La Alianza Republicana Nacionalista (Arena) exigió la “inmediata” instauración de un gobierno en Venezuela dirigido por Edmundo González Urrutia, luego de la captura de Nicolás Maduro, recluido este domingo en una cárcel de máxima seguridad en Nueva York.
En un comunicado difundido en redes sociales, Arena señaló que González Urrutia fue “legítimamente electo” en las elecciones de julio de 2024. “Respaldamos el liderazgo de María Corina Machado para encabezar este delicado período de transición y asegurar el traslado ordenado del mando al presidente electo”.
El mundo despertó el sábado sumergido en consternación luego de que el gobierno de Donald Trump dirigiera una operación militar en Caracas para detener a Maduro y a su esposa.
Horas después de la captura, Trump ofreció una conferencia de prensa en la que anunció que Estados Unidos gobernaría Venezuela mientras se realiza una transición liderada por Marco Rubio, pero el mandatario estadounidense aclaró que sería difícil que Machado esté al frente porque no “cuenta con apoyo ni respeto dentro del país”.
“Esperanza”
Arena señaló que la captura de Maduro “no significa la disolución inmediata de todas las estructuras criminales”, pero que “vemos con esperanza” el inicio del “debilitamiento irreversible del chavismo”.
Aseguró que en las próximas horas se mantendrá la incertidumbre en Venezuela, un espacio que los “bastiones internos de la tiranía aún intentarán sostener”. “Anticipamos y rechazamos cualquier intento de los remanentes del régimen y de sus aliados por invocar el derecho internacional o la soberanía para condenar esta captura”, dijo el partido, sin mencionar nombres, aunque el sábado el FMLN rechazó la intervención de Estados Unidos.
Arena hizo un llamado a la cautela y pidió a la comunidad internacional mantenerse vigilante para “evitar que el vacío de poder derive en violencia».
El papa León XIV ha afirmado este domingo que «el bien del pueblo venezolano debe prevalecer» ante cualquier otra consideración, tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, y ha urgido a garantizar la soberanía y el estado de derecho en el país caribeño.
«Con ánimo lleno de preocupación sigo el desarrollo de la situación en Venezuela. El bien del amado pueblo venezolano debe prevelecer sobre toda otra consideración e inducir a superar la violencia y tomar caminos de justicia y paz», dijo desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo del Ángelus.
El pontífice reclamó «garantizar la soberanía del país, asegurar el Estado de Derecho inscrito en la Constitución, respetar los derechos humanos y civiles de todos y cada uno».
Pero también animó a trabajar «por construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica» del país sudamericano.
León XIV pidió a rezar por el futuro de Venezuela y pidió la intercesión de la patrona del país, la Virgen de Coromoto, y de sus dos primeros santos José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, precisamente canonizados por él mismo el pasado 19 de octubre.
El pontífice estadounidense, también con nacionalidad peruana por sus años como misionero y obispo y gran conocedor de América Latina, se ha referido en varias ocasiones y con la máxima cautela a Venezuela desde que fuera elegido en cónclave el pasado 8 de mayo.
La última vez fue durante el vuelo de regreso de su viaje a Líbano el 2 de diciembre, cuando apostó por buscar el diálogo e incluso «presiones económicas» para favorecer un cambio en el país caribeño, frente a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump.
«Creo que siempre es mejor buscar maneras de diálogo o presión, quizá presiones económicas, pero buscando otra manera para cambiar, si es así lo que quiere hacer Estados Unidos», sostuvo.
Un mes antes, el 4 de noviembre desde su residencia de Castel Gandolfo, volvió a abogar por el diálogo para aliviar las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, en pleno operativo de Washington contra los barcos presuntamente del narco en el mar del Caribe.
Una postura que fue agradecida por el propio Maduro: «Gracias papa León, muchas gracias», respondió el entonces mandatario durante el congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela.
En septiembre, poco antes de la canonización de los dos primeros santos de venezuela, la líder opositora María Corina Machado pidió al papa interceder por los presos políticos en el país suramericano.
