El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este miércoles que el empresario Elon Musk participará en el diseño de las armas y sistemas militares que el país necesitará para las guerras del futuro, como parte de una nueva iniciativa impulsada por el Pentágono.
Hegseth presentó el denominado Proyecto Meridian durante un discurso en la base de Marines de Quantico, Virginia, y explicó que Musk codirigirá la iniciativa junto con el fundador de Anduril, Palmer Luckey, y el exlíder de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich.
El programa reunirá a funcionarios, académicos y empresarios con el propósito de identificar las tecnologías y los posibles escenarios de conflicto que podrían definir las guerras durante las próximas décadas.
El grupo estará supervisado por el director de Tecnología del Pentágono, Emil Michael, y tendrá un plazo de 120 días para presentar sus primeras conclusiones. El trabajo estará enfocado en identificar, desarrollar y desplegar las armas y sistemas que requerirán las próximas generaciones de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
Pentágono apuesta por drones y sistemas autónomos
El Proyecto Meridian forma parte de un paquete de seis medidas anunciado por Hegseth durante su discurso sobre el «Estado de la Fuerza». Entre estas se encuentra la creación de un nuevo mando de cuatro estrellas dedicado a la guerra autónoma y robótica.
El Pentágono desarrollará esa estrategia mediante el denominado Proyecto Agincourt. Hegseth defendió combinar armamento convencional de alta tecnología con grandes cantidades de sistemas autónomos y drones de menor costo para afrontar futuros escenarios de combate.
El secretario de Defensa utilizó como referencia las experiencias de la guerra de Ucrania, donde los drones se convirtieron en una herramienta central dentro de las operaciones militares.
Además de los proyectos tecnológicos, Hegseth anunció planes para reducir hasta un 20 % la cantidad de generales y almirantes de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El paquete de medidas también contempla crear una nueva oficina de asuntos religiosos dentro del Pentágono, fortalecer las cadenas nacionales de suministro y convocar una competición a nivel nacional para construir una nueva base militar en Estados Unidos.
