Etiqueta: transición democrática

  • María Corina Machado afirma que su objetivo es volver a Venezuela “lo antes posible”

    María Corina Machado afirma que su objetivo es volver a Venezuela “lo antes posible”

    La principal opositora venezolana, María Corina Machado, aseguró el martes durante una visita a Washington que su principal objetivo inmediato es “regresar a Venezuela” lo antes posible para seguir impulsando la transición democrática tras la caída del régimen chavista, en declaraciones a periodistas en el Congreso de Estados Unidos.

    Machado, quien fue recibida en el Capitolio con congresistas cubano‑estadounidenses como Mario Díaz‑Balart y Carlos Giménez, además de sostener encuentros con miembros del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, insistió en que “Venezuela será libre” y vinculó esa libertad a la lucha por la democracia en otros países de la región como Cuba y Nicaragua.

    La líder opositora, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, calificó el momento que vive su país tras la deposición del expresidente Nicolás Maduro como “histórico”, y destacó el papel de la resistencia civil venezolana junto al respaldo de líderes internacionales, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    Machado agradeció el apoyo político que ha recibido en algunos sectores del Congreso estadounidense y reiteró su compromiso de trabajar con aliados para fortalecer la democracia venezolana, aunque no ofreció una fecha concreta para su retorno definitivo al país, dijo que lo hará “tan pronto como sea posible”.

    Diferencias entre visiones sobre la transición

    Al término de una reunión en el Congreso, el demócrata Gregory Meeks, quien es el legislador de mayor rango en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara Baja, señaló que existen diferencias de plazos entre lo que propone Machado y la visión del propio presidente Trump sobre cómo debe ser la transición en Venezuela. Según Meeks, la líder opositora optó por no criticar públicamente al presidente estadounidense tras el encuentro del jueves pasado en la Casa Blanca.

    Trump, durante esa misma rueda de prensa por el primer aniversario de su regreso a la Casa Blanca, insinuó que podría involucrar a Machado “de alguna manera” en el futuro de Venezuela, lo que marca un cambio respecto a posturas anteriores en torno al papel que ella podría tener en la reconstrucción política del país.

    La visita de Machado a Washington se da en un contexto de rápidos cambios políticos para Venezuela, donde tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses, la exvicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina, un hecho que ha generado debates tanto dentro como fuera de la oposición sobre la ruta hacia elecciones libres y la conformación del próximo gobierno.

     

     

  • María Corina Machado exige desmantelar aparato represivo en Venezuela antes de celebrar elecciones

    María Corina Machado exige desmantelar aparato represivo en Venezuela antes de celebrar elecciones

    La opositora venezolana María Corina Machado afirmó el viernes que antes de convocar elecciones libres en Venezuela debe desmantelarse la “estructura de terror” que sostiene al régimen chavista, en referencia directa a los cuerpos de inteligencia y represión que, según denunció, han cometido crímenes de lesa humanidad.

    Durante una conferencia de prensa en Washington, organizada por la Fundación Heritage, Machado insistió en que el país se encuentra en una etapa clave tras la captura del presidente Nicolás Maduro, ocurrida tras un ataque militar de Estados Unidos el pasado 3 de enero.

    “El régimen tiene que desmantelarse. Es prioritario eliminar la estructura represiva de la DGCIM y la Casa Militar. Han cometido crímenes de lesa humanidad y no puede haber transición mientras exista represión”, advirtió Machado.

    A su juicio, una vez neutralizado ese aparato, Venezuela podrá avanzar hacia un proceso de reinstitucionalización y elecciones libres.

    “Hablamos de votar para gobernadores, alcaldes y la Asamblea Nacional. La voluntad del pueblo debe expresarse en libertad”, expresó.

    Machado también afirmó que esta etapa de transición es “irreversible”, aunque reconoció su complejidad.

    “Puede haber fases que no esperábamos o que no nos gusten, pero desmontar una estructura de 25 años no es sencillo”, señaló.

    La líder opositora respaldó el papel de Estados Unidos y del presidente Donald Trump en este proceso.

    “No me cabe duda de que Trump y Estados Unidos defienden la democracia, la libertad y el mandato del pueblo venezolano”, aseguró, tras una reunión privada sostenida con el mandatario en la Casa Blanca.

