Los hondureños otorgaron una calificación de 3.82 sobre 10 al Gobierno del presidente Nasry «Tito» Asfura, según el Sondeo de Opinión Pública 2026 divulgado este martes por el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC-SJ), organización dirigida por la Compañía de Jesús.
Durante la presentación del estudio, la coordinadora de Investigación y Derechos Humanos del ERIC-SJ, Mercy Ayala, afirmó que la nota representa una reprobación a la gestión de Asfura, quien asumió la Presidencia el pasado 27 de enero para un mandato de cuatro años.
La encuesta, realizada entre el 12 y el 23 de mayo con una muestra de 1,559 personas mayores de 18 años en 16 de los 18 departamentos del país, tiene un margen de error de ±2.5 % y un nivel de confianza del 95 %.
Aunque la evaluación general del Gobierno fue desfavorable, el estudio indica que el 51.1 % de los encuestados considera que la administración de Asfura representa un cambio positivo para Honduras, mientras que el 45.7 % opina lo contrario.
En materia electoral, el 60.6 % de los consultados afirmó que el verdadero ganador de las elecciones generales de 2025 fue el candidato opositor Salvador Nasralla, frente al 31.7 % que señaló a Asfura, proclamado vencedor por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
El sondeo también revela que el 80.7 % de la población considera que el respaldo público del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, influyó en el triunfo electoral de Asfura, mientras que el 50.5 % cree que también favoreció la victoria del Partido Nacional. El director del ERIC-SJ, Germán Rosa, afirmó que estos resultados reflejan «un panorama de alta polarización y un severo déficit de legitimidad política» en Honduras.
Respecto a las influencias sobre el mandatario, el 37.3 % de los encuestados considera que el Gobierno de Estados Unidos es el principal actor que influye en las decisiones de Asfura. Le siguen los sectores «ricos y poderosos» del país, con 15.6 %, y el expresidente Juan Orlando Hernández, con 12.9 %.
La encuesta también identificó las principales preocupaciones de la población. El 24.6 % señaló la situación económica como el mayor desafío nacional, seguido por el desempleo (23.9 %), la delincuencia e inseguridad (20 %) y los problemas relacionados con la salud y la educación (16.9 %).
