El presidente estadounidense, Donald Trump, se quejó este martes de la foto que la revista Time ha llevado a su portada, criticando que le hayan «borrado» el pelo y de que esa imagen sea «realmente mala».
«‘Time’ escribió un artículo relativamente bueno sobre mí, pero la foto puede que sea la peor de todos los tiempos. Me han ‘borrado’ el pelo y han puesto algo flotando sobre mi cabeza que parecía una corona, pero extremadamente pequeña. ¡Muy raro!», indicó en su red, Truth Social.
El líder republicano señaló que nunca le ha gustado que le tomen fotografías desde un ángulo bajo y subrayó que esta imagen en concreto «es realmente mala» y merece que se llame la atención al respecto: «¿Qué están haciendo y por qué?, concluyó.
La revista muestra al presidente desde abajo y de lado mirando al horizonte con americana azul, camisa blanca y corbata roja, los colores de la bandera estadounidense. La parte frontal del pelo parece difuminada por los efectos de la luz.
Trump viajó este lunes a Israel y Egipto. En el primer país habló ante el Parlamento y se reunió con familiares de rehenes israelíes, y en el segundo copresidió la llamada Cumbre de la Paz, en la que se firmó el acuerdo que estipula el fin de los dos años de guerra.
«He conseguido mucho en Israel y Egipto. Mucho trabajo, pero no lo querría de otra manera. ¡Fue una experiencia como ninguna otra!. Ahora, todos esos grandes países que han luchado tanto y tan duro por la región deben unirse y ¡HACER EL TRABAJO!. Gaza es solo una parte. La parte más importante es: ¡PAZ EN ORIENTE MEDIO!», apuntó igualmente en Truth Social.
Un jurado estadounidense declaró culpable a Ryan Routh, el hombre acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mientras jugaba golf en su campo privado de West Palm Beach, Florida en septiembre de 2024.
Routh, de 59 años y residente en Hawái, enfrentó cargos por intento de asesinato, agresión a un agente federal y tres delitos adicionales relacionados con armas de fuego. Tras conocer el veredicto, el acusado intentó apuñalarse el cuello con un bolígrafo en plena sala del tribunal. Ahora podría ser condenado a cadena perpetua.
Durante el juicio, Routh no contó con defensa legal y se declaró inocente. El jurado deliberó durante cerca de tres horas antes de emitir su decisión, según informó NBC News.
“El veredicto de culpabilidad contra Ryan Routh, el presunto asesino de Trump, ilustra el compromiso del Departamento de Justicia de castigar a quienes participan en la violencia política”, declaró la fiscal general Pam Bondi. Añadió que el ataque no solo fue contra el presidente, sino “una afrenta a toda la nación”.
El propio presidente Trump reaccionó al fallo a través de Truth Social, calificando el veredicto como “un momento crucial para la Justicia en Estados Unidos”.
“Era un hombre malvado con malas intenciones”, escribió, y felicitó al Departamento de Justicia por la “meticulosa” conducción del proceso judicial.
El caso fue llevado por la jueza de distrito Aileen Cannon, nombrada por el presidente Trump. Según los reportes, un agente del Servicio Secreto detectó la amenaza mientras realizaba una inspección perimetral y observó el rostro de Routh y el cañón de un rifle apuntando hacia el mandatario desde la maleza. El agente abrió fuego antes de dar la alerta.
Routh huyó del lugar en su vehículo, pero fue capturado 45 minutos después, gracias a testigos que lo identificaron. En su automóvil se encontraron un rifle cargado con once balas, una cámara digital y placas antibalas capaces de resistir disparos de alto calibre.
El atentado frustrado ocurrió poco después de otro intento de asesinato contra el presidente Trump durante un mitin político en Butler, Pensilvania, donde resultó herido en una oreja. En esa ocasión, el atacante fue abatido por las fuerzas de seguridad.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ironizó este lunes sobre los entrenamientos de las milicias ciudadanas en Venezuela al compartir un video en su red Truth Social, en el que se refiere en tono sarcástico a la supuesta amenaza que representan dichos ejercicios militares.
“ULTRASECRETO: Hemos sorprendido a la milicia venezolana en entrenamiento. ¡Una amenaza muy seria!”, escribió el mandatario estadounidense, junto a imágenes donde se observa a un grupo de mujeres civiles siendo instruidas por oficiales venezolanos, mientras se escuchan gritos y risas de los presentes.
Las imágenes corresponden a una jornada de adiestramiento cívico-militar impulsada por el Gobierno de Nicolás Maduro, en respuesta al despliegue de fuerzas navales de EE.UU. en el mar Caribe.
