Etiqueta: Ucrania

  • El papa espera el «éxito» de las negociaciones de paz para el cese de las guerras

    El papa espera el «éxito» de las negociaciones de paz para el cese de las guerras

    El papa León XIV expresó este domingo su deseo de que las negociaciones de paz y los esfuerzos para poner fin las guerras «tengan buen éxito», en un llamamiento realizado al finalizar el rezo del ángelus en Castel Gandolfo, a las afueras de Roma, donde pasa un periodo de descanso.

    «Recemos para que tengan buen éxito los esfuerzos por hacer cesar las guerras y promover la paz, a fin de que en las negociaciones se ponga siempre en primer lugar el bien común de los pueblos», dijo el pontífice.

    León XIV ya había exhortado el pasado miércoles, antes de la reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y Vladímir Putin en Alaska, a «buscar siempre el diálogo y la labor diplomática» en lugar de recurrir a la violencia, y abogó por un «alto al fuego» en Ucrania.

    Durante su intervención, el papa también respondió a preguntas de los periodistas sobre la situación en Gaza, donde expresó su profunda preocupación por la deportación de la población civil e insistió en «resolver la crisis humanitaria».

    Tras el rezo del ángelus, León XIV se desplazará al ‘Borgo Laudato si» de Castel Gandolfo, unos jardines donde el Vaticano ha puesto en marcha un proyecto de defensa de la biodiversidad, para compartir un almuerzo con un centenar de personas necesitadas.

  • Trump-Zelenski: cronología de una bronca, altibajos y momentos de diálogo

    Trump-Zelenski: cronología de una bronca, altibajos y momentos de diálogo

    Las reuniones, llamadas y videoconferencias que han mantenido en lo que va de año los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y Ucrania, Volodímir Zelenski, han estado marcadas por la desconfianza, broncas inéditas, altibajos y momentos de diálogo.

    Menos de 24 horas después de la cumbre celebrada en Alaska entre Trump y su homólogo ruso, Vladímir Putin, -que se cerró sin acuerdo para un alto el fuego en Ucrania-, Zelenski anunció que el lunes 18 viajará a Washington por invitación de Trump para abordar «todos los detalles sobre cómo poner fin a la matanza y a la guerra».

    Respaldó asimismo la propuesta de su colega estadounidense de organizar una cumbre trilateral con Putin.

    Este sábado, el líder ucraniano aludió a la «larga y sustancial» conversación mantenida con Trump, que duró en torno a una hora, antes de que una serie de líderes europeos fueran incluidos en la videollamada, durante aproximadamente otros 30 minutos.

    A continuación la cronología de las reuniones y llamadas habidas entre Trump y Zelenski en lo que va de año:

    – 12 febrero: Zelenski conversa por teléfono con Trump; abordan los pasos conjuntos para detener la guerra y lograr “una paz duradera y sólida”.

    – 28 febrero. Trump y Zelenski protagonizan una insólita bronca en el Despacho Oval ante la presencia de los periodistas. No se firma como estaba previsto el acuerdo sobre explotación conjunta de minerales y el encontronazo dialéctico acabó con el ucraniano abandonando la Casa Blanca antes incluso del almuerzo agendado.

    – 19 marzo. El presidente estadounidense llama durante alrededor de una hora a su homólogo ucraniano. «Vamos por el buen camino», indicó a su término en su red social, Truth Social.

    – 26 abril. El funeral del papa Francisco en la plaza de San Pedro permitió al presidente de EE.UU. hablar con el ucraniano. La reunión fue privada y breve, según Kiev. Después, la Casa Blanca la calificó de «muy productiva».

    La cita duró unos 15 minutos y dejó varias fotografías icónicas en que se ve a ambos dirigentes sentados cara a cara en dos sillas colocadas sobre el suelo de mármol de la basílica de San Pedro. En las imágenes Zelenski y Trump tienen gesto grave y concentrado y se inclinan en signo de atención y respeto hacia el otro.

