Etiqueta: Valle del Cauca

  • Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Cali hace sonar sus campanas por las 154 víctimas del terremoto un mes después

    Las campanas de todas las iglesias de Cali sonaron este jueves a las 7:34 de la mañana durante 90 segundos para recordar a las 154 personas que murieron en la ciudad durante el terremoto ocurrido hace exactamente un mes en el centro y suroeste de Colombia.

    El homenaje se extendió por diferentes barrios de la capital del Valle del Cauca, mientras algunos vehículos detuvieron momentáneamente su marcha y se sumaron con sus bocinas. El terremoto dejó un total de 331 fallecidos en Colombia.

    En la parroquia María Inmaculada, ubicada en el barrio Capri, familiares y vecinos participaron en una ceremonia en la que fueron elevados 154 globos blancos y se utilizaron rosas blancas como símbolos de memoria por quienes perdieron la vida en Cali.

    Entre los asistentes estuvo Miryam Reyes, una adulta mayor que llegó para recordar a vecinos y amigos fallecidos.

    «Eran amigos, eran personas con las que compartía día a día. Estar aquí y escuchar las campanas me genera nostalgia», relató Reyes a EFE. La mujer recordó que el terremoto la sorprendió en el baño y consiguió salir con vida. «Hoy puedo gozar de una segunda oportunidad», agregó.

    El sismo también dejó más de 1,500 personas heridas en Cali. Un mes después de la tragedia, 29 permanecen hospitalizadas y seis continúan ingresadas en unidades de cuidados intensivos.

    «Esto es una tragedia que ha golpeado lo más profundo de Cali y que nos va a tener en una maratón de trabajo y reconstrucción durante tres años, pero seguiremos adelante», afirmó el alcalde de Cali, Alejandro Eder, durante el acto conmemorativo.

    Eder advirtió que las consecuencias pudieron ser todavía mayores. Según explicó, «si el terremoto hubiera durado diez segundos más, alrededor de 400 edificios adicionales podrían haber colapsado y la cifra de muertos y heridos se habría multiplicado».

    El alcalde señaló que detrás de las estadísticas existen familias que perdieron viviendas, ahorros y seres queridos y que todavía enfrentan las consecuencias del desastre.

    «Tenemos que darle gracias a Dios, pero tenemos que ser conscientes del reto que tenemos al frente. Esto no es un número y ya. Aquí hay vidas detrás», afirmó Eder.

     

  • Buenaventura, el puerto más grande de Colombia, atravesado por el terremoto y el conflicto

    Buenaventura, el puerto más grande de Colombia, atravesado por el terremoto y el conflicto

    Maricruz Angulo, vecina de una zona rural de Buenaventura, el puerto más importante del Pacífico colombiano, recibe las primeras ayudas que llegan a su comunidad tras el terremoto con una sonrisa que se desdibuja cuando alerta de la presencia de miembros de un grupo armado, uno de los varios que operan en esta región, de las más pobres del país.

    Buenaventura, distrito del departamento de Valle del Cauca (suroeste), fue una de las zonas más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto y que dejó allí 26 fallecidos, 476 heridos, 38,175 personas damnificadas, 9.362 viviendas averiadas y 4,265 inhabitables, un escenario que agrava las condiciones de vulnerabilidad en las que vive buena parte de sus 320,000 habitantes.

    Angulo es coordinadora de salud del Consejo Comunitario del Bajo Calima —una forma de organización territorial de comunidades afrodescendientes—, integrado por siete aldeas, entre ellas La Estrella, Las Brisas y Crucero, hasta donde llegó ayuda humanitaria del Consorcio Sharp, financiado por la Unión Europea, que atiende zonas en emergencia a las que la asistencia primaria del Estado no llega con rapidez.

    «Estas zonas menos accesibles, como Buenaventura, siempre han sido de muy difícil acceso por diferentes razones (…) El terremoto hace que la situación de vulnerabilidad de todas estas familias sea aún peor», afirma María Alejandra Celis, gerente de emergencia del Consejo Danés para Refugiados (DRC, por sus siglas en inglés) en Colombia y parte del Consorcio Sharp.

    La mayoría de estas comunidades, que no cuentan con servicios básicos, recoge agua de lluvia en tanques de almacenamiento, aunque después del terremoto algunos de estos sufrieron daños y los alimentos comenzaron a escasear.

    «Después del terremoto ya no es lo mismo. Toda la vida trabajamos para tener nuestra casita y hoy en día quedamos prácticamente sin nada», afirma Angulo.