    Machado desestimó las críticas sobre el presunto interés estadounidense en el petróleo venezolano, afirmando que el régimen de Maduro ha “regalado” los recursos naturales del país a aliados como Rusia, Irán y China, y ha permitido la operación de grupos armados como Hezbolá y Hamás en territorio venezolano.

    En sus declaraciones, responsabilizó directamente a Delcy Rodríguez, actual vicepresidenta y presidenta encargada del país tras la captura de Maduro, de la represión sistemática.

    “Ella ejecuta órdenes, pero también ha supervisado personalmente los centros de tortura. No está cómoda en su papel, actúa bajo amenaza real”, dijo.

    Machado acusó a Rodríguez de haber burlado sanciones internacionales y continuar operaciones financieras con gobiernos enemigos de Estados Unidos.

    “No solo es ideológicamente comunista, sino que ha sido la cara de la represión”, enfatizó.

    Finalmente, anunció que mantendrá reuniones en Washington y otras ciudades, y aseguró que planea regresar a Venezuela “lo antes posible”, junto a miles de venezolanos en el exilio. “Somos parte de un movimiento enorme, comprometido con la libertad. Lo que está en juego es la justicia contra los carteles criminales del régimen”, concluyó.

     

  • Machado asegura que Rodríguez es «todavía más despiadada» que Maduro

    Machado asegura que Rodríguez es «todavía más despiadada» que Maduro

    La líder de la oposición en Venezuela, María Corina Machado, afirmó el martes en una entrevista con la cadena estadounidense CBS que la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, es “todavía más despiadada” que su predecesor, el presidente Nicolás Maduro, y aseguró que “nadie en Venezuela se fía de ella”.

    Machado, que ha ofrecido una serie de declaraciones a medios internacionales desde la operación militar de Estados Unidos que culminó con la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, sostuvo que Rodríguez ha jugado un papel clave en la historia reciente del país y que su figura genera desconfianza tanto dentro como fuera de Venezuela.

    La dirigente opositora también sugirió que la presidenta encargada podría estar actuando bajo órdenes de Washington para “emprender acciones para desmantelar estructuras criminales” vinculadas al chavismo como parte de un proceso dirigido por Estados Unidos para facilitar una transición democrática en Venezuela.

    Machado, quien busca consolidar un rol protagonista en ese proceso de transición, hizo hincapié en que Rodríguez no cuenta con el respaldo de la mayoría de los venezolanos y la describió como “el enlace principal” en las relaciones de Venezuela con potencias como Rusia e Irán.

    Este pronunciamiento se produce en medio de un complejo momento político, tras la captura y traslado de Maduro a Estados Unidos, y en medio de dudas expresadas por el presidente de ese país sobre la viabilidad de Machado como dirigente capaz de liderar una Venezuela post‑Maduro.

  • El Premio Nobel a María Corina Machado reta el control de Maduro en Venezuela

    El Premio Nobel a María Corina Machado reta el control de Maduro en Venezuela

    La sorpresiva llegada de María Corina Machado a Oslo el jueves, tras meses de permanecer fuera del radar oficial y múltiples obstáculos para salir de Venezuela, ha reactivado el debate internacional sobre la capacidad real de la oposición para impulsar una transición política y los límites del control del régimen de Nicolás Maduro.

    Machado se convierte así en la primera figura opositora en más de una década en combinar respaldo interno con legitimidad internacional. Su reconocimiento con el Premio Nobel no es solo simbólico: el Comité Noruego envió un mensaje claro a favor de una salida democrática, diplomática y pacífica del poder por parte del «régimen» venezolano.

    En su discurso de aceptación —leído por su hija Ana Corina Sosa—, Machado aseguró que el tiempo fuera de la vida pública le permitió construir nuevas redes cívicas y preparar “una transición ordenada hacia la democracia”.

    Este movimiento no solo refuerza su figura como lideresa opositora, sino que golpea directamente el relato oficial del chavismo sobre el control absoluto del territorio y los movimientos de la oposición. Para la politóloga colombiana Sandra Borda, “la salida y eventualmente el regreso de ella pueden significar también un proceso de deterioro del control que mantiene el Gobierno sobre el territorio”.

    Aunque el regreso no representa por sí solo una amenaza para el chavismo, Borda considera que el impacto dependerá de si se combina con una estrategia internacional coherente: “Si no está acompañada de presión internacional, estratégicamente construida para sacar a Maduro del poder, lo suyo sola no va a ser suficiente”.

