El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estimó este miércoles que el terremoto de magnitud 7.5 registrado frente a las costas de Venezuela podría dejar entre 10,000 y 100,000 fallecidos, según la evaluación preliminar realizada por su sistema de alertas PAGER.
El organismo estadounidense activó una alerta naranja debido al posible impacto humano y económico del movimiento telúrico. La clasificación refleja un alto riesgo de víctimas y daños materiales, aunque aclaró que se trata de una proyección basada en modelos automáticos y no de un balance oficial.
La estimación considera variables como la intensidad del sismo, la cantidad de población expuesta y la vulnerabilidad de las edificaciones en la zona afectada. De acuerdo con el modelo, el escenario con mayor probabilidad contempla entre 10,000 y 100,000 víctimas mortales.
Mientras tanto, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó el estado de emergencia tras los terremotos de magnitud 7.5 y 7.2 que sacudieron el centro del país con apenas segundos de diferencia.
«Estamos en este momento declarando el estado de emergencia, tal como lo contempla nuestra Constitución», afirmó Rodríguez durante una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), acompañada por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello.
La funcionaria informó además que toda la red de salud pública y privada fue activada para atender la emergencia, especialmente en las zonas donde se reportaron mayores afectaciones, aunque hasta el momento no confirmó cifras oficiales de personas fallecidas o heridas.
El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos explicó que los movimientos telúricos constituyeron un «doblete sísmico», un fenómeno poco frecuente en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con pocos segundos de diferencia dentro de una misma zona geológica.
Tras un nuevo análisis de los registros, las autoridades estadounidenses determinaron que el sismo de magnitud 7.5 fue el evento principal, mientras que el movimiento inicialmente reportado como de magnitud 7.2 fue reclasificado como un terremoto precursor.
Posteriormente, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos canceló la advertencia preventiva emitida para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, al descartar un riesgo significativo para esas regiones.
Las autoridades venezolanas continúan evaluando los daños ocasionados por el terremoto, mientras equipos de emergencia permanecen desplegados en las zonas afectadas para atender a la población y verificar el impacto real del desastre.
