Etiqueta: Xiomara Castro

  • Honduras vota entre temores de fraude y bajo la intervención política de Trump

    Honduras vota entre temores de fraude y bajo la intervención política de Trump

    Honduras celebrará este domingo unas elecciones generales marcadas por un clima de alta polarización, acusaciones cruzadas de fraude y el desarrollo de la jornada bajo un estado de excepción vigente desde diciembre de 2022. Más de seis millones de ciudadanos están llamados a las urnas para elegir presidente, diputados, alcaldes y representantes al Parlamento Centroamericano.

    Los comicios se realizan en medio de denuncias por intento de manipulación de resultados. El oficialismo filtró una serie de audios en los que, supuestamente, una representante del Partido Nacional en el Consejo Nacional Electoral, Cossette López, coordina un presunto fraude con el diputado Tommy Zambrano y un miembro no identificado de las Fuerzas Armadas.

    El fiscal general, Johel Zelaya, aseguró que las grabaciones “demuestran plenamente la existencia de una asociación ilícita”. La oposición, sin embargo, sostiene que los audios fueron manipulados y critica que el Ejército custodie el material electoral.

    Durante la campaña de 45 días, los principales candidatos —Rixi Moncada, Salvador Nasralla y Nasry Asfura— se acusaron mutuamente de preparar fraudes, mientras la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea alertaron sobre la posibilidad de que los resultados no sean reconocidos.

    La tensión subió aún más cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, irrumpió en el cierre de campaña para respaldar públicamente al candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura. Trump agitó el fantasma del comunismo y pidió el voto para Asfura. Además, propuso indultar al expresidente Juan Orlando Hernández —condenado a 45 años de prisión en EE.UU. por narcotráfico— si su candidato gana.

    “Si ‘Tito’ Asfura gana la Presidencia de Honduras, debido a la gran confianza que Estados Unidos tiene en él, en sus políticas y en lo que hará por el gran pueblo hondureño, lo apoyaremos firmemente. Si no gana, Estados Unidos no malgastará su dinero”, advirtió Trump.

    El oficialismo llega al proceso con Rixi Moncada como candidata del Partido Libre, en busca de un segundo mandato consecutivo tras la presidencia de Xiomara Castro, quien logró reducir pobreza, inflación y homicidios durante su gestión, aunque bajo un régimen de excepción cuestionado por organizaciones de derechos humanos.

    Moncada, exministra y abogada, es cercana a los gobiernos de Cuba y Venezuela, lo que ha sido usado por sus rivales para desacreditarla. Según las encuestas, enfrenta una contienda reñida, superada por Salvador Nasralla, ahora bajo la bandera del Partido Liberal.

    Nasralla, una figura mediática y televisiva con largo historial político, promete cambios radicales con inspiración en modelos como el del presidente argentino, Javier Milei, en economía, y Nayib Bukele, en seguridad.

    “Se trata de votar por el caballo ganador, por el único que puede sacar al partido Libre”, dijo en uno de sus últimos actos de campaña.

    Por su parte, Nasry Asfura, apodado “Papi a la orden”, se presenta por segunda vez a la Presidencia. Exalcalde de Tegucigalpa, cuenta con el respaldo de Trump, quien lo definió como “el único verdadero amigo de la libertad en Honduras”. Su gestión edilicia fue elogiada por obras de infraestructura, pero también señalada por su implicación en los Papeles de Pandora y acusaciones de malversación.

    El próximo presidente enfrentará enormes desafíos: altos niveles de pobreza, corrupción sistémica, instituciones debilitadas y el legado de un país estigmatizado por el narcotráfico.

     

  • Los dos principales candidatos hondureños quieren restablecer relaciones con Taiwán y romper con China

    Los dos principales candidatos hondureños quieren restablecer relaciones con Taiwán y romper con China

    El futuro de las relaciones diplomáticas de Honduras con China o el eventual restablecimiento con Taiwán dependerá del resultado de las elecciones presidenciales de este domingo 30 de noviembre, donde el oficialismo de izquierda busca retener el poder y los partidos conservadores intentan regresar al gobierno.

    Si la candidata oficialista Rixi Moncada, del Partido Libertad y Refundación (Libre), logra la victoria, se fortalecerán los vínculos con China, país con el que Honduras estableció relaciones diplomáticas en marzo de 2023, tras romper completamente con Taiwán bajo la gestión de la presidenta Xiomara Castro.

