Las delegaciones de Ucrania, Rusia y Estados Unidos iniciaron este miércoles en Abu Dabi la segunda ronda de conversaciones trilaterales orientadas a encontrar una solución al conflicto armado entre Moscú y Kiev, según informó el jefe del Consejo de Seguridad Nacional ucraniano, Rustem Umérov.
Umérov confirmó en su canal de Telegram que el proceso arrancó en un formato de tres partes y explicó que las discusiones se organizarán en grupos temáticos, con una reunión conjunta de seguimiento programada posteriormente. “El proceso negociador ha comenzado en un formato a tres bandas: Ucrania, EE.UU. y Rusia. En adelante se trabajará en grupos separados por temas, después hay planeada una sincronización conjunta de seguimiento”, detalló.
El funcionario subrayó que el objetivo de la delegación ucraniana es alcanzar “una paz digna y duradera”, mandato que les ha sido encomendado directamente por el presidente Volodímir Zelenski. Añadió que se está informando al mandatario sobre los avances en cada fase del diálogo.
La representación ucraniana está compuesta por altos mandos militares, diplomáticos, servicios de inteligencia y asesores presidenciales, entre ellos el jefe de inteligencia Kirilo Budánov y el líder del bloque parlamentario del oficialismo, David Arajamia.
Por parte de Rusia, la delegación está conformada exclusivamente por militares y es liderada por el almirante Ígor Kostiukov, máximo responsable del espionaje militar del Ministerio de Defensa ruso.
Ambas delegaciones mantienen la misma composición que la primera ronda celebrada también en Abu Dabi, los días 23 y 24 de enero. Esta nueva etapa de negociaciones continuará hasta el jueves, según lo previsto por el gobierno ucraniano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que logró un compromiso del presidente ruso, Vladímir Putin, para detener los ataques contra Ucrania durante una semana, debido a las condiciones climáticas extremas que azotan la región.
“Debido al frío extremo (…) le he pedido personalmente a Putin que no ataque Kiev ni otras ciudades y pueblos durante una semana. Y ha accedido. Ha sido muy agradable”, declaró Trump durante una reunión de su gabinete, transmitida por la Casa Blanca.
Trump señaló que su decisión fue cuestionada por varios asesores. “Mucha gente me dijo que no desperdiciara la llamada porque no iban a conseguirlo. Y ha aceptado. Y estamos muy contentos de que lo hayan hecho. Porque no necesitan misiles llegando a sus pueblos y ciudades”, dijo el mandatario.
Según Trump, las autoridades ucranianas reaccionaron con sorpresa al anuncio, aunque recibieron con satisfacción el posible alto el fuego. “Es un frío extraordinario, un frío récord. (…) Dicen que nunca han experimentado un frío así”, afirmó.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se pronunció sobre el anuncio y expresó su esperanza en que el acuerdo se cumpla.
“Esperamos que los acuerdos sean implementados. Los pasos de desescalada contribuyen a un progreso real hacia el final de la guerra”, escribió Zelenski en sus redes sociales.
Zelenski también calificó como “importantes” las declaraciones de Trump sobre la posibilidad de garantizar la seguridad de Kiev y otras ciudades ucranianas durante el invierno, aunque evitó mencionar directamente a Rusia. Agradeció además los esfuerzos de los aliados de Ucrania para proteger a la población civil, destacando que el suministro eléctrico es vital en este momento.
El mandatario ucraniano reveló que el tema fue abordado durante reuniones trilaterales celebradas el fin de semana anterior en Abu Dabi, donde participaron delegaciones de Estados Unidos y Rusia. Sin embargo, no ofreció más detalles.
Trump reiteró que la conversación con Putin fue iniciativa suya y que se trató de una gestión directa. “No es solo frío. Es extraordinario. Hace un frío récord allí”, enfatizó el presidente estadounidense.
Ni Trump ni Zelenski precisaron cuándo comenzaría a aplicarse el supuesto cese de ataques contra las infraestructuras ucranianas. Mientras tanto, las autoridades de Kiev denunciaron la tarde del jueves un nuevo ataque con drones contra la ciudad de Krivi Rig, que provocó incendios y daños en edificios residenciales.
