El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) enfocará sus esfuerzos durante el Mundial 2026 en garantizar la seguridad del evento y la protección de los asistentes, dejando en segundo plano la aplicación de las leyes migratorias, según afirmó este sábado su director, Tom Homan.
El funcionario explicó que la prioridad de la agencia durante el campeonato será prevenir cualquier amenaza que pueda afectar el desarrollo de la competición que se disputará de manera conjunta en Estados Unidos, México y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio.
“Tenemos una responsabilidad de seguridad nacional que vamos a llevar a cabo”, declaró Homan durante una entrevista concedida a la cadena estadounidense ABC.
Según el director de ICE, la misión principal del organismo no será realizar operativos dirigidos a personas que permanezcan en territorio estadounidense sin documentos migratorios, sino proteger a jugadores, delegaciones, aficionados y sedes deportivas.
No obstante, aclaró que el estatus migratorio sí será considerado si alguna investigación relacionada con la seguridad nacional involucra a una persona que se encuentre irregularmente en el país.
“Si encontramos un problema de seguridad nacional y este involucra a un extranjero ilegal, por supuesto que vamos a tomar medidas al respecto”, sostuvo el funcionario.
Las declaraciones surgieron luego de ser consultado sobre la preocupación de algunos visitantes internacionales y aficionados extranjeros respecto a posibles acciones migratorias durante el desarrollo del torneo.
Homan insistió en que el enfoque operativo de la agencia estará centrado exclusivamente en tareas de prevención, inteligencia y protección de infraestructuras críticas vinculadas al campeonato mundial.
“Estamos enfocados en los problemas de seguridad nacional y en eso es en lo que nos vamos a concentrar”, afirmó el funcionario, conocido dentro de la administración estadounidense como el “zar de la frontera”.
El Mundial 2026 será el primero en la historia con la participación de 48 selecciones y movilizará a millones de aficionados en las tres naciones anfitrionas, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar los planes de seguridad para uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.
Las autoridades estadounidenses han señalado que la coordinación entre agencias federales, estatales y organismos internacionales será fundamental para garantizar el normal desarrollo del torneo y la seguridad de los asistentes.
La competición comenzará el 11 de junio y concluirá el 19 de julio, convirtiéndose en uno de los mayores desafíos logísticos y de seguridad que enfrentarán los países organizadores durante los próximos años.







