Etiqueta: transición política

  • María Corina Machado urge elecciones en Venezuela para evitar una crisis social

    María Corina Machado urge elecciones en Venezuela para evitar una crisis social

    La dirigente opositora venezolana María Corina Machado aseguró este domingo que Venezuela necesita celebrar elecciones democráticas “lo antes posible” para evitar una escalada de tensión social y canalizar el descontento ciudadano por vías pacíficas.

    En una entrevista concedida en Madrid, la también premio Nobel de la Paz advirtió que retrasar los comicios representa un riesgo mayor que realizarlos, en medio de la incertidumbre política que atraviesa el país sudamericano.

    “Aquellos que ven un riesgo en el proceso electoral, no están viendo que no hacer elecciones conlleva un riesgo mucho mayor”, dijo la líder política.

    Machado sostuvo que la población podría perder la paciencia si percibe que la crisis se maneja únicamente desde intereses económicos y no en función del bienestar ciudadano.

    “Si los venezolanos sienten que lo que está pasando es un tema económico, por la plata, y no por la gente, pueden perder completamente la paciencia”, subrayó.

    La líder opositora anunció además que regresará a Venezuela con el objetivo de garantizar que el proceso electoral se desarrolle de forma pacífica y que la presión social se encauce institucionalmente.

    “De hecho yo voy a volver a Venezuela para asegurarme de que el proceso sea pacífico y que se canalice toda esa energía, toda esa angustia, alrededor de un proceso electoral”, aseguró.

    En ese contexto, Machado reiteró su disposición a dialogar con la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para facilitar una transición política negociada, aunque señaló que hasta ahora no ha habido respuesta positiva.

    “Nosotros le hemos ofrecido, como vencedores de la elección del 28 de julio, nuestra disposición a lograr un acuerdo para una transición negociada en múltiples oportunidades -reveló-, pero ella no ha querido”, advirtió.

    Asimismo, indicó que mantiene contactos con actores dentro del aparato estatal para impulsar una salida pacífica a la crisis, mediante un proceso de transición acordado entre las partes.

    Machado expresó que Venezuela está “preparada, decidida y absolutamente deseosa” de avanzar hacia elecciones libres, como vía para reconstruir el país y facilitar el retorno de millones de migrantes.

    Finalmente, afirmó que el proceso electoral podría iniciarse de inmediato y estimó que se requerirían unas cuarenta semanas para organizar todos los aspectos técnicos, aunque reconoció que existen factores políticos que aún deben resolverse.

     

  • Gustavo Petro afirma que Nicolás Maduro era un «adicto al poder»

    Gustavo Petro afirma que Nicolás Maduro era un «adicto al poder»

    El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, como un “adicto al poder” y rechazó que haya guardado silencio ante las denuncias de fraude en las elecciones presidenciales de 2024.

    Petro aseguró que, tras expresar dudas sobre la transparencia del proceso electoral, decidió junto a Brasil no reconocer el resultado que dio como ganador a Maduro, marcando un distanciamiento político entre ambos gobiernos.

    «Cuando tuvimos dudas de las elecciones en Venezuela, tomé la decisión con Brasil de no reconocer el gobierno de Maduro, desde entonces no hubo contacto personal hasta el final», remarcó Petro en respuesta a declaraciones del excanciller Luis Gilberto Murillo.

    El mandatario respondió así a señalamientos de Murillo, quien sugirió que el gobierno colombiano optó por actuar con cautela frente a la crisis venezolana para evitar una mayor escalada del conflicto político.

    Petro reiteró que los comicios venezolanos “no fueron libres”, argumentando que se realizaron bajo sanciones internacionales que, según dijo, condicionaron al electorado.

    Además, cuestionó la falta de garantías para la oposición, en particular por la inhabilitación de la dirigente María Corina Machado, lo que, a su juicio, limitó la participación democrática.

