El presidente de Taiwán, William Lai, llegó este sábado a Esuatini, en África, tras haber cancelado previamente su visita debido a restricciones de sobrevuelo que atribuyó a presiones de China.
El mandatario taiwanés confirmó su arribo mediante un mensaje en redes sociales, donde destacó la importancia de fortalecer las relaciones bilaterales.
«Hoy llegué a Esuatini para reafirmar nuestra larga amistad. Taiwán nunca se dejará disuadir por presiones externas», publicó Lai.
El gobernante también aseguró que su país continuará ampliando vínculos internacionales, pese a los desafíos diplomáticos que enfrenta.
La visita había sido suspendida el pasado 21 de abril, luego de que Seychelles, Mauricio y Madagascar revocaran los permisos para que el avión presidencial cruzara su espacio aéreo.
El Gobierno de Taiwán señaló que estas decisiones estuvieron influenciadas por China, que mantiene una política de presión internacional contra la isla.
Por su parte, el Gobierno de Esuatini dio la bienvenida a Lai mediante un breve mensaje oficial, reafirmando la relación entre ambos países.
Este viaje representa la segunda visita internacional del presidente taiwanés desde que asumió el cargo en mayo de 2024.
Esuatini, anteriormente conocido como Suazilandia, es el único aliado diplomático que Taiwán mantiene en África y uno de los 12 países que reconocen a la isla a nivel global.
La relación entre ambos países incluye cooperación económica y asistencia financiera por parte de Taiwán.
Durante su estadía, Lai participará en actos oficiales junto al rey Mswati III, en un esfuerzo por reforzar la alianza bilateral.
El Gobierno de Taiwán expresó su preocupación por convertirse en un punto central de negociación en la próxima cumbre entre los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping.
El viceministro de Exteriores taiwanés, François Wu, advirtió que la isla busca evitar ser utilizada como moneda de cambio en las conversaciones entre ambas potencias.
“Lo que más tememos es que Taiwán se convierta en el menú de conversación entre Xi Jinping y el presidente Trump. Es algo que nos preocupa y debemos evitar que suceda”, afirmó Wu.
Wu subrayó que Estados Unidos es un aliado clave en materia de seguridad y que la relación bilateral se sustenta en valores compartidos y cooperación histórica.
El funcionario también destacó la necesidad de fortalecer los vínculos internacionales, especialmente con países europeos, para reforzar la capacidad de disuasión ante posibles amenazas.
La cumbre entre Trump y Xi está prevista para el 14 y 15 de mayo en Pekín, donde se abordarán temas comerciales, de inversión y el acceso a recursos estratégicos como minerales críticos.
Uno de los puntos sensibles será el suministro de microchips, un sector en el que Taiwán tiene un papel clave a nivel global.
Además, se prevé que China busque limitar la venta de armas estadounidenses a Taiwán, un tema que ya ha generado tensiones entre ambos países.
Según reportes, Trump ha retrasado un paquete de armas para la isla tras presiones de Pekín, aunque aseguró que tomará una decisión próximamente.
El encuentro se produce en un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos y disputas comerciales que influyen en el equilibrio de poder global.
Tesla inició la búsqueda de ingenieros en Taiwán para desarrollar su nuevo complejo de chips de inteligencia artificial denominado Terafab, una iniciativa con la que busca incursionar en el competitivo mercado de semiconductores.
La compañía estadounidense publicó al menos nueve ofertas de empleo dirigidas a profesionales con experiencia en la fabricación de chips avanzados, un sector donde Taiwán se posiciona como líder mundial.
El proyecto Terafab plantea la creación de una instalación integrada a gran escala, donde se desarrollarán procesos clave como la producción de lógica y memoria, así como el empaquetado, pruebas y diseño de máscaras de litografía.
Los puestos disponibles requieren al menos cinco años de experiencia y conocimientos en nodos tecnológicos inferiores a 7 nanómetros, área dominada actualmente por Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC).