    El respaldo de Washington fue clave para facilitar la salida de Machado, en un contexto regional en el que Estados Unidos mantiene presencia aeronaval en el Caribe y el presidente Donald Trump ha retomado conversaciones con Maduro. “Habría que ver en qué está Washington, si está entendiendo esto como una oportunidad para intensificar la disuasión que está ejerciendo en el Caribe”, añadió Borda.

    Mientras tanto, la comunidad internacional ha mostrado posturas divididas. Panamá, Argentina, Paraguay y Ecuador asistieron a la ceremonia del Nobel como señal de apoyo, mientras que países como México, Brasil y Colombia adoptaron una posición más cautelosa. Cuba, Nicaragua, Rusia e Irán condenaron el premio, calificándolo como una “intervención”.

    La figura de Machado revive inevitablemente el recuerdo de Juan Guaidó, quien en 2019 fue reconocido por más de 50 gobiernos como presidente interino, sin lograr desplazar a Maduro. Hoy, exiliado en Miami, Guaidó representa un precedente que alerta sobre los límites del respaldo internacional sin acciones concretas dentro de Venezuela.

    “El oficialismo ha logrado abroquelarse con eficacia”, indicó el internacionalista argentino Juan Battaleme, aunque reconoció que “por primera vez, la presión de Trump parece abrir fisuras en ese cierre del oficialismo”.

    Battaleme sostiene que Machado cuenta con una base más sólida que Guaidó: “Su figura como líder de la resistencia es más fuerte”. No obstante, Borda advierte que, sin acciones más contundentes, el chavismo resistirá como lo ha hecho antes. “Estos golpes de legitimidad internacional han sucedido antes (…) pero sin un esfuerzo adicional mucho más duro, no produce un desplazamiento del régimen”, dijo.

    Ambos analistas coinciden en que el premio Nobel es un capital simbólico relevante, pero su verdadero impacto dependerá del regreso de Machado a Venezuela. Si el régimen permite su entrada, sería un gesto de debilidad inédito. Si decide forzar su salida, repetiría el patrón de 2019, cuando eliminó toda presencia opositora visible en el país.

    La verdadera prueba política comenzará cuando Machado intente regresar. Ese momento marcará si su presencia internacional representa un punto de inflexión real para la oposición o si se convertirá en otro impulso simbólico sin capacidad de alterar el poder del chavismo.

     

  • El Premio Nobel de la Paz fortalece el liderazgo de Machado y aumenta la presión sobre Maduro

    El Premio Nobel de la Paz fortalece el liderazgo de Machado y aumenta la presión sobre Maduro

    La entrega del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado ha representado un respaldo internacional sin precedentes para la oposición venezolana, en un contexto político marcado por el creciente aislamiento del presidente Nicolás Maduro y las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    El galardón fue recibido este miércoles en Oslo por Ana Corina Sosa, hija de Machado, quien ha permanecido en la clandestinidad en Venezuela para evitar su detención. Desde el Comité Noruego del Nobel, la distinción fue presentada como un reconocimiento a la lucha por una “transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.

    Machado dedicó el premio a los venezolanos que continúan resistiendo dentro del país, y quienes mantienen la esperanza de un cambio político sin recurrir a la violencia. Su figura emerge ahora como el principal referente de una oposición diversa, fragmentada y con el desafío de liderar un proceso de transición sin caer en personalismos.

    Una oposición dividida, pero con figura unificadora

    A diferencia de otros líderes opositores como Enrique Capriles o Leopoldo López, exiliados o deshabilitados políticamente, Machado optó por permanecer en el país, lo que ha reforzado su legitimidad entre sectores ciudadanos y le ha permitido acumular un capital político que no pasó desapercibido para la comunidad internacional.

    Desde sus inicios como fundadora de la organización Súmate, hasta su liderazgo en la plataforma Vente Venezuela, Machado ha mantenido una postura firme contra el chavismo, rechazando cualquier salida negociada con el régimen. En 2014 fue despojada de su curul en la Asamblea Nacional tras intervenir en una sesión de la OEA como representante alterna de Panamá.

    Aunque inicialmente apoyó el boicot electoral, tras el fracaso del experimento de Juan Guaidó ajustó su estrategia y se posicionó como la principal candidata para los comicios presidenciales de 2024. Sin embargo, fue inhabilitada nuevamente por el régimen, repitiendo un patrón usado sistemáticamente por Maduro para neutralizar adversarios.