    «Le dije a Maduro personalmente que debía medirse bajo la voluntad del pueblo y que si perdía se alistaran a ejercer la oposición, tal como habíamos hecho en Colombia durante décadas y a costa de nuestras vidas. Maduro y sus amigos eran adictos al poder, el embrujo petrolero», escribió en sus redes sociales.

    El presidente colombiano también criticó la dependencia económica del petróleo en Venezuela y lamentó que el gobierno de Maduro no avanzara hacia una transformación estructural.

    En ese sentido, defendió un modelo económico alternativo basado en la reducción del uso de hidrocarburos, al considerar que la renta petrolera no genera desarrollo sostenible.

    «En Venezuela se necesita un periodo de transición donde se gobierne y se llegue a un acuerdo y diálogo político», sostuvo Petro.

    Finalmente, el mandatario ofreció su apoyo para facilitar un proceso de diálogo político en Venezuela y contribuir a la estabilización del país, apostando por generar confianza entre los distintos sectores.

     

  • Renuncian el fiscal general y el defensor del pueblo de Venezuela

    Renuncian el fiscal general y el defensor del pueblo de Venezuela

    El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, y el defensor del pueblo (Procurador de Derechos Humanos), Alfredo Ruiz, presentaron este miércoles su renuncia a la Asamblea Nacional, confirmó este miércoles el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, durante una sesión plenaria transmitida por la televisión estatal. Ambos enviaron sus cartas formalizando la decisión ante el Legislativo, controlado por el chavismo.

    Saab ejercía como fiscal general desde 2017, cuando fue designado por la Asamblea Nacional Constituyente, y había sido ratificado en octubre de 2024 para un mandato que iba hasta 2031.

    Durante su gestión fue una de las voces más críticas del chavismo en asuntos judiciales y figura central en la apertura de investigaciones contra opositores, algo que generó fuertes críticas tanto dentro como fuera del país.  

    Por su parte, Alfredo Ruiz también presentó su renuncia como defensor del pueblo, cargo que ocupaba desde 2017 y que había sido ratificado junto a Saab para el mismo período.

    Con la dimisión de ambos funcionarios se abrirá un proceso de selección para designar a los reemplazos definitivos, mientras se nombran autoridades interinas conforme a lo establecido por la Constitución y las normas de la Asamblea.

    En el hemiciclo, Jorge Rodríguez explicó que se designarán encargados provisionales mientras se activa el Comité de Evaluación de Postulaciones para elegir a los nuevos titulares de la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo.

    En el caso de la Fiscalía General, la Asamblea Nacional nombró al abogado especializado en derechos humanos Larry Daniel Devoe como fiscal general encargado, quien deberá asumir el cargo hasta que se designe al funcionario definitivo.  

    La salida de Saab y Ruiz ocurre en medio de un contexto político sensible, con recientes cambios legislativos y tras la aprobación de una ley de amnistía que impulsa la liberación de presos políticos y reformas a instituciones clave del Estado. Analistas consideran que estas renuncias forman parte de una reconfiguración institucional en plena transición política en Venezuela.

     

  • La dictadura de Nicaragua enfrenta tres escenarios posibles tras la caída de Maduro

    La dictadura de Nicaragua enfrenta tres escenarios posibles tras la caída de Maduro

    Nicaragua, gobernada por el dictador sandinista Daniel Ortega desde 2007 en medio de denuncias de fraude electoral y eliminación de la oposición, enfrenta tres posibles escenarios políticos tras la caída del gobernante venezolano, Nicolás Maduro, según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) divulgado este miércoles en Costa Rica.

    El informe sostiene que la captura de Maduro por parte de Estados Unidos “representó un golpe estratégico para el andamiaje internacional que sostiene a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua”. De acuerdo con el centro de pensamiento, Venezuela fue un sostén clave en lo económico y político durante las últimas dos décadas, por lo que su caída marca un punto de inflexión en la crisis que el régimen enfrenta desde las protestas sociales de 2018.

