el candidato. Su propaganda también incorporó mensajes religiosos y concluyó con una multitud rezando una parte del Padre Nuestro, seguida de un «amén» colectivo, dirigido especialmente a su base electoral conservadora y religiosa.

    Flávio Bolsonaro obtuvo una ventaja aproximada de dos millones de votos sobre Lula en la primera vuelta del pasado 4 de octubre, aunque ninguno alcanzó más del 50 % de los sufragios válidos necesarios para ganar la Presidencia.

    A dos días de la votación definitiva, las encuestas muestran una competencia cada vez más ajustada, con Lula reduciendo la distancia frente a Bolsonaro, quien permanece estancado en las mediciones. Ambos candidatos llegan así al cierre de campaña en medio de una disputa electoral que mantiene abierta la definición de la Presidencia brasileña.

     

  • Lula y Flávio Bolsonaro disputarán este domingo una segunda vuelta polarizada en Brasil

    Lula y Flávio Bolsonaro disputarán este domingo una segunda vuelta polarizada en Brasil

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, enfrenta una difícil batalla por su reelección frente al senador opositor Flávio Bolsonaro, quien busca mantener y ampliar la ventaja obtenida en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del pasado 4 de octubre. Ambos candidatos disputarán la segunda vuelta el próximo domingo, en un ambiente de creciente tensión política y con encuestas que apuntan a una contienda muy reñida.

    Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, consiguió el 47.03 % de los sufragios en la primera vuelta, mientras que Lula alcanzó el 45.16 %. Desde entonces, cientos de miles de seguidores de ambos aspirantes participaron en manifestaciones de apoyo que también provocaron enfrentamientos verbales entre simpatizantes del oficialismo y la oposición. La confrontación se extendió a las redes sociales, donde las campañas intensificaron sus ataques contra sus adversarios.

    Lula, de 80 años, aspira a conseguir un cuarto mandato no consecutivo, aunque enfrenta un desafío histórico: ningún candidato que terminó segundo en la primera vuelta consiguió posteriormente ganar la Presidencia brasileña.

    El mandatario perdió 3.4 millones de votos respecto a las elecciones de 2022, principalmente en municipios pequeños vinculados con las actividades agropecuarias.

    «Esa caída se concentró especialmente en ciudades pequeñas donde la agropecuaria tiene un mayor peso en la economía local», explica a EFE Felipe Nunes, profesor de la Fundación Getulio Vargas (FGV) y director de Quaest.

    El crecimiento electoral del senador opositor también destaca en las regiones agrícolas. Según Nunes, al comparar los resultados de Flávio Bolsonaro en 2026 con los obtenidos por su padre en 2022, el candidato «creció en el 98 % de los municipios, pero avanzó más en aquellos donde los granos, la ganadería y las grandes propiedades estructuran la economía».

    En Goiânia, capital del estado de Goiás, algunos ciudadanos que anteriormente respaldaban a Lula ahora apoyan al senador. Pamela Lima, de 24 años, reconoció que votó por el mandatario influida por sus profesores, pero se «arrepintió amargamente» después de relacionarse con trabajadores independientes. Bolsonaro propone impulsar el empleo autónomo y flexibilizar el mercado laboral, pese a que Brasil registra niveles históricamente bajos de desempleo.

    El descontento con el oficialismo también está relacionado con los escándalos de corrupción de administraciones anteriores. Wilker da Silva, decorador de 40 años, explicó que respaldó a Lula durante sus primeros gobiernos, entre 2003 y 2010, pero posteriormente cambió su preferencia política.

    «Demasiada corrupción, descarada, y ya nadie la aguanta más. Lula nunca más», expresa a EFE.

    El rechazo entre los seguidores de ambos candidatos también se refleja en una encuesta de Quaest, según la cual el 43 % de los electores teme más un regreso de la familia Bolsonaro al poder, mientras que otro 43 % teme la reelección del actual presidente.

