Las fuerzas de Rusia y Ucrania intensificaron durante los últimos días sus ataques con drones, en medio de una escalada que dejó casi 1,500 aparatos lanzados contra territorio controlado por Kiev en cuatro días y otros 1,455 dirigidos contra la región de Moscú entre el 22 y el 30 de agosto.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, acusó a Moscú de utilizar una estrategia para «agotar a los ucranianos» y reducir las existencias de proyectiles de intercepción. «Hay ataques con drones constantemente, muchos de ellos Shahed a reacción. Nuestros soldados derriban gran parte. Ha habido casi 1.500 drones de todo tipo solo en los últimos cuatro días, de los cuales unos 800 eran a reacción», ha explicado Zelenski en un vídeo publicado en redes sociales.
El mandatario señaló las dificultades para neutralizar algunos de estos aparatos debido a sus características. «Ahora mismo los aviones de combate son los principales encargados de protegernos frente a ellos. Estamos trabajando para que haya interceptores disponibles», ha explicado.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Sergei Sobianin, informó que 1,455 drones fueron lanzados contra la región de la capital rusa entre el 22 y el 30 de agosto. Según el funcionario, la mayoría fueron neutralizados por las defensas antiaéreas a gran distancia, mientras otros 50 fueron destruidos cuando se encontraban cerca de la ciudad.
Zelenski también divulgó estadísticas sobre la cantidad de drones explosivos Shahed empleados por las fuerzas rusas contra territorio bajo control ucraniano. Los datos difundidos por el mandatario señalan unos 1,500 aparatos en agosto, aunque la información proporcionada también atribuye a ese mismo mes otra cifra de 2,500, sin precisar a qué período corresponde este último dato.
El presidente ucraniano aseguró que cuatro empresas trabajan actualmente en la fabricación de drones destinados a interceptar los aparatos rusos. «Hay cuatro empresas que fabrican drones de intercepción. Una tiene los más eficaces. El Ministerio de Defensa y los militares deberían hacer todo lo posible para que tengamos cuantas más oportunidades mejor para derribar cada tipo de dron ruso», ha planteado.
El asesor presidencial ucraniano Sergei Beskrestnov afirmó además que Rusia estaría utilizando los Shahed poco después de producirlos. Según explicó, muchos de los drones recuperados presentan etiquetas de identificación con fechas muy próximas al momento en que fueron empleados en los ataques.
Beskrestnov denunció también que empresas ucranianas comenzaron a recibir mensajes anónimos de supuestos «dueños de Shahed», quienes estarían exigiendo pagos a cambio de que determinados negocios no sean seleccionados como objetivos de los drones rusos, en medio de la intensificación de los ataques entre ambos países.