    Sin embargo, el comercio bilateral con el gigante asiático no ha dado los frutos esperados. El ministro de Desarrollo Económico, Fredis Cerrato, reconoció que negociar con China no ha sido sencillo.

    “Estamos actuando con cautela”, dijo, al referirse a la búsqueda de mejores condiciones para exportadores y empresarios hondureños, quienes demandan mayor agilidad en los acuerdos técnicos.

    A pesar de que el mandato de Castro concluye en dos meses, aún no se ha concretado el tratado de libre comercio que su gobierno negocia con China. No obstante, empresas chinas han logrado contratos millonarios en proyectos de infraestructura, especialmente en el sector energético.

    Salvador Nasralla, candidato presidencial del Partido Liberal de Honduras.

    Por su parte, si el conservador Nasry Asfura, del Partido Nacional, gana los comicios, promete romper relaciones con China y restablecerlas con Taiwán. Asfura ha reiterado que, bajo el vínculo con Taipéi, Honduras recibía mayor apoyo económico y comercial. También se ha comprometido a fortalecer los lazos con Estados Unidos y con Israel, país aliado de Washington.

    El también candidato Salvador Nasralla, del Partido Liberal, anunció que en su eventual gobierno restablecerá relaciones con Taiwán, pero mantendrá un vínculo únicamente comercial con China.

    “En mi gobierno se van a restablecer los lazos con la República de Taiwán, Honduras no es comunista, ni socialista, nuestras relaciones con la China continental serán exclusivamente económicas y no políticas”, publicó recientemente en sus redes sociales.

     

  • Trump pide a hondureños votar por el conservador Asfura para detener «avance comunista»

    Trump pide a hondureños votar por el conservador Asfura para detener «avance comunista»

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo este miércoles un llamado a los ciudadanos de Honduras para apoyar en las elecciones del próximo 30 de noviembre al conservador Nasry Asfura, candidato del Partido Nacional. En un mensaje publicado en su red Truth Social, advirtió que sus rivales representan “el avance comunista” y aseguró que su victoria podría abrir la puerta a figuras como el venezolano Nicolás Maduro.

    Trump calificó a Asfura como “el único verdadero amigo de la libertad en Honduras” y aseguró que juntos podrían “luchar contra los narco-comunistas”. El mandatario estadounidense cuestionó directamente a los otros dos candidatos presidenciales: Rixi Moncada, del partido oficialista Libertad y Refundación (Libre), a quien tildó de estar “cercana al comunismo”, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal, a quien acusó de formar parte de un plan para “engañar al pueblo” y dividir el voto opositor.

    El mandatario también elogió la gestión de Asfura como alcalde de Tegucigalpa, destacando que ayudó a “llevar agua a millones de personas”.

    Un día antes del pronunciamiento de Trump, el subsecretario de Estado, Christopher Landau, había instado a los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) a exigir un proceso electoral transparente, sin fraudes ni intimidación.

    El proceso electoral en Honduras ha sido fuertemente cuestionado por presuntas interferencias institucionales. La Fiscalía ha iniciado investigaciones contra altos funcionarios electorales, mientras que las Fuerzas Armadas han sido señaladas por intervenir en funciones exclusivas del Consejo Nacional Electoral (CNE).

    En su mensaje, Trump advirtió que los “narcoterroristas como Maduro” podrían extender su influencia a otros países, como Honduras, “igual que ocurrió con Venezuela o Cuba”, si los ciudadanos no eligen con claridad.

    Asfura, empresario de perfil conservador, compite por la presidencia contra Moncada, la actual candidata del oficialismo, y Nasralla, un ex presentador de noticias con discurso de derecha, pero sin respaldo visible de Washington.

    El ganador de los comicios sucederá a la presidenta Xiomara Castro, quien ha gobernado durante los últimos tres años bajo un régimen de excepción, restringiendo garantías constitucionales y siendo señalada por el aumento de la violencia y los escándalos de corrupción.

  • Honduras: entre elegir a otra presidenta y la falta de avances en derechos igualitarios

    Honduras: entre elegir a otra presidenta y la falta de avances en derechos igualitarios

    Rixi Moncada, candidata del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), podría convertirse en la segunda mujer presidenta de Honduras tras las elecciones del próximo 30 de noviembre, sucediendo a la actual mandataria Xiomara Castro, marcando así un hito de continuidad femenina en el poder.