    El primer escenario plantea que el oficialismo logre afianzarse en el poder, pese a la falta de legitimidad interna y externa. En esta hipótesis, Murillo —con o sin Ortega en primera línea— consolidaría el control, conteniendo tensiones internas mientras el aparato represivo continúa como principal soporte del régimen.

    Las elecciones de noviembre de 2027, bajo este panorama, volverían a celebrarse sin garantías democráticas. Aunque el Cetcam considera que es el escenario menos probable por el aislamiento internacional y la presión de Estados Unidos, advierte que no puede descartarse.

    El segundo escenario describe una transición controlada desde el propio régimen o por figuras cercanas al “orteguismo”, con ajustes limitados que preserven intereses como la impunidad y el patrimonio acumulado. La represión adoptaría formas menos visibles y parte de la oposición aceptaría concesiones parciales. En este caso, los comicios de 2027 incluirían reformas superficiales y la participación de fuerzas previamente filtradas.

    El informe sugiere que esta vía podría implicar negociaciones con actores del régimen distintos a la familia Ortega-Murillo, aunque señala que Nicaragua tendría poco margen de oferta estratégica más allá de revertir concesiones a empresas chinas o retirar presencia rusa.

    El tercer escenario contempla una transición democrática impulsada por la presión internacional y la acción de fuerzas prodemocráticas internas. Bajo esta opción, el régimen se vería obligado a restituir libertades, organizar elecciones transparentes y observadas en 2027, y abrir paso a una reconstrucción institucional.

    El análisis recuerda que el 3 de enero fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en Caracas y los trasladaron a Nueva York, donde enfrentan un proceso por narcotráfico, un hecho que alteró el equilibrio regional.

     

  • EEUU advierte a Cuba que debe realizar «drásticos cambios muy pronto»

    EEUU advierte a Cuba que debe realizar «drásticos cambios muy pronto»

    La Administración Trump advirtió este miércoles al Gobierno cubano que debe hacer “drásticos cambios muy pronto” y aseguró que está pendiente de las decisiones que tome en el futuro próximo, en medio de la grave crisis económica que atraviesa la isla.

    «Son un régimen que está cayendo. El país está derrumbándose y creemos que va en su interés realizar cambios muy drásticos muy pronto», afirmó en rueda de prensa la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

    Leavitt remitió a declaraciones previas del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al sostener que «obviamente queremos ver democracias florecientes y prósperas en todo el mundo, especialmente en nuestro propio hemisferio».

    Sin embargo, la vocera no detalló acciones concretas que Estados Unidos impulse a partir de esas declaraciones.

    «No estoy dictando ninguna acción que podamos tomar para lograrlo, pero, por supuesto, lo mejor para Estados Unidos es que Cuba sea una democracia verdaderamente libre y próspera», agregó.

    Cuba enfrenta, según la nota, su momento más delicado en 67 años tras una orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 29 de enero, con la que se creó un mecanismo de aranceles adicionales a importaciones desde países que suministren petróleo crudo o productos refinados, con el objetivo de cortar el flujo de energía hacia la isla. El escenario también se complica porque, siempre según el despacho, Cuba ya no cuenta con el respaldo del petróleo venezolano tras la detención de Nicolás Maduro en enero.

    En este contexto, el sitio Axios aseguró ayer, citando tres fuentes oficiales anónimas, que Rubio mantiene conversaciones en secreto con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, fuera de los canales oficiales con el Gobierno cubano. La publicación señala que el objetivo podría ser impulsar una transición inspirada en el “modelo Delcy Rodríguez” de Venezuela.

     

  • A un mes de la captura de Maduro, Venezuela sobrevive entre Trump y un chavismo en reacomodo

    A un mes de la captura de Maduro, Venezuela sobrevive entre Trump y un chavismo en reacomodo

    A un mes del ataque militar ejecutado por Estados Unidos en territorio venezolano, el país atraviesa un escenario inédito que ha modificado las coordenadas del poder político. La salida de Nicolás Maduro del gobierno y la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada han activado una etapa de reacomodo tanto en el chavismo como en la oposición, bajo la atenta mirada de Washington.