    – 25 junio.El presidente ucraniano calificó de «larga y sustancial» la reunión que celebró en La Haya con Trump, y adelantó que sirvió para hablar de “cómo lograr un alto el fuego y una paz real”.

    En el marco de una cumbre de la OTAN, aseguró que se habían abordado “todas las cuestiones realmente significativas”, mientras que Trump dijo que «la reunión no pudo haber ido mejor», e insistió en su esperanza de acabar con la guerra.

    – 13 agosto. Zelenski y líderes europeos celebran reuniones virtuales con Donald Trump a iniciativa del canciller alemán, Friedrich Merz, quien recibió al presidente ucraniano en Berlín el mismo día 13 en una visita sorpresa a la capital germana.

    El mandatario ucraniano participó en las reuniones junto a la presidenta de la Comisión Europea, el presidente del Consejo Europeo, el secretario general de la OTAN, los líderes de Finlandia, Francia, Italia, Reino Unido y Polonia, además de la llamada ‘Coalición de Voluntarios’, entre ellos España.

    – 16 agosto. El líder ucraniano habla con Trump en torno a una hora por videollamada tras la cumbre de Alaska. Zelenski define la conversación como «larga y sustancial».

  • Zelenski apuesta a alto al fuego y liberación de prisioneros de guerra como prioridades ante reunión trilateral

    Zelenski apuesta a alto al fuego y liberación de prisioneros de guerra como prioridades ante reunión trilateral

    El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, apuntó este sábado a un alto el fuego en todos los frentes y a la liberación de prisioneros de guerra, cautivos civiles y niños ucranianos deportados, como las demandas prioritarias a Rusia ante la posibilidad de un encuentro trilateral con el presidente estadounidese, Donald Trump, y el líder ruso, Vladímir Putin.

    Zelenski informó en un mensaje en X de que, tras ser informado por Trump sobre el resultado de sus conversaciones con Putin ayer en Alaska, ha participado en una llamada con líderes europeos para coordinar posiciones.

    «Las matanzas deben parar lo antes posible, debe haber un alto el fuego tanto en el campo de batalla como en el cielo y también en los ataques contra nuestra infraestructura portuaria», reclamó el presidente ucraniano.

    «Todos los prisioneros de guerra y civiles deben ser liberados y los niños secuestrados por Rusia tienen que ser devueltos. Miles de los nuestros siguen en cautividad: todos deben regresar a casa», continuó su mensaje.

    Zelenski señaló además que ha pedido a Trump que si no se produce la reunión trilateral o que si Rusia trata de evitar poner fin a la guerra, se intensifiquen las sanciones contra Moscú.

    De cara a unas potenciales negociaciones de paz, el presidente ucraniano reclamó una vez más unas garantías de seguridad fiables y a largo plazo, en las que se impliquen tanto EE. UU. como los países europeos.

    Finalmente, Zelenski no rechazó de plano la posibilidad de ceder territorios a Rusia, que Trump ha planteado como ineludible, pero destacó que es una decisión que no puede tomarse sin el concurso de la propia Ucrania.

    «Todas las cuestiones importantes para Ucrania se deben debatir con la participación de Ucrania y ninguna cuestión, en particular las de índole territorial (sic), se puede decidir sin Ucrania», remachó.

    Poco antes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a otros seis líderes europeos, manifestaron en una declaración conjunta que están «dispuestos a colaborar» en una cumbre trilateral.

    Los jefes de Estado y de Gobierno de Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Polonia y Finlandia, recalcaron en la declaración que un potencial acuerdo de paz debe incluir garantías de seguridad para Ucrania y que Rusia no puede imponer limitaciones a las fuerzas armadas de Ucrania ni a su cooperación con terceros países, así como tampoco vetar su camino hacia la UE y la OTAN.

    Finalmente, enfatizaron que «las fronteras internacionales no deben modificarse por la fuerza» y que las eventuales decisiones sobre cesiones territoriales deberá tomarlas Ucrania.