    El director de Quaest explicó que las preocupaciones de los votantes responden a diferentes motivos políticos y económicos.

    «Entre quienes temen una victoria de Flávio, los motivos incluyen el rechazo hacia él o hacia su familia, el autoritarismo y la corrupción. Entre quienes temen la reelección de Lula, destacan la corrupción, la preocupación por la economía y una valoración negativa del Gobierno», desgrana Nunes.

    Ante este escenario, el mandatario brasileño busca atraer principalmente a quienes no participaron en la primera vuelta, debido a que el porcentaje de indecisos se mantiene entre el 1 % y el 2 %.

    En las elecciones del 4 de octubre, unos 33.4 millones de brasileños se abstuvieron de votar, equivalentes al 21 % del padrón electoral. Sin embargo, la participación representa un desafío para Lula, pues históricamente la abstención aumentó en las segundas vueltas presidenciales desde 1989.

    La única excepción ocurrió en 2022, cuando disminuyó 0.36 puntos porcentuales y permitió incorporar aproximadamente 570,000 votantes adicionales. Para fortalecer su campaña, Lula anunció un incremento del 15 % en el principal subsidio social, prohibió las apuestas deportivas, impulsó ayudas para trabajadores autónomos y consiguió que el Congreso aprobara reducir la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales.

    Por su parte, Flávio Bolsonaro consiguió el respaldo del escritor Augusto Cury y del exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, quienes ocuparon el tercer y quinto lugar, respectivamente, en la primera vuelta. El senador ganó en 15 de los 27 estados brasileños, incluidos São Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro, los tres más poblados del país.

    El resultado de la segunda vuelta dependerá, en buena medida, de la capacidad de Lula para conservar su ventaja en el noreste, tradicional bastión electoral de la izquierda, y reducir la diferencia frente a Bolsonaro en las demás regiones de Brasil.

     

  • Lula y Flávio Bolsonaro cruzan acusaciones de corrupción en debate electoral

    Lula y Flávio Bolsonaro cruzan acusaciones de corrupción en debate electoral

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador opositor Flávio Bolsonaro intercambiaron este domingo fuertes acusaciones de corrupción durante su primer debate televisado, celebrado a una semana de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el próximo domingo.

    El encuentro, transmitido por la cadena Band, estuvo marcado por constantes interrupciones y señalamientos relacionados con investigaciones que involucran a personas cercanas a ambos aspirantes.

    Lula, candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), cuestionó los presuntos vínculos financieros de la familia Bolsonaro con el banquero Daniel Vorcaro, mientras que su adversario respondió con acusaciones contra el hijo del mandatario brasileño.

    «La mentira es el fuerte de la familia Bolsonaro», afirmó Lula durante el enfrentamiento.

    El candidato del Partido Liberal (PL) respondió: «Tu nariz está creciendo, Lula. Ten cuidado», después de que el presidente le exigiera explicaciones sobre una millonaria operación financiera relacionada con una película dedicada a la vida de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.

    Las investigaciones apuntan a que Flávio Bolsonaro negoció con Vorcaro, antiguo propietario del Banco Master y actualmente encarcelado, unos 134 millones de reales, equivalentes a $26 millones, para financiar la producción de ‘Dark Horse’.

    La película relata la trayectoria del exmandatario brasileño, quien se encuentra detenido, y todavía no tiene una fecha establecida para su estreno. El escándalo financiero también involucra a distintas autoridades brasileñas y personas del entorno de los Bolsonaro.

    Una de las hipótesis de la investigación señala que parte de esos recursos pudo utilizarse para financiar la permanencia de Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato presidencial, en Estados Unidos.

    Desde ese país, Eduardo promovió ante altos funcionarios de la Casa Blanca sanciones económicas contra Brasil por el proceso judicial contra su padre, condenado por intento de golpe de Estado.

