El nuevo proceso de diálogo entre el Gobierno de Venezuela y un sector de la oposición ha despertado más dudas que expectativas entre los ciudadanos, quienes recuerdan los múltiples intentos fallidos de negociación registrados en los últimos doce años. Las conversaciones comenzaron el pasado sábado con el respaldo de Estados Unidos.
Ginette González, trabajadora independiente de 58 años, aseguró que observa el proceso con cautela. «Si es para avanzar en lo que es una transición a recuperar nuestra democracia, estoy a favor, pero realmente prefiero esperar a ver cómo se va desarrollando en ambas partes, si es realmente con seriedad», expresó.
Las negociaciones están encabezadas por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en representación del oficialismo, y por la exdiputada opositora Dinorah Figuera, quien defiende la continuidad del Parlamento elegido en 2015. Aunque inicialmente se esperaba una reunión presencial, el primer contacto se realizó mediante una llamada telefónica.
Durante esa conversación, ambas delegaciones acordaron abordar temas relacionados con el fortalecimiento de la democracia y la atención a las víctimas del terremoto ocurrido el 24 de junio, que, según el último balance oficial, dejó más de 5,500 fallecidos, 16,740 heridos y cerca de 18,000 personas sin vivienda.
El administrador Roger Gómez afirmó que la población mantiene reservas sobre el alcance del proceso. «Uno está como que adaptado, cada vez a lo mismo, no se sabe en realidad si (el diálogo) es lo que estamos esperando, que todo se resuelva, que el país vuelva a caer en democracia», comentó.
Otros ciudadanos consideran que el principal objetivo debe ser la convocatoria a nuevas elecciones presidenciales. «Lo más interesante es la solución de que vayamos a unas elecciones presidenciales y tener un nuevo Gobierno, que el Gobierno que tenemos ahorita es el mismo Gobierno de hace 30 años», opinó el taxista José Padrón.
El politólogo Piero Trepiccione, del Centro Gumilla, sostuvo que uno de los elementos que diferencia esta negociación es el respaldo de Estados Unidos, tras la captura de Nicolás Maduro por tropas estadounidenses en enero de este año y la posterior relación establecida entre Washington y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. A su juicio, ese contexto internacional podría aumentar la presión para alcanzar acuerdos concretos.
Se espera que las conversaciones continúen esta semana mediante reuniones presenciales, aunque todavía no se ha confirmado la fecha ni el lugar. La delegación del Gobierno estará integrada por Jorge Rodríguez, Ana María Sanjuán, Pedro Infante, América Pérez, Génesis Garvett y Jorge Arreaza, mientras que la representación opositora la conformarán Dinorah Figuera, Marco Aurelio Quiñones, Ramón López, Jorge Millán, Juan Miguel Matheus y Sergio Vergara.