    En su lugar, Machado respaldó al candidato Edmundo González, quien ha reclamado la victoria en las elecciones presidenciales de julio de 2024, en medio de denuncias de fraude y manipulación electoral.

    Desafíos en medio de una transición incierta

    El Comité Noruego del Nobel destacó que la transición política venezolana debe ser pacífica y con participación amplia. No obstante, el panorama sigue siendo complejo. A pesar del amplio respaldo ciudadano, la oposición deberá negociar con sectores claves como las Fuerzas Armadas, que han sido sostén del chavismo por más de dos décadas.

    Con el control total de las instituciones por parte del oficialismo, el reto opositor no solo pasa por recuperar el poder político, sino por reconstruir un sistema democrático incluyente. Esto implica reformas profundas en el sistema electoral, la reinstitucionalización del Estado, el retorno de los exiliados y el impulso a un nuevo modelo de desarrollo económico.

    Los aliados internacionales, como Colombia y Brasil, han comenzado a marcar distancia del régimen de Maduro, mientras Estados Unidos mantiene una postura firme, especialmente desde el retorno del presidente Donald Trump a la Casa Blanca.

    La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos de la oposición, que deberá plantear un proyecto de reconciliación nacional en una Venezuela polarizada, empobrecida y con una diáspora que supera los 7 millones de personas.

     

  • María Corina Machado escapó en bote por Curazao para asistir al Nobel pero el mal clima la retrasó

    María Corina Machado escapó en bote por Curazao para asistir al Nobel pero el mal clima la retrasó

    La líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, salió en secreto de Venezuela con la esperanza de llegar a Oslo a tiempo para recibir el reconocimiento, pero no logró asistir a la ceremonia debido a demoras provocadas por las condiciones climáticas, reveló este miércoles la agencia Bloomberg.

    Machado abandonó el país el martes en un bote con destino a Curazao, isla caribeña neerlandesa situada a unos 65 kilómetros del litoral venezolano. De acuerdo con una fuente cercana al caso, su salida fue posible gracias al apoyo tanto de figuras del régimen de Nicolás Maduro como de actores vinculados a la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    “Les estoy muy agradecida”, expresó Machado en un mensaje de voz difundido mientras abordaba un avión rumbo a Noruega. “Y esto es una muestra de lo que significa este reconocimiento para el pueblo venezolano”, agregó.

    Su travesía marítima se vio afectada por fuertes vientos y oleaje, lo que ocasionó un retraso de varias horas. Como resultado, fue su hija, Ana Corina Sosa Machado, quien recibió el Nobel en su nombre durante el acto oficial. El Comité Nobel confirmó que Machado “hizo todo lo posible por asistir” y que su viaje implicó “una situación de peligro extremo”.

    Machado, que se mantuvo oculta desde agosto de 2024, decidió salir del país pese al riesgo, en un contexto en el que el régimen de Maduro la ha acusado públicamente de conspiraciones, sin llegar a emitir una orden de arresto formal. Entre las más recientes acusaciones se encuentra un supuesto plan para detonar explosivos en espacios públicos.

    La opositora agradeció al Comité Nobel por el galardón, que reconoció su “incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.

    Su decisión de abandonar Venezuela representa tanto una oportunidad como un riesgo: un eventual regreso podría fortalecer su liderazgo, pero también podría enfrentar una nueva barrera si el régimen le impide reingresar, forzándola al exilio, como ocurrió con otros opositores.

    Machado ha respaldado públicamente el incremento de la presencia militar estadounidense en el Caribe y las amenazas del presidente Donald Trump sobre una posible intervención armada para destituir a Maduro. Este respaldo ha generado debate, incluso entre sectores aliados.

    Durante la ceremonia del Nobel, participaron los presidentes de Argentina, Ecuador, Paraguay y Panamá. También estuvo presente Edmundo González, el candidato opositor que reemplazó a Machado en las elecciones de julio de 2024, tras su inhabilitación por parte del régimen chavista, a pesar de haber ganado las primarias con amplia mayoría.