La iniciativa fue anunciada recientemente por Elon Musk como un esfuerzo conjunto entre Tesla, xAI y SpaceX, al que posteriormente se sumó Intel, con el objetivo de impulsar el desarrollo de inteligencia artificial, robótica y exploración espacial.
De acuerdo con fuentes citadas por Bloomberg, el empresario ya ha intentado atraer talento de compañías como TSMC, Samsung y Applied Materials, además de establecer contactos con proveedores para avanzar en la infraestructura del proyecto.
Expertos del sector consideran que la incursión de Tesla en este campo representa un movimiento arriesgado, debido a la complejidad técnica y la alta inversión requerida para competir en la fabricación de chips avanzados.
Actualmente, TSMC lidera el mercado global con una participación del 70.4 %, muy por encima de Samsung con 7.1 % y SMIC con 5.2 %, lo que evidencia el reto que enfrentará Tesla en su intento por posicionarse en esta industria.
El presidente de Taiwán, William Lai, afirmó este martes que «la paz depende de la fortaleza» y subrayó que su Gobierno seguirá reforzando la cooperación en defensa con Estados Unidos para garantizar la seguridad de la isla, ante la presión militar de China, durante un encuentro con una delegación de legisladores estadounidenses, según un comunicado oficial.
La delegación, encabezada por el congresista republicano Zach Nunn, presidente del grupo de trabajo de seguridad nacional del Comité de Estudios Republicanos de la Cámara de Representantes, fue recibida en la Oficina Presidencial en Taipéi junto a otros legisladores del mismo partido.
Durante la reunión, Lai reiteró que su Ejecutivo seguirá «reforzando la cooperación» con Estados Unidos para asegurar la defensa de la isla y mantener la estabilidad en el estrecho de Taiwán.
En ese contexto, señaló que el presupuesto de defensa de Taiwán ya supera el 3 % del producto interno bruto (PIB) y que el objetivo es elevarlo hasta el 5 % en 2030, junto con un plan de inversión de aproximadamente $40,000 millones en los próximos ocho años.
El Gobierno taiwanés también apuesta por desarrollar capacidades asimétricas y ampliar la cooperación tecnológica con Estados Unidos, incluyendo proyectos en drones y sistemas antidrones, en línea con recientes leyes estadounidenses.
Lai advirtió además sobre el incremento de “actividades en la zona gris y maniobras militares” por parte de China en los alrededores de la isla, las cuales, según indicó, afectan la estabilidad regional.
Por su parte, Zach Nunn reiteró el “fuerte apoyo” de Estados Unidos a Taiwán y destacó el papel estratégico de la isla en la seguridad y prosperidad del Indopacífico.
En paralelo, el Gobierno impulsa un presupuesto especial de defensa equivalente a unos $39,108 millones para el periodo 2026-2033, destinado a la compra de armamento y al desarrollo conjunto de sistemas de defensa aérea, capacidades antiblindaje y tecnología de drones.
La visita de los legisladores estadounidenses coincide con movimientos políticos en la región, incluyendo el viaje a China de la líder opositora del Kuomintang, en un contexto de creciente tensión entre Pekín, Taipéi y Washington.
El presidente de Taiwán, Lai Ching Te, afirmó este jueves que las relaciones con Estados Unidos continúan siendo “sólidas como una roca”, tras la reciente conversación telefónica entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, quienes calificaron su relación como “extremadamente buena”.
Durante una rueda de prensa, Lai recalcó que la isla mantiene “buenos canales de comunicación” con Washington, a pesar de la ausencia de relaciones diplomáticas formales. Estados Unidos es uno de los principales aliados de Taiwán y proveedor clave de defensa.
“Los vínculos son sólidos; la cooperación seguirá y no va a cambiar”, sostuvo el mandatario, en referencia a los compromisos de largo plazo entre ambos países, incluso ante la presión constante de Pekín, que insiste en considerar a Taiwán como una provincia bajo su soberanía.
Lai descartó que el diálogo entre Trump y Xi tenga implicaciones en la política estadounidense hacia Taiwán.
“Hay aspectos que no cambiarán”, dijo, y reiteró que la isla no forma parte de China, al tiempo que confió en que Estados Unidos continuará respetando la Ley de Relaciones con Taiwán.