El video se viralizó ampliamente durante el fin de semana en redes sociales y ha generado una nueva oleada de reacciones entre ambos países.
Las tensiones entre Venezuela y Washington se intensificaron tras el anuncio del hundimiento de cuatro embarcaciones ligadas al narcotráfico cerca de las costas venezolanas. Tres de las naves provenían de Venezuela, mientras que la cuarta era de origen desconocido.
El presidente Trump también lanzó una advertencia: si el régimen de Maduro no acepta de regreso a los “presos” que, según él, fueron enviados a EE.UU., pagará un precio “incalculable”.
Desde Caracas, el presidente Nicolás Maduro justificó los ejercicios militares como una medida defensiva ante lo que calificó como la amenaza del “imperio norteamericano”. Aseguró que la nación “está más unida que nunca” y que los entrenamientos dirigidos por oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) responden al incremento de operaciones militares estadounidenses en el Caribe, bajo el argumento de combatir al narcotráfico y, particularmente, al denominado Cartel de los Soles.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este sábado una contundente advertencia al gobierno de Afganistán al exigir la devolución de la base aérea de Bagram, una instalación militar clave que Washington controló hasta 2021.
“Si Afganistán no devuelve la base aérea de Bagram a quienes la construyeron, Estados Unidos, ¡van a suceder cosas malas!”, publicó el mandatario en su cuenta de Truth Social, plataforma donde suele hacer declaraciones oficiales y mensajes políticos.
La advertencia de Trump llega apenas días después de revelar que su administración está intentando recuperar el control de la base, considerada un símbolo de la presencia militar estadounidense durante la guerra en Afganistán, que concluyó con la retirada de tropas en agosto de 2021 y el retorno al poder del grupo Talibán.
Durante una rueda de prensa realizada en el Reino Unido, el presidente estadounidense criticó que la base haya sido “cedida a cambio de nada” y expresó que su gobierno explora distintas vías para retomar el control. Incluso, insinuó la posibilidad de un intercambio con los talibanes: “Ellos necesitan cosas de nosotros”, declaró.
Ubicada a unos 50 kilómetros al norte de Kabul, la base aérea de Bagram fue originalmente construida por la Unión Soviética en los años 50, pero fue controlada y reconstruida por Estados Unidos a partir de 2001, tras la caída del régimen talibán.
Durante dos décadas, Bagram fue el epicentro de las operaciones militares de la coalición internacional liderada por Estados Unidos. La instalación llegó a extenderse por más de 77 kilómetros cuadrados, con capacidad para albergar a miles de tropas, aeronaves y equipo militar.
El abandono de la base en 2021, previo a la retirada final de las fuerzas estadounidenses, fue ampliamente criticado por sectores conservadores en EE.UU., incluido Trump, quien ha insistido en que la entrega fue una “decisión catastrófica”.
Ahora, con su regreso al poder, el presidente estadounidense insiste en recuperar el control de Bagram como parte de su estrategia de presión hacia los talibanes y en defensa de los intereses geoestratégicos de Estados Unidos en la región.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que recibirá a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, el próximo 25 de septiembre para cerrar acuerdos sobre aviones de combate y aviones Boeing.
«Estamos trabajando en muchos acuerdos comerciales y militares con el presidente, incluyendo la compra a gran escala de aviones Boeing, un importante acuerdo sobre F-16 y la continuación de las conversaciones sobre el F-35, que esperamos concluir de manera positiva», escribió Trump en su red social, Truth Social.
EE.UU y Turquía mantienen acuerdo estratégicos desde que entrara en la OTAN. Ankara cuenta con el ejército más grande de la alianza después del estadounidense.
Su posición geográfica lo convierte en un socio estratégico clave para Washington.
Turquía busca renovar su flota de aviones con la compra de cazas F-16, desarrollados por la compañía estadounidense General Dynamics.
Las conversaciones sobre F-35 resultan más complicadas de inicio, ya que van más allá de cerrar un acuerdo comercial.
Turquía fue expulsada del programa F-35 de la OTAN después de adquirir un sistema de defensa ruso S-400.
El líder turco viajará a EE.UU la próxima semana para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su sede en Nueva York.
Trump y Erdogan no se han reunido formalmente desde noviembre de 2019, cuando el turco viajó a la Casa Blanca.
El director de cine neoyorquino Woody Allen elogió las dotes actorales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien dirigió en la película Celebrity (1998). En una reciente entrevista en el pódcast Club Random, del cómico Bill Maher, el cineasta de 89 años aseguró que le gustaría volver a trabajar con Trump: “Si me dejara dirigirlo, creo que podría hacer maravillas”.