    Lula también recordó que el Tribunal Supremo brasileño condenó a Eduardo por coaccionar a los magistrados encargados de juzgar al expresidente y sostuvo que «huyó a Estados Unidos para conspirar contra Brasil». El mandatario agregó: «Ustedes están traicionando a la patria y serán juzgados por ello».

    Flávio Bolsonaro contraatacó al mencionar las tres investigaciones abiertas contra Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, hijo mayor del presidente, por supuesto tráfico de influencias dentro del Gobierno brasileño.

    «Usted protege a su hijo. Su Gobierno se convirtió en un mercadeo de negocios (…) Sus gobiernos siempre estuvieron marcados por la corrupción», expresó el senador, quien también pidió al mandatario que se calmara durante el intercambio.

    «Solo estoy restregándote algunas verdades a la cara, respétame», añadió.

    La confrontación también incluyó referencias a los presuntos vínculos de la familia Bolsonaro con familiares de integrantes de grupos paramilitares de Río de Janeiro. En uno de los momentos más tensos, el senador pidió a Lula que permaneciera a su lado, pero el presidente rechazó la solicitud y respondió: «No quiero quedarme cerca de ti, quiero tomar distancia con milicianos….», en alusión a esas supuestas relaciones.

    El debate se produjo en medio de una contienda electoral ajustada. En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47 % de los votos, dos puntos porcentuales por encima de Lula, quien a sus 80 años busca alcanzar un cuarto mandato presidencial no consecutivo.

    Los sondeos más recientes muestran un empate técnico entre ambos candidatos, dentro del margen de error, aunque el hijo del expresidente Jair Bolsonaro mantiene una ligera ventaja numérica de cara a la segunda vuelta del próximo domingo.

     

  • Bolsonaro apuesta por el cambio y Lula por el miedo en reinicio de la propaganda electoral

    Bolsonaro apuesta por el cambio y Lula por el miedo en reinicio de la propaganda electoral

    El senador Flávio Bolsonaro y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reanudaron el viernes sus campañas televisivas de cara a la segunda vuelta presidencial del próximo 25 de octubre, con mensajes centrados en el cambio político y las posibles consecuencias de una reducción del gasto público en el país sudamericano.

    La propaganda electoral gratuita regresó a las cadenas nacionales de radio y televisión cinco días después de la primera vuelta, en la que Bolsonaro obtuvo la mayor cantidad de votos, con una ventaja de dos puntos sobre Lula.

    Ambos candidatos disponen de dos espacios diarios de cinco minutos para presentar sus propuestas, mientras los sondeos sitúan al senador opositor con el 52 % de los votos válidos frente al 48 % del actual mandatario.

    El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro centró su primer mensaje televisivo en la necesidad de una transformación política y aseguró que los resultados electorales reflejan el deseo de alternancia de los brasileños.

    «El cambio ya comenzó: vencimos la primera vuelta y ahora no estamos comenzando una nueva campaña, sino dando un paso final para una transformación que comenzó en la primera, cuando Brasil decidió y optó por el cambio», afirmó el senador.

    Bolsonaro insistió en que el resultado de la primera ronda representa una señal de unidad alrededor de su candidatura, después de una campaña marcada por la polarización política.

    El aspirante presidencial aseguró que los brasileños se encuentran ahora «del mismo lado, del lado del cambio y del lado de Flávio», y destacó que el Partido Liberal (PL), liderado por su padre, consiguió sus mayores bancadas en la Cámara de Diputados y el Senado de los últimos 30 años.

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (i), saluda a una simpatizante durante un acto de campaña, en Brasilia. EFE/ Andre Borges

    Por su parte, Lula utilizó su espacio televisivo para advertir sobre las consecuencias de los recortes presupuestarios que propone su adversario.

    El mandatario sostuvo que «cambiar no es perder las conquistas y los derechos de los trabajadores» y cuestionó el «tijeretazo» anunciado por Bolsonaro, al considerar que podría afectar el financiamiento de los principales programas sociales y los servicios públicos brasileños.

