El senador Flávio Bolsonaro, principal candidato de la oposición para las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, anunció que su programa de Gobierno contempla crear 500,000 nuevos cupos en las cárceles, entre otras medidas inspiradas en la política de seguridad implementada por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele.
«Tenemos que abrir presidios. Hay pocos presos en Brasil. Tenemos que encarcelar a más, pero no lo conseguimos porque la legislación es frágil», afirmó Bolsonaro después de reunirse en São Paulo con el ministro de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador, Gustavo Villatoro.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro explicó que su propuesta contempla construir nuevos centros penitenciarios y ampliar los existentes hasta alcanzar al menos medio millón de espacios adicionales. El senador considera necesario incrementar la capacidad debido a que propone endurecer las penas, incluso para delitos como el robo de teléfonos celulares, cuyos responsables plantea que reciban condenas mínimas de ocho años.
Su programa también busca restringir beneficios que permitan a los reclusos obtener la libertad condicional y establecer condiciones para mantener incomunicados a determinados presos. Bolsonaro señaló que buscará conseguir una mayoría en el Congreso para aprobar modificaciones legales dirigidas a limitar las salidas de las cárceles y evitar que los centros penitenciarios se conviertan en «escuelas del crimen».
«De esa forma el preso sabrá que tendrá que permanecer preso, que tendrá que pagar por los crímenes que cometió, y eso, sin duda, desincentivará a mucha gente a continuar practicando crímenes», dijo el aspirante presidencial al explicar los objetivos de su propuesta.
Brasil cuenta actualmente con cerca de 965,000 reclusos, la tercera mayor población penitenciaria del mundo después de Estados Unidos y China, según los datos citados. La cantidad de privados de libertad crece a un ritmo anual de 3.3 % y supera en 28 % la capacidad disponible en las cárceles brasileñas, que enfrentan problemas de hacinamiento.
Entre las principales propuestas de Bolsonaro figura la construcción de al menos cinco grandes cárceles federales de máxima seguridad inspiradas en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), construido durante el Gobierno de Bukele para recluir a personas detenidas en el marco de su política contra las pandillas.
Bolsonaro calificó como provechosa su conversación con Villatoro y lo señaló como uno de los responsables de implementar «una de las mayores y más eficaces operaciones de rescate de la soberanía al devolver seguridad pública para la población salvadoreña».
El senador afirmó que la experiencia de El Salvador constituye una referencia para su propuesta de seguridad en Brasil y destacó como objetivo garantizar a los ciudadanos el derecho de movilizarse con seguridad.
