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    La Bahía de Jiquilisco reconocida como sitio de conservación de aves playeras

    El Complejo Bahía de Jiquilisco, en el departamento de Usulután, fue designado como el primer sitio de El Salvador en formar parte de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (WHSRN, por sus siglas en inglés), bajo la categoría de Importancia Regional.

    Con esta incorporación, Bahía de Jiquilisco se convierte además en el sitio número 128 de la red, que impulsa esfuerzos de conservación de aves playeras y de sus hábitats en el hemisferio. El complejo comprende aproximadamente 634.9 km2 de humedales costeros, entre bosques de manglar, estuarios, planicies intermareales y playas de arena.

    El área forma parte del sitio Ramsar Bahía de Jiquilisco, reconocido internacionalmente por su importancia ecológica, y alberga el ecosistema de manglar más grande de El Salvador. También constituye un espacio clave para aves playeras migratorias y residentes a lo largo de la costa del Pacífico de Centroamérica.

    La designación de la WHSRN se fundamentó en la importancia que tiene el lugar para el chorlito de Wilson (Anarhynchus wilsonia). Durante estudios realizados en octubre de 2022 se contabilizaron 1,015 ejemplares, equivalentes al 3.47 % de la población mundial estimada de esta especie, una proporción superior al requisito establecido para recibir la categoría de sitio regional.

    Los monitoreos recientes continúan documentando concentraciones significativas del chorlito de Wilson en distintas zonas del humedal. La presencia de estas aves respalda la relevancia del complejo para la conservación de especies que dependen de ecosistemas costeros.

    Bahía de Jiquilisco también destaca por su biodiversidad. La zona alberga la mayor colonia de anidación de tortuga carey (Eretmochelys imbricata) del Pacífico oriental y la única población reproductora conocida del mono araña de Geoffroy (Ateles geoffroyi) en El Salvador, además de una amplia diversidad de aves, reptiles y especies vinculadas con los manglares.

    La nominación fue preparada y presentada por Miguel Eduardo Araujo Padilla, de la Fundación Ecológica SalvaNATURA, con apoyo del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de El Salvador. La propuesta recibió una evaluación favorable de expertos regionales conocedores del sitio y de sus especies prioritarias.