Cabo Verde escribió el viernes la página más importante de su historia futbolística al clasificarse por primera vez a los dieciseisavos de final de una Copa del Mundo. Con este logro, el archipiélago africano se convirtió en el país con menor población en alcanzar una fase de eliminación directa en un Mundial.
La selección caboverdiana, integrada por un país de poco más de medio millón de habitantes distribuidos en diez islas y un territorio de apenas 4,000 kilómetros cuadrados, terminó en el segundo lugar del Grupo H, por detrás de España y por delante de Uruguay y Arabia Saudí.
El equipo dirigido por Pedro Leitão Brito, conocido como «Bubista», cerró la fase de grupos sin conocer la derrota. Empató 0-0 frente a España, igualó 2-2 con Uruguay y selló su histórica clasificación con otro empate sin goles ante Arabia Saudí en el NRG Stadium de Houston.
Ese resultado permitió a Cabo Verde avanzar a la siguiente ronda, donde tendrá un desafío de máxima exigencia al enfrentar a la vigente campeona del mundo, Argentina.
Tras el partido, el seleccionador compareció ante los medios envuelto en la bandera de su país y confesó que desconocía el récord que acababan de establecer sus dirigidos.
«Ni lo sabía, somos un ejemplo y hemos demostrado que países pequeños también pueden hacerlo, pueden lograr objetivos enormes siempre que estén concentrados y determinados. Hemos demostrado que nada es imposible», expresó con evidente emoción.
El técnico también aprovechó para reivindicar el papel de las selecciones con menos recursos dentro del fútbol internacional.
«Estamos muy contentos de participar, el fútbol pertenece a todo el mundo, no solo a los países más ricos, es para los países pobres también», había manifestado previamente durante la conferencia de prensa antes del compromiso frente a Arabia Saudí.
Mientras Bubista atendía a los periodistas, los festejos continuaban en el vestuario caboverdiano, donde los jugadores celebraban una clasificación sin precedentes para el fútbol de su país. Ahora, el reto del seleccionador será mantener el equilibrio entre la euforia por la histórica hazaña y la concentración necesaria para afrontar el difícil compromiso frente a Argentina en la fase de eliminación directa.
