Más de 300 ciudadanos surcoreanos detenidos durante una redada migratoria la semana pasada en una planta de vehículos eléctricos de Hyundai, en el sureste de Georgia (Estados Unidos), están rumbo a su país en un avión fletado por el Gobierno asiático, según informó este jueves la cadena FOX.
Los trabajadores fueron liberados de una centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) del sur de Georgia y trasladados en autobús al Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson, donde los esperaba la aeronave enviada por Corea del Sur, explicó el canal de televisión.
La repatriación de los trabajadores se da después de su arresto el jueves de la semana pasada en las instalaciones de la Hyundai Motor Group Metaplant America, en la ciudad de Ellabell, donde cientos de agentes irrumpieron en vehículos militares todoterreno y detuvieron a unos 475 trabajadores, incluyendo a los surcoreanos.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo que los trabajadores detenidos ingresaron al país ilegalmente, se quedaron más tiempo del permitido por sus visas o ingresaron con exenciones de visa que no les permiten trabajar.
No obstante, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, defendió que dichos trabajadores no iban a trabajar a largo plazo en el país norteamericano, sino que estaban allí para instalar la maquinaria necesaria y regresar a Corea del Sur lo antes posible.
La redada ocurrida en la planta de baterías Hyundai, en construcción, ha marcado un punto de tensión entre EE.UU. y Corea del Sur, tanto que el secretario de Estado Marco Rubio y el canciller surcoreano, Cho Hyun, se reunieron este miércoles en Washington.
Por su parte, el Consulado General de México en Atlanta confirmó que entre los arrestados también hay 26 ciudadanos mexicanos, que se encuentran en el Centro de Procesamiento de Folkston, en el suroeste de Georgia, y en el Centro de Detención de Stewart, en el sur del estado.
El Departamento de Estado de Estados Unidos advirtió este jueves que podría revocar los visados a los extranjeros que «glorifiquen» el asesinato del comentarista conservador Charlie Kirk, un estrecho aliado del presidente, Donald Trump.
«Ante el horrible asesinato de ayer de una figura política destacada, quiero recalcar que los extranjeros que glorifican la violencia y el odio no son bienvenidos en nuestro país», escribió el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, en la red social X.
Landau, quien se autodenomina “el quitavisas”, expresó su indignación tras observar en redes sociales a “algunos elogiando, justificando o minimizando el suceso” y, por ello, instruyó a los funcionarios consulares a “tomar las medidas pertinentes”.
Además, instó a sus seguidores en X a informarle sobre cualquier comentario de ese tipo realizado por ciudadanos extranjeros, con el fin de que el Departamento de Estado pueda “proteger al pueblo estadounidense”.
Kirk, de 31 años, fue asesinado el miércoles de un disparo en el cuello mientras participaba en un evento en la Universidad Utah Valley. Las autoridades siguen buscando al autor del crimen, quien habría disparado desde el tejado de un edificio del campus para luego escapar.
El comentarista conservador, padre de dos hijos y ampliamente conocido por haber fundado la organización Turning Point, era un estrecho aliado de Trump, quien anunció que le otorgará a título póstumo la Medalla Presidencial de la Libertad.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este jueves una nueva política para restringir las visas estadounidenses a centroamericanos que trabajen o hayan trabajado con el Partido Comunista Chino, una política que también afectará a sus familiares.
“Estados Unidos se compromete a contrarrestar a influencia corrupta de China en Centroamérica y a deterner sus intentos de subvertir el Estado de derecho… Como resultado, estas personas y sus familiares directos no podrán ingresar a Estados Unidos”, informó hoy en declaraciones.
Según el anuncio, la prohibición del ingreso a territorio estadounidense estará dirigida a los centroamericanos que se encuentran en sus países y “actúen intencionalmente en nombre del Partido Comunista Chino” y “a sabiendas dirijan, autoricen, financien, brinden apoyo significativo o lleven a cabo actividades que socaven el Estado de derecho en Centroamérica”.
También afectará a los centroamericanos que hayan participado “previamente” en dichas actividades a nombre del Partido Comunista Chino para socavar el Estado de derecho en Centroamérica.