    La propaganda del presidente también recordó las reducciones presupuestarias y modificaciones a programas sociales durante la administración de Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022.

    «Esos recortes provocan bloqueos a los servicios y generan pérdidas. No deje esa pesadilla volver. Con Flávio Bolsonaro los brasileños pierden», advirtió un locutor del espacio electoral de Lula, que buscó contrastar las políticas de ambos candidatos.

    El programa oficialista también abordó la política de armas impulsada durante el Gobierno anterior y señaló que los brasileños adquirieron cerca de un millón de armas de fuego en ese período. «Con Flávio Bolsonaro su familia pierde y la paz pierde», afirmó el locutor, en otro mensaje dirigido a cuestionar las posibles consecuencias de un Gobierno encabezado por el senador opositor.

    Lula reforzó sus críticas mediante un video difundido este viernes en redes sociales, en el que comparó los recortes propuestos por Bolsonaro con la política de reducción del gasto público del presidente argentino, Javier Milei.

    «Allí la promesa era la motosierra. Aquí, el tijeretazo. El resultado práctico siempre es el mismo: en contra del pueblo», expresó el mandatario brasileño al compartir testimonios de ciudadanos argentinos sobre sus dificultades económicas. Ambos candidatos continuarán sus campañas hasta la segunda vuelta del 25 de octubre, cuando los brasileños decidirán quién ocupará la Presidencia.

     

  • Flávio Bolsonaro supera a Lula en encuesta para segunda vuelta en Brasil

    Flávio Bolsonaro supera a Lula en encuesta para segunda vuelta en Brasil

    El senador derechista Flávio Bolsonaro encabeza la primera encuesta de intención de voto para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, con un 49 % de respaldo frente al 45 % del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, según un sondeo divulgado este jueves por la firma Datafolha.

    Ambos candidatos disputarán la Presidencia el próximo 25 de octubre, después de que ninguno consiguiera la mayoría absoluta en la primera ronda electoral.

    La encuesta revela una diferencia de cuatro puntos porcentuales entre los aspirantes, aunque Datafolha considera que existe un empate técnico debido al margen de error de dos puntos porcentuales.

    El estudio también señala que un 5 % de los entrevistados pretende votar en blanco o anular su sufragio, mientras que un 1 % todavía no decide por quién votar. Entre quienes ya eligieron candidato, el 94 % asegura que mantendrá su decisión y el 6 % reconoce que podría cambiarla.

    Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, ganó la primera vuelta celebrada el pasado domingo con el 47.03 % de los votos, mientras que Lula, quien busca la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), obtuvo el 45.16 %.

    La diferencia entre ambos fue inferior a dos puntos porcentuales, un resultado que contradijo las proyecciones de las encuestadoras, que anticipaban un empate técnico, pero colocaban al mandatario progresista en primera posición.

    El estudio también examinó las razones que motivan el respaldo a los dos aspirantes.

    Entre los electores que votarían por Lula, el 84 % considera que el mandatario es la mejor opción para gobernar Brasil, mientras que el 13 % pretende apoyarlo para impedir una victoria de Bolsonaro.

    En el caso del senador opositor, el 69 % de sus simpatizantes afirma que lo considera el mejor candidato y el 25 % reconoce que su principal motivación es evitar la reelección del actual presidente.

    Datafolha realizó la investigación entre el martes y este jueves mediante entrevistas a 2,520 electores brasileños. La firma explicó que los resultados tienen un margen de error de dos puntos porcentuales, tanto al alza como a la baja, y un nivel de confianza del 95 %.

    Los datos reflejan una contienda ajustada entre los dos candidatos, quienes buscan ampliar sus respaldos antes de la votación definitiva.