    Sin embargo, expertas consultadas por EFE dudan que la presencia de una mujer al frente del Ejecutivo haya supuesto grandes avances en igualdad de género o detenido la violencia machista en Honduras, un país caracterizado por una sociedad patriarcal.

    Moncada es la única candidata mujer, frente a los conservadores Nasry Asfura del Partido Nacional y Salvador Nasralla del Partido Liberal, de la mano de un partido de izquierda y con la mayoría de las encuestas a su favor.

    Feminicidios al alza

    Pese al logro feminista que supone una mujer presidenta en un país con una fuerte cultura machista, los feminicidios no han cesado ni se registran grandes avances en los derechos de las mujeres hondureñas, que aún no pueden abortar bajo ninguna circunstancia ni están mayormente representadas en las instituciones públicas.

    En concreto, Honduras registró la tasa más elevada de feminicidios en 2024 en América Latina y El Caribe con un 4.3, según cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) dadas a conocer esta semana en la víspera del Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer.

    El país centroamericano registra 7,746 muertes violentas de mujeres desde 2005 hasta 2024, siendo el quinto país del mundo con la tasa de feminicidios más alta, en base a recientes datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah).

    La activista feminista Jessica Sánchez dijo a EFE que durante esta campaña política de cara a los comicios «se ha dado poco énfasis al tema de la violencia contra las mujeres y los femicidios”, toda vez que criticó la ausencia de pronunciamientos de alto nivel contra estos crímenes.

    La activista sostuvo que, pese a promesas iniciales, “hay una deuda pendiente” en salud sexual y reproductiva, en la aprobación de una ley integral contra la violencia y en el fortalecimiento de las políticas públicas de género.

    Derechos siguen siendo «limitados»

    Sánchez reconoció que, aunque la presencia de una mujer en la Presidencia y otra con opciones reales de ganar representa un avance simbólico para Honduras, los resultados concretos en materia de derechos de las mujeres siguen siendo «limitados y desiguales».

    La activista destacó logros puntuales del gobierno de Xiomara Castro, entre ellos la aprobación de la Ley Casa Refugio -“impulsada mayoritariamente por diputadas”- y la creación de unidades de género en diversas instituciones estatales.

    También señaló que la candidata presidencial de Libre, cuyo coordinador general es Manuel Zelaya, expresidente, esposo y principal asesor de Xiomara Castro, incorporó “cinco o seis ejes relacionados con las mujeres” en su plan de gobierno.

    Además Sánchez cuestionó la articulación de la agenda de género, que a su juicio sigue supeditada a las decisiones partidarias: “Hay un gobierno bicéfalo. Por una parte gobernó Xiomara, pero detrás estaban familiares hombres con otra agenda política que no priorizaba los derechos de las mujeres”.

    Unas instituciones “patriarcales y machistas”

    La activista denunció la existencia de un Parlamento que, en su opinión, sigue siendo “patriarcal y machista” y que frena reformas clave.

    Sobre si estos liderazgos femeninos han transformado las percepciones sociales, Sánchez indicó que los datos no acompañan esa idea y señaló que solo el 6 % de las alcaldías están en manos de mujeres y que la representación femenina en el Parlamento no supera el 27 %, lo que, dijo, demuestra que “no ha habido un cambio sustantivo”.

    Entre los desafíos pendientes mencionó la urgencia de formación sobre violencia política de género, ante recientes ataques personales contra funcionarias y candidatas, y la resistencia a aprobar la ley contra la violencia política y el reglamento de la Ley Casa Refugio.

    Reclamó también la aprobación de una ley de reparación para sobrevivientes de violencia extrema, y alertó sobre casos graves de mujeres que quedan mutiladas sin apoyo estatal.

    “No se daña solo a la mujer, se daña a la familia entera. Esto debe ser tratado con seriedad”, concluyó Sánchez, quien pidió medidas concretas y voluntad política para convertir los avances simbólicos en cambios reales.

  • Claudia Sheinbaum y Xiomara Castro refuerzan lazos bilaterales previo a elecciones en Honduras

    Claudia Sheinbaum y Xiomara Castro refuerzan lazos bilaterales previo a elecciones en Honduras

    La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recibió este martes en el Palacio Nacional a la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, en un encuentro orientado a fortalecer la relación bilateral, a pocos días de las elecciones presidenciales hondureñas, previstas para el 30 de noviembre.

