El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, aseguró este martes que la ofensiva militar lanzada junto a Estados Unidos contra Irán permitió “cortar la cabeza del pulpo iraní” y sostuvo que ahora el objetivo es “cortar sus tentáculos”, en referencia a la continuación de los bombardeos sobre territorio iraní y la ampliación de operaciones en Líbano.
“Hemos cortado la cabeza del pulpo iraní y ahora estamos actuando para aplastar y cortar sus tentáculos”, declaró Katz. Confirmó que durante la noche la Fuerza Aérea israelí ejecutó nuevos ataques contra “objetivos del régimen” en Teherán, con bombardeos realizados “con fuerza significativa” para “seguir degradando las capacidades de lanzamiento de misiles y los bienes estratégicos” de Irán.
El funcionario calificó la ofensiva conjunta como “sin precedentes en su alcance, precisión y poderío”, y explicó que las acciones buscan “desmantelar las capacidades del régimen (de Irán), proteger en frente interno israelí y a las fuerzas militares estadounidenses en la región, evitar que Irán vuelva a un camino de desarrollo de armas nucleares y desarrollo a gran escala de misiles y crear las condiciones para que el pueblo iraní pueda actuar y derrocar al régimen asesino y represivo de los ayatolás”.
Katz subrayó que “la coordinación y cooperación entre los líderes políticos y las fuerzas de seguridad nunca ha sido tan estrecha” y afirmó que “la Operación ‘León Rugiente’ continuará con toda su fuerza mientras sea necesario”.
La ofensiva también incluye una nueva incursión terrestre en Líbano, en el marco de la confrontación regional.
Según la Media Luna Roja iraní, los bombardeos de Estados Unidos e Israel han dejado más de 550 muertos en Irán. Entre las víctimas figura el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, además de varios ministros y altos mandos militares.
Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en Oriente Medio, intensificando la crisis en la región.