    La crisis en medio del conflicto armado

    Angulo baja la voz y mira a los costados cuando habla del conflicto armado que históricamente ha afectado a Buenaventura, donde operan las disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como las bandas criminales Los Espartanos y Los Shottas, entre otros grupos.

    «El territorio toda la vida se va a mantener con sus grupos armados (…) Han colocado banderas que uno ve más allá», dice mientras señala un camino de tierra rodeado de densa vegetación que une a La Estrella con otras aldeas.

    Celis asegura que los caseríos rurales sufren una doble crisis luego del terremoto, ya que la emergencia se sumó a la falta de servicios básicos, empleo y educación.

    «Son zonas que históricamente han tenido presencia de grupos armados y también disputas por control territorial (…) Las personas que atendemos están en medio de esta crisis, que al final ellos saben resolver. Lo que hace el terremoto es, obviamente, agravar toda la situación en la que están, los deja más desprotegidos», explica Celis.

    Sin casas ni educación

    Hace 40 años, Norma Rodríguez dejó su casa en el departamento del Tolima (centro) por el conflicto armado y se desplazó hasta asentarse en La Estrella. La misma casa que la recibió cuando llegó ahora tiene las paredes rajadas, las columnas desprendidas y el piso hundido.

    Rodríguez cuenta a EFE que nunca había experimentado una situación similar a la del 10 de agosto y que las réplicas le dejaron secuelas psicológicas, como a varios miembros de la comunidad.

    La imagen se repite en lugares como Las Brisas, donde varias casas quedaron inhabitables después del terremoto, entre ellas el único colegio del lugar.

    «Una de las preocupaciones más grandes es cómo vamos a reponernos de esta situación, porque para construir una de estas viviendas las familias han luchado décadas y perder todo en un abrir y cerrar de ojos es difícil», relata a EFE Fernando Advíncula, habitante de la vereda Las Brisas.

    Los caseríos rurales del consejo comunitario del Bajo Calima no tienen acceso a educación secundaria, lo que obliga a quienes quieren continuar sus estudios a desplazarse hasta el centro urbano de Buenaventura.

    La escuela primaria de Las Brisas perdió el techo y parte de las paredes, los pupitres quedaron bajo los escombros y los niños suspendieron sus clases. En Buenaventura, 119 sedes educativas están afectadas, seis colapsaron y cinco se encuentran en riesgo inminente.

    Esto preocupa a los habitantes de la zona, que coinciden en que a través de la educación los niños encuentran una oportunidad para salir adelante.

    «Seguimos viviendo con miedo y temor, pero nos toca quedarnos en las viviendas porque no tenemos dónde vivir. Nos ha tocado como podemos y seguimos», indica Angulo.

    Tres semanas después del terremoto, la vida en las zonas rurales de Buenaventura transcurre entre niños que juegan en las calles de tierra, casas con daños estructurales que aún no han sido evaluadas y grupos armados ilegales que permanecen en medio de la crisis.

  • Terremoto en Colombia deja 312 muertos y 290 desaparecidos

    Terremoto en Colombia deja 312 muertos y 290 desaparecidos

    La cifra de fallecidos por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el centro y oeste de Colombia aumentó a 312, informó este miércoles la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), poco más de una semana después del movimiento telúrico.

    El último balance de las autoridades colombianas contabiliza además 290 personas desaparecidas, una reducción frente a las 426 reportadas un día antes. La emergencia también dejó 4,611 heridos, mientras que los equipos de búsqueda y socorro lograron rescatar a 358 personas.

    El terremoto afectó más de 134,000 viviendas y destruyó otras 4,600. El epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó, una de las regiones con mayores niveles de pobreza de Colombia y donde las precarias condiciones de las carreteras y otras infraestructuras complican el traslado de ayuda humanitaria.

    Aunque los principales daños se concentran en Chocó, el eje cafetero y Valle del Cauca, con Cali entre las ciudades más golpeadas, el terremoto tuvo efectos en 470 municipios distribuidos en una quincena de departamentos. Las autoridades calculan que más de 294,200 personas resultaron afectadas.

    La UNGRD detalló que el movimiento telúrico provocó daños en 335 centros de salud, más de 3,400 escuelas y 4,000 centros comunitarios. También reportó afectaciones en 430 vías, alrededor de 100 acueductos, 50 puentes y cinco aeropuertos.