El miércoles, Zelenski advirtió a la nación que Rusia prepara nuevos ataques masivos, justo cuando las temperaturas se acercan nuevamente a los -20 grados en Kiev y otras regiones, donde millones de ucranianos enfrentan cortes de electricidad debido a los daños sufridos por el sistema energético del país.
Los equipos negociadores de Ucrania, Rusia y Estados Unidos iniciaron este martes en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, una ronda de conversaciones trilaterales con el objetivo de encontrar una salida diplomática al conflicto armado que afecta al este de Europa desde 2022.
Previo al encuentro, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, conversó con su equipo negociador para detallar el enfoque de la reunión y los resultados que espera Kiev. “Todos entienden qué hay que hacer. Hemos debatido el marco de la conversación, el tema y el resultado deseado”, aseguró el mandatario, citado por la agencia Ukrinform.
El grupo de negociadores ucranianos está encabezado por el jefe del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umérov, e incluye a figuras clave como el líder parlamentario oficialista David Arajamia y el nuevo jefe de la Oficina Presidencial, Kirilo Budánov. También forman parte asesores militares e integrantes del alto mando, entre ellos el jefe del Estado Mayor General, Andrí Gnátov. La composición fue ratificada horas antes mediante decreto presidencial.
Por parte de Rusia, la delegación está liderada por el almirante Ígor Kostiukov y cuenta con la participación del asesor económico del Kremlin, Kiril Dmítriev. Estados Unidos participa con sus negociadores Steve Witkoff y Jared Kushner.
Uno de los temas centrales de la agenda, según lo reconoció tanto Zelenski como Witkoff, es el futuro de la región del Donbás, ubicada en el este de Ucrania. “La cuestión del Donbás es clave. Se debatirá, así como la modalidad de cómo las tres partes la ven en Abu Dabi hoy y mañana”, declaró Zelenski ante medios locales.
Actualmente, Rusia controla la mayor parte del Donbás —compuesto por las regiones de Donetsk y Lugansk— y ha exigido a Ucrania que se retire del resto del territorio. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reiteró la postura rusa: “Las tropas ucranianas deben retirarse incondicionalmente de todo el Donbás para que pueda arreglarse el conflicto”.
El encuentro representa el primer diálogo en este formato en mucho tiempo y podría marcar un punto de inflexión en los esfuerzos de mediación internacional, aunque las posiciones siguen profundamente enfrentadas.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, anunció este jueves en el Foro Económico de Davos que el equipo negociador de Kiev se citará el viernes y el sábado con delegaciones de Estados Unidos y Rusia en Emiratos Árabes Unidos (EAU) para avanzar en el camino hacia un fin negociado de la guerra en Ucrania.
«Creo que es el primer encuentro trilateral en Emiratos Árabes Unidos y será mañana y pasado mañana», indicó Zelenski mientras respondía preguntas tras su intervención en el encuentro internacional que acoge la localidad suiza de Davos.
«Creo que está bien que a nivel táctico comience este encuentro», añadió Zelenski, quien agregó que «los rusos tienen que estar listos para encontrar compromisos, porque todo el mundo tiene que estar listo, no sólo Ucrania».
«Es mejor tener reuniones que no tener ningún tipo de diálogo», continuó Zelenski sobre las conversaciones, al tiempo que recordó que su país, pese a los esfuerzos diplomáticos, sigue bajo bombardeos diarios de parte de Rusia contra civiles e infraestructuras energéticas.
Esos ataques han obligado a miles de personas en Ucrania a afrontar sin calefacción las temperaturas bajo cero de este invierno, más duro de lo habitual.
Sobre los planes de cara a la cita en EAU, Zelenski explicó que el equipo negociador estadounidense se reunirá primero con sus homólogos ucranianos y luego con la parte rusa, después de que este jueves el jefe de Estado de Ucrania se reuniera durante casi una hora en Davos con el presidente de EE.UU, Donald Trump.
«Querríamos terminar con esta guerra mañana pero, si continúa, Rusia verá reducido su Ejército y Putin tendrá que llevar a cabo una nueva movilización», concluyó.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concluye el primer año de su segundo mandato con una de sus promesas más ambiciosas aún incumplida: poner fin a la guerra en Ucrania. Durante su campaña de 2024, aseguró repetidamente que lograría un acuerdo de paz “en 24 horas”, algo que sigue lejos de concretarse.