    El bombardeo del pasado 3 de enero, impulsado por el expresidente Donald Trump y ejecutado como parte de la denominada «Operación Determinación Absoluta», dejó atrás las especulaciones y consolidó un cambio estratégico en la relación bilateral. Analistas aseguran que esta acción militar ha fortalecido, en el corto plazo, los intereses de Estados Unidos y del sector chavista que ha asumido el nuevo liderazgo.

    “Contrario a lo que muchos esperaban, la operación resultó funcional tanto para Washington como para el chavismo remanente”, señaló el investigador Juan Manuel Trak.

    Rodríguez, quien asumió el poder tras una resolución del Tribunal Supremo de Justicia el 5 de enero, ha iniciado una serie de movimientos que reflejan un estilo diferente al de su antecesor. Ha realizado cambios en el gabinete y en la cúpula militar, como el relevo del jefe de la Guardia de Honor Presidencial, y ha propuesto reformas clave, como la modificación parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, aprobada por la Asamblea Nacional el 29 de enero, lo que permite la apertura a inversiones privadas.

    Este gesto fue bien recibido por Estados Unidos y es interpretado como una señal de apertura hacia una nueva etapa de cooperación.

    “Trump es el gran ganador en términos comparativos, mientras que el chavismo ha tenido que ajustar su discurso, su gabinete y su narrativa ideológica”, opinó el analista Pablo Andrés Quintero.

    Un grupo de personas al interior de un edificio reconstruido después del ataque con un explosivo ocurrido el 3 de enero de 2026, en Catia la Mar, Venezuela. EFE

    Un chavismo sin Maduro, una oposición debilitada

    Para el politólogo Piero Trepiccione, Venezuela atraviesa un proceso de «estabilización acordada», más que una transición política formal. En este escenario, el Gobierno de Estados Unidos y los actores que controlaban el poder institucional y territorial venezolano aparecen como los protagonistas del nuevo orden.

    La figura de Delcy Rodríguez —hermana del presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez— representa el tercer cambio de liderazgo en los 27 años de Gobierno chavista.

    “El país está expectante. Hay esperanza, pero también incertidumbre y mucha prudencia”, indicó Trepiccione.

    Mientras tanto, la oposición se encuentra en una encrucijada. El excandidato presidencial Edmundo González Urrutia no figura con fuerza en la opinión pública, y aunque María Corina Machado ha tenido una mayor proyección internacional, sigue sin lograr cohesionar a las fuerzas internas de la oposición.

    “Machado tiene un discurso contundente y podría capitalizar las acciones de EE.UU. en Venezuela, pero no ha logrado convertirse en interlocutora de unidad”, advirtió Quintero.

    El nuevo panorama político en Venezuela, aún en construcción, abre paso a una etapa de redefiniciones profundas tanto en el chavismo como en la oposición. Mientras Delcy Rodríguez consolida su liderazgo y apuesta por reformas estratégicas, Estados Unidos mantiene el control de la agenda geopolítica, con Trump exhibiendo el operativo como un ejemplo de fuerza. El país caribeño, por ahora, sigue expectante.

     

  • La captura de Maduro impulsa posible negociación de los Ortega-Murillo con Washington

    La captura de Maduro impulsa posible negociación de los Ortega-Murillo con Washington

    La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas especiales de Estados Unidos el 3 de enero de 2026 ha sacudido el panorama político en América Latina y reconfigurado las prioridades del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.

    Según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam), la reacción inicial de la dictadura nicaragüense ha sido “inusualmente comedida”, evitando aludir directamente a Estados Unidos, lo que sugiere la apertura de canales de comunicación que podrían conducir a una negociación con Washington.

    El nombramiento del canciller nicaragüense Denis Moncada como encargado de negocios en Washington se interpreta como un intento explícito de iniciar un diálogo con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump. Este movimiento llega en un contexto en el que el régimen Ortega-Murillo intenta evitar una escalada de tensiones que ponga en riesgo su permanencia en el poder.