Las medidas se fundamentan en el artículo 212 a, 3, c, de la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
“Seguimos promoviendo la rendición de cuentas de los ciudadanos centroamericanos que colaboran intencionalmente con el PCCh en Centroamérica y desestabilizan nuestro hemisferio”. Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU.
El anuncio fue oficializado por el Departamento de Estado este jueves a través de la publicación «Restricciones de visas para ciudadanos centroamericanos trabajando con el PCCh para socavar el Estado de derecho en Centroamérica».
En febrero de 2025, en su visita a El Salvador, Rubio planteó al presidente salvadoreño, Nayib Bukele, estrategias para contrarrestrar la influencia china en la región centroamericana.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya no oculta a estas alturas que entre sus delirios de grandeza se incluye ganar el Nobel de la Paz y sumarse así a los otros cuatro antiguos inquilinos de la Casa Blanca que han alcanzado este hito, a sabiendas no obstante de que se trata de un horizonte altamente improbable, entre otras cosas por la creciente división en torno a su figura.
El próximo 10 de octubre se conocerá el nombre de la persona u organización que, a juicio del Comité Noruego del Nobel, se merece el galardón que el año pasado reconoció la labor de la principal organización japonesa de las víctimas de las bombas atómicas, conocida como Nihon Hidankyo.
El Instituto Noruego ha registrado para la edición de 2025 un total de 338 candidaturas, 244 de ellas correspondientes a personas a título individual y 94 a organizaciones. El plazo de inscripción concluyó el pasado 31 de enero, es decir, apenas once días después de que Trump volviese a sentarse en el Despacho Oval como vencedor de las elecciones presidenciales de 2024 en Estados Unidos.
Aún así, cabe sospechar que el nombre de Trump pueda estar en la lista, aunque las nominaciones oficiales son secretas y no se hacen públicas hasta pasados 50 años. Los criterios para entregar una candidatura no son especialmente restrictivos e incluyen desde miembros de gobiernos o parlamentos a profesores universitarios de cualquier parte del mundo.
Trump, mientras tanto, se deja querer. En las últimas semanas, no duda en presumir de las múltiples guerras a las que, según él, ha ayudado a poner fin, pese a que en los dos grandes metas diplomáticas que se había marcado al regresar al poder, la guerra de Ucrania y la escalada de tensiones en Oriente Próximo, siguen sin estar resueltas.
Durante la firma de un acuerdo entre Armenia y Azerbaiyán en la Casa Blanca, Trump reconoció que «mucha gente» le veía como merecedor del Nobel de la Paz. «No haré campaña por él. Ya hay mucha gente que lo hace», declaró, en alusión a un galardón que «sin duda», sería «un gran honor».
Entre los miembros de su equipo, de hecho, la campaña se hace evidente. «Sólo hay una cosa que deseo, que el comité del Nobel se dé cuenta por fin de que eres el mejor candidato», proclamó el enviado especial para Oriente Próximo, Steve Witkoff, en plena reunión y ante un halagado Trump.
Un jurado crítico con el magnate
El reconocimiento depende en última instancia de un jurado compuesto por cinco miembros y, según ‘The Washington Post’, al menos tres de ellos han cuestionado en público las políticas y los mensajes del magnate republicano, entre ellos el presidente del Comité Noruego, Jorgen Watne Frydnes.
En diciembre, cuando Trump todavía no se había mudado de nuevo a la Casa Blanca, Frydnes lamentó la represión de la libertad de expresión en países teóricamente democráticos y aludió por su nombre al entonces presidente electo. «Trump lanzó más de cien ataques verbales contra los medios durante su campaña electoral», criticó.
El nombre de Trump figura en las casas de apuestas pero no en las listas de expertos como Henrik Urdal, director del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO, por sus siglas en inglés), que sitúa entre sus favoritos para el Nobel de 2025 a tribunales internacionales, organizaciones defensoras de la democracia o incluso al primer ministro de Qatar, Mohamed bin Abdulrahmán al Thani, pero no al mandatario norteamericano.
Desde que en 1901 comenzaron a entregarse los premios Nobel, sólo cuatro presidentes de Estados Unidos lo han obtenido, el último de ellos Barack Obama en el año 2009, el mismo año en que llegó al poder. Al igual que Obama, Theodore Roosevelt y Woodrow Wilson lograron el reconocimiento en pleno mandato, mientras que Jimmy Carter fue reconocido en 2002, casi dos décadas después de salir del Despacho Oval.
