Etiqueta: Venezuela

  • Trump llama “alborotador” a Petro y le lanza advertencia pública

    Trump llama “alborotador” a Petro y le lanza advertencia pública

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia contra su homólogo colombiano, Gustavo Petro, a quien calificó como “un alborotador” y le recomendó “andarse con cuidado”, durante un evento celebrado este lunes 22 de diciembre en su residencia privada de Mar-a-Lago, Florida.

    “Amo al pueblo de Colombia. Son geniales, energéticos, inteligentes, pero su nuevo líder es un alborotador, y más le vale andarse con cuidado”, afirmó Trump, en declaraciones que elevan aún más la tensión diplomática entre ambos mandatarios.

    El republicano se refirió a Petro como el “nuevo líder de Colombia”, pese a que fue elegido en 2022 y le restan solo ocho meses para concluir su mandato. En su intervención, Trump reiteró acusaciones pasadas, sin aportar pruebas, sobre el supuesto vínculo del mandatario colombiano con el narcotráfico.

    “Que cierren esas fábricas de cocaína. Tienen al menos tres importantes fábricas de cocaína, mejor que las cierren rápido”, exigió el presidente estadounidense, insistiendo en que desde Colombia se produce y envía droga hacia EE.UU.

    Trump ya había calificado anteriormente a Petro como un “líder del narcotráfico” y lo ha acusado de fomentar la producción de estupefacientes. Estas declaraciones se produjeron durante un acto oficial donde el mandatario anunció la construcción de nuevos buques de guerra que serán bautizados como la “Clase Trump”, en alusión a su nombre.

    Este anuncio se enmarca en la estrategia del presidente para intensificar la presión regional, una semana después de ordenar la confiscación de todos los buques sancionados que entren o salgan de Venezuela, como parte de un bloqueo a la llamada “flota fantasma” que transporta petróleo.

    Desde el 10 de diciembre, con el respaldo de un amplio despliegue militar en el Caribe, Estados Unidos ha detenido dos petroleros vinculados al régimen venezolano, en un intento por asfixiar la industria del crudo y forzar la salida del presidente Nicolás Maduro, a quien Trump también ha acusado de encabezar el narcotráfico en la región.

     

  • Trump ordena la construcción de dos nuevos buques de guerra con su nombre

    Trump ordena la construcción de dos nuevos buques de guerra con su nombre

    El presidente de EE.UU, Donald Trump, ordenó este lunes la construcción de dos nuevos buques de guerra que llevarán su nombre y que serán parte de la llamada «flota dorada», que aseguró serán «100 veces más poderosos» que los existentes en la actualidad.

    Los buques descritos por el mandatario como «acorazados» serán los primeros de la futura «clase Trump» y comenzarán a ser construidos «inmediatamente», según el presidente, que indicó que se espera que más adelante se puedan llegar a armar hasta 25 más.

    La presentación de la nueva «flota dorada», como la nombró el republicano, tuvo lugar en su residencia privada de Mar-a-Lago en Florida, mismo estado donde los buques serán construidos por contratistas que se reunirán con el mandatario la próxima semana.

    Trump insistió en la importancia de construir estos acorazados «con rapidez» y criticó a las actuales empresas que se dedican a la construcción de naves para la Armada porque, según él, «no están haciendo un buen trabajo».

    La nueva orden presidencial busca priorizar una de la grandes metas de la Administración Trump de revitalizar la industria naval estadounidense y expandir la capacidad de construcción de buques militares en medio de la preocupación por el desfase frente a competidores como China y las limitaciones de los astilleros nacionales.

    Además, el anuncio sobre la construcción de nuevos buques de guerra llega una semana después de que el mandatario ordenara confiscar todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela para estrangular la llamada «flota fantasma» y la industria del crudo, la principal del país caribeño.

    Desde el 10 de diciembre, Estados Unidos, valiéndose de su fuerza militar desplegada en el Caribe con el argumento de combatir el narcotráfico, ha detenido dos petroleros relacionados con el transporte de crudo venezolano.