    En medio de la emergencia, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, destacó en sus redes sociales algunas medidas adoptadas por instituciones bancarias para apoyar a las familias y empresas afectadas por el terremoto.

    Entre las iniciativas anunciadas figuran períodos de condonación de intereses y suspensiones de cobros por hasta 12 meses. Según el mandatario, las medidas representan unos €306 millones -> $355.3 millones, utilizando como referencia un tipo de cambio de aproximadamente $1.1611 por euro registrado este miércoles.

    Estos recursos se suman a las donaciones realizadas por otras instituciones del sector privado y beneficiarían a damnificados de Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, mientras continúan las labores de atención y recuperación en las zonas golpeadas por el terremoto.

     

  • Reconstrucción de Cali tras terremoto tardará tres años, advierte alcalde

    Reconstrucción de Cali tras terremoto tardará tres años, advierte alcalde

    La reconstrucción de Cali podría extenderse durante unos tres años después del terremoto de magnitud 7.4 que golpeó Colombia la semana pasada, aseguró el alcalde Alejandro Eder, quien señaló que la emergencia entra ahora en una etapa enfocada en atender a los damnificados y recuperar la infraestructura de la ciudad.

    «Estamos viviendo (…) una emergencia que durará unos tres años. Estamos en fase de atención a las víctimas, pero luego tenemos que reconstruir a Cali: una Cali resiliente, una Cali incluyente, una Cali con futuro, una Cali para los jóvenes. Cali saldrá más fuerte, saldremos adelante», dijo Eder a EFE.

    El terremoto deja al menos 304 fallecidos en Colombia, de los cuales 139 corresponden a Cali, capital del Valle del Cauca y una de las ciudades más afectadas, según datos del Instituto de Medicina Legal (IML). La cifra nacional difiere del balance de 289 muertos comunicado la noche anterior por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.

    Las autoridades municipales pasaron de concentrar sus esfuerzos principalmente en la búsqueda y rescate de sobrevivientes a reforzar la atención de las miles de personas afectadas y recuperar víctimas mortales entre las estructuras colapsadas. «Al principio, una sola misión: salvar vidas», señaló el alcalde.

    «Ha sido una semana evidentemente muy difícil, se ha requerido de ayudar mucho y estar atento a la población. En este momento solo tengo esa preocupación: que esos caleños y esas caleñas estén bien”, manifestó Eder.

    Más de 30 dependencias de la Alcaldía participan en las labores de emergencia, mientras la Secretaría de Infraestructura retiró hasta ahora 25,032 toneladas de escombros. La recuperación de los servicios públicos también se convirtió en una de las prioridades tras el terremoto, que inicialmente dejó a 350,000 usuarios sin electricidad y sacó de funcionamiento 44 circuitos eléctricos.

    El gerente de las Empresas Municipales de Cali (Emcali), Roger Mina, indicó que los equipos técnicos lograron restablecer en menos de dos días el servicio eléctrico al 99 % de los usuarios. La empresa también instaló 12 puntos móviles de conexión satelital a internet para apoyar las comunicaciones de los organismos de rescate y las familias afectadas.

    Eder destacó además la solidaridad recibida desde otras partes de Colombia y del extranjero.

    «Cali ha recibido ayudas y apoyos de El Salvador, Perú, México y Estados Unidos a través del Gobierno; también de Bogotá, de otras ciudades, pero sobre todo de los caleños, que han sido muy generosos», afirmó.

    La Alcaldía habilitó espacios para coordinar la recepción y distribución de alimentos y ayuda humanitaria.

    El alcalde reconoció también el impacto emocional que ha provocado la tragedia entre quienes participan en la respuesta.

    «Uno no puede perder el objetivo principal, que es salvar vidas. No hay nada más importante para un gobernante que salvaguardar la vida. Ahora bien, evidentemente hay momentos en los que uno se quiebra», reconoció. Eder sostuvo que el desafío será reconstruir Cali durante los próximos años y aprovechar el proceso para desarrollar una ciudad más resiliente e incluyente.

     

  • Reconstruir daños causados por el terremoto en Colombia costará al menos $9,500 millones, según presidente

    Reconstruir daños causados por el terremoto en Colombia costará al menos $9,500 millones, según presidente

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, estimó este lunes que la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto costará al menos $9,500 millones, según cálculos elaborados por una firma privada sobre los daños provocados por el desastre.