La postura de Washington ha estado históricamente alineada con la defensa de una solución pacífica al conflicto del estrecho de Taiwán, al tiempo que mantiene compromisos legales para asistir a la isla en su defensa.
Las tensiones entre China y Taiwán se remontan a 1949, cuando el Partido Nacionalista Kuomintang se replegó al archipiélago tras su derrota ante el Partido Comunista en la guerra civil. Desde entonces, China reclama la soberanía de la isla, mientras que Taiwán opera como un Estado independiente de facto con gobierno, moneda y sistema político propios.
En los años ochenta se restablecieron contactos a nivel empresarial e informal, pero los avances hacia una relación oficial han sido limitados, en gran parte por las presiones del régimen de Pekín sobre los países que reconocen oficialmente a la isla.
El presidente de China, Xi Jinping, advirtió a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que Taiwán representa la “primera línea roja” en las relaciones entre ambos países y le pidió actuar con “máxima prudencia” respecto a la venta de armas a la isla, cuya independencia Pekín rechaza y no descarta frenar por la fuerza.
Las advertencias de Xi se produjeron durante una conversación telefónica sostenida anoche con Trump, cuyo contenido fue revelado posteriormente por la Cancillería china. Pese al tono firme del mandatario asiático, ambas partes calificaron la llamada como “positiva”.
Durante el intercambio, Pekín exigió a Washington evitar alimentar la carrera armamentista en la isla, a la que considera parte inalienable de su territorio. Mientras tanto, el presidente taiwanés, William Lai, respondió asegurando que los vínculos entre Taipéi y Washington son “sólidos como una roca”.
La tensión sobre Taiwán coincidió con señales de distensión comercial, tras el anuncio de Trump sobre nuevas compras chinas de productos energéticos y agrícolas, aunque sin confirmación oficial por parte de Pekín.
Taiwán, el foco de tensión
Según el Ministerio de Exteriores chino, Xi Jinping advirtió que el estatus de Taiwán es “el asunto más importante y delicado” en la relación bilateral y que constituye “la primera línea roja que no debe cruzarse”. Afirmó que “Taiwán forma parte del territorio chino” y que “China nunca permitirá que se separe”.
El presidente chino también pidió que la venta de armamento estadounidense a la isla sea manejada “con prudencia”, en referencia a recientes autorizaciones del Pentágono para reforzar la defensa taiwanesa.
Trump, por su parte, evitó comprometerse sobre eventuales cambios en la postura estadounidense hacia Taiwán y se limitó a expresar que “comprende la postura de China”, según la Cancillería china.
Desde el gobierno chino, el portavoz Chen Binhua sostuvo que Xi expuso con “claridad” la posición de su país sobre Taiwán y que sus palabras servirán como “guía fundamental” para las gestiones relacionadas con la isla. Acusó al Partido Democrático Progresista de Taiwán de buscar la independencia “apoyado por fuerzas externas” y de generar inestabilidad en el estrecho.
Taipéi refuerza lazos con Washington
En respuesta, el presidente taiwanés William Lai reiteró que Taiwán “no es parte de China” y defendió que mantiene “muy buenos canales de comunicación” con Washington. Aseguró que Estados Unidos continúa comprometido con sus aliados para “salvaguardar la paz y la estabilidad en el Indopacífico”.
Comercio como señal de alivio
Desde Washington, el presidente Trump calificó la conversación como “excelente” y “exhaustiva”, afirmando que abordaron temas clave como “comercio, defensa, Taiwán y el viaje de abril que haré a China”.
Trump aseguró que la llamada incluyó compromisos de Pekín sobre la compra de petróleo, gas, motores de avión y un posible incremento en la importación de soja. Según dijo, China considera elevar de 12 a 20 millones de toneladas la cuota de compra del grano estadounidense, como parte del acuerdo comercial firmado en octubre pasado.
Ese mismo día, Xi sostuvo también una videoconferencia con el presidente ruso, Vladímir Putin, donde trataron la cooperación bilateral y la situación internacional, incluyendo la reciente expiración del tratado de desarme START III entre Moscú y Washington.