  • Un asilo de Maduro dependería de garantías que gobiernos no pueden ofrecer

    Un asilo de Maduro dependería de garantías que gobiernos no pueden ofrecer

    En medio del aumento de presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro, marcado por nuevas sanciones de Estados Unidos contra buques petroleros que entren o salgan de Venezuela, el posible exilio del mandatario venezolano sigue siendo incierto y dependería de garantías que, según expertos, los gobiernos no están en condiciones de prometer.

    Aunque países como Bielorrusia, Colombia y Panamá han mostrado disposición para recibir a Maduro, el chavismo no ha dado señales de buscar una salida negociada. Por el contrario, insiste en que está preparado para “defender el territorio”, mientras continúan las tensiones geopolíticas en la región.

    Tras cuatro meses de despliegue aeronaval estadounidense en el Caribe —operativo que Washington justifica como lucha antidrogas, pero que Caracas interpreta como un intento de cambio de régimen—, las conversaciones entre ambos países han sido limitadas. Incluso se confirmó una llamada entre el presidente Maduro y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sin que se alcanzaran acuerdos.

    El abogado internacionalista Mariano de Alba considera que, por ahora, “se percibe muy difícil” un exilio negociado del líder chavista, ya que esa opción “ni siquiera se ha planteado seriamente” dentro del chavismo. En caso de contemplarlo, Maduro exigiría garantías de que el país de acogida no lo entregará en el futuro como parte de una negociación internacional.

    “Un asilo es una apuesta política. Si me voy a Rusia, ¿quién garantiza que Estados Unidos no presionará a Putin para extraditarme?”, planteó De Alba, al considerar que cualquier salida dependerá del contexto, especialmente si se trata de una huida improvisada o planificada.

    Tras las cuestionadas elecciones del 28 de julio de 2024, en las que el Consejo Nacional Electoral —controlado por el oficialismo— declaró la reelección de Maduro, el gobernante perdió el respaldo de gran parte de la comunidad internacional, incluidos gobiernos aliados como Colombia y Brasil. El presidente colombiano, Gustavo Petro, incluso lo calificó recientemente como “dictador”.

    De Alba señala que los destinos más probables para Maduro serían Rusia, Irán, Turquía o China, por mantener alianzas políticas activas. Rusia sería, a su juicio, “la opción más clara y segura”, recordando que ese país ya ha dado refugio a figuras como el presidente sirio Bashar Al Asad.

    Sin embargo, países como Colombia o Panamá, firmantes del Estatuto de Roma, estarían obligados a entregar a Maduro si la Corte Penal Internacional (CPI) emite una orden de captura. La CPI investiga desde 2018 posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela a partir de 2017, durante el mandato del líder chavista.

    La posibilidad de apoyo activo de aliados como Cuba también luce limitada.

    “No tienen la capacidad ni la voluntad de enfrentarse directamente a Estados Unidos por proteger a Maduro”, advirtió De Alba.

    En su opinión, la presencia de drones iraníes o vuelos de carga rusos podrían complicar una operación militar, pero no evitarla.

    El destino final del mandatario dependerá de las circunstancias en que se vea forzado a abandonar el poder. “Una cosa es salir huyendo esta noche, y otra es negociar condiciones”, concluyó el analista.

     

  • Milei insta a Mercosur a apoyar presión militar de Estados Unidos contra Venezuela

    Milei insta a Mercosur a apoyar presión militar de Estados Unidos contra Venezuela

    El presidente de Argentina, Javier Milei, llamó este sábado a los países miembros del Mercosur a respaldar la presión militar que Estados Unidos, bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, mantiene contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

    Durante su intervención en la Cumbre del Mercosur, celebrada en Foz de Iguazú, Brasil, Milei sostuvo que “el tiempo de tener un acercamiento tímido en esta materia se ha agotado” y pidió al bloque regional que condene “tajantemente a este experimento autoritario”, en referencia al gobierno venezolano.