A lo largo de los últimos doce meses, el mandatario ha pasado de mostrarse confiado en alcanzar una solución rápida al conflicto, a reconocer públicamente su complejidad. “No es una situación fácil, debo decirles. Qué desastre”, expresó en diciembre, evidenciando su cambio de tono.
Trump insiste en que heredó el conflicto de sus antecesores, Joe Biden y Barack Obama, y aunque asegura haber puesto fin a “ocho guerras”, la situación en Ucrania continúa sin avances significativos.
La evolución de su postura ha ido en paralelo al desgaste de su relación con el presidente ruso, Vladímir Putin, con quien dijo estar “muy decepcionado”, y al fortalecimiento de sus vínculos con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Uno de los episodios más tensos entre Trump y Zelenski ocurrió en febrero, durante un encuentro en el Despacho Oval. Trump lo acusó de ser un “desagradecido” frente a la ayuda enviada por Washington y lo confrontó al decir: “Te estás jugando la Tercera Guerra Mundial”.
A partir de ese incidente, ambos mandatarios lograron recomponer la relación, e incluso conversaron a solas durante el funeral del papa Francisco, en el Vaticano, en lo que la Casa Blanca calificó como una reunión “muy productiva”.
No obstante, ni el aumento de contactos diplomáticos ni las fotografías protocolarias han frenado los ataques rusos. El intento más claro por avanzar hacia la paz fue una reunión en Turquía que reunió a delegaciones de Ucrania, Rusia y EE.UU., sin resultados positivos.
El 15 de agosto, Trump sostuvo su primer encuentro con Putin como presidente reelecto en la base aérea de Anchorage, Alaska. Tras tres horas de diálogo, el presidente estadounidense afirmó que hubo avances, pero concluyó: “No hay acuerdo hasta que haya un acuerdo”. Moscú se negó a detener su ofensiva y tampoco aceptó discutir una retirada total del territorio ucraniano.
En noviembre, una propuesta de paz impulsada por el enviado especial Steve Witkoff y negociada inicialmente con Rusia fue cuestionada por países europeos, que la consideraron favorable al Kremlin. Tras ser ajustado, el plan de 20 puntos recibió la aprobación de Zelenski “en un 90 %”, pero el principal obstáculo continúa siendo la negativa de Ucrania y sus aliados a ceder territorios ocupados, en particular la región de Donetsk.
El último encuentro entre Trump y Zelenski se celebró en diciembre de 2025 en Florida, y no se logró ningún acuerdo. Está previsto que ambos vuelvan a reunirse esta semana en el Foro Económico Mundial de Davos.
A estas alturas, el presidente Trump ha admitido que el conflicto en Ucrania “llevará tiempo resolver”, alejándose del discurso de una solución inmediata que repitió antes de volver a la Casa Blanca.
La guerra iniciada por Rusia contra Ucrania ha superado los 1,418 días de duración, superando así el tiempo que combatió la Unión Soviética contra la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, sin que Moscú logre alcanzar ninguno de sus objetivos estratégicos, aseguró este lunes el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrí Sibiga.
Durante una rueda de prensa ofrecida en Kiev junto a su homólogo noruego, Espen Barth Eide, Sibiga enfatizó que “esta guerra ya dura más que la germano-soviética. Al mismo tiempo, el agresor no ha alcanzado en estos casi cuatro años ni uno solo de sus objetivos estratégicos”, declaró el canciller, citado por la agencia Interfax Ucrania.
Ambos diplomáticos discutieron proyectos de cooperación para este año, especialmente en el área de defensa. Sibiga también actualizó a Eide sobre las negociaciones que Ucrania mantiene con Estados Unidos y sus aliados europeos en busca de una propuesta de paz que pueda ser presentada a Moscú.
En paralelo, los ministros subrayaron la urgencia de incrementar las sanciones internacionales contra Rusia, al tiempo que abordaron asuntos globales como las protestas en Irán y la reciente captura del presidente venezolano depuesto, Nicolás Maduro, por parte de EE.UU.