Por otro lado, el tema es seguido con interés en una Santa Sede que tiene al arzobispo venezolano Edgar Peña Parra como sustituto o ‘número dos’ de su Secretaría de Estado, dirigida por el cardenal Pietro Parolín, hasta el 2013 nuncio en el país sudamericano.
La captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos sumió este sábado al país suramericano en la incertidumbre después del anuncio del mandatario Donald Trump de que gobernarán esta nación, mientras la oposición mayoritaria llamó los ciudadanos a estar vigilantes hasta que se «concrete la transición».
Los venezolanos se despertaron durante la madrugada de este sábado con explosiones y detonaciones de misiles en zonas militares y urbanas de Caracas y estados vecinos como La Guaira, Miranda y la Aragua (norte), según denunciaron voceros del chavismo gobernante que condenó la «gravísima agresión militar».
Trump confirmó poco después en su red Truth Social que Estados Unidos llevó a cabo «con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela» y que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y sacados «por aire del país».
Desde Caracas, funcionarios del Ejecutivo de Maduro decretaron un inédito estado de conmoción exterior y anunciaron que están en la búsqueda de posibles muertos y heridos sin detallar cuántos.
Y mientras decenas de residentes de lugares como Fuerte Tiuna, el principal complejo militar de Venezuela, en Caracas, abandonaron sus viviendas en medio del temor por las explosiones, filas de compradores empezaron a observarse frente supermercados, estaciones de servicios y farmacias de ciudades, cuyas calles permanecen prácticamente vacías .
Prueba de vida
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez; el fiscal general, William Tarek Saab; el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López; y la titular del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Caryslia Rodríguez, cerraron filas en torno a Maduro y salieron, en sendos pronunciamientos, a pedir una «fe de vida» del mandatario.
En una alocución transmitida de forma obligatoria por radio y televisión, Rodríguez, que encabezó un Consejo de Defensa Nacional, dijo que el presidente «constitucional» de Venezuela es Maduro.
«Exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, único presidente de Venezuela», reiteró la también ministra de Hidrocarburos.
Asimismo, manifestó la disposición de Caracas a dialogar para abordar una «agenda constructiva» y mantener «relaciones de respeto» tras el que tachó como «atentado» contra el país.
Fotografía que muestra un vehículo militar incinerado luego de ser impactado en la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, también conocida como La Carlota, en Caracas. /EFE
«Estamos dispuestos a relaciones en el marco de la legalidad internacional y de las leyes de la República Bolivariana de Venezuela. Es lo único que aceptaremos para un relacionamiento, luego de haber atentado y de haber agredido militarmente a nuestra amada nación», insistió.
Su pronunciamiento llegó poco después de que Trump indicara que, tras la captura de Maduro, su Administración «va a gobernar» el país suramericano y que los líderes de un proceso de transición será un equipo de seguridad en el que está incluido el secretario de Estado, Marco Rubio.
Según el gobernante republicano, Rubio ya había hablado con Rodríguez para iniciar el proceso político.
Calles vacías VS. protesta por Maduro
Mientras tanto, decenas de personas salían a las calles para hacer filas frente a los supermercados y algunas farmacias en busca de abastecerse de alimentos y otros rubros. El tráfico era escaso y las avenidas se encontraban casi vacías.
Sin embargo, centenas de militantes del chavismo se reunieron en zonas cercanas del palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, a reclamar que «devuelvan» al gobernante.
«Queremos a Maduro», gritaban los chavistas concentrados en espacios cercanos al palacio presidencial y encabezados por la alcaldesa de Caracas y almirante, Carmen Meléndez.
Los manifestantes cargaban imágenes y cuadros con el rostro de Maduro y del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).
«Nosotros estamos en las calles pidiendo una fe de vida, que nos devuelvan a nuestro presidente que lo han secuestrado», afirmó Meléndez, en declaraciones al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Caracas también ha pedido una reunión de urgencia al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, organismo que también fue cuestionado por líderes chavistas que le instaron a pronunciarse, como el considerado número dos del chavismo, Diosdado Cabello.