    En un discurso político inusual, el presidente del Comité Nobel, Jorgen Watne Frydnes, criticó a quienes solo defienden la democracia cuando coincide con sus intereses. “Si solo apoyas a las personas que comparten tus opiniones políticas, no has entendido ni la libertad ni la democracia”, dijo. Además, instó a Maduro a “aceptar los resultados y abandonar el poder”.

    En su mensaje final, Machado mencionó que tras dos años de separación espera reencontrarse con sus hijos, familiares y aliados. “Pronto, cuando llegue, podré abrazar a mi familia y a mis hijos, a quienes no veo desde hace dos años”, afirmó.

     

  • El Comité Nobel insta a Maduro a renunciar y facilitar la transición democrática

    El Comité Nobel insta a Maduro a renunciar y facilitar la transición democrática

    El presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, hizo un llamado directo este miércoles al gobernante venezolano, Nicolás Maduro, para que acepte los resultados de las elecciones presidenciales de 2024 y renuncie al poder, en favor de una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela.

    “Debe aceptar los resultados electorales y renunciar a su cargo. Debe sentar las bases para una transición pacífica hacia la democracia, porque esa es la voluntad del pueblo venezolano”, afirmó Frydnes durante su discurso en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz, galardón otorgado este año a la líder opositora María Corina Machado, quien no logró llegar a tiempo al evento.

    El presidente del Comité Nobel elogió el liderazgo de Machado, asegurando que “ha encendido una llama que ninguna tortura, mentira o miedo podrán apagar”. Añadió que su lucha encarna la esperanza de millones de venezolanos que han sufrido bajo lo que calificó como “un Estado brutal y autoritario”.

    Frydnes denunció que el régimen de Maduro ha sumido al país en una profunda crisis humanitaria y económica, mientras “una pequeña élite protegida por el poder, las armas y la impunidad se enriquece”.

    El Comité Nobel estima que más de 8 millones de venezolanos han emigrado, lo que calificó como una de las mayores crisis de refugiados del mundo. En su intervención, Frydnes también condenó los casos de represión, tortura y detenciones arbitrarias que, según denunció, persisten en el país.

    “Mientras estamos aquí sentados en el Ayuntamiento de Oslo, hay personas inocentes encerradas en celdas oscuras en Venezuela”, declaró. “No pueden oír los discursos de hoy, sólo los gritos de los presos que están siendo torturados”.

    Mencionó también la muerte reciente del exgobernador Alfredo Díaz, fallecido bajo custodia en las instalaciones del Sebin en Caracas, conocidas como El Helicoide, que Frydnes calificó como “la mayor cámara de tortura de América Latina”.

    Reconocimiento a la movilización ciudadana

    El Comité Nobel destacó la participación de Machado en procesos de diálogo y su llamado constante a una transición pacífica, sin intervención extranjera. Subrayó que su postura ha sido siempre en favor de la movilización ciudadana y el respeto a los derechos humanos.

    También calificó como “histórica” la organización de la oposición durante los comicios de 2024, resaltando su esfuerzo por documentar las actas electorales como una forma de defensa ante posibles fraudes.

    “Ha sido una movilización de base sin precedentes en Venezuela y, probablemente, en el mundo entero”, afirmó.
    Alerta sobre redes autoritarias globales

    Frydnes advirtió sobre la cooperación entre regímenes autoritarios, señalando que detrás del gobierno de Maduro se encuentran aliados como Cuba, Rusia, Irán, China y el grupo Hezbolá, que —según dijo— ofrecen apoyo militar, económico y tecnológico para sostener al régimen.

    “El presente de Venezuela es horroroso”, concluyó. “Pero el futuro puede ser distinto. La oposición democrática debe contar con nuestro apoyo, no con nuestra indiferencia”.

  • Machado culpa a Maduro del despliegue militar de EEUU en el Caribe: “Se le ofreció retirarse y se ha negado”

    Machado culpa a Maduro del despliegue militar de EEUU en el Caribe: “Se le ofreció retirarse y se ha negado”

    La dirigente opositora venezolana María Corina Machado responsabilizó este miércoles al gobernante Nicolás Maduro por las consecuencias del despliegue militar estadounidense en el Caribe, que según cifras oficiales ha dejado al menos 80 muertos, en el marco de la operación “Lanza del Sur”.

    En declaraciones a la emisora NRK de Noruega, Machado aseguró que el régimen tuvo una salida negociada tras su victoria electoral.