El Ministerio de Exteriores chino evitó pronunciarse sobre las coincidencias entre ambas reuniones y se limitó a afirmar que se realizaron conforme a las “agendas respectivas” de los líderes.
Catapultado a la primera vicepresidencia de la Comisión Militar Central (CMC), máximo órgano dirigente del Ejército chino, en 2022, el general Zhang Youxia parecía inmune a las purgas que habían sacudido a la cúpula castrense en los últimos años. No lo era.
El sábado pasado, el Ministerio de Defensa de China sorprendió al anunciar que tanto Zhang como Liu Zhenli, jefe del Departamento de Estado Mayor Conjunto de la CMC, estaban siendo investigados por «graves violaciones de la disciplina y de la ley», eufemismo habitual para referirse a delitos de corrupción.
Con este movimiento, el presidente Xi Jinping, quien también dirige la CMC, «consolida su poder y autoridad» sobre las Fuerzas Armadas y «asegura un alto grado de lealtad a su liderazgo» dentro del Ejército Popular de Liberación (EPL), una institución clave del sistema político chino que responde orgánicamente al Partido Comunista (PCCh).
«Xi probablemente considera que Zhang ha desarrollado una base de poder demasiado independiente dentro del EPL, lo que podría representar una amenaza para su autoridad. Por lo tanto, necesita destituir a Zhang para garantizar su control sobre el Partido y que el EPL se mantenga firme», asegura a EFE William Yang, analista sénior para el Noreste de Asia en International Crisis Group.
Las investigaciones abiertas sobre estos dos oficiales han terminado por trastocar la estructura de mando del EPL: de los siete miembros que tenía la CMC a finales de 2022, actualmente solo quedan dos, el propio Xi y Zhang Shengmin, vicepresidente segundo y jefe de la campaña anticorrupción del Ejército. Los demás han sido purgados.
Zhang Youxia, vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC) de China, asiste a una reunión en el Ministerio de Defensa en Hanói, Vietnam, el 24 de octubre de 2024. El Ministerio de Defensa Nacional de China anunció el 24 de enero de 2026 que los altos oficiales militares Zhang y el general Liu Zhenli, jefe de Estado Mayor del Departamento de Estado Mayor Conjunto de la CMC, han sido investigados por presuntas «graves infracciones disciplinarias y de la ley». EFE
Una purga diferente a las demás
Las pesquisas en torno a Zhang Youxia, de 75 años, son diferentes a las anteriores, no solo por tratarse del oficial uniformado de mayor rango en ser depurado hasta la fecha, sino por su estrecha vinculación personal y familiar con Xi -sus padres combatieron juntos en la guerra civil- y por su papel fundamental en las reformas militares lanzadas por el líder chino en 2015.
Zhang era, además, uno de los pocos generales que quedaban en China con experiencia real en combate, lo que probablemente llevó a Xi a promoverlo hasta la primera vicepresidencia de la CMC a los 72 años, cuatro por encima de la edad oficial de jubilación.
Sin embargo, en un editorial publicado el domingo, el principal periódico del EPL empleó un vocabulario muy duro para denunciar las presuntas irregularidades de Zhang, acusándolo de «debilitar gravemente la imagen y la autoridad» de la dirección de la CMC -es decir, de Xi- y de causar daños «extremadamente negativos» al Partido, al Estado y al EPL.
«El mero hecho de que Xi haya podido destituir a tantas élites del EPL desde que asumió el poder es una clara señal de que su posición en el régimen sigue siendo inquebrantable», afirma a EFE James Char, profesor asistente de la Escuela S. Rajaratnam de Estudios Internacionales de Singapur.
¿Qué sucederá con Taiwán?
Las causas contra Zhang y Liu llegan a un año de dos hitos clave: el XXI Congreso del PCCh -que se celebra cada cinco años y en el que Xi buscará previsiblemente un cuarto mandato- y el centenario de la fundación del EPL, fecha para la que, según la inteligencia estadounidense, el líder chino habría ordenado que las Fuerzas Armadas estén preparadas para una posible contingencia sobre Taiwán.