El también ministro de Interior llamó a la calma y a «no facilitarle las cosas al enemigo», mientras que el fiscal general calificó de «secuestro» la captura y responsabilizó a Washington por la seguridad física del mandatario.
Entretanto, la líder opositora y premio nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, llamó a los venezolanos a estar vigilantes hasta que se «concrete la transición» en Venezuela y aseguró que Edmundo González Urrutia «debe asumir de inmediato» el poder en el país.
Machado aún no se ha pronunciado sobre las declaraciones de Trump de «gobernar» Venezuela, quien también declaró hoy que sería «muy difícil» gobernar para Machado porque «no cuenta con el apoyo ni el respeto necesario dentro del país».
La operación estadounidense contra Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro, ha sumido este sábado al Gobierno cubano en una total incertidumbre política, económica e incluso militar.
Caracas era hasta ahora el principal aliado político de La Habana, así como su principal bastión económico, por los vitales envíos de crudo venezolano que llegaban de forma regular a la isla para alimentar su producción energética, resaltan expertos consultados por EFE.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aseguró este sábado que el Gobierno cubano tenía motivos para estar «preocupado» tras la operación militar contra Maduro.
«La situación en Venezuela ahora mismo es de incertidumbre y esa realidad se materializa también sobre Cuba», asegura el profesor de Historia de la Universidad de La Habana Fabio Fernández.
Señala que «el colapso del chavismo privaría a la isla de su más importante aliado regional y de uno de sus principales apoyos económicos» y advierte que «una Cuba sin el petróleo venezolano solo permite imaginar la profundización de la crisis actual».
En esta misma línea habla Michael Bustamante, profesor asociado de Historia de la Universidad de Miami (EE.UU). «En términos económicos las implicaciones a corto plazo para Cuba son muy malas, aún en caso de que no se produzca un cambio de régimen total en Venezuela», afirma Bustamante, quien vaticina «efectos muy claros», sobre todo en el ámbito energético.
A la grave crisis económica en que se encuentra sumida la isla desde hace más de cinco años hay que añadir la energética, que está dejando apagones de 20 o más horas al día a diario en amplias regiones del país y no tiene visos de amainar.
Y los cortes eléctricos han sido el primer detonante de protestas en los últimos años en Cuba, desde el estallido social de julio de 2021 a los recientes cacerolazos en La Habana y otras localidades en el cuarto trimestre de 2025.
Además, según el New York Times, Cuba estaba a su vez revendiendo a China parte del petróleo que le suministraba Venezuela, por lo que La Habana estaría además perdiendo una fuente de divisas.
La isla, que importa el 80 % de lo que consume por el colapso de su producción agrícola e industrial, precisa divisas para importar hidrocarburos y alimentos, y sus otras fuentes de ingresos -el turismo, las remesas y las misiones médicas- se encuentran en horas bajas.
Rafael Hernández, politólogo y editor de la revista Temas, recalca que el petróleo es un «insumo estratégico» para Cuba en la actual crisis energética, pero considera que «lo que más puede afectar» a La Habana es «la caída del Gobierno chavista en Venezuela» (no sólo la captura de Maduro).
Efectos políticos, intervención militar
Fernández desgrana «el impacto político derivado de la euforia» que la caída de Maduro puede tener en «los sectores hostiles al Gobierno de La Habana dentro de la Administración Trump, la emigración cubana e incluso en el ámbito doméstico» de la isla.
Bustamante, por su parte, reconoce que, en su opinión, «si las implicaciones económicas son claras, las políticas no lo son», pues dependen de los próximos movimientos en Caracas, Washington y La Habana y las subsiguientes reacciones cruzadas.
En todo caso, a la luz de los últimos acontecimientos, Bustamente no descarta una acción militar estadounidense en Cuba, aunque no ve clara la argumentación para legitimarla. «Eso no quiere decir que no es posible: cualquier cosa es ahora posible a estas alturas».
Fernández tampoco descarta que la isla pueda convertirse en objetivo militar de la Administración Trump. «Se abre, potencialmente, un escenario en el que pudiera concretarse una agresión a Cuba; acción que no ocurriría inmediato, pues implica la construcción de un motivo, la preparación de la opinión pública,…», argumenta.
