Irán acusó este martes a Estados Unidos de violar el alto el fuego vigente desde el 8 de abril, luego de una serie de ataques registrados en la provincia sureña de Hormozgán, en medio de las negociaciones diplomáticas para alcanzar un acuerdo de paz entre ambos países.
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní condenó las operaciones militares estadounidenses y afirmó que representan una “violación flagrante del apartado 4 del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas y también del alto el fuego del 8 de abril”. La cartera diplomática sostuvo que las acciones reflejan la “mala fe” de Washington durante el proceso de diálogo.
Según Teherán, las fuerzas estadounidenses ejecutaron en las últimas 48 horas operaciones “agresivas” en el sur iraní y también realizaron supuestos actos de “piratería marítima” contra barcos comerciales iraníes. Las autoridades iraníes relacionaron estas acciones con el cerco naval impuesto por Estados Unidos desde el 13 de abril contra puertos y embarcaciones del país persa.
El gobierno iraní no brindó detalles específicos sobre los ataques, pero advirtió que Estados Unidos será “responsable de todas las consecuencias derivadas de estos actos agresivos”. Además, aseguró que la República Islámica “no los dejará sin respuesta”.
Teherán también cuestionó que los ataques ocurrieran mientras continúan los contactos diplomáticos mediados por Pakistán para alcanzar un acuerdo de paz. Las autoridades iraníes sostuvieron que estos hechos evidencian el “incumplimiento de compromisos” por parte de Washington.
Por su parte, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) confirmó ataques “en defensa propia” en el sur de Irán contra posiciones de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes. Paralelamente, medios estatales iraníes reportaron fuertes explosiones en la ciudad portuaria de Bandar Abás durante la medianoche, aunque sin ofrecer mayores detalles.
La Guardia Revolucionaria Islámica aseguró este martes que derribó un dron estadounidense MQ-9 y que abrió fuego contra un caza F-35 y otro avión no tripulado tras presuntamente violar el espacio aéreo iraní en la región del golfo Pérsico. El cuerpo militar calificó como “legítimo y definitivo” su derecho a responder ante cualquier nueva violación del alto el fuego.
Las tensiones surgen cuando Estados Unidos e Irán intensifican las conversaciones para intentar poner fin al conflicto. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, se encuentran en Catar afinando detalles de un posible acuerdo que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones contra Irán, mientras el tema nuclear sería abordado en una etapa posterior.