    El mandatario argentino respaldó el despliegue naval que Estados Unidos ejecuta en el Caribe desde septiembre, así como el anuncio de Washington sobre el bloqueo de las exportaciones de petróleo venezolano. Recordó además que Venezuela permanece suspendida del bloque por incumplir el Protocolo de Ushuaia, que garantiza el compromiso democrático de los miembros del Mercosur.

    “La dictadura atroz e inhumana del narcoterrorista Nicolás Maduro extiende una sombra oscura sobre nuestra región. Este peligro y esta vergüenza no pueden seguir existiendo en el continente o nos terminará arrastrando a todos consigo”.
    Javier Milei, presidente de Argentina en su discurso.

    El presidente también reiteró su exigencia por la liberación de todos los presos políticos venezolanos, incluyendo al gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido desde hace un año tras ingresar a Venezuela en un viaje personal.

    Milei además celebró el otorgamiento del Premio Nobel de la Paz 2025 a la opositora María Corina Machado, destacando su valentía y liderazgo. “Saludamos el reconocimiento internacional al coraje de María Corina Machado y reiteramos nuestro llamado a que se respete la voluntad del pueblo venezolano”, declaró.

    El mensaje del presidente argentino contrasta con la posición del anfitrión de la cumbre, el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, quien advirtió que una intervención militar en Venezuela sería “una catástrofe” y representaría “un grave precedente para toda Sudamérica”.

  • Más de 30 lanchas hundidas y unos cien muertos dejan ataques de EEUU en Caribe y Pacífico

    Más de 30 lanchas hundidas y unos cien muertos dejan ataques de EEUU en Caribe y Pacífico

    Estados Unidos asegura haber hundido más de treinta embarcaciones y causado al menos un centenar de muertes, además de dejar una persona desaparecida, en aguas del Caribe y del Pacífico, como resultado de una serie de ataques que forman parte de su ofensiva contra el narcotráfico.

    El Gobierno del presidente Donald Trump, que considera a los carteles de la droga latinoamericanos como organizaciones terroristas y frente a los cuales ha declarado un “conflicto armado directo”, justifica las operaciones militares letales de tropas estadounidenses en aguas internacionales.

    En agosto ordenó el despliegue de buques militares en el Caribe, con Venezuela como principal foco, y luego extendió la ofensiva al océano Pacífico, involucrando a Colombia y rutas marítimas cercanas a sus costas.

    Tanto el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela como el de Gustavo Petro en Colombia —ambos acusados por Trump de mantener vínculos con el narcotráfico— han denunciado estos ataques como asesinatos y ejecuciones extrajudiciales.

    La ONU, por su parte, ha advertido que se trataría de violaciones del derecho internacional y ha pedido a Estados Unidos que ponga fin a estas acciones.

    La escalada coincide con un mayor control en el Congreso de Estados Unidos sobre la legalidad de estas operaciones, especialmente tras el ataque del pasado 2 de septiembre, cuando un bombardeo remató a dos sobrevivientes, un hecho que expertos han señalado como un posible crimen.

    Cronología de los ataques:

    2 de septiembre: Estados Unidos anuncia el primer ataque contra una embarcación en el Caribe y asegura que a bordo viajaban once integrantes del Tren de Aragua que habrían salido de Venezuela con droga rumbo a EE.UU.

    El Gobierno estadounidense difundió un video del ataque, pero no presentó pruebas del vínculo con el narcotráfico.

    15 de septiembre: Un segundo ataque mata a tres venezolanos, según Trump, que afirmó que transportaban estupefacientes.

    19 de septiembre: Trump informa de un tercer ataque contra una lancha, sin precisar el origen del trayecto. República Dominicana incautó posteriormente parte de la droga que supuestamente transportaba. Mueren tres personas.