    «Una firma privada modeló pérdidas físicas directas en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, cercanas a los 30 billones de pesos», indicó el mandatario en una alocución al país. De esa cantidad, unos $7,800 millones corresponderían a la reconstrucción de edificaciones y cerca de $1,700 millones a infraestructura. «Imagínense ustedes la dimensión del desastre», agregó.

    El mandatario destacó la situación de Chocó, donde señaló que, aunque el «valor absoluto (de la reconstrucción) sea menor, la afectación proporcional es la más alta», debido a las condiciones de pobreza de ese departamento.

    Para afrontar el proceso, anunció la creación del ‘Fondo Milagro’, que tendrá la responsabilidad de estructurar el plan de recuperación de las zonas golpeadas.

    El nuevo mecanismo tomará como referencia el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (Forec), creado después del terremoto de 1999 en Armenia, capital del departamento de Quindío, que dejó 1,185 fallecidos.

    El Gobierno también contempla subsidios de alquiler para las familias que perdieron sus viviendas, alivios en servicios públicos y programas de construcción y mejoramiento habitacional.

    Al menos 289 fallecidos

    De la Espriella informó que el terremoto deja hasta el momento 289 fallecidos, 4,187 heridos y 143 desaparecidos.

    «Hasta este momento se reportan 289 compatriotas fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos. Más de 120.328 familias han sido registradas como afectadas, hay 26.945 viviendas destruidas y más de 127.557 viviendas averiadas», expresó.

    El presidente advirtió que los balances todavía pueden cambiar conforme avancen las evaluaciones.

    «Estas cifras siguen siendo preliminares» y «por respeto a las víctimas y a sus familias», su Gobierno «solo comunicará datos debidamente consolidados».

    La emergencia alcanza 450 municipios distribuidos en 15 departamentos.

    «La tragedia se extiende a 450 municipios en 15 departamentos. Esto significa que una tercera parte de la patria se vio afectada por el terremoto», agregó.

    Aunque en Cali y Pereira, las dos ciudades más afectadas, las posibilidades de localizar sobrevivientes entre los escombros son cada vez menores, De la Espriella ordenó mantener las operaciones.

    «He dado la orden desde el primer minuto posterior al devastador evento de que mientras exista una posibilidad de encontrar con vida a un solo compatriota, los equipos de búsqueda y rescate sigan en el terreno», indicó.

    El mandatario agradeció el trabajo de los equipos nacionales y de los rescatistas procedentes de países como Estados Unidos, Ecuador e Israel, además de las donaciones realizadas por ciudadanos colombianos.

    «El país ha hecho un esfuerzo extraordinario para recoger y trasladar ayudas, pero la tarea no termina cuando llegan esas ayudas a una capital departamental. Allí comienza la fase más compleja, llevarlas ordenadamente a cada municipio, corregimiento y vereda», dijo.

     

  • Sube a 273 la cifra de personas muertas y hay 377 desaparecidos por el terremoto en Colombia

    Sube a 273 la cifra de personas muertas y hay 377 desaparecidos por el terremoto en Colombia

    La cifra de fallecidos por el terremoto que sacudió Colombia el pasado lunes aumentó a 273, mientras que 377 personas continúan desaparecidas, informó este jueves el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Santiago Tamayo.

    El más reciente balance nacional señala que el Instituto de Medicina Legal (IML) recibió 250 cuerpos. De ese total, 227 ya fueron identificados y 189 entregados a sus familiares.

    El terremoto, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, departamento del Chocó, en la región del Pacífico colombiano, también dejó 3,824 personas heridas y 40,753 familias afectadas. Las autoridades contabilizan 12,584 viviendas destruidas y otras 74,873 con daños.

    La emergencia también provocó el colapso de 172 edificios y afectaciones en 2,198 centros educativos y 216 establecimientos de salud, según detalló Tamayo sobre los daños ocasionados por el movimiento telúrico.

    La UNGRD instaló una mesa geomática en coordinación con la NASA y The International Charter (Carta Internacional del Espacio y Grandes Desastres) para vigilar mediante tecnología satelital las zonas golpeadas por el terremoto. Como parte de este trabajo, fueron procesadas 166 imágenes satelitales de alta definición para evaluar los daños en ciudades como Cali, Pereira y Manizales.

    Las autoridades también realizaron sobrevuelos en 13 departamentos del país, entre ellos Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó. «Todo este esfuerzo técnico busca fortalecer el diagnóstico preciso de los daños en el terreno garantizando que las autoridades puedan tomar las decisiones más pertinentes para la atención del evento que originó la actual emergencia», puntualizó Tamayo.