El chef español José Andrés arremetió contra el presidente estadounidense, Donald Trump, y su decisión de mandar a la Guardia Nacional a Washington D.C., asegurando que los restaurantes en la capital van a cerrar «porque hay tropas armadas y agentes federales acosando a la gente».
«Llevo 33 años viviendo aquí, y es una mentira rotunda que la mitad de los restaurantes hayan cerrado por seguridad… pero los restaurantes cerrarán porque tienes a tropas armadas y agentes federales acosando a la gente… haciendo que la gente tenga miedo de salir». Chef José Andrés, en un mensaje subido este viernes a sus historias de Instagram.
El mensaje original, de X, responde a un vídeo del presidente Trump desde el Despacho Oval, en el que asegura que «la mitad de los restaurantes (de Washington) han cerrado porque nadie iba, porque la gente tenía miedo de salir a la calle», por el crimen, el pretexto por el que ha intervenido la capital enviando a la Guardia Nacional a patrullar.
En ese sentido, el chef responde al presidente, antes de desmentir sus palabras: «Entiendo su confusión… Durante todo su tiempo en Washington D. C., no ha comido ni una sola vez fuera de la Casa Blanca ni de su propio hotel».
Y le pide «políticas que permitan a las pequeñas empresas prosperar y a todas las personas, incluyendo a los inmigrantes, vivir y trabajar con dignidad».
«La gente no debería temer a su gobierno… el gobierno debería respetar a su gente, no aterrorizarla», zanja el renombrado cocinero.
El pasado 11 de agosto, Trump tomó el control de la seguridad de Washington, por treinta días inicialmente, amparándose en una ley que le permite intervenir en la ciudad con la justificación de que existe una «emergencia» por la alta criminalidad.
La decisión del presidente llegó pese a que los datos oficiales de la policía local registran un descenso moderado de la violencia homicida en Washington D.C. y las cifras han sido consideradas como las más bajas en los últimos treinta años.
La toma de la policía tiene un plazo inicial de un mes pero la semana pasada el mandatario dijo a periodistas que buscará ampliar el plazo y para ello buscará el aval del Congreso, en el que el partido Republicano tiene la mayoría en ambas cámaras.
De acuerdo con los más recientes datos de la fiscal general, Pam Bondi, el número de arrestos en la ciudad asciende a 719 desde que se inició el operativo y se han decomisado 91 armas ilegales. Trump presumió de estos datos y no descartó extender el operativo a otras metrópolis, como Chicago o San Francisco.
Activistas y organizaciones denuncian que se está aprovechando la medida para detener a inmigrantes que no tienen nada que ver con el crimen en la capital.
Al igual que Washington, Chicago y San Francisco son ciudades de estados demócratas y en las tres ciudades los datos de criminalidad se sitúan por detrás de otras como Memphis, en el estado de Tennessee; St. Louis, en Misuri; o Detroit, en Michigan. Todas republicanas y de las que no se habla.
Los gobiernos de El Salvador han estado negociando los términos de las deportaciones de los migrantes extranjeros aseveró en su visita el senador republicano Ted Cruz, luego de que más de 250 migrantes venezolanos estuvieran recluidos en El Salvador durante cuatro meses. Todos fueron señalados de integrar la banda criminal «Tren de Aragua» por el gobierno de Estados Unidos y ahora están en Venezuela.
“El presidente Trump y el presidente Bukele tienen una buena relación, y ellos han estado negociando los términos de las deportaciones de Estados Unidos a El Salvador”, fueron las palabras del senador republicano en El Salvador, a la pregunta de un periodista sobre si pediría al presidente Nayib Bukele que El Salvador acepte migrantes que están detenidos en Estados Unidos, de diferentes nacionalidades, tal como ya pasó con los venezolanos.
En la misma conferencia, brindada el martes por la noche, el senador también respondió que Bukele ha sido un “socio importante” en la respuesta que ha dado el gobierno de Trump a la crisis “por los últimos cuatro años” del gobierno de Joe Biden, a quien señaló de mantener las fronteras “abiertas” por lo cual ingresaron “asesinos, violadores y miembros de pandillas” a Estados Unidos. El funcionario destacó la reducción de los cruces fronterizos ilegales desde la gestión Trump.