    El efecto Venezuela y el dilema del régimen nicaragüense

    Los analistas señalan que, aunque Nicaragua no tiene el mismo peso geopolítico que Venezuela, los Ortega han percibido que aliados como China y Rusia no hicieron esfuerzos significativos para apoyar a Maduro tras su captura, lo que disminuye las probabilidades de una intervención internacional en Managua en caso de una crisis similar.

    Esta realidad coloca al régimen nicaragüense ante un profundo dilema político: mantenerse en su discurso de antimperialismo y arriesgarse a mayores sanciones y presiones de Estados Unidos, o bien buscar una apertura gradual con Washington que le permita conservar el control sin sacrificar sus intereses vitales.

    Presión externa y posibles efectos internos

    La operación contra Maduro no solo ha modificado las dinámicas políticas en Venezuela, sino que también ha intensificado la presión estadounidense sobre Nicaragua en distintos frentes. En los últimos días, Estados Unidos ha exigido la liberación inmediata de presos políticos en Nicaragua, una demanda que llevó al régimen a liberar a decenas de reclusos tras las demandas de Washington.

    Además, organizaciones como Monitoreo Azul y Blanco han documentado detenciones arbitrarias dentro de Nicaragua por expresiones de apoyo a la captura de Maduro, lo que refleja la sensibilidad del régimen ante la reacción social y la necesidad de contener cualquier signo de disidencia interna.

    El 2026 se presenta como un año clave para Nicaragua, con elecciones de medio término en el horizonte y una crisis sucesoria latente dentro del círculo gobernante. El escenario político incluye tensiones internas entre la cúpula del Ejército, empresarios sandinistas y sectores políticos que podrían favorecer una transición controlada sin la presencia de Rosario Murillo, o bien una continuación del régimen bajo nuevas condiciones impuestas desde el exterior.

    La captura de Nicolás Maduro ha dejado al descubierto la fragilidad de las alianzas políticas tradicionales en América Latina y ha generado un efecto dominó que impulsa a la dictadura de Ortega y Murillo a reconsiderar su aislamiento político. Ante la posibilidad de mayores sanciones económicas y diplomáticas, la apertura de espacios de negociación con Estados Unidos no solo parece viable, sino una estrategia pragmática para preservar el poder y limitar la presión externa en Nicaragua.

     

  • El hijo del Shah de Irán plantea plan de transición tras posible colapso del régimen islámico

    El hijo del Shah de Irán plantea plan de transición tras posible colapso del régimen islámico

    Reza Pahlavi, hijo del último shah de Irán y exiliado en Estados Unidos, presentó este viernes un “plan de cien días” para ejecutar una transición política en su país, en caso de que colapse el actual régimen islámico. El opositor pidió a la comunidad internacional actuar de inmediato para facilitar ese proceso, al que calificó como “urgente” para salvar vidas.

    Durante una rueda de prensa, Pahlavi acusó al estamento clerical iraní de convertirse en una “fuerza de ocupación” que ha “secuestrado” la nación, y planteó una hoja de ruta que comenzaría con la “restauración de la confianza económica” y el aseguramiento de los servicios básicos. Paralelamente, se pondría en marcha un proceso constitucional bajo supervisión internacional que desemboque en “elecciones libres y justas”.

    El objetivo, según explicó, es devolver el control del país a los iraníes para establecer un “Irán libre y democrático que conviva en paz con sus vecinos”.

    “Este poder les ha sido arrebatado por este régimen, y es hora de devolvérselo”, afirmó.

    Pahlavi aseguró contar con el respaldo popular necesario para liderar ese cambio.

    “Estoy seguro de que tengo el apoyo de mis compatriotas. Conocen mi trayectoria, mi compromiso con la democracia y los derechos humanos. Confían en mí”, dijo.