    En paralelo a la atención por el terremoto, la UNGRD mantiene vigilancia sobre la evolución del volcán Puracé, situado en el departamento del Cauca, que permanece bajo alerta naranja desde hace un mes.

    «Se están evaluando las actuales circunstancias de la actividad volcánica y se viene revisando la situación de los albergues en caso de que sea necesario evacuar a la población por un incremento de la actividad volcánica, que se mantiene en un nivel de alerta naranja», detalló Tamayo.

  • La ONU expresa su solidaridad con Colombia y mantiene «estrecho contacto» con el Gobierno

    La ONU expresa su solidaridad con Colombia y mantiene «estrecho contacto» con el Gobierno

    El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, expresó este martes su solidaridad con Colombia tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el país el lunes y dejó al menos 240 personas fallecidas, según balances provisionales de las autoridades regionales.

    «El secretario general expresa su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Colombia, transmite sus más sentidas condolencias a las familias de las víctimas y desea una pronta y completa recuperación a todas las personas afectadas, a medida que surgen informes sobre viviendas derrumbadas y otros daños importantes», apuntó el portavoz adjunto de Guterres, Farhan Haq, en un comunicado.

    Haq señaló que Naciones Unidas permanece en «estrecho contacto» con las autoridades colombianas y apoya «la respuesta liderada por el Gobierno» ante la emergencia. Agregó que Guterres lamenta «profundamente» las muertes provocadas por el terremoto.

    El sismo ocurrió el lunes y alcanzó una magnitud de 7.4, con epicentro en el departamento del Chocó, en el oeste de Colombia. Los balances divulgados por diferentes autoridades regionales elevan a por lo menos 240 el número de fallecidos, mientras continúan las evaluaciones de los daños.

    En los municipios afectados de Valle del Cauca, en el suroeste del país, la gobernación reportó provisionalmente 35 personas fallecidas, mientras en Cali, capital de ese departamento, se contabilizaron otras 95 víctimas mortales.

    Risaralda, en el centro de Colombia, registra «alrededor de 90 personas fallecidas», según informó el secretario de Gobierno regional, Israel Londoño. Esta zona concentra, junto con Valle del Cauca, una parte importante de las víctimas reportadas hasta el momento.

    Las autoridades del Chocó también contabilizaron 14 fallecidos como consecuencia del terremoto, según informó la gobernadora del departamento, Diana Carolina Córdoba-Nuri. Esta región fue identificada como el epicentro del fuerte movimiento sísmico.

    A estas víctimas se suman otras seis personas fallecidas en el departamento de Caldas, en el centro del país, de acuerdo con información de la gobernación. Los datos sobre víctimas y daños continúan siendo provisionales mientras las autoridades colombianas mantienen las labores de respuesta a la emergencia.

  • Colombia declara «desastre nacional» por terremoto que deja al menos 71 muertos

    Colombia declara «desastre nacional» por terremoto que deja al menos 71 muertos

    El Gobierno colombiano declaró este lunes la situación de «desastre nacional» por el terremoto de magnitud 7,4 que deja al menos 71 personas fallecidas en el país, 29 de ellas en ciudades capitales, y decenas de edificios derrumbados, principalmente en la región cafetera y en el suroeste.

    La mayor cantidad de fallecidos se registra en el departamento de Risaralda, donde hay 40 muertos, seguido por 27 fallecidos en el Valle del Cauca y cuatro en el Chocó, epicentro del terremoto, señaló la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) tras participar en un comité extraordinario de desastres liderado por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.

    Pereira, Cali, Manizales, Quibdó y Armenia concentran las situaciones más críticas, con personas fallecidas, heridas y atrapadas, así como edificios colapsados y afectaciones en infraestructura hospitalaria, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.

    Toro explicó que en el Hospital Universitario de Cali, ciudad de la que aún no hay cifras de fallecidos, se produjo el colapso de algunas áreas y hay personas atrapadas, por lo que bomberos y el Ejército trabajan en las labores de rescate y evacuación.

    «Tenemos destrucción de casas, de edificios en todos los municipios del Valle del Cauca», aseguró Toro, quien calificó de «seria» la situación en el departamento y señaló que cerca del 80 % de las edificaciones del municipio de El Cairo resultaron destruidas.

    El terremoto ocurrió a las 7:34 hora local (12:34 GMT) de este lunes y tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico, y a una profundidad de 82 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).