El senador Ted Cruz en el Cecot, en El Salvador, el 26 de agosto. / Seguridad.
“El presidente Bukele ha demostrado un liderazgo similar aquí en El Salvador, ustedes tienen un líder electo por la población que no se rendirá a los cárteles y los criminales, pero sí va a proteger a la población”, finalizó su respuesta sobre si pediría al presidente salvadoreño recibir más inmigrantes extranjeros expulsados por Estados Unidos.
El senador Cruz visitó el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) según las fotografías publicadas tanto por el ministro de Seguridad y Justicia, Gustavo Villatoro, y por el mismo senador.
“Recorrimos el Centro de Confinamiento del Terrorismo Cecot, la cárcel de máxima seguridad más grande de América. Sin duda esta experiencia será clave para compartir los logros alcanzados en materia de seguridad y fortalecer nuestras estrategias contra el crimen organizado transnacional y el terrorismo”, indicó Villatoro, quien presentó a El Salvador como un “referente” en seguridad ante otras naciones.
Ted Cruz elogió la estrategia de seguridad de El Salvador. / Ted Cruz.
El CECOT fue el escenario principal del acuerdo entre Estados Unidos y El Salvador para recluir a migrantes extranjeros expulsados por la administración Trump y señalados de ser criminales, aunque sin proceso judicial o condena. El gobierno de El Salvador también pidió a EEUU que le envíe a los “sicarios de la MS-13 que están en Estados Unidos”.
El acuerdo se dio a cambio de $20,000 anuales por prisionero o $6 millones anuales e inició el 16 de marzo con la deportación de 238 venezolanos señalados de integrar la pandilla Tren de Aragua y 23 miembros de la MS-13. El 31 de marzo, EE.UU. deportó a otros 17 supuestos miembros del Tren de Aragua y de la MS-13.
La mayoría de venezolanos se mantuvieron en el Cecot durante 125 días, del domingo 16 de marzo al viernes 18 de julio, día en el cual El Salvador devolvió a todos los venezolanos (252) en un acuerdo a cambio de la liberación de 10 estadounidenses y presos políticos venezolanos.
Un mes después, el 18 de agosto, la BBC publicó un reportaje sobre el maltrato que denuncian ocho venezolanos mientras estuvieron recluidos en el Cecot, entre los cuales mencionan golpizas, tablazos, golpes en las costillas, encierro de 24 horas diarias, torturas en “La isla” o celda de aislamiento, y un caso de abuso sexual de cuatro guardias contra el maquillista Andry Hernández. Todos, según la BBC, estuvieron “incomunicados” con familiares y defensores. Dos de los ocho tenían órdenes de deportación.
Estados Unidos ha expulsado a migrantes extranjeros a otros países como Ruanda, Uganda, Sudán del Sur, Costa Rica y México. Según la BBC y The Guardian, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) demandó al gobierno de Trump por la deportación de migrantes sin órdenes judiciales bajo la Ley de Enemigos Extranjeros.
El senador republicano aseguró que Nayib Bukele no se rendirá a los cárteles y a los criminales. / Seguridad.
El inmigrante salvadoreño Kilmar Ábrego García fue detenido este lunes por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuando acudía a una visita a los tribuales de inmigración de Baltimore (Maryland) tres días después de haber sido puesto en libertad en Tennessee, informó su abogado.
Previo a su ingreso a una audiencia con ICE, Ábrego agradeció a todos los que han acompañado a su familia estos meses durante estuvo detenido en El Salvador y a su retorno en una prisión de Tennessee.
«A todas las familias que han sufrido separaciones, y que viven constantemente por la amenaza de ser separadas, quiero decirles que aunque la injusticia nos está golepando duro, no perdamos la fe», dijo Kilmar Ábrego a una concentración de personas que lo acompañó previamente.
El salvadoreño recordó los momentos vividos con su familia y su testimonio de reunión este fin de semana.