  • Trump y Putin cierran su cumbre en Alaska con buena sintonía pero sin acuerdo sobre Ucrania

    Trump y Putin cierran su cumbre en Alaska con buena sintonía pero sin acuerdo sobre Ucrania

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo de Rusia, Vladímir Putin, concluyeron este viernes su cumbre más trascendental hasta la fecha sin un acuerdo de alto el fuego en Ucrania, aunque ambos consideraron que el encuentro sirvió para acercar posturas y la posibilidad de acuerdos en otras áreas de cooperación.

    Las conversaciones se desarrollaron en la base aérea de Elmendorf-Richardson, a las afueras de Anchorage (Alaska), durante más de tres horas y, según Trump, fueron «extremadamente productivas», aunque no se tradujeron en anuncios concretos.
    Trump, que no acostumbra a negarle el turno de preguntas a la prensa, concluyó de manera abrupta una breve comparecencia conjunta con Putin a la que asistía también un nutrido grupo de periodistas rusos.

    «Hubo muchos puntos que acordamos, la mayoría de ellos. Quedan un par de asuntos grandes a los que no hemos llegado del todo, pero hemos avanzado. Pero no hay acuerdo hasta que hay acuerdo», aseguró Trump, quien reiteró que hablaría inmediatamente con los socios de la OTAN para contarles lo conversado con Putin.

    «Más tarde o más temprano tenemos que enmendar esta situación y avanzar desde la confrontación hacia el diálogo. En este caso, un encuentro personal entre dos jefes de Estado era algo pendiente desde hace mucho y tras mucho trabajo, el presidente Trump y yo hemos tenido muy buen contacto directo», aseguró Putin.

    En esta foto difundida por la Casa Blanca se ve Donald Trump y Vladimir Putin conversando informalmente.

    Apertura de Putin

    El presidente ruso se mostró abierto a una resolución del conflicto en Ucrania, que Rusia escaló en febrero de 2022 con la invasión de gran parte del territorio ucraniano y la ocupación de las provincias del este del país, pero solo si se tiene en cuenta «nuestra preocupación legítima y restablecer el equilibrio de seguridad en Europa».

    Tras anunciar con solo algunos días de antelación este esperado encuentro entre los dos mandatarios, la Casa Blanca y el propio Trump rebajaron las expectativas de avances concretos, ya que Trump quería «ver» y «escuchar» a Putin para evaluar si era posible avanzar hacia un alto el fuego en Ucrania que no implicara compromisos de cesión de territorios, una línea roja para Kiev.

    Trump habló antes del encuentro de Alaska con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y con sus socios europeos, que temían que esta legitimación internacional de Putin llegara hasta el punto de permitirle garantizarse concesiones territoriales en el Donbás ocupado.

    Encuentro histórico en Alaska

    Esta era la primera vez que un presidente ruso pisaba territorio de Alaska, una excolonia rusa durante casi cien años, y un lugar estratégico para el dominio del Ártico que se disputan Rusia y Estados Unidos.

    Aunque Trump quiso en un principio que este encuentro —el primero desde 2019 entre ambos— transcurriera principalmente de forma privada, las tres horas de discusión incluyeron al secretario de Estado, Marco Rubio, y al enviado Steven Witkoff. Del lado ruso participaron el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, y el asesor de política internacional del Kremlin, Yuri Ushakov, lo que evidencia el calado económico de las conversaciones.

    Para los militares estacionados en Elmendorf-Richardson (más de 30.000 personas) esta cumbre ha sido uno de los capítulos más surrealistas de sus vidas. Con varios aviones militares rusos aterrizando y despegando, coordinación aérea con homólogos a ambos lados del estrecho de Bering, que de otro modo se ven como enemigos, y la limusina de Putin con matricula de Moscú circulando frente a ellos.

    «No he vivido nada igual. Una visita presidencial, sumada a una cumbre…y con Rusia», confesaba a EFE una militar de la base.