Hernández subraya también que los argumentos con los que se ha acusado a Venezuela desde la administración Trump en los últimos meses (narcotráfico, principalmente) no sirven para Cuba, a la que Washington ha denunciado por otros motivos (crisis, mala gestión económica, violaciones de los derechos humanos).
Destaca además Hernández un último punto sobre la reacción que se podría producir ahora en La Habana en este contexto de creciente agresividad estadounidense.
«Una mayor probabilidad de agresión de EE.UU. desde la percepción cubana no es una buena noticia para el clima de apertura que requieren las reformas y el espacio político y de debate en Cuba y eso ha sido asi siempre. El síndrome de fortaleza sitiada no contribuye», explica.
El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia el próximo lunes tras el ataque aéreo de EE.UU. contra Venezuela este sábado y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, la diputada Cilia Flores.
Colombia impulsó la convocatoria de la reunión, propuesta que fue respaldada oficialmente por Rusia y China, miembros permanentes del Consejo de Seguridad. La presidencia rotatoria del Consejo, que este mes de enero corresponde a Somalia, aprobó la convocatoria.
La reunión, catalogada como una discusión sobre amenazas a la paz y la seguridad internacionales, se llevará a cabo el lunes a las 9:00 a.m. de El Salvador, según el programa oficial de reuniones del Consejo de Seguridad de la ONU.
El propio Gobierno venezolano había solicitado una reunión del Consejo de Seguridad tras los ataques, que cayeron sobre infraestructuras civiles y militares y se cobraron la vida de personas en la capital y los estados cercanos de La Guaira, Miranda y Aragua, si bien no precisó más detalles al respecto.
«Esta es una guerra colonial cuyo objetivo es destruir nuestra forma de gobierno republicana, elegida libremente por nuestro pueblo, e imponer un gobierno títere que permita el saqueo de nuestros recursos naturales, incluidas las mayores reservas de petróleo del mundo», escribió el embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, al Consejo de Seguridad de la ONU este sábado.
Por su parte, un portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, aseguró hoy que la acción militar constituye «un precedente peligroso».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado que su país llevó a cabo «con éxito un ataque a gran escala» en suelo venezolano y que Maduro y Flores fueron «capturados y sacados del país».
Posteriormente, Maduro descendió esposado del avión militar Boeing 757 que lo trasladó a Nueva York en medio del amplio operativo de custodia que lo acompaña.
El mandatario venezolano arribó a la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, un aeropuerto militar en el norte de Nueva York, donde decenas de agentes de distintas agencias federales, como el FBI o la Administración de Control de Drogas (DEA) le esperaban, a una temperatura de 2 grados centígrados bajo cero.
El secretario general de la ONU, António Guterres, aseguró que está profundamente alarmado por la reciente escalada en Venezuela, lo que podría tener «preocupantes implicaciones para la región».
Guterres dijo que los acontecimientos constituyen «un precedente peligroso», subrayó «la importancia del pleno respeto —por parte de todos— del derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas» y pidió a las partes «entablar un diálogo inclusivo, con pleno respeto a los derechos humanos y al Estado de derecho».
El presidente salvadoreño Nayib Bukele reaccionó este sábado a una publicación del senador demócrata Chris Van Hollen, quien cuestionó la operación de Estados Unidos en Venezuela.
“Así que lo único que quieres es defender a los matones”, escribió Bukele en redes sociales, en alusión al mensaje del senador.
Van Hollen, crítico del gobierno salvadoreño y quien viajó a El Salvador por el caso de Kilmar Ábrego, cuestionó en redes sociales la operación dirigida por el gobierno de Donald Trump en Venezuela la madrugada del sábado, que derivó en la captura de Nicolás Maduro.
“Trump y sus compinches pueden intentar disfrazar esto, pero es un acto de guerra ilegal para reemplazar a Maduro y apoderarse del petróleo de Venezuela para sus amigos multimillonarios”, indicó el senador, quien aseguró que el Congreso no autorizó la operación.