«Cuando por fin me reuní con mi familia, toda esa alegría y todas las emociones quedarán grabadas para el resto de mi vida. Verlos de nuevo me llenó de gratitud y esperanza.Para mi la felicidad es simplemente estar con mi familia y disfrutar momentos felices con ellos. Cuando estuve detenido siempre recordé momentos hermosos con mi familia, de ir al parque, de ir al trampolín con mis hijos. Esos momentos me darán fuerzas y esperanzas para seguir luchando». Kilmar Ábrego García, salvadoreño detenido por ICE.
También mandó un mensaje de esperanza a las familias que han sufrido separaciones al igual que él:»Dios está con nosotros, Dios nunca nos dejará, Dios hace justicia a toda la injusticia que han hecho«.
Según dijo su abogado Simon Sandoval-Moshenberg a la cadena noticiosa CNN, ya preveían que Ábrego quedaría detenido tras presentarse este lunes a ICE, dado que funcionarios del gobierno de Trump habían reiterado que lo apresarían si era liberado.
Kilmar Ábrego y su esposa, previo a ser detenido en Baltimore, el 25 de agosto. EFE/EPA/SHAWN THEW
«Ha sido detenido por el ICE porque hay una orden de deportación a Uganda sobre él. Sus abogados han registrado una petición de habeas corpus en Maryland para intentar detener su deportación a Uganda», informaron a EFE fuentes cercanas al caso del salvadoreño, acusado de supuesto tráfico de personas por el Gobierno estadounidense.
Tras su detención, la secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem, confirmó la captura y dijo que preparan su deportación, sin especificar a dónde lo enviarán.
«Hoy, la policía de ICE arrestó a Kilmar Abrego García y lo están procesando para su deportación. El presidente Trump no va a permitir que este inmigrante ilegal, que es miembro de la pandilla MS-13, traficante de personas, abusador doméstico en serie y depredador infantil, siga aterrorizando a los ciudadanos estadounidenses», escribió Noem en la red social X.
Today, ICE law enforcement arrested Kilmar Abrego Garcia and are processing him for deportation.
President Trump is not going to allow this illegal alien, who is an MS-13 gang member, human trafficker, serial domestic abuser, and child predator to terrorize American citizens…
«Acabamos de meter una segunda demanda, una segunda demanda ante la corte federal aquí en Maryland, exigiendo que no lo pueden deportar a ningún país sin que él tenga un juicio completo y todos sus derechos de apelaciones, eso debe ser obvio, se supone que obviamente no puede deportar a una persona antes de un juicio, pero estamos donde estamos y por eso vimos la necesidad de meter una demanda para asegurar esto», dijo el abogado de Kilmar, Simon Sandoval-Moshenberg tras la detención.
«Han jugado muy sucio hasta la fecha y por eso es importante que el apoyo hacia él no sea solo abogados en la corte, sino comunidad en el calle», añadió Sandoval.
En marzo de 2025, Kilmar fue deportado a El Salvador junto a un grupo de más de 200 venezolanos y una veintena de supuestos pandilleros a El SAlvador y estuvo en prisión en el Centro de Confinamiento contra el Terrorismo (CECOT) a pesar que Estados Unidos confirmó que su deportación «fue un error». La administración Trump lo ha acusado de pertenecer a la MS-13 pero Ábrego García no ha sido procesado por pertenecer a pandillas. En El Salvador tampoco hay un expediente que confirme su pertenencia a esta estructura.
Kilmar Ábrego García previo a ser detenido por ICE en Baltimore. EFE/EPA/SHAWN THEW
El 10 de octubre de 2019, juez de migración de Baltimore, Maryland, denegó una petición de asilo a Ábrego García, pero también resolvió: «Se concede la solicitud del demandado de suspensión de la deportación».
El pasado viernes, Kilmar fue liberado de una prisión de Tennessee, donde esperaba juicio por cargos de tráfico de personas. Este fin de semana se difundió que Ábrego ha sido presionado para declararse culpable a cambio de deportarlo a Costa Rica, en lugar de El Salvador, pero tras el rechazo del salvadoreño, el gobierno de Trump ha amenazado con enviarlo al país africano de Uganda, con quien la administración estadounidense ha firmado convenio para que reciba deportados de terceros países.
El senador de Estados Unidos, Chris Van Hollen (Demócrata por Maryland), denunció este domingo que los intentos de deportar a Kilmar Ábrego García hacia Uganda constituyen “un abuso de poder malicioso” impulsado por aliados del presidente Donald Trump.