Noruega anunció durante esta visita una ayuda de emergencia por $371.4 millones (tras conversión de €340 millones) para apoyar a Ucrania, especialmente en su sector energético y en el mantenimiento de servicios esenciales. Parte de estos fondos se destinarán a la compra de gas y reparación de infraestructura crítica dañada por ataques rusos recientes, que han dejado a gran parte de Kiev sin electricidad ni calefacción en medio de las bajas temperaturas.
Un militar ucraniano desmina un territorio cerca de la ciudad de Járkov, en el este de Ucrania, en una imagen de archivo. EFE
Una guerra sin final a la vista
El conflicto, que inició el 24 de febrero de 2022, se ha convertido en una guerra de desgaste con consecuencias devastadoras para ambas naciones. Mientras las tropas soviéticas, en la Segunda Guerra Mundial, expulsaron a los nazis y tomaron Berlín en 1,418 días, las fuerzas rusas actuales apenas han conseguido avances limitados en el territorio ucraniano.
Las bajas en el ejército ruso superan el millón de efectivos, de los cuales entre 200,000 y 300,000 habrían muerto, según fuentes independientes. Moscú, por su parte, mantiene la cifra oficial en solo 5,937 fallecidos, un dato no actualizado desde septiembre de 2022.
La invasión, pensada inicialmente como una operación militar relámpago, se transformó en una campaña prolongada que ha consumido recursos masivos —alrededor del 7 % del PIB ruso para 2025— y ha incrementado el aislamiento internacional del Kremlin.
El gobernante ruso Vladimir Putin. EFE
Putin y la retórica de la «guerra santa»
El presidente ruso, Vladímir Putin, comparó desde el inicio esta ofensiva con la «Gran Guerra Patria» soviética, afirmando durante la pasada Navidad ortodoxa que se trata de una misión “sagrada”.
“Los soldados rusos cumplen siempre, como por orden del Señor, la misión de defender la patria y a su pueblo. La salvación de la patria”, dijo Putin.
A estas declaraciones se sumó el patriarca ortodoxo Kiril, quien calificó de “traidores a la patria” a quienes no respaldan el conflicto. Esta narrativa choca con la realidad del campo de batalla, donde Rusia, lejos de liberar, es considerada la potencia invasora por gran parte de la comunidad internacional.
Fracaso de la toma de Kiev y comparación histórica
El Kremlin proyectaba la toma de Kiev en solo tres días, pero su intento inicial en el aeródromo de Gostómel fracasó. Desde entonces, las tropas rusas no han logrado consolidar el control total ni siquiera sobre las cuatro regiones ucranianas que declaró anexadas en 2022.
Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien Rusia califica como líder de un régimen “neonazi”, continúa resistiendo desde Kiev.
En los últimos meses, Rusia apenas ha conseguido avances territoriales mínimos. En 2025, sumó entre 5,000 y 6,000 kilómetros cuadrados a los 94,000 que controla actualmente —una quinta parte del territorio ucraniano—, aunque al inicio del conflicto llegó a ocupar hasta un 40 % del país.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó este viernes que un ataque ruso con misiles sobre edificios residenciales de la ciudad oriental de Járkov ha causado trece heridos, según las autoridades locales.
«Un horrible ataque ruso sobre Járkov», escribió Zelenski al aludir al bombardeo en Telegram, donde explicó que «dos misiles fueron disparados» para impactar en edificios residenciales y causar «un número de víctimas aún desconocido».
Las autoridades locales informaron de que en el ataque trece personas resultaron heridas, seis de las cuales fueron llevadas al hospital, incluida una mujer que se encontraba en estado grave.
«El enemigo golpeó un edificio residencial de cinco plantas en el distrito de Kiev de Járkov», precisó en Telegram el jefe de la Administración Regional de Járkov, Oleg Siniegubov.
«El edificio quedó completamente destruido por el ataque, y se produjo un incendio. Ventanas y fachadas de los edificios de alrededor también quedaron dañados», agregó Siniegubov, que confirmó los «daños considerables» de los que habló previamente el alcalde de Járkov, Igor Terejov.
En su mensaje en Telgram, el presidente ucraniano señaló que los servicios de emergencia trabajan en las labores de asistencia en el lugar de los hechos y criticó a Rusia por atacar a civiles en su país.