    Trump recibió el avión presidencial con una escolta de cazas, una larga alfombra roja que desembocaba en un podio flanqueado por cazas F-22. Para dar más dramatismo a la escena un bombardero estratégico B-2 hizo un pasada a baja altura sobre el mandatario ruso, que tuvo que dirigir la mirada a la poderosa estampa.

    Es una muestra que con Trump no existen normas de protocolo inviolables, el estadounidense invitó a Putin a subirse a la limusina presidencial, ‘la Bestia’, para recorrer un trecho en el que parecieron conversar animadamente y en privado.

    Este primer paso en la complicada relación entre Washington y Moscú concluyó con Putin, que ha salido de su aislamiento internacional en esta cumbre, hablando un poco de inglés: «La próxima vez en Moscú». «Es un poco difícil, pero lo podemos conseguir», le espetó Trump.

  • Zelenski: Rusia sigue matando y no hay indicios de que prepare el fin de la guerra

    Zelenski: Rusia sigue matando y no hay indicios de que prepare el fin de la guerra

    El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió este viernes que Rusia sigue matando gente en Ucrania y que el mismo día de las negociaciones de Alaska no hay nada que indique que se esté preparando el fin de la guerra.

    «El día de las negociaciones Rusia sigue matando como siempre y eso dice mucho», aseguró Zelenski a través de su cuenta de X.

    «Recibimos informes de nuestros servicios secretos acerca de lo que Putin quiere poner sobre la mesa en Alaska. También recibimos informes de las regiones ucranianas. Ataques rusos a Sumi, ataques a un mercado en Dniper y a empresas y ciudades en Zaporiyia y Rusia. La guerra continua porque no hay una orden ni una señal de que Moscú quiera terminarla», agregó.

    El presidente ucraniano añadió que seguirá coordinándose con los socios europeos y recordó que hay once horas de diferencia con Alaska por lo que el análisis de los resultados deberán comenzar mañana.

    Asimismo se declaró dispuesto a trabajar para la paz para lo que, dijo, se necesita un encuentro con la parte ucraniana así como garantías de seguridad.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió de manera emotiva a su homólogo de Rusia, Vladímir Putin, con una alfombra roja en la pista de aterrizaje de la base aérea de Elmendorf-Richardson, a las afueras de Anchorage (Alaska), donde este viernes tiene lugar un esperado encuentro bilateral en el que el estadounidense espera acordar un alto el fuego en Ucrania.

    Trump esperó a que el Il-96 de Putin llegara a la pista, tras ser escoltado por dos F-35, para recibirlo de manera afable a los pies de su avión, al que se le extendió una larga alfombra roja.

    El mandatario estadounidense lo aplaudió mientras el ruso caminaba a su encuentro.

    Putin, que no visitaba EE.UU. desde 2015, cuando se reunió con el entonces presidente, Barack Obama, se convierte en el primer mandatario ruso que pisa el estado de Alaska, que durante un siglo fue colonia rusa hasta 1867 y fue clave durante la Guerra Fría para contrarrestar a los soviéticos.

  • Los ucranianos dudan que la reunión Trump-Putin en Alaska aporte avances para frenar la guerra

    Los ucranianos dudan que la reunión Trump-Putin en Alaska aporte avances para frenar la guerra

    Los ucranianos se muestran escépticos ante la próxima reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder ruso Vladímir Putin, que tendrá lugar el viernes en Alaska (EE.UU), y expresan pocas esperanzas de que la cita dé lugar a una postura más firme de Estados Unidos frente a Rudia o de que contribuya a poner fin a la guerra.

    «Me gustaría ver por fin a Trump actuar con dureza hacia Putin y mostrar claramente que está del lado de Ucrania, proporcionando fuertes garantías de seguridad», dijo Olia Krivitska, una traductora de 36 años que recientemente regresó a la ciudad occidental de Leópolis desde Mykolaiv, donde ayudó a reconstruir casas destruidas y fue testigo de la devastación causada por los bombardeos rusos.

    «Putin entiende el lenguaje de la fuerza, y si Trump hace alguna concesión, sólo dará luz verde al líder ruso para seguir conquistando nuestras tierras», subrayó Krivitska.