    “Todo lo que vemos que ocurre es únicamente responsabilidad de Maduro y su régimen. Cuando ganamos las elecciones por una abrumadora mayoría, le ofrecimos una transición con garantías. Se negaron”, afirmó.

    La opositora acusó al Ejecutivo de Caracas de instaurar un “terrorismo de Estado” tanto contra la población venezolana como contra los países vecinos, y respaldó las presiones de Washington como necesarias para lograr una salida política.

    “Es hora de que Maduro entienda que debe dimitir”, sentenció, aunque evitó pronunciarse directamente sobre una eventual intervención terrestre de EE.UU.

    El gobernante venezolano, Nicolás Maduro.

    Machado, quien ganó el Premio Nobel de la Paz 2025, justificó su apoyo a las medidas de presión estadounidenses –incluidos los ataques militares– asegurando que su lucha está centrada en devolver la democracia al país.

    “Lucho para traer la paz a mi país, pero hemos aprendido que para tener paz se necesita democracia”, declaró.

    A pocos días de la ceremonia de entrega del Nobel en Oslo, la dirigente no ha confirmado su asistencia, debido a las restricciones legales y amenazas por parte del Gobierno de Maduro. La Fiscalía General ha advertido que podría ser considerada fugitiva si abandona el país, dada la existencia de procesos judiciales en su contra.

    “Sería el mayor honor de mi vida”, dijo Machado sobre el posible reconocimiento, al tiempo que aseguró que, si logra asistir, regresará a Venezuela. “Quiero asegurar a todos los venezolanos que volveré”, afirmó.

     

  • El rey español Felipe VI se proclama heredero de la transición y defiende la monarquía parlamentaria

    El rey español Felipe VI se proclama heredero de la transición y defiende la monarquía parlamentaria

    El rey Felipe VI reafirmó este viernes su papel como heredero y continuador del proceso democrático que inició España hace medio siglo, al reinstaurarse la monarquía parlamentaria tras la dictadura. Durante un acto solemne en el Congreso, destacó el valor institucional de la Corona y la construcción colectiva de la democracia.

    “Aquí unos fueron protagonistas, los demás fuimos testigos, herederos y hoy continuadores”, expresó el monarca en el evento titulado “50 años después: La Corona en el tránsito a la democracia”, celebrado en la sede del Parlamento español, donde estuvo acompañado por la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía.

    Felipe VI aseguró que la democracia española ha sido levantada con “pluralidad, con debate, a veces bronco y acalorado”, y valoró que en el Congreso se han forjado los pilares de los derechos, libertades y del Estado de Derecho que hoy sostienen al país.

    Recordando el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, el jefe del Estado evocó el Congreso como “el lugar donde se encarna la España reunida” y como símbolo también de aquellos “que intentaron descarrilar” el proyecto democrático, en alusión directa a los disparos aún visibles de ese intento fallido.

    Durante su intervención, el rey habló sobre el concepto de monarquía parlamentaria. Lejos de ofrecer una definición técnica, recurrió a la visión infantil que recoge el concurso escolar “¿Qué es un rey para ti?”, destacando términos como “puentes”, “equilibrio” o “continuidad”, que en su opinión resumen la misión de la Corona.

    “El adjetivo parlamentaria define nuestra monarquía como indisociable del Congreso”, afirmó Felipe VI. Citando al escritor Jorge Luis Borges, señaló que “somos nuestra memoria”, y que la memoria institucional vincula a la Corona con los valores democráticos desde su proclamación y la de su padre, Juan Carlos I, hasta el reciente juramento constitucional de la princesa Leonor.

    “España democrática, antes que un país o un territorio, es una idea. Una idea hermosa que encarna lo mejor de lo que somos… una idea a la que merece la pena entregar cada día de la vida”, sostuvo el monarca, subrayando que la Corona siempre estará “al servicio” de esa aspiración colectiva.

    El evento contó con la presencia de altas autoridades institucionales: la presidenta del Congreso, Francina Armengol; los presidentes del Senado, del Tribunal Supremo y del Constitucional, así como ministros del Gobierno español, entre ellos María Jesús Montero, Félix Bolaños y Ángel Víctor Torres. Solo representantes del PSOE, PP y UPN acudieron al acto; se ausentaron Vox, Sumar y partidos nacionalistas.