La «reunificación» con esta isla, administrada de forma autónoma desde 1949 y considerada por las autoridades de Pekín como una «parte inalienable» del territorio chino, es una de las prioridades estratégicas de Xi, y las purgas no alterarán ese objetivo a largo plazo. En todo caso, podrían postergarlo brevemente.
«Probablemente Xi necesite algún tiempo para encontrar candidatos adecuados para las vacantes en la cúpula del EPL. Sin embargo, esto solo debe verse como un período temporal de calma en torno a la preparación del EPL para una eventual campaña contra Taiwán, en lugar de un retroceso fundamental», señala William Yang.
La incógnita ahora es qué perfiles escogerá Xi para dirigir los designios del Ejército más grande del mundo. Para Drew Thompson, exfuncionario del Departamento de Defensa de EE. UU., Zhang Youxia -a quien conoció en 2012- era el único oficial en servicio activo que podía brindarle al mandatario el «mejor y más objetivo asesoramiento» sobre las capacidades reales del EPL, incluyendo sus «deficiencias».
«Creo que (Zhang) podría evaluar objetivamente las capacidades militares de Estados Unidos y Taiwán y explicarle a Xi Jinping los riesgos y costes militares de una operación para tomar Taiwán», escribió Thompson este lunes en Substack. «Un adulador sin experiencia en combate le dirá a Xi lo que quiere oír», remató.
El diputado William Soriano, de Nuevas Ideas, aseguró que nunca ha estado afiliado a otro partido políticos distinto a Nuevas Ideas, ante preguntas de youtubers sobre fotografías del legislador con chaleco del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional cuando su padre, Ulises Soriano fue alcalde de Conchagua por dicho partido de izquierda en el periodo 2015-2018.
«Esa foto me la tomó mi papá. ¿Sabés por qué yo me puse ese chaleco? Yo nunca he sido afiliado a ningún partido, más que a Nuevas Ideas. ¿Sabés por qué aparezco con ese chaleco? Porque yo he sido un hijo obediente y yo le fui a ayudar a mi papá a cuidar urnas cuando él fue candidato», aseveró.
Según el diputado, su padre «no viene del FMLN». «El FMLN lo buscó a él, como un empresario, para candidatearse en Conchagua y, por primera vez en la historia y única vez, ganó el FMLN ahí, porque mi papá ha sido un hombre trabajador, un hombre respetado, un hombre honorable y yo, como buen hijo, yo apoyé a mi papá. Fui a cuidarle las mesas, fui a cuidarle las urnas. Claro que me puse ese chaleco», defendió Soriano.
El legislador, quien ha insinuado que buscará su reelección como diputado para el periodo 2027-2030, habló sobre otra imagen en la cual aparece con la camisa del «Albatech», que era parte de Alba Petróleos, sociedad mixta fundada en 2006 con capitales estatales de El Salvador y Venezuela y que en 2018 tenía un patrimonio negativo de $1,634,088 y una cuenta pendiente de deudores por casi $1,000 millones.
Soriano aseguró que fue contratado por su capacidad y no por cherada.
«Pero tengo varias fotos. Aquí estoy con una camisa que dice Albatech. Esa gente me busca a mí cuando yo regresé a El Salvador, primero porque yo hablo mandarín; segundo, porque soy ingeniero mecánico y conozco del desarrollo de energías renovables, específicamente de energía solar y ellos se habían asociado con empresarios taiwaneses, quienes me recomendaron a mí como contraparte técnica; y me contrataron por experiencia y manejo del idioma, no me contrataron por cherada como a ellos, pues», sostuvo.
Sobre la beca recibió de Taiwán, Soriano dice son inventos del FMLN decir que consiguió el pago de sus estudios por ese partido ya que fue en el 2008 que la recibió, cuando gobernaba Antonio Saca, en aquel entonces de Alianza Republicana Nacionalista (Arena), partido que expulsó al expresidente y del cual se derivó Gana.
