El encuentro entre Argelia y Austria, programado para este domingo, definirá el segundo y tercer lugar del Grupo J del Mundial 2026, aunque el nuevo formato del torneo ha generado una situación poco habitual: finalizar en la tercera posición podría representar un cruce más accesible en la fase de eliminación directa.
Con Argentina ya clasificada como líder del grupo y Jordania eliminada, tanto argelinos como austríacos llegan igualados con tres puntos. Austria ocupa actualmente el segundo lugar gracias a una mejor diferencia de goles, por lo que un empate clasificaría a ambas selecciones, manteniendo a los europeos por delante.
La posición final, sin embargo, tendrá un peso importante. El segundo del grupo enfrentará en los dieciseisavos de final al ganador del Grupo H, un puesto que, salvo sorpresa, ocupará España, considerada una de las principales candidatas al título. El tercer clasificado accedería como uno de los mejores terceros y tendría, al menos sobre el papel, un rival menos exigente.
Argelia necesita ganar para quedarse con el segundo lugar. Si empata o pierde, finalizará tercera. Austria, en cambio, solo caería a esa posición en caso de una derrota. Al disputarse este compromiso después de conocerse el resto de resultados de la fase de grupos, ambos equipos sabrán con exactitud cuál será su rival dependiendo de la posición que ocupen.
El enfrentamiento también revive uno de los episodios más polémicos en la historia de los Mundiales. En España 1982, Austria y la entonces Alemania Federal protagonizaron el recordado partido conocido como la «Vergüenza de Gijón», resultado que dejó eliminada a la selección argelina.
En aquel encuentro, disputado en el estadio El Molinón, Alemania ganó 1-0 con un gol de Horst Hrubesch a los diez minutos. A partir de ese momento, ambos equipos redujeron notablemente la intensidad del juego, resultado que clasificó a las dos selecciones y dejó fuera a Argelia. El comportamiento de ambos conjuntos provocó una fuerte reacción del público y generó una de las mayores controversias en la historia del fútbol.
Como consecuencia de aquel episodio, la FIFA decidió que los últimos partidos de cada grupo se disputaran de manera simultánea para evitar posibles acuerdos o especulaciones sobre los resultados. Sin embargo, el nuevo formato con 48 selecciones vuelve a plantear escenarios en los que la clasificación puede depender de la conveniencia del cruce.
En Argelia, el recuerdo de aquel Mundial sigue muy presente. «Pido que se venguen de Austria. En aquel entonces se aliaron contra Alemania. Hay que afrontar este partido con espíritu de revancha y ganarlo», expresó el histórico exfutbolista Lakhdar Belloumi, uno de los protagonistas de la histórica victoria 2-1 sobre Alemania en 1982. Desde la concentración austríaca, en cambio, rechazaron cualquier insinuación de especulación. «Vamos al partido con la intención de ganarlo», aseguró el defensor Stefan Posch, quien añadió: «Somos deportistas, futbolistas. No puedo ir a un partido y decir: hoy salimos a perder. Eso no funciona. Ninguno de nosotros lo ha hecho jamás y tampoco lo hará. Por eso, para nosotros no hay ninguna duda al respecto».