    Después de imponerse en la primera vuelta, Flávio Bolsonaro inició negociaciones con diferentes agrupaciones políticas y excandidatos presidenciales para fortalecer su candidatura. Aunque participó en la primera ronda únicamente con el respaldo de su partido, el senador contará ahora con el apoyo de varias organizaciones de derecha y centroderecha, entre ellas Republicanos, Progresistas, Unión Brasil, Novo y Podemos. Estas alianzas forman parte de su estrategia para consolidar los votos obtenidos y atraer nuevos electores.

    Por su parte, Lula comenzó una serie de reuniones con sus asesores para revisar la estrategia de comunicación de su campaña, especialmente en redes sociales. El mandatario busca revertir el resultado de la primera vuelta y recuperar terreno frente a su adversario. La reorganización de su campaña ocurre después de que los resultados electorales colocaran al candidato del Partido Liberal por delante del oficialismo, pese a las previsiones iniciales de las encuestas.

    Los dos aspirantes podrán reanudar sus campañas electorales en radio y televisión el próximo viernes y acordaron participar en al menos un debate televisivo antes del 25 de octubre. Durante la primera vuelta, los encuentros previstos entre los candidatos fueron cancelados debido a que los dos favoritos rechazaron participar.

     

  • Fujimori le pide a Sánchez respetar resultados de elección presidencial en Perú

    Fujimori le pide a Sánchez respetar resultados de elección presidencial en Perú

    La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, volvió a pedir el viernes respeto por los resultados de la segunda vuelta electoral en Perú y exhortó a su contendiente, Roberto Sánchez, a aceptar el veredicto de las autoridades electorales una vez finalice la revisión de las actas impugnadas.

    Durante declaraciones ofrecidas a la prensa en Lima, la aspirante de derecha afirmó que los resultados parciales reflejan una ventaja favorable para su candidatura y sostuvo que la voluntad popular debe prevalecer independientemente del origen de los votos emitidos.

    “Las cifras son contundentes”, manifestó Fujimori al referirse al avance del escrutinio, que supera el 99 % de las actas procesadas y le otorga más del 50 % de los votos válidos.

    La candidata también respondió a los cuestionamientos planteados por el partido Juntos por el Perú, que respalda a Roberto Sánchez. Esa agrupación ha presentado miles de impugnaciones relacionadas con votos emitidos tanto dentro como fuera del país, argumentando irregularidades en el proceso de escrutinio del sufragio en el extranjero.

    Fujimori defendió la legitimidad de esos votos y recordó que todos los peruanos tienen el mismo derecho a participar en los procesos democráticos. En ese sentido, señaló que los sufragios emitidos por ciudadanos residentes en el exterior deben recibir el mismo reconocimiento que los registrados en territorio nacional.

    Al referirse a la movilización convocada por Sánchez y sus simpatizantes para exigir transparencia en el conteo, la candidata pidió que las manifestaciones se desarrollen de manera pacífica y sin afectar el orden público. Además, instó a los participantes a evitar mensajes que profundicen la polarización política.

    La lideresa fujimorista expresó confianza en que los organismos electorales concluirán pronto la revisión de las impugnaciones y señaló que los resultados actuales le generan una expectativa positiva sobre el desenlace definitivo de la contienda.

    En otro momento, Fujimori fue consultada sobre posibles solicitudes de indulto para los expresidentes Pedro Castillo y Alejandro Toledo. Ante ello, sostuvo que en un eventual gobierno suyo no habrá persecuciones políticas ni tratamientos privilegiados, y consideró que cualquier decisión deberá analizarse bajo criterios legales y humanitarios.

    Asimismo, se refirió a la situación de la ex primera ministra Betsy Chávez, quien permanece en la embajada de México en Lima a la espera de un salvoconducto tras recibir asilo político. Sobre ese caso, Fujimori evitó adelantar opiniones y reiteró que los líderes políticos deben responder ante la justicia cuando corresponda.