«Desafortunadamente, este es exactamente el modo en que Rusia trata la vida y la gente, sigue matando, pese a todos los esfuerzos del mundo, especialmente de Estados Unidos, en el proceso diplomático», comentó Zelenski, en alusión a las últimas reuniones mantenidas para promover el fin de la guerra ruso-ucraniana.
«Sólo Rusia no quiere que esta guerra acabe y hace todo cada día para mantenerla», añadió el jefe de Estado ucraniano, que en redes sociales añadió a su mensaje sobre el ataque fotos del lugar de los hechos en las que se puede observar la destrucción causada por los misiles rusos.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, rechazó este lunes las acusaciones de Rusia sobre un supuesto ataque contra una residencia del mandatario ruso, Vladimir Putin, en la región de Nóvgorod y ha asegurado que Moscú busca «socavar todos los logros» obtenidos a nivel diplomático para lograr un acuerdo de paz que ponga fin a la invasión desatada en febrero de 2022.
«Rusia está de nuevo en acción, utilizando declaraciones peligrosas para socavar todos los logros de nuestros esfuerzos diplomáticos compartidos con el equipo del presidente (estadounidense, Donald) Trump. Seguimos trabajando juntos para acercar la paz», dijo, antes de resaltar que «la historia sobre un supuesto ataque contra la residencia (de Putin) es una invención destinada a justificar ataques adicionales contra Ucrania, incluido Kiev».
Así, ha subrayado en su cuenta en la red social X que Moscú realizó esta denuncia para «justificar su propia negativa a dar los pasos necesarios para poner fin a la guerra». «Las típicas mentiras rusas. Es más, los rusos ya han atacado Kiev en el pasado, incluido el edificio del Gabinete de Ministros», ha destacado Zelenski. «Ucrania no da pasos que puedan socavar la diplomacia. Al contrario, siempre los da Rusia. Esta es una de las muchas diferencias entre nosotros», explicó.
«Es crucial que el mundo no se quede callado ahora. No podemos permitir que Rusia socave el trabajo para lograr una paz duradera», ha zanjado el presidente ucraniano. Zelenski ha respondido así a las palabras del ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, quien afirmó que Kiev había lanzado un ataque con más de 90 drones contra «una residencia presidencial rusa en la región de Nóvgorod», motivo por el que dijo que Moscú «reconsiderará» su postura en las negociaciones en marcha para un acuerdo de paz. El jefe de la diplomacia rusa ha afirmado que «esta acción tuvo lugar durante negociaciones intensas entre Rusia y Estados Unidos para resolver el conflicto ucraniano» y ha añadido que «este tipo de acciones imprudentes no quedarán sin respuesta».
«No pretendemos retirarnos del proceso de negociación con Estados Unidos, pero dada la completa degeneración del criminal régimen de Kiev, que ha virado a una política de terrorismo de Estado, las posiciones negociadoras de Rusia serán reconsideradas», dijo.
Apenas unas horas antes, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, se había mostrado de acuerdo con Trump en el hecho de que las conversaciones para un posible acuerdo de paz con Ucrania se encuentran en sus etapas finales, después de la reunión mantenida el domingo por el inquilino de la Casa Blanca con Zelenski, en la primera reacción desde Moscú al encuentro en Florida.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó que está listo para reunirse con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para abordar la paz en la guerra ruso-ucraniana tras el último encuentro del líder del país invadido por Rusia con el jefe de Estado estadounidense, Donald Trump.
«Cómo encontrarnos, en qué formato, nos da igual. Estamos listos», dijo Zelenski en unas declaraciones recogidas por la agencia ‘Ukrinform’ este lunes, tras el encuentro de tres horas con Trump que mantuvo el presidente ucraniano el domingo en la residencia de Mar-a-Lago (Florida).
Zelenski también indicó, sin embargo, que Moscú debe ser coherente en lo que dice y hace su presidente, en vista de que Rusia mantiene sus ataques contra Ucrania.
«Es importante que las acciones y las palabras del líder ruso coincidan», comentó Zelenski, quien dijo que le parecía «un poco extraño» que Putin dijera a Trump que «quiere acabar la guerra», pero, por otro lado, «comunica abiertamente en los medios, en todos sus mensajes, que está preparado y que quiere continuar con la guerra».