    3 de octubre: El secretario de Guerra deEE.UU., Pete Hegseth, anuncia el cuarto ataque en el Caribe, con cuatro tripulantes muertos.

    14 de octubre: EE.UU. informa de un quinto ataque cerca de las costas venezolanas, con seis víctimas mortales.

    16 de octubre: Estados Unidos ataca un submarino artesanal. Dos de sus cuatro tripulantes mueren y dos sobreviven a la explosión. Los supervivientes, de nacionalidad ecuatoriana y colombiana, son trasladados a sus países sin proceso judicial, pese a ser señalados como narcotraficantes.

    19 de octubre: EE.UU. informa que dos días antes hundió una séptima lancha, que vinculó con la guerrilla colombiana Ejército de Liberación Nacional (ELN). Mueren tres personas.

    21 de octubre: Octavo ataque y el primero en aguas del Pacífico, cerca de Colombia. Dos personas mueren.

    22 de octubre: Hegseth informa de un noveno ataque en el Pacífico, con tres muertos.

    24 de octubre: Décimo ataque contra una lancha que, según Washington, era operada por el Tren de Aragua. Seis personas mueren en aguas internacionales del Caribe.

    28 de octubre: El ataque más mortífero hasta entonces: catorce personas mueren tras el bombardeo de cuatro lanchas en el Pacífico. Un sobreviviente no fue localizado pese a una operación humanitaria de la Marina mexicana.

    29 de octubre: Un nuevo ataque en el Pacífico mata a cuatro personas.

    1 de noviembre: Hegseth anuncia otro «ataque letal» en el Caribe, con tres tripulantes muertos.

    4 de noviembre: Estados Unidos hunde una lancha en el Pacífico Oriental y mata a dos personas.

    6 de noviembre: Washington informa de un ataque contra una lancha en el Caribe, con tres muertos.

    9 de noviembre: EE.UU. asegura que el día anterior hundió dos lanchas en el Pacífico en dos operaciones que dejaron seis muertos.

    14 de noviembre: El secretario de Guerra presenta la operación militar ‘Southern Spear’ (Lanza del sur), que está relacionada con la lucha de EE.UU. contra el narcotráfico originado en Latinoamérica.

    15 de noviembre: Estados Unidos destruye otra embarcación en el océano Pacífico, ataque en el que murieron tres hombres.

    4 de diciembre: Las Fuerzas Armadas estadounidenses publican un vídeo de un nuevo ataque contra una lancha en el Pacífico Oriental, dejando cuatro muertos.

    17 de diciembre: EE.UU. destruye una nueva lancha en el Pacífico Oriental y asesina a cuatro personas.

    19 de diciembre: Estados Unidos anuncia otros dos ataques «cinéticos letales» contra lanchas en aguas internacionales del Pacífico Oriental, en los que mueren cinco personas —tres en una embarcación y dos en otra—.

  • EE.UU. intensifica presión sobre Venezuela y evita confirmar acciones militares

    EE.UU. intensifica presión sobre Venezuela y evita confirmar acciones militares

    El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, evitó confirmar si la Administración Trump busca deponer al presidente venezolano, Nicolás Maduro, pero advirtió que la estrategia en Venezuela se enfoca en “defender los intereses” de Estados Unidos.

    Durante una rueda de prensa de fin de año, Rubio calificó al gobierno de Maduro como un “régimen ilegítimo” que coopera con grupos terroristas, y afirmó que “no hay nada que impida” bloquear el ingreso y salida de buques petroleros sancionados en puertos venezolanos.

    “Tenemos un régimen ilegítimo que coopera abiertamente con terroristas que amenazan la seguridad de Estados Unidos”, afirmó el funcionario, al referirse a supuestos vínculos del chavismo con Irán, Hizbulá, el narcotráfico y grupos armados colombianos como el ELN y disidencias de las FARC.