     

  • Fujimori amplía ventaja sobre Sánchez a más de 32 mil votos y se acerca a ganar la presidencia del Perú

    Fujimori amplía ventaja sobre Sánchez a más de 32 mil votos y se acerca a ganar la presidencia del Perú

    La candidata derechista Keiko Fujimori amplió este lunes su ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez y quedó más cerca de convertirse en la próxima presidenta de Perú, según los resultados oficiales de la segunda vuelta celebrada el pasado 7 de junio.

    Con el 99.33 % de las actas escrutadas, la líder de Fuerza Popular acumula 9,123,301 votos, equivalentes al 50.09 %, mientras que Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, suma 9,090,392 sufragios, correspondientes al 49.91 %.

    La diferencia entre ambos aspirantes alcanza los 32,909 votos cuando aún faltan por contabilizar aproximadamente 200,000 sufragios distribuidos en cerca de un millar de actas observadas, la mayoría procedentes de Lima, donde Fujimori mantiene una amplia ventaja.

    De mantenerse la tendencia, la hija del expresidente Alberto Fujimori se convertirá en la próxima mandataria peruana tras cuatro intentos consecutivos por alcanzar la Presidencia de la República.

    La contienda vuelve a reflejar la estrecha polarización política que caracteriza al país andino. En 2016, Keiko Fujimori perdió frente a Pedro Pablo Kuczynski por una diferencia cercana a 40,000 votos, mientras que en 2021 fue derrotada por Pedro Castillo por un margen similar.

    Las autoridades electorales esperan concluir durante esta semana la revisión de las actas observadas y emitir los resultados definitivos que oficialicen al ganador de los comicios.

    Sánchez, quien participa en representación política del encarcelado expresidente Pedro Castillo, cuestionó el proceso electoral al denunciar presuntas irregularidades en el voto emitido desde el exterior y propuso realizar un recuento conjunto de sufragios.

    La solicitud fue rechazada por Fujimori, quien ha defendido la transparencia del proceso y se mantiene a la expectativa de la conclusión del escrutinio oficial.

    De confirmarse su victoria, la dirigente de Fuerza Popular se convertirá en la primera mujer elegida presidenta de Perú mediante voto popular directo y asumirá el Gobierno para el período 2026-2031.

    El próximo mandatario tendrá el desafío de conducir un país marcado por una prolongada inestabilidad política. En la última década, Perú ha tenido ocho presidentes debido a sucesivas crisis institucionales y procesos de destitución promovidos desde el Congreso.

     

     

  • Fujimori y Sánchez chocan por el «caos» peruano en debate presidencial

    Fujimori y Sánchez chocan por el «caos» peruano en debate presidencial

    La candidata derechista Keiko Fujimori y el aspirante izquierdista Roberto Sánchez sostuvieron el domingo el único debate previo a la segunda vuelta presidencial en Perú, en un enfrentamiento caracterizado por constantes acusaciones y reproches sobre la situación política, económica y social que atraviesa el país sudamericano.

    Durante dos horas y media, ambos contendientes expusieron sus propuestas sobre seguridad ciudadana, democracia, derechos humanos, educación, salud, economía y empleo. Sin embargo, gran parte del intercambio estuvo dominado por señalamientos mutuos en torno a quién es responsable de la crisis política y el incremento de la inseguridad que afecta a Perú.

    La palabra que más resonó durante el encuentro fue «caos». Fujimori insistió en que representa la única alternativa para restablecer el orden frente a lo que calificó como el riesgo que encarna Sánchez, especialmente en un contexto donde las extorsiones, asesinatos y el crimen organizado se han convertido en las principales preocupaciones de la población.

    Por su parte, Sánchez respondió señalando a su rival como la «Señora Kaos, con K», al atribuirle parte de la inestabilidad política que ha marcado al país durante la última década. El candidato de Juntos por el Perú sostuvo que el fujimorismo ha contribuido a las sucesivas crisis institucionales y cambios de gobierno registrados en los últimos años.