Pocas horas después, en conferencia de prensa, Trump anunció que Estados Unidos “gobernaría” Venezuela “hasta el momento en que podamos hacer una transición segura”, con un equipo liderado por Marco Rubio.
“Dirigiremos el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y sensata. Por lo tanto, no queremos involucrarnos con la llegada de otra persona y que tengamos la misma situación que hemos tenido durante los últimos años”, afirmó.
Además, dijo que EE. UU. va a “gastar miles de millones de dólares, reparar la infraestructura petrolera, muy dañada, y comenzar a generar ingresos para el país”.
Desde que se confirmó la detención de Maduro, Bukele solo ha compartido publicaciones anteriores referidas a las tensas relaciones con Venezuela, como una de julio de 2025 en la que afirmó que el gobierno de Maduro estaba “satisfecho” con el acuerdo de intercambio de personas deportadas por Estados Unidos a El Salvador.
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este sábado que el único presidente del país suramericano es Nicolás Maduro, luego de que fuera capturado por fuerzas militares de Estados Unidos tras un ataque ejecutado esta madrugada en Caracas y otras zonas de la nación petrolera.
«Exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, único presidente de Venezuela», reiteró Rodríguez en una alocución transmitida de forma obligatoria por radio y televisión.
La funcionaria encabezó un consejo de defensa, en el que participaron el titular del Parlamento, Jorge Rodríguez, el fiscal general, Tarek William Saab, la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Caryslia Rodríguez, el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, la ministra de Ciencia, Gabriela Jiménez, así como el comandante estratégico operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Domingo Hernández Lárez.
Rodríguez dijo que la respuesta de Estados Unidos al llamado de Maduro del diálogo hace unos días en una entrevista especial ha sido la agresión que «viola flagrantemente» la Carta de Naciones Unidas.
«Llamamos al pueblo venezolano a mantenerse en calma para afrontar juntos, en perfecta unión nacional, que esa fusión policial, militar, popular se convierta en un solo cuerpo y salgamos nosotros en esta etapa maravillosa de defensa de nuestra soberanía, de nuestra independencia nacional», añadió.
Rodríguez sostuvo que el Gobierno está listo para defender a Venezuela, para defender sus recursos naturales, que, subrayó, «deben ser para el desarrollo nacional».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aclaró este sábado que tras la captura de Maduro su Administración «va a gobernar» el país y que los líderes de un proceso de transición será su equipo de seguridad presente en su rueda de prensa, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio, que, aseguró, ya habló con la vicepresidenta venezolana, para iniciar el proceso político.
Además, el mandatario estadounidense dijo que las compañías petroleras de su país van a invertir «miles de millones de dólares» para reparar la infraestructura de ese sector en Venezuela, que consideró se encuentra «en muy mal estado».
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo hoy, tras la operación que depuso a Nicolás Maduro del poder en Venezuela, que si «estuviera en La Habana, estaría preocupado aunque fuera un poco», mientras que el presidente Donald Trump, dijo que la isla es un «caso muy similar» y que su objetivo es ayudar al pueblo cubano frente al castrismo.
Rubio dijo en la rueda de prensa en la que Trump detalló la operación relámpago que capturo a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, esta noche en Caracas, que este operativo es un golpe a la inteligencia y a la seguridad cubana, que «básicamente, había colonizado Venezuela desde el punto de vista de la seguridad».
«Les hemos ganado la partida. Todos esos guardias que ayudan a la protección de Maduro, el algo conocido, hasta la agencia de espionaje (venezolana) estaba llena de cubanos», destacó Rubio, quien dijo que Venezuela «debe declarar su independencia de Cuba», tras la caída de Maduro, detenido en un buque militar estadounidense tras ser apresado por fuerzas especiales estadounidenses en una residencia de máxima seguridad.
Trump dijo desde Mar-a-Lago, acompañado entre otros por Rubio, que el sistema castrista cubano «no es bueno para Cuba. Ese pueblo ha sufrido por muchos, muchos años y creo que acabaremos hablando de Cuba porque es una nación fallida y queremos ayudar a ese pueblo».