«Nos ataca con misiles, habla abiertamente de ello, se regocija por los resultados de la destrucción de infraestructuras civiles, da órdenes a sus generales sobre dónde ir, qué capturar, etcétera», agregó Zelenski.
El presidente ucraniano hizo estas declaraciones después de su cita del domingo con Trump, donde ambos proyectaron un mensaje de avances hacia la paz, aunque no cerraron un pacto y tampoco resolvieron «cuestiones espinosas» pendientes.
El encuentro llegó después de una llamada entre Trump y Putin, y tras varias reuniones entre Zelenski y funcionarios del gobierno de Trump.
Zelenski y Trump adelantaron que tanto Rusia como Ucrania acordaron crear «grupos de trabajo» compuestos por los principales colaboradores del presidente estadounidense para finalizar un acuerdo de paz sobre el conflicto en Ucrania «en las próximas semanas».
Sin embargo, no especificaron fechas para las reuniones de estos grupos, ni tampoco lugares.
«Mantuvimos una conversación significativa sobre todos los temas y valoramos mucho los avances que los equipos ucraniano y estadounidense han logrado en las últimas semanas», señaló Zelenski sobre su reunión con Trump en su cuenta de Telegram en la noche del domingo.
«Ucrania está lista para la paz», indicó Zelenski, tras apuntar que en Mar-a-Lago, entre otras cosas, se acordaron nuevas reuniones para esta semana entre responsables de sus equipos y la organización en Washington de una cita en enero en la que Trump recibirá a líderes europeos, incluidos representantes de Ucrania.
A pocas horas de reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Florida, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, dejó claras las «líneas rojas» del país en las negociaciones de paz, en medio de la invasión rusa que supera los mil días de conflicto.
“Debemos trabajar para minimizar los asuntos pendientes. Por supuesto, hoy existen líneas rojas para Ucrania y el pueblo ucraniano”, expresó el mandatario, quien advirtió que los puntos más delicados del borrador del plan de paz incluyen la soberanía territorial y el control de la planta nuclear de Zaporiyia.
Zelenski sostuvo que cualquier posible actualización del plan de paz será comunicada a los ciudadanos antes de su aprobación, ya sea mediante referéndum o cambios legislativos.
“Es el pueblo ucraniano quien tiene la última palabra”, recalcó a través de su cuenta oficial en la red social X.
Mientras viajaba hacia Estados Unidos, el mandatario denunció que Rusia lanzó ataques masivos sobre distintas zonas de Ucrania. Según él, estos bombardeos representan la “respuesta” del Kremlin a los esfuerzos internacionales por alcanzar un alto al fuego. “Nuestra petición más importante es que las garantías de seguridad sean sólidas”, dijo.
Zelenski advirtió que no es viable celebrar elecciones bajo las actuales condiciones de inseguridad, presionadas también por exigencias de Washington.
“Los cielos deben ser seguros y la seguridad debe estar garantizada en todo nuestro territorio, al menos durante las elecciones o un referéndum”, manifestó. Además, pidió que se permita el ingreso de observadores internacionales incluso en zonas ocupadas por Rusia.
Apoyo europeo antes del encuentro clave
Horas antes del encuentro con el presidente Trump, Zelenski sostuvo una llamada telefónica con varios líderes europeos. Participaron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte; y el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
Durante la conversación, los mandatarios revisaron los “elementos más fundamentales de los borradores de los documentos clave” que se discutirán en Florida. Zelenski afirmó que se necesita una “postura firme en el frente y en la diplomacia para evitar que (Vladimir) Putin manipule y eluda un fin real y justo de la guerra”.
Von der Leyen aseguró que “todos los esfuerzos deben conducir al objetivo común: una paz justa y duradera que preserve la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”, y subrayó que la Comisión Europea mantendrá la presión sobre Rusia en 2026.
António Costa, por su parte, reiteró que el apoyo de Bruselas “no flaqueará” y respaldó una “Ucrania fuerte y próspera en la UE” como garantía de seguridad para todo el continente. También aplaudió las recientes sanciones contra Rusia, incluyendo el bloqueo prolongado de activos soberanos.