    El coloquio fue moderado por los periodistas Fernando Ónega e Iñaki Gabilondo. Ambos coincidieron en reconocer los logros colectivos de la Transición, destacando el papel de la Corona como pieza esencial del cambio democrático.

    La filósofa Adela Cortina y el ex presidente del Senado, Juan José Laborda, también participaron. Ambos llamaron a recuperar el consenso y la concordia como herramientas fundamentales frente a la polarización política actual.

    En el exterior del Congreso, un grupo de ciudadanos se manifestó lanzando vítores al Rey y gritos contra miembros del Gobierno. El contraste entre la solemnidad institucional y las tensiones políticas del presente marcaron el tono de la jornada conmemorativa.

     

  • Hace 50 años murió Francisco Franco y España inició su transformación

    Hace 50 años murió Francisco Franco y España inició su transformación

    Hace exactamente 50 años, el 20 de noviembre de 1975, falleció Francisco Franco, el dictador que gobernó España durante casi 40 años. Su muerte, tras una larga agonía, cerró uno de los capítulos más autoritarios de la historia del país y dio paso a un proceso de transición política que culminaría con la aprobación de la Constitución de 1978.

    Franco murió a las 04:58 horas en el hospital La Paz de Madrid, en un momento crítico para el régimen, que ya enfrentaba huelgas estudiantiles, presiones internacionales y tensiones con Marruecos por el futuro del Sáhara Occidental. Su salud, deteriorada desde 1974, se agravó tras un enfriamiento en octubre de 1975, días después de los actos de la Fiesta de la Hispanidad.

    Durante su prolongada agonía, de más de un mes, los medios internacionales dieron seguimiento constante. Europa Press fue la primera en confirmar su muerte con el famoso teletipo: “Franco ha muerto” repetido tres veces. La agencia asumió riesgos considerables al enfrentarse a la censura del régimen, pero su primicia marcó un hito en el periodismo español.

    La confirmación oficial llegó a las 6:05 a.m. por Radio Nacional de España. A las 10:00, el presidente Carlos Arias Navarro pronunció el célebre “Españoles, Franco ha muerto” en un mensaje televisado. Enseguida, el Gobierno activó el plan de sucesión, declaró 30 días de luto nacional y trasladó el féretro al Palacio de Oriente, donde fue velado por cientos de miles de personas.

    Foto de archivo del dictador español Francisco Franco. EP

    España se transforma

    Con la muerte del dictador se inició una profunda transformación. España transitó hacia una democracia parlamentaria y la sociedad vivió cambios sin precedentes. En 1975, el país estaba marcado por una moral católica dominante, sin derecho al divorcio, al aborto o a la libre orientación sexual. Hoy, todos esos derechos están reconocidos legalmente.

    La evolución demográfica también ha sido notable: de 35.3 millones de habitantes se pasó a 49.3 millones en 2025, con un 14.2 % de población inmigrante. Sin embargo, los nacimientos se han reducido a menos de la mitad, mientras que los mayores de 65 años representan ya el 20.5 % de la población, lo que plantea retos sociales y económicos.

    En el ámbito de género, las mujeres han pasado de no poder abrir una cuenta bancaria sin autorización masculina a protagonizar una revolución en derechos y participación laboral. Desde los años 80, España ha legalizado el divorcio, el aborto y el matrimonio igualitario, aunque los crímenes machistas siguen siendo una grave preocupación.

    La economía también vivió un giro radical. De una estructura dependiente del petróleo y la industria, se transformó en una economía de servicios, impulsada por el turismo. Hoy, el 77 % del PIB proviene de este sector, con 94 millones de visitantes anuales. El PIB se ha multiplicado por 40 desde 1975, aunque el desempleo sigue siendo una asignatura pendiente.

    Culturalmente, el país ha dejado atrás la censura para convertirse en potencia creativa. La canción protesta dio paso al fenómeno global de artistas como Rosalía, y lo que antes era impensable —como los desnudos en el cine o hablar abiertamente de derechos sexuales—, ahora forma parte de un entorno social libre y conectado a las plataformas digitales.

    España, cincuenta años después, es una nación irreconocible respecto a la que Franco dejó atrás. Aunque aún enfrenta desafíos estructurales como la desigualdad, la precariedad laboral y el envejecimiento poblacional, el país ha dado un salto histórico en libertades, bienestar y desarrollo económico, consolidando su lugar en el corazón de Europa democrática.