Etiqueta: Universidad de Oxford

  • El Mundial de fútbol expuso a los espectadores a publicidad de comida chatarra, alcohol y apuestas cada siete segundos

    El Mundial de fútbol expuso a los espectadores a publicidad de comida chatarra, alcohol y apuestas cada siete segundos

    Los espectadores de la Copa Mundial de la FIFA estuvieron expuestos, en promedio, a publicidad de alimentos y bebidas poco saludables, alcohol, apuestas y otros productos considerados perjudiciales cada siete segundos, según una investigación de las universidades de Bristol y Oxford, en Reino Unido.

    El estudio, presentado como el primero que analiza este tipo de publicidad a lo largo de una Copa Mundial completa, identificó más de 93,000 apariciones de marcas durante las transmisiones de los 104 partidos disputados en el torneo.

    Para realizar el análisis, los investigadores utilizaron Isambard-AI, una de las supercomputadoras más potentes del Reino Unido, con la que examinaron 172.6 horas de imágenes correspondientes a los encuentros. El estudio se concentró en la publicidad incorporada directamente a las imágenes del partido, como los anuncios ubicados alrededor del terreno de juego.

    Los investigadores determinaron que este tipo de publicidad apareció en todos los partidos y permaneció visible durante 39.3 horas de juego en directo, equivalente a casi una cuarta parte del tiempo total analizado. Al estar integrada en la transmisión, los espectadores no podían evitarla sin dejar de observar parte del encuentro.

    Los alimentos y bebidas poco saludables concentraron 65,722 apariciones, equivalentes al 70.4 % del total. Después se situaron los mercados de predicciones, con 9,360 apariciones; las marcas de alcohol, con 9,266; las apuestas, con 6,429; y las criptomonedas, con 2,632.

    La exposición estuvo concentrada en un reducido grupo de marcas internacionales. Una reconocida marca de refrescos registró 21,893 apariciones, seguida de una cadena de comida rápida con 13,915, una marca de bebidas deportivas con 12,777 y una marca de patatas fritas con 12,087. En conjunto, estas cuatro compañías representaron el 65 % de todos los logotipos de productos considerados perjudiciales.

    La magnitud de la exposición adquiere mayor relevancia debido al alcance mundial del torneo. La FIFA informó que cerca de 6,000 millones de personas siguieron el Mundial y que se registraron récords de audiencia en más de 30 países. Para el Reino Unido, los investigadores estimaron 267,000 millones de impresiones de publicidad de productos perjudiciales en las 53 transmisiones para las que contaron con datos de audiencia.

    Raffaello Rossi, profesor de Marketing de la Universidad de Bristol y coautor del estudio, señaló que el torneo constituyó una plataforma publicitaria de alcance sin precedentes y advirtió sobre la exposición de niños y jóvenes a marcas relacionadas con alimentos poco saludables, alcohol y juegos de azar.

    Por su parte, Elisa Becker, investigadora de la Universidad de Oxford y también autora del estudio, cuestionó que un acontecimiento deportivo de alcance mundial esté tan vinculado a la promoción de productos asociados con problemas de salud. Los investigadores sostienen que existe evidencia que relaciona la comercialización de estos productos con un mayor consumo y con efectos sociales, económicos y sanitarios.

    El estudio también cuestionó la distribución internacional de las transmisiones. Según los investigadores, la FIFA no utilizó sistemas de sustitución virtual de publicidad que permiten mostrar anuncios diferentes dependiendo del país, pese a que esta tecnología ya había sido utilizada en competiciones como la Eurocopa 2024. Por ello, algunas promociones de apuestas y otros productos llegaron a territorios donde su publicidad, venta o funcionamiento podían estar restringidos o no contar con licencia.

    Los autores del informe pidieron a gobiernos y organismos reguladores que las normas de publicidad también se apliquen a los anuncios comerciales incorporados en las transmisiones deportivas en directo. Además, recomendaron que la FIFA adopte criterios independientes de interés público y utilice tecnologías de sustitución para retirar o modificar publicidad cuando los productos promocionados no sean legales en determinados países.

     

  • Las redes sociales impulsadas por inteligencia artificial pueden manipular la opinión pública a gran escala

    Las redes sociales impulsadas por inteligencia artificial pueden manipular la opinión pública a gran escala

    Las herramientas de inteligencia artificial utilizadas para redactar, editar o contextualizar publicaciones en redes sociales podrían influir de forma silenciosa en la opinión pública al introducir sesgos en los mensajes, según una investigación realizada por el Instituto de Internet de Oxford, de la Universidad de Oxford, y el Hasso Plattner Institute, de la Universidad de Potsdam, en Alemania.

    El estudio, que será presentado durante la Conferencia Internacional sobre Aprendizaje Automático (ICML 2026), en Seúl, concluyó que los grandes modelos de lenguaje modifican de manera sistemática el sentido de publicaciones sobre temas controvertidos, incluso cuando reciben instrucciones explícitas de mantener el significado original del texto.

    Los investigadores también comprobaron, mediante simulaciones basadas en datos reales de redes sociales, que pequeños cambios introducidos por la inteligencia artificial pueden acumularse a través de millones de interacciones y alterar gradualmente la percepción y las opiniones de los usuarios sobre distintos temas de interés público.

    La investigación señala que varios sistemas de inteligencia artificial mostraron patrones de sesgo similares. Entre ellos identificaron una tendencia a favorecer posturas relacionadas con el control de armas, la legalización de la marihuana y el feminismo, mientras que reflejaban posiciones menos favorables respecto al ateísmo y la pena de muerte.

    Los científicos advirtieron que la comunicación asistida por inteligencia artificial representa una nueva forma de influencia que podría transformar la manera en que se desarrolla el debate público en internet. A su juicio, el uso creciente de estas herramientas plantea desafíos para la transparencia, la rendición de cuentas y la regulación de las plataformas digitales.

    Como parte del estudio, los expertos pidieron a diferentes modelos de lenguaje transformar textos escritos por personas sobre asuntos polémicos en publicaciones optimizadas para redes sociales. Posteriormente analizaron si las versiones generadas por inteligencia artificial alteraban la postura expresada originalmente y evaluaron cómo esos cambios podían propagarse entre millones de usuarios.

    Uno de los experimentos se centró en la función «Explicar esta publicación» de la red social X. Los investigadores detectaron que el sistema Grok tendía a favorecer publicaciones provida frente a contenidos proelección. Tras analizar las instrucciones internas del sistema, atribuyeron ese comportamiento a una indicación específica que le ordenaba «cuestionar las narrativas dominantes si fuera necesario».

    La autora principal del estudio, Sandra Wachter, afirmó que este fenómeno abre un nuevo debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad. «Nuestra investigación señala la comunicación mediada por IA como una forma nueva y más sutil de influir en las opiniones y ofrece motivos para reflexionar sobre quién o qué está dando forma al discurso público», señaló la investigadora. El informe concluye que los marcos regulatorios actuales aún no contemplan plenamente este tipo de influencia digital.