Allen destacó que es “una de las pocas personas que pueden decir que dirigió a Trump” y lo describió como “muy buen actor, educado, convincente y carismático”. Según relató, durante el rodaje el ahora mandatario “daba en el clavo, hacía todo correctamente y tenía un don para el espectáculo”.
El presidente compartió en su red social Truth Social un enlace a la noticia de Variety que recogía las declaraciones del cineasta.
Aunque Allen y Maher aclararon que son demócratas y que votaron por Kamala Harris en 2024, el realizador insistió en que, pese a discrepar con Trump en “el 99 %” de los asuntos políticos, no duda de sus cualidades interpretativas. “Fue muy fácil trabajar con él”, subrayó.
El cineasta también confesó que le sorprendió la incursión de Trump en la política.
“Es un tipo al que solía ver en los partidos de los Knicks, al que le gustaba jugar golf, ser juez en concursos de belleza y hacer cosas divertidas y relajantes. No entiendo por qué alguien querría lidiar con dolores de cabeza políticos”, comentó Allen.
Al cierre de la entrevista, Allen reiteró que le encantaría volver a dirigir al presidente estadounidense, aunque reconoció: “Eso no va a pasar”. Entre risas, Maher respondió: “Haré una llamada”.
La decisión de cerrar el caso del multimillonario Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual de menores, ha detonado una ola de indignación entre las bases del movimiento Make America Great Again (MAGA), generando la mayor fractura interna con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde que inició su ascenso político.
La Casa Blanca intentó contener la crisis este jueves con una conferencia encabezada por la portavoz presidencial Karoline Leavitt, quien aseguró que el Gobierno “ha sido transparente” y que tanto el Departamento de Justicia como el FBI concluyeron que no existe una lista de Epstein con clientes involucrados en la red criminal. “No hay lista, no hay nombres ocultos”, enfatizó Leavitt.
Durante su campaña presidencial, Trump había prometido revelar dicha agenda, que según teorías difundidas en redes sociales incluiría a celebridades y figuras políticas de alto perfil. Sin embargo, el carpetazo al caso por parte de la fiscalía y el FBI ha generado un fuerte malestar en los círculos más radicales del trumpismo, que ahora acusan traición.
El malestar se agudizó luego que el magnate Elon Musk insinuara —sin presentar pruebas— que el propio presidente Trump aparecería en el supuesto listado de Epstein, reviviendo la presión para que se revele el contenido de los archivos del caso.
Jeffrey Epstein fue hallado sin vida en una cárcel de Nueva York el 10 de agosto de 2019. EP
Trump marca distancia con sus bases
Lejos de ceder ante las presiones, el presidente Donald Trump defendió a su fiscal general, Pam Bondi, blanco de las críticas, y declaró que “ya no quiere el apoyo” de quienes insisten con una agenda que calificó como “una estafa montada por los demócratas”.
No obstante, la plataforma Truth Social, creada por el propio Trump para comunicarse con sus seguidores, se ha convertido en epicentro de exigencias para que se publique la lista de Epstein. Algunos usuarios recuerdan la cercanía que existió entre Epstein y Trump en la década de los 90.
En un hecho inusual, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, también aliado de Trump, instó públicamente a que “se exponga todo” lo relacionado con el caso. A su vez, Laura Loomer, asesora del presidente y figura de la ultraderecha, pidió designar a un fiscal especial para reabrir la investigación y evitar que el tema “consuma” su presidencia.
La controversia escaló con el despido de la fiscal federal Maurene Comey, quien participó en la indagación original sobre Epstein, detenido en 2019 por tráfico sexual y hallado muerto en prisión, en un aparente suicidio. Su socia, Ghislaine Maxwell, fue condenada por cargos similares.
Ucrania e Irán: más tensiones internas
Además del caso Epstein, las políticas exteriores del presidente también han generado tensiones con el ala dura del movimiento MAGA. La reanudación del envío de armas a Ucrania y el reciente bombardeo contra instalaciones nucleares en Irán han sido criticados por figuras claves del trumpismo.
La congresista Marjorie Taylor Greene expresó que “MAGA entregó la mayoría a los republicanos para evitar más guerras extranjeras, ¡pero los neoconservadores se han apropiado del movimiento!”. Las declaraciones reflejan un creciente descontento con decisiones que, según sus seguidores, traicionan el lema de campaña “Estados Unidos primero”.
El periodista Tucker Carlson también cuestionó el ataque contra Irán del 22 de junio, comparándolo con la fallida guerra de Irak. En respuesta, Trump se burló de Carlson y le sugirió “buscar otro canal donde trabajar”.