Un juez federal de Estados Unidos desestimó este viernes el caso por tráfico de personas presentado contra el salvadoreño Kilmar Ábrego García, cuya deportación errónea a El Salvador generó controversia y críticas contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
La decisión fue emitida por el juez federal Waverly Crenshaw, de Nashville, quien concluyó que la acusación presentada contra Ábrego García constituyó una posible “persecución selectiva o vengativa” por parte del gobierno estadounidense.
Según el fallo judicial, las autoridades retomaron el caso penal únicamente después de que Abrego García lograra una resolución favorable en su demanda por deportación indebida.
“Sin la exitosa demanda de Ábrego García impugnando su expulsión a El Salvador, el gobierno no habría presentado este proceso”, sostuvo Crenshaw en la resolución.
El salvadoreño había sido acusado de tráfico de personas y conspiración para tráfico humano, bajo señalamientos de transportar migrantes indocumentados dentro de Estados Unidos a cambio de dinero.
Las acusaciones se originaron tras una detención de tránsito ocurrida en Tennessee en 2022, cuando Abrego García fue interceptado por exceso de velocidad mientras transportaba a nueve pasajeros.
Sin embargo, videos corporales de la Policía mostraron un procedimiento sin incidentes mayores y finalmente el salvadoreño recibió únicamente una advertencia antes de continuar su camino.
El juez destacó que las autoridades migratorias estadounidenses conocían el caso desde hacía dos años y que incluso lo habían cerrado previamente antes de deportarlo a El Salvador.
No obstante, luego de que la Corte Suprema ordenara su retorno a Estados Unidos por considerar ilegal la deportación, el caso fue reabierto y derivó en las acusaciones criminales ahora desestimadas.
Crenshaw también cuestionó declaraciones públicas de funcionarios de la administración Trump, entre ellos el entonces fiscal general adjunto Todd Blanche, quien sugirió públicamente que el proceso judicial se relacionaba con la victoria legal obtenida por Ábrego García.
El salvadoreño había sido deportado en marzo de 2025 e internado brevemente en el CECOT, pese a contar con una orden judicial emitida en 2019 que le otorgaba protección contra la expulsión hacia El Salvador, debido al riesgo que enfrentaba por amenazas de pandillas contra su familia. Ábrego fue retornado a EEUU tres meses después.
Ábrego García reside desde hace años en Maryland, donde formó una familia junto a su esposa e hijo estadounidenses, aunque ingresó irregularmente a territorio estadounidense siendo adolescente.
Pese al fallo judicial favorable, funcionarios del gobierno estadounidense han reiterado que Ábrego García no podrá permanecer en Estados Unidos y han planteado deportarlo hacia un tercer país, entre ellos Liberia.
