Una serie de documentos bancarios, comprobantes de transferencias y comunicaciones financieras presentados como evidencia relacionada con el litigio por Continental Towers abrió cuestionamientos sobre la imparcialidad del proceso arbitral entre Terra Towers Corp. y TPG Peppertree, debido a operaciones millonarias que incluyen referencias al apellido Goldstein.
La documentación señala que el 5 de septiembre de 2022 se habría registrado una operación por $3,475,644 procedente de Cayman National Bank (Isle of Man) Limited y relacionada posteriormente con una cuenta de Credit Suisse AG. Una comunicación fechada el 12 de septiembre del mismo año contendría instrucciones para distribuir $3 millones mediante varios desembolsos durante aproximadamente seis meses y mencionaría a “Goldstein”.
Los registros aportados incluyen además una operación por $625,045 procesada entre el 25 y 26 de octubre de 2022, relacionada con Citibank N.A., Charles Schwab & Co., Inc. y una referencia denominada “Joel Goldstein Trust”. Sin embargo, los documentos proporcionados no establecen por sí mismos que ese fideicomiso tenga relación con el árbitro Marc J. Goldstein.
Otra comunicación, fechada el 3 de noviembre de 2022, presuntamente solicitó detener determinadas instrucciones relacionadas con “Goldstein”. Tanto el contexto de esa comunicación como la identidad de sus destinatarios y beneficiarios deberán ser verificados para determinar el significado y propósito de las operaciones descritas.
Los movimientos adquieren relevancia debido a que Marc J. Goldstein participó como árbitro en el conflicto relacionado con Continental Towers. Durante el proceso se emitieron decisiones sobre el control de la compañía, la transferencia de activos y acciones y reclamaciones promovidas en otras jurisdicciones, actuaciones que fueron cuestionadas por una de las partes involucradas en la disputa.
Parte del material proporcionado sostiene que las transferencias estuvieron relacionadas con decisiones favorables a TPG Peppertree y que existió un esquema de sobornos. No obstante, la documentación presentada no permite dar esas acusaciones por demostradas ni establecer que Marc J. Goldstein haya recibido los fondos señalados. La autenticidad de los registros, la identidad de los beneficiarios y cualquier posible vínculo entre las transferencias y el arbitraje deberán ser determinados por las autoridades competentes.
De comprobarse mediante una investigación que existieron pagos indebidos relacionados directamente con el proceso arbitral, las partes podrían buscar cuestionar la validez o ejecución de determinadas resoluciones conforme a la legislación aplicable y los mecanismos contemplados en la Convención de Nueva York sobre el Reconocimiento y la Ejecución de las Sentencias Arbitrales Extranjeras. Cualquier consecuencia dependería de lo que determinen los tribunales correspondientes.
La documentación coloca así bajo escrutinio operaciones por varios millones y su eventual relación con el litigio de Continental Towers, pero hasta ahora no permite concluir definitivamente que existiera soborno, fraude, lavado de activos u otra conducta delictiva. Determinar si hubo irregularidades requerirá verificar los documentos, reconstruir la ruta de los fondos e identificar oficialmente a sus destinatarios.