Van Hollen se reunió de forma virtual con Ábrego García y su esposa, Jennifer Vásquez Sura, tras su retorno a Maryland luego de lo que describió como “un largo y tortuoso calvario”. El legislador recordó que fue gracias a los tribunales federales y a la presión pública que se logró revertir su deportación ocurrida en marzo.
El senador de Estados Unidos, Chris Van Hollen (Demócrata por Maryland), denunció este domingo que los intentos de deportar a Kilmar Ábrego García hacia Uganda constituyen “un abuso de poder malicioso” impulsado por aliados del presidente Donald Trump.
Van Hollen se reunió de forma virtual con Ábrego García y su esposa, Jennifer Vásquez Sura, tras su retorno a Maryland luego de lo que describió como “un largo y tortuoso calvario”. El legislador recordó que fue gracias a los tribunales federales y a la presión pública que se logró revertir su deportación ocurrida en marzo.
“Me alegró poder hablar con Kilmar Ábrego García esta mañana y darle la bienvenida de nuevo a Maryland. Durante nuestra conversación le compartí que yo y muchos otros hemos luchado durante meses para garantizar que se respetaran sus derechos constitucionales, pese a los esfuerzos de Trump por negarlos en cada paso”, señaló Van Hollen en un comunicado.
Today I spoke with Kilmar Abrego Garcia. The courts & public outcry forced Trump to return him to MD, but Trump’s cronies keep lying about his case & are engaged in a malicious abuse of power to try to deport him to Uganda.
— Senator Chris Van Hollen (@ChrisVanHollen) August 24, 2025
El senador también aseguró que la campaña de desinformación en torno al caso busca bloquear que Ábrego pueda defenderse de los nuevos cargos que enfrenta en EE. UU.
“Los aliados de Trump siguen mintiendo sobre los hechos y amenazando con deportarlo a Uganda, un abuso de poder que no podemos permitir”, afirmó.
Ábrego García, ciudadano salvadoreño, fue deportado en marzo y posteriormente regresado a Estados Unidos para responder a cargos de tráfico de personas. Tras su liberación de una cárcel en Tennessee, fue enviado de regreso a Maryland el viernes pasado.
Van Hollen ya había visitado a Ábrego en abril durante su detención en El Salvador, y reiteró este domingo que seguirá en la lucha por el respeto al debido proceso. “Si se niegan sus derechos, los derechos de todos los demás estarán en riesgo”, advirtió.
La Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha pedido refuerzos al estado de Virginia Occidental, que enviará a más de 300 tropas de su Guardia Nacional a Washington D.C., como apoyo a los 800 soldados que patrullan la capital como parte de la campaña del republicano contra el crimen.
«Virginia Occidental se enorgullece de respaldar al presidente Trump en su esfuerzo por devolver el orgullo y la belleza a la capital de nuestra nación», anunció este sábado el gobernador de ese estado, Patrick Morrisey, en un comunicado.
Las autoridades estatales detallaron que «a petición de la Administración Trump» planean enviar al cercano Distrito de Columbia a «entre 300 y 400 efectivos capacitados» de la Guardia Nacional de Virginia Occidental ( WVNG en inglés), una misión que incluirá el suministro de equipo esencial y entrenamiento especializado, todo financiado por las arcas federales.
«La WVNG desplegará tropas en la capital del país como muestra de compromiso con la seguridad pública y la cooperación regional», agrega el comunicado.
Incremento de agentes federales en la capital
Este anuncio llega un día después de que las autoridades de Washington demandaran a la Administración del republicano por lo que consideran una «toma hostil» de la Policía de la capital por el Gobierno federal, que según afirman, ha abusado de su autoridad bajo la Ley de Autonomía que regula la autogestión del Distrito desde 1973.
Tras una audiencia en un tribunal federal, el Gobierno dio marcha atrás el viernes a su decisión de nombrar al director de la Administración de Control de Drogas (DEA), Terry Cole, como «comisionado de emergencia» de la Policía, aunque se mantendrá supervisando las acciones de seguridad en la ciudad en cumplimiento de la orden del mandatario estadounidense.