    Asimismo, defendió una eventual intervención militar de Estados Unidos contra las estructuras represivas del régimen iraní, argumentando que dicha acción podría “evitar más pérdidas humanas y debilitar al régimen hasta dejarlo sin capacidad de resistencia”. A su juicio, esto facilitaría una retirada de la cúpula clerical y aceleraría el colapso del sistema.

    El líder opositor subrayó que cuanto antes actúe la comunidad internacional, “más vidas podrán salvarse”. En ese marco, reiteró su confianza en el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

    “Creo que el presidente es un hombre de palabra. Ha dicho que la ayuda está en camino y confío en su compromiso”, expresó.

    Las declaraciones de Pahlavi se producen mientras Irán vive una ola de protestas antigubernamentales que se ha extendido por casi 20 días, con disturbios y represión en varias ciudades, en medio de un creciente descontento social.

     

  • Delcy Rodríguez, la mujer que sostiene al chavismo tras la detención de Maduro

    Delcy Rodríguez, la mujer que sostiene al chavismo tras la detención de Maduro

    Delcy Rodríguez, de carácter confrontativo y formada en la izquierda, es desde este lunes la figura de mayor poder en el chavismo tras ser juramentada como presidenta encargada de Venezuela, en medio de la incertidumbre por la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante un ataque de tropas estadounidenses.

    Rodríguez, de 56 años, era la segunda en la línea para suceder a Maduro en caso de una falta «temporal» o «absoluta», según la Constitución venezolana, que no prevé, sin embargo, un escenario como el actual.

    Además se convirtió en la primera mujer en llegar a ser presidenta de Venezuela, luego de que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), afín al chavismo, ordenara el nombramiento de la hasta hoy vicepresidenta.

    Rodríguez es señalada como una figura para la transición de Venezuela, luego de la apuesta que hiciera el presidente estadounidense, Donald Trump, cuando anunció que su Administración estaba en contacto con ella y le pidió «acceso total» a los recursos de Venezuela.

    Con varios temas en agenda: tendiéndole una mano a Estados Unidos, exigiendo la liberación de Maduro y prometiendo un «Gobierno que dé felicidad social, estabilidad política y seguridad política».

    En una entrevista el domingo con el semanario The Atlantic, Trump le advirtió a Rodríguez que si «no hace lo correcto» le espera un futuro «peor» que el de Maduro.

    El mandatario estadounidense había señalado previamente que no desplegaría tropas en Venezuela ni realizará nuevos ataques contra el país si la «vicepresidenta de Maduro hace» lo que quiere su Administración.

    Buscando diálogo

    La ahora presidenta encargada no se ha pronunciado al respecto, pero la noche del domingo habló en Telegram de construir una «agenda de cooperación» con Estados Unidos.

    Además, conformó una comisión para gestionar la liberación de Maduro que estará presidida por su hermano y jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, e integrada por hijos del mandatario venezolano, el canciller Yván Gil; el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez y la presidenta del programa gubernamental Gran Misión Vuelta a la Patria, Camila Fabri.

    «Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria», dijo Rodríguez este lunes durante el acto de juramentación.

    En octubre del año pasado, el periódico Miami Herald aseguró que Rodríguez ofreció a Estados Unidos encabezar un gobierno de transición sin Maduro para preservar la estabilidad política del país, versión que la funcionaria tachó de falsa.

    Según el medio estadounidense, la vicepresidenta y su hermano, junto con un grupo de altos funcionarios venezolanos, presentaron dos propuestas aprobadas por Maduro al Gobierno de Trump, con la intermediación de Catar.

    Carrera profesional

    Rodríguez estuvo en la vicepresidencia desde junio de 2018, cuando reemplazó a Tareck El Aissami, y desde agosto de 2024 ejerce como ministra de Hidrocarburos, lo que la ha convertido en una figura clave dentro del Ejecutivo chavista en el manejo de la economía y la ha acercado al sector empresarial privado del país.