    Sin embargo, admitió estar «asustada por la ambigüedad de Trump» y por la posibilidad de que haga «gestos amistosos» a Putin.

    «Es una mala estrategia. Hay que tratar con dureza a los criminales de guerra. De lo contrario, se legitima a cualquiera que invada un territorio extranjero sólo porque tiene poder y armas, sabiendo que se seguirá tratando con él como si nada hubiera pasado», subrayó.

    No se esperan avances

    «A juzgar por los últimos acontecimientos, no espero ningún avance. Hay mucha decepción acumulada con el presidente de Estados Unidos y su falta de acción», dijo a EFE Tetiana Shchekina, una economista de 50 años de Kiev, en la plaza central de Leópolis.

    Shchekina acababa de asistir a una ceremonia de despedida en la plaza, donde funcionarios municipales, entre ellos el alcalde Andrí Sadoví, se unieron a residentes y turistas para rendir homenaje a los soldados caídos.

    «Es muy doloroso», dijo mientras luchaba por contener las lágrimas.

    «Espero que los socios europeos influyan en Estados Unidos para que nos ayuden más a detener a Rusia en el campo de batalla. ¿Qué tipo de alto el fuego podemos tener si Rusia quiere seguir matándonos?», añadió.

    Un soldado de unos 20 años, apoyado en una muleta, compartió un sentimiento similar antes de marcharse: «La reunión no cambiará nada, todo seguirá como hasta ahora».

    Esta sensación de desilusión está muy extendida en Ucrania, donde las esperanzas de un apoyo decidido de Estados Unidos se han visto frustradas por el hecho de que Trump no haya condenado de forma inequívoca la invasión de Putin y no haya aumentado la presión sobre Moscú.

    No hay confianza en Trump, se confía en Europa

    «Durante todo este tiempo, el presidente Trump nos ha sorprendido con su falta de claridad, llamando blanco a lo negro y viceversa, y con lo que parece ser su amistad con el líder ruso. No confiamos en él», dijo a EFE Olena Stashenko, una profesora de 68 años de una facultad de medicina de Jersón.

    Stashenko, que huyó de su ciudad natal a Mykolaiv debido a los implacables ataques rusos, se sintió especialmente impactada por las sugerencias de Trump de que Ucrania podría tener que ceder territorio a Rusia y por su falta de condena ante tal escenario.

    «Me desconcierta cómo alguien puede invadir el territorio de otro país, destruir pueblos y ciudades y exigir que se redibujen las fronteras en pleno siglo XXI. Es una barbaridad», afirmó.

    Para los ucranianos, la naturaleza de cualquier acuerdo de paz es fundamental.

    «La paz significa que los rusos se vayan. Esta es nuestra tierra», afirmó Stashenko.

    «Creemos en nosotros mismos y en el apoyo de la comunidad europea, algo que es vital para nosotros», añadió, señalando que su hijo está luchando en el frente cerca de Jersón, en el sur de Ucrania.

    Sanciones más severas

    «Las acciones Trump son gestos vacíos. Si el mundo quisiera poner fin a esta guerra, podría hacerlo fácilmente por la fuerza», afirmó Oleg Polovina, un ingeniero de 49 años de Irpin, una ciudad cercana a Kiev devastada por los ataques rusos durante el fallido intento de Moscú de capturar la capital.

    Polovina señaló que los miles de millones que otros países pagan por el petróleo ruso permiten a Rusia financiar misiles y aviones para mata ucranianos y señaló que Trump y otros líderes mundiales podrían haber dejado sin dinero a esta máquina de guerra mediante sanciones más duras.

    Su esposa, Natalia Dmitrenko, argumentó que negociar con Rusia o buscar alto el fuego temporal es inútil.

    «Tarde o temprano, Rusia volverá a invadir. Esto ya ocurrió después de que se apoderaran de Crimea y parte de Donbás. Tuvimos un alto el fuego y, sin embargo, invadieron en 2022», afirmó.

