Un contingente de casi 60 soldados daneses arribó este lunes a Groenlandia en una operación que marca un nuevo despliegue militar del Reino de Dinamarca en la isla ártica, bajo el liderazgo del jefe del Ejército, Peter Boysen. Las tropas aterrizaron en el aeropuerto de Kangerlussuaq, al oeste del territorio, tras una escala en Nuuk, la capital, donde también se desplegó otro grupo de efectivos.
El Ministerio de Defensa danés calificó el operativo como una “contribución sustancial”, luego de que siete países miembros de la OTAN, incluyendo a Dinamarca, realizaran ejercicios militares conjuntos en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos por sus pretensiones geoestratégicas sobre la isla.
Según la televisión pública DR, varios de los militares desplegados portaban insignias del Regimiento de Ingenieros de Skive, unidad especializada en fortificación, detección y desactivación de minas, así como en el diseño de defensas contra fuerzas enemigas. Por su parte, el canal TV2 informó que el contingente permanecerá un mes en Kangerlussuaq, donde entrenará en la protección de infraestructura crítica.
Al llegar al lugar, el jefe del Ejército danés afirmó que este tipo de ejercicios “se volverán más permanentes” y auguró una mayor participación de aliados internacionales. No obstante, descartó cualquier intención provocadora frente a las intenciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el control de Groenlandia. “Creo que es justo que tengamos una tarea tanto en el marco de la OTAN como a nivel nacional, y luego la asumamos y la practiquemos”, declaró.
El ejercicio forma parte de la operación denominada «Resistencia Ártica», impulsada por Dinamarca y con participación de militares de Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia y Noruega. Las maniobras han generado reacciones en Washington, donde el presidente Trump ha amenazado con posibles sanciones hacia los países participantes.
En paralelo al despliegue danés, el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD), conformado por Estados Unidos y Canadá, confirmó el envío de aeronaves a la base estadounidense de Pituffik, en Groenlandia. Según la entidad, las operaciones son parte de actividades “planificadas desde hace tiempo” y fueron previamente coordinadas con el Reino de Dinamarca.
“El Gobierno de Groenlandia también está informado de las actividades”, señaló el NORAD en sus redes sociales. El organismo aseguró que esta acción busca “consolidar la cooperación en defensa entre Estados Unidos, Canadá y Dinamarca”, y recalcó que todas las operaciones cuentan con autorizaciones diplomáticas.
Este despliegue ocurre en medio de crecientes fricciones diplomáticas y estratégicas en la región ártica, justo cuando Estados Unidos mantiene su interés sobre Groenlandia, un territorio clave por su ubicación geopolítica y sus recursos naturales.