    Sin confirmar una guerra, pero tampoco la descarta

    Rubio evitó responder si Washington contempla acciones militares directas contra Venezuela o si sería necesario el aval del Congreso para ejecutar ataques. “No ha pasado nada que nos obligue a solicitar la aprobación del Congreso”, se limitó a decir.

    Las declaraciones se producen en paralelo a una entrevista publicada por NBC News, en la que el presidente Donald Trump tampoco descartó la posibilidad de un conflicto armado. Cuando se le preguntó si busca derrocar a Maduro, respondió: “Él sabe exactamente lo que quiero… más que nadie”.

    Medidas de presión

    Trump ordenó el martes bloquear la entrada y salida de Venezuela de todos los buques sancionados por EE.UU., una medida que se suma a la incautación de un petrolero con crudo venezolano, registrada la semana pasada cerca de las costas del país sudamericano.

    Rubio confirmó que en las últimas horas salieron cuatro embarcaciones, aunque aclaró que sobre estas no pesaban sanciones. Recalcó que “no existe nada que vaya a impedir” la aplicación de la legislación estadounidense sobre los buques sancionados.

    El gobierno de Trump acusa a Maduro de encabezar el denominado “Cartel de los Soles”, lo cual Caracas niega. El aumento de la presión forma parte de una política exterior más agresiva que, según analistas, marca un giro respecto a la campaña electoral de Trump, en la que prometió evitar nuevos conflictos internacionales.

    Sin embargo, desde su regreso al poder, la Casa Blanca ha intensificado su discurso en América Latina, reactivando elementos de la Doctrina Monroe y apostando por un mayor protagonismo en la región. Venezuela y Cuba han sido los blancos principales.

    El debate sobre la legalidad de estas acciones persiste. El Partido Demócrata insiste en que el Ejecutivo necesita la autorización del Congreso para atacar embarcaciones o ejecutar cualquier acción armada fuera del país.

  • Trump dice que no descarta una guerra con Venezuela

    Trump dice que no descarta una guerra con Venezuela

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que no descarta la posibilidad de una guerra con Venezuela, tras meses destruyendo embarcaciones supuestamente cargadas con droga cerca del país suramericano.

    «No lo descarto, no», dijo el mandatario en una entrevista telefónica con la cadena NBC News.

    Trump ordenó el martes bloquear la entrada y salida de Venezuela de todos los petroleros sancionados por Estados Unidos, una semana después de haber incautado un barco cargado con crudo cerca de las costas venezolanas.

    Estados Unidos aumentó así la presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro, al que acusa de liderar el Cartel de los Soles, algo que Caracas niega, tras meses de bombardeos a supuestas lanchas pertenecientes al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.

    En la entrevista, Trump dijo que habrá más incautaciones petroleras y, al ser preguntado por un cronograma, agregó: «Depende. Si son tan insensatos como para seguir navegando, serán llevados a uno de nuestros puertos».

    El líder republicano se negó a confirmar si el objetivo final de su estrategia con Venezuela es derrocar a Maduro.

    «Él sabe exactamente lo que quiero», respondió Trump. «Él lo sabe más que nadie», agregó el mandatario, quien mantuvo una llamada telefónica en noviembre con el líder chavista venezolano.

    El presidente estadounidense ha prometido varias veces que «pronto» comenzarán los ataques contra supuestos objetivos del narcotráfico dentro de territorio venezolano.

    El hecho de que Trump no descarte una guerra supone un cambio significativo, ya que hizo campaña en contra de la participación de su país en conflictos extranjeros, alejándose así de la postura tradicional del Partido Republicano.

    Sus bases lo han criticado por centrarse demasiado en la política exterior en lugar de en los problemas internos, como el aumento del costo de la vida.

    Para que Estados Unidos pueda declarar la guerra se requiere la autorización del Congreso. El Partido Demócrata insiste en que Trump necesita el aval del Legislativo para los ataques contra las embarcaciones supuestamente cargadas con drogas.