    «La guerra continuará a menos que Rusia sea aplastada, golpeada tan fuerte que nunca más pueda atacarnos», enfatizó Dmitrenko.

  • Julio fue el mes más mortal en Ucrania desde la invasión rusa, alerta la ONU

    Julio fue el mes más mortal en Ucrania desde la invasión rusa, alerta la ONU

    Naciones Unidas advirtió el miércoles que julio se convirtió en el mes más mortífero para la población civil en Ucrania desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero de 2022, cuando el presidente Vladimir Putin ordenó el ataque a gran escala contra el país.

    La Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania (HRMMU, por sus siglas en inglés) documentó 286 muertos y 1,388 heridos solo durante julio, cifras que superan las registradas en junio de 2025, que hasta entonces eran las más altas desde el comienzo del conflicto.

    “Por segundo mes consecutivo, el número de víctimas civiles en Ucrania alcanza un nuevo récord en tres años. Solo en los tres primeros meses de la invasión hubo más muertos y heridos que en el último mes”, afirmó Danielle Bell, directora de la misión, en su más reciente informe.

    El aumento de víctimas en julio confirma la tendencia al alza durante 2025. De hecho, las cifras acumuladas en los primeros siete meses del año reflejan un 48 % más de víctimas civiles en comparación con el mismo periodo de 2024, de acuerdo con la HRMMU.

    La misión verificó que las bajas civiles se distribuyeron en 18 de las 24 regiones de Ucrania. Las armas de largo alcance fueron responsables de cerca del 40 % de las víctimas, mientras que los drones de corto alcance causaron el 24 %. Además, las bombas aéreas representaron el mayor incremento en número de víctimas frente al mes anterior.

    El ataque más letal se registró el 31 de julio en Kiev, cuando un bombardeo con misiles dejó 31 muertos y 171 heridos, convirtiéndose en el más devastador en la capital ucraniana desde 2022.

    Sin embargo, el mayor número de víctimas se concentró a lo largo de la línea del frente, donde los combates entre las fuerzas rusas y ucranianas se han intensificado en las últimas semanas, agravando la crisis humanitaria.

    La ONU instó nuevamente al respeto del Derecho Internacional Humanitario y advirtió que el constante deterioro de la seguridad en Ucrania podría traducirse en nuevas oleadas de desplazados y más víctimas civiles en lo que resta del año.

     

  • La Casa Blanca afirma que con la reunión entre Trump y Putin busca «entender mejor» cómo poner fin a la guerra

    La Casa Blanca afirma que con la reunión entre Trump y Putin busca «entender mejor» cómo poner fin a la guerra

    La Casa Blanca informó este martes que la reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, tiene como meta “entender mejor cómo poner fin” a la guerra en Ucrania, iniciada el 24 de febrero de 2022.

    La portavoz Karoline Leavitt explicó que el encuentro fue solicitado por Putin, quien lo comunicó al enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, durante su reciente visita a Moscú.

    “El presidente ha aceptado esta reunión a petición de Putin (…) Sentarse cara a cara le dará la mejor indicación de cómo acabar con la guerra y hacia dónde se dirige”, afirmó Leavitt.

    La cita se realizará este viernes en Anchorage, Alaska, y será la primera reunión entre ambos mandatarios desde junio de 2021. Trump viajará por la mañana para participar en la reunión bilateral, que también ha implicado conversaciones previas entre el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

    Según la Casa Blanca, Trump mantiene como “firme preferencia” la paz y la colaboración. “Ningún líder en el mundo en este momento ha estado más comprometido con prevenir o poner fin a guerras que Trump”, señaló Leavitt.

    Reacciones y críticas europeas

    El anuncio provocó críticas entre líderes europeos por la ausencia del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien desde hace meses propone un encuentro trilateral. En respuesta, Berlín ha convocado una reunión virtual con Trump, Zelenski y varios jefes de Estado y de Gobierno europeos, junto con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

    Trump afirmó que, tras su reunión con Putin, conversará directamente con Zelenski y con líderes europeos para avanzar en una solución al conflicto. El mandatario incluso señaló que intentará “recuperar algo” de territorio ucraniano como parte de las negociaciones.