    «Caos se escribe con la ‘C’ de Castillo», respondió Fujimori, quien recordó en varias ocasiones la cercanía política de Sánchez con el expresidente Pedro Castillo y su alianza con Antauro Humala, líder ultranacionalista y hermano del expresidente Ollanta Humala.

    Sánchez también cuestionó a Fujimori por respaldar las denominadas «leyes procrimen», una serie de reformas impulsadas por el Congreso que, según diversos sectores, han dificultado la persecución del crimen organizado. Además, le exigió pronunciarse sobre las más de 50 muertes registradas durante las protestas que siguieron a la caída de Castillo.

    En materia económica, Fujimori acusó a su adversario de prometer medidas que no impulsó cuando formó parte del gobierno de Castillo. A su vez, Sánchez criticó a la candidata por apoyar exoneraciones tributarias a empresas agroexportadoras que, según afirmó, redujeron la recaudación estatal en 20,000 millones de soles, equivalentes a aproximadamente $5,800 millones.

    La líder de Fuerza Popular defendió el modelo agroexportador al asegurar que ha generado millones de empleos y oportunidades para los peruanos. Sánchez respondió recordando que durante la administración de Castillo no se realizaron expropiaciones y adelantó que, de ganar las elecciones, mantendría a Julio Velarde al frente del Banco Central.

    El debate también tuvo momentos personales. Fujimori reprochó a Sánchez utilizar aspectos familiares para contrastar su imagen con la de ella. La candidata reconoció haber cometido errores durante su trayectoria política, pero afirmó haber aprendido de ellos.

    «Sé que a lo largo de mi vida política he cometido errores, pero aprendí y me levanté con mucha más fuerza. Vengo viajando por mi país a lo largo de 30 años. Conozco sus problemas y soluciones. No les pido dejar de lado las diferencias, pero a pesar de las diferencias podemos encontrar la manera de hacer un mejor país», expresó.

    Al cierre del encuentro, Sánchez recordó las derrotas sufridas por Fujimori en anteriores segundas vueltas presidenciales y llamó a las fuerzas democráticas a respaldar su candidatura.

    «Perú le cerró filas al fujimorismo y a su legado de horror, como lo hará este 7 de junio. Convocamos a las fuerzas democráticas que quieren recuperan el orden de verdad, no el de la ‘Señora Kaos’», concluyó.

     

  • Costa Rica elige nuevo presidente entre 20 candidatos este domingo

    Costa Rica elige nuevo presidente entre 20 candidatos este domingo

    Unos 3.7 millones de costarricenses están convocados a las urnas este domingo 1 de febrero para definir al próximo presidente de la República, así como a los vicepresidentes y a los diputados que integrarán la Asamblea Legislativa en el período 2026-2030.

    La principal figura en contienda es la oficialista Laura Fernández, exministra de Planificación y candidata del derechista Partido Pueblo Soberano (PPSO), quien encabeza las encuestas con un 44 % de respaldo, según el último sondeo del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica. Sus competidores más cercanos, Claudia Dobles y Álvaro Ramos, registran un 9 % de intención de voto cada uno. El porcentaje de indecisos alcanza el 26 %.

    De no alcanzar el 40 % mínimo requerido para ganar en primera vuelta, el país se encaminaría a una segunda ronda el próximo 5 de abril.

    La candidata del oficialismo

    Fernández se presenta como la «heredera» del presidente Rodrigo Chaves, quien ha mantenido altos niveles de popularidad durante su mandato. Su campaña ha promovido propuestas como la venta de activos estatales, el combate frontal a la criminalidad y una controvertida medida para suspender garantías individuales en zonas dominadas por el crimen organizado, lo que ha generado duras críticas desde la oposición por considerarlo autoritario.

    Con 39 años, la aspirante ha pedido el respaldo ciudadano también para la Asamblea Legislativa, con el fin de contar con mayoría parlamentaria que le permita impulsar reformas profundas, especialmente en el sistema judicial, uno de los blancos recurrentes de los ataques del presidente Chaves.