«Es un caso muy similar en el sentido de que queremos ayudar al pueblo de Cuba y a la gente que se vio forzada a salir de Cuba y vive ahora en nuestro país», aclaró Trump, quien reiteró que «nos queremos rodear de buenos vecinos y estabilidad».
Rubio también afirmó que el embargo al petróleo venezolano se mantiene y que, por lo tanto, bloquearán el envío de combustible a Cuba, una línea de flotación económica esencial para la isla.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este sábado que, tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, las compañías petroleras estadounidenses van a invertir «miles de millones de dólares» para reparar la infraestructura de ese sector en Venezuela, que se encuentra «en muy mal estado».
«Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente dañada y comiencen a generar ganancias para el país», anunció Trump durante una rueda de prensa en su residencia en Mar-a-Lago para explicar detalles del operativo de hoy en Caracas.
El mandatario consideró que el negocio petrolero en Venezuela ha sido un «fracaso total» durante mucho tiempo: «Estaban extrayendo casi nada, en comparación con lo que podrían haber estado extrayendo», añadió.
Además, acusó al país suramericano de confiscar y vender unilateralmente crudo estadounidense, algo que a su parecer, costó miles de millones de dólares, y recordó que el embargo a todo el petróleo de Venezuela sigue en vigor.
«Hicieron esto hace algún tiempo, pero nunca tuvimos un presidente que hiciera algo al respecto. Se llevaron toda nuestra propiedad», aseguró el presidente, que ha acusado varias veces al chavismo de «robar» activos petrolíferos estadounidenses con sus estatalizaciones.
La opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, llamó este sábado a los ciudadanos a mantenerse vigilantes y listos para actuar, tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de las fuerzas de Estados Unidos. La también exdiputada instó a que Edmundo González Urrutia asuma “de inmediato” la Presidencia de Venezuela, luego del operativo militar que derrocó al régimen chavista.
A través de un comunicado difundido en su cuenta oficial de X (antes Twitter), Machado afirmó que el país está ante un punto de quiebre histórico.
“Llegó la hora de que la soberanía popular y la soberanía nacional rijan en nuestro país. Vamos a poner orden, liberar a los presos políticos, construir un país excepcional y traer a nuestros hijos de vuelta a casa”, escribió.
Machado adelantó que anunciará próximamente una serie de acciones a través de sus canales oficiales, aunque no detalló en qué consistirán. Mientras tanto, hizo un llamado a los ciudadanos dentro del país para que estén “listos para poner en marcha” el proceso de transición.
La opositora celebró la acción militar de Estados Unidos, al asegurar que el gobierno norteamericano “cumplió su promesa de hacer valer la ley” ante lo que describió como la negativa de Maduro de aceptar una salida negociadadel poder.
“Nicolás Maduro desde hoy enfrenta la justicia internacional por los crímenes atroces cometidos contra los venezolanos y contra ciudadanos de muchas otras naciones”, expresó.
Machado también reafirmó su respaldo a González Urrutia, a quien reconoce como legítimo ganador de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, y rechazó los resultados oficiales que otorgaban el triunfo a Maduro.
“Esta es la hora de los ciudadanos (…). Los que elegimos a Edmundo González Urrutia como legítimo presidente de Venezuela, quien debe asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional por todos los oficiales y soldados que la integran”, declaró.
Por su parte, González Urrutia se dirigió a los venezolanos en un mensaje donde calificó el momento como “horas decisivas”, y aseguró estar listo para iniciar la “gran operación de reconstrucción” del país.
Mientras tanto, la fiscal general de EE. UU., Pam Bondi, confirmó este sábado que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, serán juzgados en un tribunal federal de Nueva York. Recordó que desde 2020 pesa sobre el mandatario una acusación formal por narcoterrorismo, que incluye cuatro cargos, entre ellos el de conspiración para introducir drogas en territorio estadounidense.
El presidente Donald Trump confirmó en Truth Social que Estados Unidos ejecutó con éxito “un ataque a gran escala contra Venezuela”, y reiteró que Maduro y su esposa fueron capturados y sacados del país por aire.