  • Vance ve contraproducente un encuentro entre Putin y Zelenski antes de la cumbre de Alaska

    Vance ve contraproducente un encuentro entre Putin y Zelenski antes de la cumbre de Alaska

    El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha indicado que no existe ahora mismo la intención en la Casa Blanca de gestionar un posible encuentro entre los presidentes de Ucrania y Rusia, Volodimir Zelenski y Vladimir Putin, antes de la cumbre del próximo viernes en Alaska entre el presidente de EEUU, Donald Trump, y el mandatario ruso.

    En una entrevista concedida a Fox News, en el marco de su participación este sábado en una reunión de asesores de seguridad estadounidenses, europeos y ucranianos en Reino Unido, Vance ha considerado contraproducente esta posibilidad al entender que solo Donald Trump está capacitado para negociar directamente con Putin en este punto.

    «La verdad es que no lo veo muy productivo. En términos fundamentales, el presidente de Estados Unidos tiene que ser quien logre un acercamiento entre ambos», ha indicado Vance.

    Aunque ha manifestado que estará en contacto con Ucrania durante todo este proceso, y garantizado que Trump hará todo lo posible por conseguir que Putin se siente a la mesa con Zelenski, la prioridad consiste ahora mismo en completar este acercamiento entre los mandatarios estadounidense y ruso.

    El vicepresidente ha querido precisar a este respecto que ahora mismo «existen preparativos» para una posible cumbre entre Putin y Zelenski. «Putin ha dicho que jamás se sentará en la mesa con Zelenski, y el presidente cree que la situación ha cambiado. Estamos en un punto en el que estamos planeando cuándo podrían sentarse estos tres líderes para discutir un final a este conflicto», ha añadido.

    Vance reiteró su condena a la invasión rusa de Ucrania pero también ha llamado a aproximarse a la situación con pragmatismo. «Por supuesto que condenamos la invasión. No nos gusta la situación actual, pero hay que lograr la paz, y la única manera de lograrla es sentarse a dialogar».

    «Lo que no podemos hacer es señalar con el dedo a alguien y decir que uno está equivocado y que nosotros tenemos razón. El camino hacia la paz es que un líder decidido se siente y obligue a la gente a unirse», ha añadido antes de indicar que el presidente Trump está cansado de «financiar el esfuerzo de guerra de Ucrania».

    «Solo queremos terminar con este asunto con un acuerdo pacífico», ha zanjado el vicepresidente.

  • El pacificador Trump puede caer en la trampa de Putin

    El pacificador Trump puede caer en la trampa de Putin

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en sus ansias de lograr el Nobel de la Paz, puede caer en la trampa del jefe del Kremlin, Vladímir Putin, que quiere aprovechar la cumbre de Alaska –el sábado 15 de agosto– para plasmar en papel lo que no ha podido lograr en el campo de batalla.

    «Por supuesto, los presidentes, sin lugar a dudas, se centrarán en discutir las opciones de lograr un arreglo pacífico y duradero para la crisis ucraniana», dijo anoche Yuri Ushakov, asesor de Putin para política internacional.

    Putin no visita Estados Unidos desde que se reuniera en 2015 en Nueva York con el entonces presidente, Barack Obama, tras su intervención en la ONU, que allanó el camino a la intervención militar rusa en Siria.

    Los expertos independientes rusos temen que Putin vuelva a «embaucar» a Trump, como ya hiciera en su anterior cumbre en 2018 (Helsinki), y únicamente gane tiempo para seguir avanzando militarmente en Ucrania.

    Putin quiere emular a Gorbachov

    El Kremlin -que considera prácticamente una humillación que Putin se reúna con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski- abogó desde un principio por una cumbre bilateral al estilo de las que celebraron la Unión Soviética y Estados Unidos entre 1985 y 1988.