    Previamente, se había desempeñado como titular de Economía, Finanzas y Comercio Exterior; ministra de Comunicación e Información; canciller y también como presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, establecida en 2017 al margen del Parlamento formado entonces por una mayoría opositora.

    Su primer cargo fue como ministra del Despacho de la Presidencia en 2006, bajo el mandato del fallecido mandatario Hugo Chávez (1999-2013).

    Vida familiar

    Rodríguez nació en Caracas el 18 de mayo de 1969 y su acercamiento a la política se dio desde muy temprano, luego de que su padre, Jorge Antonio Rodríguez, muriera en julio de 1976 a consecuencia de las lesiones que le propinaron funcionarios de la antigua Dirección de Servicios de Inteligencia Policial (Disip).

    El político, fundador de la Liga Socialista en Venezuela y considerado un «mártir revolucionario» por el chavismo, había sido detenido por ese cuerpo de seguridad acusado del secuestro del empresario norteamericano William Frank Niehous, gerente general de la empresa procesadora de vidrios Owens Illinois.

    Rodríguez se graduó como abogada de la Universidad Central de Venezuela (UCV) -la principal del país- y cursó estudios de derecho social en la Universidad de París X Nanterre.

    También tiene una maestría en política y social de la Universidad de Birkbeck, en Londres.

  • Trump advierte que habrá un segundo ataque a Venezuela si el régimen no le cumple

    Trump advierte que habrá un segundo ataque a Venezuela si el régimen no le cumple

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el domingo que un segundo ataque militar contra Venezuela sigue sobre la mesa si las nuevas autoridades no acatan las condiciones impuestas tras la captura del dictador Nicolás Maduro. El mandatario aseguró que su Gobierno se mantiene en contacto con Delcy Rodríguez, nombrada presidenta encargada por el Tribunal Supremo de Justicia chavista.

    “Si no cumplen, lanzaremos un segundo ataque”, declaró Trump a los periodistas a bordo del Air Force One, tras regresar a Washington. Al ser cuestionado sobre si esa posibilidad se descartaba con Maduro ya bajo custodia en una prisión federal y Rodríguez al frente del Ejecutivo venezolano, respondió con firmeza: “No, no lo está”.

    Trump también dejó abierta la opción de desplegar tropas estadounidenses en territorio venezolano, aunque señaló que dependerá “de lo que suceda y un poco de la nueva administración, por así decirlo”.

    Horas antes, en una entrevista con The Atlantic, Trump fue aún más contundente respecto al futuro de Rodríguez: “Si no hace lo correcto, le espera un futuro peor que el de Maduro”.

    Al ser consultado sobre las palabras de la funcionaria, quien acusó a EE.UU. de cometer un “secuestro” con la detención de Maduro, el presidente consideró que “no es un término inapropiado”.

    Rodríguez ofrece cooperación

    Por su parte, Delcy Rodríguez publicó un comunicado en el que ofreció colaboración a Estados Unidos. “Extendemos la invitación al Gobierno de los EE.UU. a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido”, manifestó en Telegram. El mensaje fue firmado como presidenta encargada, pese a no haberse realizado aún una ceremonia pública de juramentación.

    Rodríguez dirigió el domingo un Consejo de Ministros, acompañada por altos funcionarios del chavismo, entre ellos el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y el titular de Interior y Justicia, Diosdado Cabello. En el mensaje, reafirmó la “vocación de paz” del pueblo venezolano y defendió su derecho a la soberanía.

    “Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra”, afirmó. Agregó que su anhelo es que Venezuela se convierta en una “gran potencia”, en la que todos los ciudadanos puedan encontrarse.

    Sin embargo, Trump insistió en que su administración necesita “acceso total” a los recursos venezolanos, incluidos el petróleo y otras áreas estratégicas. “Estamos a cargo”, sentenció. También reveló que evalúa reabrir la embajada estadounidense en Caracas y que su equipo de confianza continuará gobernando Venezuela durante el proceso de transición.