    Laura Fernández, candidata presidencial costarricense del oficialismo. / EFE

    Datos del proceso electoral

    Costa Rica, nación centroamericana de 5.1 millones de habitantes, prohíbe la reelección presidencial consecutiva. En esta elección participarán 20 candidatos a la presidencia, de los cuales el 75 % son hombres y el 25 % mujeres. Para el Congreso, se han inscrito 1,207 aspirantes a diputaciones, con una distribución cercana a la paridad de género: 50.9 % hombres y 49.1 % mujeres.

    El proceso se desarrollará en 7,154 juntas receptoras de votos, distribuidas en 2,179 distritos electorales y consulados en el exterior.

    La campaña ha estado marcada por un fuerte enfrentamiento entre el presidente Rodrigo Chaves y el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). El mandatario acusó al organismo de imponerle una “ley mordaza” al restringir su participación pública durante el periodo electoral, e incluso calificó como intento de “golpe de Estado” la solicitud de desafuero que fue presentada por el TSE ante la Asamblea Legislativa y que no prosperó.

    Durante su gobierno, Chaves ha atacado reiteradamente a instituciones como el Poder Judicial, la Fiscalía, la Contraloría, la Asamblea Legislativa y los medios de comunicación críticos. Según la legislación costarricense, el presidente y otros funcionarios del Ejecutivo tienen prohibido intervenir en asuntos electorales, promover candidaturas o participar en actividades partidarias.

     

  • Perú tendrá 36 candidatos presidenciales en 2026, entre ellos cuatro mujeres

    Perú tendrá 36 candidatos presidenciales en 2026, entre ellos cuatro mujeres

    El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú confirmó que 36 fórmulas presidenciales participarán en los comicios generales del 12 de abril de 2026, entre ellas cuatro lideradas por mujeres. La elección definirá al próximo presidente, dos vicepresidentes, 130 diputados, 60 senadores y cinco representantes ante el Parlamento Andino.

    Entre las candidatas figura Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, quien buscará por cuarta ocasión la presidencia del país andino. También participarán Fiorella Molinelli, exministra de Desarrollo e Inclusión Social, por Fuerza y Libertad; Marisol Pérez Tello, exparlamentaria del partido Primero la Gente; y Rosario Fernández Bazán, del partido Un Camino Diferente, hermana de un exalcalde actualmente prófugo.

    De las 39 agrupaciones políticas registradas, 38 lograron superar el umbral de participación, por la vía de elección por delegados o por afiliados. La única fuerza que quedó fuera fue Acción Popular (AP), cuya elección interna fue anulada por “vicios sustanciales” que vulneraron principios democráticos.

    Entre los nombres destacados también está el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, del partido ultraconservador Renovación Popular; César Acuña, empresario y exgobernador regional por Alianza para el Progreso; y Mario Vizcarra, hermano del expresidente encarcelado Martín Vizcarra, quien se postula por Perú Primero.

    Otro de los postulantes con antecedentes es Vladimir Cerrón, líder del partido marxista Perú Libre, actualmente prófugo de la justicia. Se suman también los congresistas Roberto Chiabra y José Williams, así como el exministro de Defensa José Nieto, y el exalcalde Ricardo Belmont.

    Figuras menos tradicionales también figuran entre los candidatos, como el exfutbolista George Forsyth, el comediante Carlos Álvarez, y el exministro de Justicia Fernando Olivera. Todos deberán superar un periodo de tachas o impugnaciones, que se desarrollará entre el 26 de diciembre y el 15 de enero de 2026.

    De ser necesario, una segunda vuelta electoral se llevará a cabo el 7 de junio de 2026, entre los dos candidatos con mayor votación. El futuro presidente y el nuevo Congreso asumirán funciones por un período de cinco años.