    Castro, quien arribó el domingo a México, fue recibida con honores por su homóloga mexicana cerca del mediodía. Ambas líderes se fundieron en un abrazo antes de ingresar juntas al recinto oficial, donde sonaron los himnos nacionales de ambas naciones como parte del protocolo.

    Según la Presidencia mexicana, el encuentro contempla reuniones privadas y ampliadas entre sus equipos, en las que revisarán proyectos conjuntos, mecanismos de cooperación y nuevas áreas de colaboración en el marco de la relación México-Honduras.

    Sheinbaum destacó el vínculo que mantiene con Castro, al afirmar que “se han convertido en buenas amigas” y subrayó la importancia de “hermanar todavía más la buena relación” entre ambos países, especialmente en un momento clave para la política hondureña.

    La mandataria mexicana también resaltó que Honduras es un socio clave en diversos temas como migración, derechos humanos, desarrollo regional y cooperación para el bienestar, en particular dentro del Plan de Desarrollo Integral promovido por México para abordar las causas estructurales de la migración en Centroamérica.

    Además, el encuentro busca reafirmar los lazos políticos entre ambos países, que han coincidido en diversas posturas dentro de foros regionales y multilaterales, especialmente en iniciativas de integración latinoamericana.

    La visita de Castro a México ocurre a menos de una semana de las elecciones en su país, en las que más de seis millones de hondureños están convocados a las urnas para elegir a su sucesor o sucesora. Castro, primera mujer en ocupar la presidencia de Honduras, concluirá su mandato el próximo 27 de enero tras cuatro años en el poder.

  • Honduras celebra elecciones bajo intensa violencia política y estado de excepción

    Honduras celebra elecciones bajo intensa violencia política y estado de excepción

    Honduras se encamina a unas elecciones generales marcadas por el miedo, la violencia y la incertidumbre. La jornada electoral del próximo domingo estará precedida por atentados, amenazas e incluso homicidios de corte político, mientras el país se mantiene bajo un estado de excepción que afecta a 226 municipios.

    El caso más impactante ocurrió a mediados de noviembre en la aldea La Cuesta, departamento de Santa Bárbara, donde Arnol Caled, un niño de cinco años, murió tras recibir un disparo en la cabeza cuando regresaba con su familia de una concentración del Partido Libertad y Refundación (Libre). En el mismo ataque resultó herida una adolescente de 14 años.

    Arnol murió en brazos de su abuela dentro de un vehículo, presuntamente propiedad de una diputada, que transportaba a familiares y vecinos de regreso al caserío de Río Helado.

    “Quería ser policía y me prometía construir una casa”, relató entre lágrimas su madre, Rosita Díaz, quien aún conserva las botas de hule que le compró para asistir al evento.

    En su modesta vivienda de adobe, Díaz, ama de casa y recolectora de café, mostró los últimos recuerdos del pequeño: una bicicleta rota y un caballito amarillo. El niño estaba inscrito para comenzar en 2026 su primer año de preparatoria.

    La tragedia de Arnol es un reflejo del ambiente de tensión y violencia que rodea las elecciones hondureñas. Desde diciembre de 2022, el país se encuentra bajo un estado de excepción que fue extendido el pasado 12 de noviembre por 45 días más, medida que, según autoridades, ha permitido reducir la criminalidad.

    Sin embargo, diversas voces en la sociedad civil discrepan.

    “Honduras se acerca a unas elecciones generales ensartada en un sombrero que ningún país que aspire a llamarse democrático debería tolerar”, denunció Gabriela Castellanos, directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), al considerar que el estado de excepción se ha convertido en una “anestesia legal”.

    En lo que va de 2025, al menos cuatro homicidios se han vinculado directamente con la violencia política. Entre ellos, dos candidatos a alcaldes del Partido Nacional, un alcalde del departamento de Intibucá, y un aspirante a diputado del partido gobernante Libre. Además, se reportan amenazas a líderes y activistas de los tres principales partidos.

    También han sido blanco de amenazas dos consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE) y dos magistrados del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), todos pertenecientes a la oposición. La decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Carmen Julia Fajardo, calificó la situación como “alarmante” y en ascenso.

    Más de seis millones de hondureños están convocados a las urnas este domingo para elegir al sucesor de la presidenta Xiomara Castro, así como a tres designados presidenciales, 298 alcaldes, 128 diputados nacionales y 20 del Parlamento Centroamericano. La violencia, sin embargo, amenaza con opacar la legitimidad del proceso.

