Cali inició una nueva etapa tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado el pasado 10 de agosto, que dejó al menos 153 fallecidos y 1,657 heridos. Las labores de búsqueda y rescate concluyeron en los 46 puntos donde se produjeron colapsos y ahora los esfuerzos se concentran en retirar escombros y avanzar hacia la reconstrucción.
Entre las estructuras destruidas todavía aparecen fotografías, libros, documentos y otros objetos personales que permanecieron sepultados entre toneladas de concreto y hierro. La maquinaria pesada trabaja ahora en despejar calles y aceras alrededor de los edificios que sufrieron derrumbes totales o parciales.
«La etapa de búsqueda y rescate terminó y ya estamos concentrados en la recuperación de Cali», dijo el alcalde Alejandro Eder, quien explicó que las autoridades avanzan con la remoción de los materiales dejados por el terremoto.
Según el último balance de la Alcaldía, 148 de los 153 cuerpos recuperados ya fueron entregados a sus familiares, mientras Medicina Legal continúa los procesos de identificación y entrega de las demás víctimas. Paralelamente, más de 1,100 funcionarios municipales permanecen desplegados para atender las consecuencias de la emergencia.
Hasta el momento, las autoridades retiraron 39,650 toneladas de escombros y contabilizan daños en 9,090 viviendas y edificaciones. La Secretaría de Infraestructura se encarga de buena parte de las labores de limpieza, mientras las Empresas Municipales de Cali (Emcali) trabajan para normalizar los servicios públicos en las zonas afectadas.
Algunas vías cerradas durante los primeros días posteriores al sismo comenzaron a habilitarse nuevamente. La Policía mantiene vigilancia en los sectores afectados para prevenir saqueos y garantizar la seguridad, mientras algunos damnificados que permanecían en albergues son trasladados a hoteles pagados por el gobierno local para disminuir posibles riesgos sanitarios.
La tragedia también continúa presente entre familiares, amigos y vecinos de las víctimas, quienes al caer la noche llegan espontáneamente a algunos lugares donde ocurrieron los derrumbes para encender velas, rezar y recordar a los fallecidos. «A los caleños los vamos a acompañar durante todo este proceso, con decisiones concretas y una ruta clara para la reconstrucción de nuestra ciudad», indicó Eder.
El alcalde estimó que reconstruir Cali podría requerir unos 10 billones de pesos colombianos, equivalentes a $3,258 millones, mientras las autoridades comenzarán a evaluar las estructuras dañadas para determinar las intervenciones necesarias.
«La reconstrucción no será solo de estructuras, también implica acompañar a las familias, entender sus necesidades y encontrar soluciones», afirmó el alcalde.