  • Trump defiende su gestión económica pese a marcado descenso de su popularidad

    Trump defiende su gestión económica pese a marcado descenso de su popularidad

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció la noche del miércoles un discurso televisado en el que defendió con énfasis su primer año desde su regreso a la Casa Blanca, asegurando que el país ha experimentado una transformación “de lo peor a lo mejor” gracias a sus políticas migratorias, arancelarias y económicas.

    Sin embargo, los últimos sondeos reflejan su nivel de aprobación más bajo desde enero.

    Durante su intervención, el presidente volvió a atacar a los inmigrantes y al gobierno de su antecesor, Joe Biden, afirmando que sus medidas han producido los mayores “cambios positivos” de la historia del país.

    “Los salarios están subiendo más rápido que la inflación”, aseguró, aunque los datos oficiales indican que las nóminas han crecido alrededor del 4 %, frente a una inflación del 3 %, diferencia que aún golpea el poder adquisitivo de millones de estadounidenses.

    La Reserva Federal ha atribuido parte de la presión inflacionaria a los aranceles impuestos por la actual administración desde abril, lo que ha agravado el encarecimiento del costo de vida.

    Popularidad en descenso La consultora Gallup ubica la aprobación presidencial en un 36 %, apenas dos puntos por encima del mínimo registrado durante su primer mandato, tras los disturbios en el Capitolio en enero de 2021.

    Una encuesta paralela de NPR, PBS y la Universidad Marista coloca su aprobación en un 38 %, con un creciente rechazo entre votantes rurales, una base clave en su victoria de 2024.

    Durante su discurso, Trump prometió derogar el sistema de salud conocido como “Obamacare” y establecer un nuevo programa de vivienda asequible.

    También sostuvo que el precio del galón de gasolina ha bajado a $2.50 en la mayoría del país, e incluso hasta $1.99 en algunos estados, aunque el promedio nacional se mantiene en torno a los $2.90, según datos oficiales.

    El mandatario volvió a asegurar que su administración ha logrado recortes en medicamentos de “400, 500 y hasta 600 %”, cifras que resultan imposibles matemáticamente y que ya ha repetido en ocasiones anteriores.

    Promesas militares y energía Trump anunció también un “dividendo del guerrero” de $1,776 para 1,450,000 miembros de las Fuerzas Armadas, en alusión al año de fundación de Estados Unidos. Además, afirmó que en los próximos 12 meses se inaugurarán 1,600 nuevas plantas eléctricas, lo que, según él, reducirá de forma drástica las tarifas eléctricas.

    Sin embargo, el aumento de consumo energético por centros de datos vinculados a inteligencia artificial ha provocado alzas significativas en los recibos de electricidad en varios estados.

    Pese a haber mencionado recientemente posibles ataques terrestres contra redes narcotraficantes en Venezuela y de acusar al régimen de ese país de apropiarse de activos estadounidenses, el presidente no hizo ninguna alusión a la situación venezolana durante su discurso.

    Días antes, su jefa de Gabinete, Susie Wiles, reconoció que cualquier intervención militar necesitaría autorización del Congreso. 

  • Trump anunciará guerra con Venezuela esta noche, según el periodista conservador Tucker Carlson

    Trump anunciará guerra con Venezuela esta noche, según el periodista conservador Tucker Carlson

    El periodista estadounidense Tucker Carlson aseguró este miércoles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciará esta noche una guerra contra Venezuela durante su esperado discurso a la nación desde la Casa Blanca.

    Carlson, figura influyente del sector ultraconservador, reveló en el pódcast ‘Judging Freedom’ que “ayer se informó a los miembros del Congreso de que se avecina una guerra y que el presidente la anunciará en un discurso a la nación esta noche a las 9 pm, hora de Washington (8:00 pm en El Salvador).