Trump declaró una «Emergencia de Seguridad Pública» y tomó el control de la Policía de Washington D.C. el lunes, cuando también anunció la activación de unas 800 tropas de la Guardia Nacional de la capital, dentro de sus esfuerzos por «restablecer el orden público», amparado en una cláusula de la Ley de Autonomía.
Desde entonces, la capital estadounidense ha visto un incremento exponencial en la presencia de agentes de agencias federales como el FBI, la DEA y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que han realizado decenas de arrestos por posesión de armas y otros delitos, a los que se unen detenciones de indocumentados, según la Casa Blanca.
De acuerdo con el presidente, estas acciones son necesarias debido a la «ola de delitos» que sufre la ciudad, afirmaciones rechazadas por las autoridades locales, que afirman que las cifras actuales de crímenes violentos son las más bajas de las últimas décadas.
Las reuniones, llamadas y videoconferencias que han mantenido en lo que va de año los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y Ucrania, Volodímir Zelenski, han estado marcadas por la desconfianza, broncas inéditas, altibajos y momentos de diálogo.
Menos de 24 horas después de la cumbre celebrada en Alaska entre Trump y su homólogo ruso, Vladímir Putin, -que se cerró sin acuerdo para un alto el fuego en Ucrania-, Zelenski anunció que el lunes 18 viajará a Washington por invitación de Trump para abordar «todos los detalles sobre cómo poner fin a la matanza y a la guerra».
Respaldó asimismo la propuesta de su colega estadounidense de organizar una cumbre trilateral con Putin.
Este sábado, el líder ucraniano aludió a la «larga y sustancial» conversación mantenida con Trump, que duró en torno a una hora, antes de que una serie de líderes europeos fueran incluidos en la videollamada, durante aproximadamente otros 30 minutos.
A continuación la cronología de las reuniones y llamadas habidas entre Trump y Zelenski en lo que va de año:
– 12 febrero: Zelenski conversa por teléfono con Trump; abordan los pasos conjuntos para detener la guerra y lograr “una paz duradera y sólida”.
– 28 febrero. Trump y Zelenski protagonizan una insólita bronca en el Despacho Oval ante la presencia de los periodistas. No se firma como estaba previsto el acuerdo sobre explotación conjunta de minerales y el encontronazo dialéctico acabó con el ucraniano abandonando la Casa Blanca antes incluso del almuerzo agendado.
– 19 marzo. El presidente estadounidense llama durante alrededor de una hora a su homólogo ucraniano. «Vamos por el buen camino», indicó a su término en su red social, Truth Social.
– 26 abril. El funeral del papa Francisco en la plaza de San Pedro permitió al presidente de EE.UU. hablar con el ucraniano. La reunión fue privada y breve, según Kiev. Después, la Casa Blanca la calificó de «muy productiva».
La cita duró unos 15 minutos y dejó varias fotografías icónicas en que se ve a ambos dirigentes sentados cara a cara en dos sillas colocadas sobre el suelo de mármol de la basílica de San Pedro. En las imágenes Zelenski y Trump tienen gesto grave y concentrado y se inclinan en signo de atención y respeto hacia el otro.
– 25 junio.El presidente ucraniano calificó de «larga y sustancial» la reunión que celebró en La Haya con Trump, y adelantó que sirvió para hablar de “cómo lograr un alto el fuego y una paz real”.
En el marco de una cumbre de la OTAN, aseguró que se habían abordado “todas las cuestiones realmente significativas”, mientras que Trump dijo que «la reunión no pudo haber ido mejor», e insistió en su esperanza de acabar con la guerra.
– 13 agosto. Zelenski y líderes europeos celebran reuniones virtuales con Donald Trump a iniciativa del canciller alemán, Friedrich Merz, quien recibió al presidente ucraniano en Berlín el mismo día 13 en una visita sorpresa a la capital germana.
El mandatario ucraniano participó en las reuniones junto a la presidenta de la Comisión Europea, el presidente del Consejo Europeo, el secretario general de la OTAN, los líderes de Finlandia, Francia, Italia, Reino Unido y Polonia, además de la llamada ‘Coalición de Voluntarios’, entre ellos España.
– 16 agosto. El líder ucraniano habla con Trump en torno a una hora por videollamada tras la cumbre de Alaska. Zelenski define la conversación como «larga y sustancial».