«Llegaron al colegio donde yo estudiaba a hablar sobre las becas que ofrecía Taiwán, entonces yo dije: voy a aplicar. Apliqué, concursé con más de 500 alumnos del país pero, como he sido un alumno aplicado, relajo, pero aplicado, pues, logré ganarme esa beca en 2008. La beca la dio Taiwán, no el FMLN», recalcó.
Aseguró que ni siquiera su padre le ayudó porque «ni estaba relacionado con ese partido» (Arena), aseguró.
Soriano ha sido cuestionado por opositores, quienes aseguran que viene de las filas del FMLN. Actualmente, está en su segundo período en la Asamblea Legislativa, por el partido Nuevas Ideas, representando al departamento de La Unión.
China elevó este martes la presión militar sobre Taiwán en el segundo y último día de las maniobras ‘Misión Justicia-2025’, con ejercicios de “fuego real de largo alcance” al norte y al sur de la isla, mientras el ministro chino de Exteriores, Wang Yi, prometía “contramedidas firmes” frente a las “provocaciones” del “independentismo” taiwanés y a las ventas de armas de Estados Unidos a Taipéi.
El Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación (EPL, Ejército chino), informó de disparos con munición real a partir de las 09:00 horas (01:00 GMT) en aguas al norte de Taiwán y, cuatro horas después, de un nuevo entrenamiento similar al sur, además de un ataque conjunto simulado de largo alcance con unidades de la Armada, la Fuerza Aérea y la Fuerza de Cohetes.
En imágenes difundidas en Weibo se aprecia un sistema de lanzacohetes múltiples, probablemente el PHL-16, efectuando salvas que impactan en el mar.
Según el mando castrense, este martes se desplegaron destructores, fragatas, cazas y bombarderos para ejecutar simulacros de ataque y asalto contra objetivos marítimos, así como operaciones antiaéreas y antisubmarinas al norte y al sur de la isla, con el objetivo de probar capacidades de coordinación aire-mar y de “bloqueo y control integrados”.
El comando informó además de ejercicios al este de Taiwán centrados en la proyección de fuerza “multidimensional” y en la toma de “puertos clave”.
Taiwán pide calma y denuncia “intimidación”
Taiwán confirmó los disparos con munición real y señaló que los proyectiles, efectuados por artillería de largo alcance del EPL desplegada en la provincia china de Fujian, impactaron cerca de la línea de 24 millas náuticas de sus costas.
El ministro taiwanés de Defensa, Wellington Koo, supervisó el dispositivo desde el Centro Conjunto de Mando de Operaciones y denunció que China “ignora las normas internacionales” y recurre a la “intimidación” militar, con riesgos para rutas aéreas y la navegación comercial.
En su último informe, el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) de Taiwán indicó que entre las 06:00 del lunes y las 06:00 de este martes detectó 130 aeronaves de guerra chinas en torno a la isla -la segunda cifra diaria más alta registrada-, así como 14 buques militares y ocho embarcaciones oficiales operando en las cercanías.
El presidente taiwanés, William Lai, pidió a la población que “esté tranquila” y aseguró que las fuerzas armadas actuarán “con responsabilidad” y “sin escalar el conflicto”, al tiempo que llamó a no dejarse engañar por la desinformación.
Impacto en vuelos y guardacostas
Por su parte, la Administración de Aviación Civil taiwanesa advirtió de demoras en vuelos internacionales y canceló 84 trayectos domésticos, 68 hacia Kinmen y 16 hacia Matsu, archipiélagos próximos a la costa china.
La Guardia Costera de Taiwán, a su vez, afirmó que desplegó 14 patrulleras tras detectar 14 buques guardacostas chinos hostigando aguas circundantes y zonas cercanas a líneas restringidas.
En el plano diplomático, el canciller chino sostuvo hoy en Pekín que Taiwán es “un asunto interno de China” y que las ventas de armas estadounidenses “alimentan las tensiones” en el Estrecho.