    El mandatario tiene previsto dirigirse al país para hacer un balance de su primer año de gestión y exponer su hoja de ruta para los próximos tres años. Así lo confirmó Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, quien adelantó que el discurso incluirá temas como el costo de vida, ante críticas crecientes desde su base de votantes por priorizar la política exterior sobre los asuntos internos.

    El mensaje presidencial llega en un momento de alta tensión en el Caribe. En los últimos meses, el Gobierno estadounidense ha desplegado un amplio operativo militar con el argumento de combatir el narcotráfico, que ha incluido bombardeos en el sur del Caribe y el Pacífico oriental, con saldo de al menos 95 personas muertas, tripulantes de embarcaciones presuntamente vinculadas con el tráfico de drogas.

    Trump publicó ayer en su red Truth Social que Venezuela “está rodeada” por “la armada más grande jamás reunida en la historia de Suramérica” y prometió una respuesta contundente hasta que el país sudamericano “devuelva todo el petróleo, las tierras y otros activos que robaron previamente” a Estados Unidos.

    La semana pasada, Washington confiscó un buque petrolero frente a las costas venezolanas y, este martes, el presidente ordenó el bloqueo total de todos los petroleros sancionados que entren o salgan del país, intensificando la presión sobre el gobierno de Caracas.

    Tucker Carlson, quien fue despedido de Fox News en 2023 tras una polémica por comentarios racistas y violentos en mensajes privados, se ha consolidado como una de las voces más radicales dentro del espectro mediático conservador.

     

     

  • Petro llama “dictador” a Maduro pero niega que sea narcotraficante

    Petro llama “dictador” a Maduro pero niega que sea narcotraficante

    El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó este miércoles como “dictador” a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, aunque rechazó la acusación de que tenga vínculos con el narcotráfico. El pronunciamiento marca un giro en el discurso del mandatario colombiano, quien había evitado previamente ese tipo de calificativos hacia el líder chavista.

    “Maduro es dictador por concentrar poderes, no hay ninguna evidencia en Colombia de que sea narco. Esa es narrativa de Estados Unidos”, escribió Petro en su cuenta de X (antes Twitter), en respuesta a una periodista que le reprochó su dureza hacia líderes como José Antonio Kast en Chile, mientras evitaba llamar “narcotraficante” a Maduro.

    Petro ha sido uno de los pocos mandatarios latinoamericanos que ha mantenido una relación diplomática activa con el gobierno de Venezuela. Sin embargo, su comentario representa la primera vez que se refiere públicamente a Maduro como dictador, una expresión que tradicionalmente ha evitado en foros oficiales.

    En su mensaje, Petro también reiteró sus críticas contra el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, a quien tildó de nazi. Justificó su acusación señalando que “Kast es hijo y creyente de los nazis” y afirmó que pertenece a una generación alemana que emigró tras la derrota del Tercer Reich, no para huir de Hitler, sino de su caída.

    Las relaciones entre Petro y Maduro se han tensado en los últimos meses, principalmente por el proceso electoral venezolano de julio de 2024, marcado por la inhabilitación de la líder opositora María Corina Machado y el rechazo internacional a los resultados. Petro ha cuestionado la falta de garantías democráticas, aunque también ha rechazado las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el régimen chavista.

    A pesar de las fricciones recientes, el gobierno de Colombia no ha reconocido oficialmente el resultado de las elecciones venezolanas. Petro, al igual que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, ha mostrado una postura crítica hacia el proceso, sin llegar a romper los lazos diplomáticos con Caracas.

    El presidente colombiano ha insistido en varias ocasiones en la necesidad de una salida negociada a la crisis venezolana, y ha propuesto el diálogo como única vía para lograr una transición democrática en ese país. Sin embargo, su nuevo lenguaje sugiere un posible endurecimiento de su postura ante el estancamiento político y los señalamientos internacionales contra Maduro.

    La declaración de Petro también evidencia una creciente presión política interna y externa para que el mandatario colombiano adopte una posición más firme ante las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, tema que ha generado divisiones entre los gobiernos progresistas de América Latina.