    Al igual que hicieran entonces los líderes soviético Mijaíl Gorbachov y estadounidense Ronald Reagan, Putin no sólo quiere discutir el conflicto ucraniano, sino muchos otros asuntos internacionales y de seguridad estratégica.

    De hecho, Gorbachov y Reagan firmaron en 1987 el tratado de eliminación de misiles de corto y medio alcance (INF), el primer acuerdo de desarme nuclear durante la Guerra Fría y que Moscú abandonó definitivamente esta misma semana.

    Por eso, el Kremlin pareció encantado con la elección de Alaska, ya que, como argumentó Ushakov, Rusia y EE.UU. «son vecinos, tienen frontera común».

    «Es totalmente lógico que nuestra delegación vuele simplemente a través del estrecho de Béring y que precisamente en Alaska se celebre una cumbre tan importante y esperada entre los líderes de ambos países», dijo.

    Además, Ushakov subrayó que Rusia está interesada en que «el próximo encuentro entre los presidentes Putin y Trump tenga lugar en territorio ruso. La correspondiente invitación ya ha sido enviada».

    Ucrania, un asunto interno ruso

    Según los expertos independientes rusos, Putin aceptó reunirse con Trump exclusivamente para evitar las sanciones de la Casa Blanca.

    Mantienen que Putin volvió a «engañar» esta semana al emisario de la Casa Blanca, Steve Witkoff, con el que ya se reunió en cinco ocasiones sin ningún resultado, ya que las negociaciones con Ucrania en Estambul únicamente han resultado en canjes de prisioneros.

    La cumbre tendrá lugar este viernes (15 de agosto), pero eso no quiere decir que Putin vaya a renunciar a sus principales objetivos: reconocimiento de la anexión de cinco regiones; neutralidad y desmilitarización ucraniana; cese de la ayuda militar occidental a Kiev y nuevas elecciones para reemplazar a Zelenski.

    El mensaje es que el conflicto ucraniano es «un asunto interno ruso» -de la victoria depende el futuro político y económico del régimen ruso- y que Occidente es el que tiene que convencer a Kiev de que acepte las condiciones del Kremlin.

    Todos los analistas admiten que para Putin no existe ninguna diferencia entre los objetivos políticos y los fines militares, que se resumen en el repliegue incondicional de Ucrania.

    Poco importa que el ejército ruso no haya podido tomar los principales bastiones ucranianos en el Donbás y que más del 25 % de Donetsk -unos 6.500 kilómetros cuadrados- aún esté bajo control de Kiev.

    Mientras, Putin se sigue preparando para una guerra de desgaste: ha acelerado el reclutamiento de tropas para la creación de nuevas brigadas -los puestos de alistamiento han reaparecido en Moscú- e intensificado la fabricación de misiles y drones de asalto.

    La cuestión territorial

    El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, aseguró que Washington tiene ahora más claro «bajo qué condiciones Rusia estaría dispuesta a poner fin a la guerra» e incluso habló de «ejemplos concretos».

    Eso sí, subrayó que, «obviamente, los ucranianos tienen algo que decir» y admitió que para que haya paz ambos bandos tendrán que hacer «concesiones territoriales».

    Trump pareció ir más allá el viernes al asegurar que el futuro acuerdo de paz podría incluir un intercambio de territorios.

    «Hablamos de un territorio disputado durante tres años y medio, con la muerte de muchos rusos y ucranianos. (…) Es complicado. Habrá intercambios de territorios para beneficio de ambos», afirmó al presidir la firma de un histórico acuerdo de paz entre Armenia y Azerbaiyán.

    No obstante, Zelenski advirtió anoche en su mensaje a la nación que no lo pondrá fácil: «No vamos a recompensar a Rusia por lo que ha perpetrado».

    «La respuesta a la cuestión territorial ucraniana ya está contenida en la Constitución de Ucrania (…) Los ucranianos no regalarán su territorio al ocupante», subrayó.