     

  • Honduras llega a elecciones en clima tenso y denuncias de fraude

    Honduras llega a elecciones en clima tenso y denuncias de fraude

    Honduras se prepara para elegir a su próximo presidente el domingo 30 de noviembre, en medio de un clima de tensión política, acusaciones cruzadas de fraude y violencia que ha cobrado vidas, según organismos civiles. Más de seis millones de ciudadanos están habilitados para votar y definir el rumbo del país, al concluir el mandato de la presidenta Xiomara Castro el próximo 27 de enero.

    En la recta final de la campaña, tres candidatos concentran la mayor intención de voto: Rixi Moncada, del oficialista partido Libertad y Refundación (Libre); Salvador Nasralla, del Partido Liberal; y Nasry Asfura, del Partido Nacional. Los dos últimos representan fuerzas conservadoras con más de un siglo de historia política en el país.

    Moncada, de formación jurídica, promete mantener el modelo de socialismo democrático promovido por Castro y el expresidente Manuel Zelaya, su esposo y actual coordinador de Libre. Por su parte, Nasralla, ingeniero, y Asfura, empresario, apelan a propuestas conservadoras, pero centradas en la economía y la seguridad.

    La campaña, iniciada el 1 de septiembre, ha estado marcada por ataques verbales, escasa oferta programática y un ambiente crispado. Los principales aspirantes han protagonizado duros señalamientos mutuos, acusándose de preparar fraudes, sin ofrecer a la ciudadanía una ruta clara para enfrentar la crisis social y económica que atraviesa el país.

    El proceso electoral ha enfrentado fricciones dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE), conformado por tres consejeros que han mostrado divisiones internas. A pesar de ello, el pasado jueves comenzó el traslado del material electoral a los 18 departamentos, bajo resguardo de las Fuerzas Armadas, tal como lo establece la ley.

    Organizaciones como el Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (Iudpas), de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), contabilizaron entre septiembre y noviembre más de 1,000 conflictos relacionados al proceso electoral, de los cuales 275 están ligados a violencia política. Aunque no todos derivaron en asesinatos, sí incluyen amenazas, coacción, acoso y agresiones físicas o simbólicas.

    Las denuncias de fraude electoral se han adelantado al mismo día de votación. El exconsejero Denis Gómez explicó a EFE que este proceso marca un hecho inédito: “Lo nuevo es que se denuncie un fraude antes de la elección y que tanto el oficialismo como la oposición estén lanzando esas acusaciones”.

    “La denuncia de fraude siempre ha venido después del cierre de urnas y tradicionalmente de parte del partido que pierde. En este caso, es el partido en el poder el que hace primero la denuncia, lo que genera aún más incertidumbre”, añadió Gómez.

    La comunidad internacional, incluyendo a la ONU, la OEA y la Unión Europea, ha pedido que se garantice la independencia del ente electoral y que las Fuerzas Armadas se mantengan al margen del proceso, tal como lo establece la legislación nacional. También han instado a asegurar comicios libres, transparentes y pacíficos.

    Además de elegir presidente, los hondureños votarán por tres designados presidenciales (vicepresidentes), 298 alcaldes municipales, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 representantes al Parlamento Centroamericano. Las autoridades esperan una jornada electoral sin incidentes, pero los hechos recientes generan preocupación sobre su desarrollo.

     

  • Nasralla promete romper relaciones con Venezuela si gana las elecciones en Honduras

    Nasralla promete romper relaciones con Venezuela si gana las elecciones en Honduras

    El candidato presidencial del opositor Partido Liberal de Honduras, Salvador Nasralla, afirmó este lunes que si resulta electo en las elecciones generales del próximo 30 de noviembre, romperá relaciones diplomáticas con el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.

    “Tiene que haber un cambio en Venezuela. Si no lo hay, a partir del momento que tome posesión, romperemos relaciones diplomáticas con Venezuela”, enfatizó Nasralla en conferencia de prensa celebrada en Tegucigalpa.

    El aspirante, conocido por su trayectoria como presentador deportivo, fue enfático al señalar que su gobierno no mantendrá vínculos con «regímenes que no sean legítimos». Aseguró que Honduras solo reconocerá a gobiernos elegidos de forma libre y democrática, en alusión al contexto electoral venezolano.

    “No podemos tener relaciones con un país donde las autoridades no corresponden a la voluntad de su pueblo. En Venezuela ganó Edmundo González, no Nicolás Maduro. Por eso, nosotros no podemos mantener relaciones con ese régimen”, reiteró.