China lanzó este lunes unas nuevas maniobras militares alrededor de Taiwán, desplegando tropas, aviones, buques de guerra y sistemas de artillería de largo alcance, con el fin de «disuadir» a las «fuerzas externas» que busquen «interferir» en la cuestión taiwanesa, en referencia velada a Estados Unidos y Japón.
«Esta es una firme advertencia contra las fuerzas separatistas de la ‘independencia de Taiwan’ y la injerencia externa, y una acción legítima y necesaria para salvaguardar la soberanía y la unidad nacional de China», aseguró Shi Yi, portavoz del Comando del Teatro Oriental de Operaciones del Ejército chino.
La Guardia Costera china, por su parte, anunció también la realización, a partir de este 29 de diciembre, de patrullas de «aplicación integral de la ley» en aguas cercanas a Taiwán y en los alrededores de los archipiélagos de Matsu y Wuqiu, situados frente a la costa china pero controlados por Taipéi.
Un cerco desde «múltiples direcciones»
En este primer día de maniobras, el Ejército chino simuló varios escenarios de conflicto, entre ellos ataques a objetivos marítimos y terrestres, operaciones antisubmarinas y ejercicios para lograr la «superioridad aérea regional», en los que participaron destructores, fragatas, aviones de combate, bombarderos y drones.
En comparación con anteriores ensayos bélicos, ‘Misión Justicia-2025’ abarca áreas más amplias del Estrecho y de la costa oriental de Taiwán, lo que supone un «estrechamiento del cerco» en torno a la isla que «permitiría a las fuerzas navales y aéreas chinas aproximarse desde múltiples direcciones», afirmó Zhang Chi, profesor de la Universidad Nacional de Defensa de China, al rotativo oficialista Global Times.
Los medios estatales chinos difundieron imágenes del despegue de bombarderos H-6 equipados con misiles, de buques militares efectuando fuego de artillería en aguas próximas a Taiwán y de tropas terrestres activando sistemas de lanzamiento de proyectiles de largo alcance.
«Estos ejercicios se centran principalmente en patrullas de preparación para el combate marítimo-aéreo, la toma del control integral, el bloqueo de puertos y zonas clave, y la disuasión externa tridimensional», detalló el Comando del Teatro Oriental de Operaciones en un comunicado.
Taiwán moviliza a sus tropas
Tras el anuncio de estas maniobras, el Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán declaró que había puesto en marcha un centro de respuesta y desplegado fuerzas «adecuadas» para «proteger la libertad y la democracia» y salvaguardar la soberanía taiwanesa.
Subrayó que el personal militar permanecerá en «máxima alerta» durante la realización de estos ejercicios: «No se subestimará la capacidad (del adversario), pero tampoco se incurrirá en una infravaloración propia», destacó en un comunicado.
Hasta las 15.00 horas de hoy, el Ministerio había detectado 89 aeronaves de guerra, 14 buques militares y 14 embarcaciones de la Guardia Costera china operando en los alrededores de la isla, así como una flota de cuatro barcos de asalto anfibio en el Pacífico Occidental.
El presidente taiwanés, William Lai, tachado de «independentista» y «alborotador» por las autoridades de Pekín, reafirmó este lunes su intención de seguir reforzando las capacidades defensivas de Taiwán y de «elevar de forma constante el coste que supondría una agresión» contra el territorio autogobernado.
Aviso a «fuerzas externas»
A diferencia de otras maniobras militares, ‘Misión Justicia-2025’ está expresamente dirigida a «disuadir» a «fuerzas externas», en un contexto marcado por el aumento del apoyo militar estadounidense a Taipéi y por recientes visitas de políticos japoneses de alto perfil a Taiwán.
«Las fuerzas externas que utilizan a Taiwán para contener a China y arman a Taiwán no harán sino alimentar la arrogancia del ‘independentismo taiwanés’ y empujar el estrecho de Taiwán hacia una situación de grave peligro bélico», advirtió el portavoz de la Cancillería china Lin Jian en una rueda de prensa.
«Cualquier conducta perniciosa que cruce líneas rojas y provoque en el asunto de Taiwán se enfrentará sin falta a una respuesta firme por parte de China», sentenció.