    Nasralla compite por la presidencia con Nasry Asfura, del oficialista Partido Nacional, y Rixi Moncada, del partido Libertad y Refundación (Libre), liderado por el expresidente Manuel Zelaya, esposo y principal asesor de la actual mandataria hondureña, Xiomara Castro.

    Cabe recordar que el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela proclamó ganador a Nicolás Maduro en las elecciones del 28 de julio, un resultado cuestionado por la oposición venezolana y por buena parte de la comunidad internacional, incluida la Unión Europea y organismos como la OEA.

    En contraste, la presidenta hondureña Xiomara Castro felicitó públicamente a Maduro el mismo día de los comicios, saludando lo que calificó como un “inobjetable triunfo del pueblo venezolano”.

    Más de seis millones de hondureños están habilitados para votar en los comicios del 30 de noviembre, en los que se elegirá al próximo presidente, tres vicepresidentes, 128 diputados al Parlamento, 298 alcaldías municipales y 20 representantes al Parlamento Centroamericano.

    Nasralla, quien ya ha participado en elecciones anteriores, ha centrado parte de su campaña en marcar distancia con el oficialismo y presentar su candidatura como una alternativa de ruptura con las políticas exteriores actuales, en especial en temas de democracia y derechos humanos.

     

  • Crece la preocupación internacional por desconfianza en el proceso electoral hondureño

    Crece la preocupación internacional por desconfianza en el proceso electoral hondureño

    Las elecciones generales del 30 de noviembre en Honduras se acercan en medio de un clima marcado por la incertidumbre y la desconfianza. Las fuertes divisiones internas dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) —donde cada consejero y magistrado responde a intereses partidarios— han encendido las alarmas tanto a nivel nacional como internacional.

    A esta situación se suma la creciente presión del Ministerio Público, señalado por sectores de la oposición de actuar alineado al gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre). La apertura de procesos judiciales que podrían llevar a prisión a una consejera del CNE y a dos magistrados del TJE ha incrementado el riesgo de interferencia política en instituciones que deberían operar con absoluta imparcialidad.

    También preocupa el rol de las Fuerzas Armadas, cuya participación en asuntos electorales ha sido calificada como improcedente. El jefe del Estado Mayor Conjunto, Roosevelt Hernández, solicitó al CNE recibir una copia del acta del escrutinio presidencial el día de la votación, lo que la presidenta del órgano electoral, Ana Paola Hall, describió como una “injerencia”.

    El polémico jefe militar hondureño, Roosevelt Hernández, ha sido señalado de injerencia en el proceso electoral.

    Preocupación internacional

    Frente a este panorama, la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA), Transparencia Internacional y Estados Unidos manifestaron su inquietud por la erosión de la independencia institucional en Honduras. Señalaron que estas tensiones amenazan la credibilidad de un proceso en el que el oficialismo busca un segundo mandato consecutivo y la oposición intenta evitarlo.

    La Secretaría General de la OEA recordó que “las autoridades electorales deben poder realizar su labor… libres de injerencias y presiones indebidas de cualquier actor político”, insistiendo en que la independencia de los órganos electorales es esencial para la gobernanza democrática. Desde Ginebra, relatores de la ONU advirtieron sobre la polarización y el deterioro del clima para la libertad de expresión.

    El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, afirmó que el Gobierno del presidente Donald Trump comparte “la preocupación” expresada por la OEA y “sigue de cerca la situación”.

    Washington pidió a todos los funcionarios —incluidas autoridades electorales y militares— “respetar escrupulosamente las leyes y la Constitución”, y advirtió que responderán “con rapidez y firmeza” ante cualquier intento de alterar la integridad del proceso.

    Mientras tanto, la presidenta Xiomara Castro aseguró en Brasil que los comicios serán libres y transparentes, aunque observadores internacionales señalan un ambiente tenso, marcado por discursos de odio entre oficialismo y oposición y un deterioro notable de la independencia electoral.

    Los analistas sostienen que esta crisis forma parte de un ciclo prolongado de inestabilidad. Honduras, uno de los países más pobres de Latinoamérica, arrastra conflictos sin resolver desde su retorno al orden constitucional hace 45 años. Entre 2009 y 2017 vivió el golpe de Estado contra el expresidente Manuel Zelaya y la polémica reelección de Juan Orlando Hernández, extraditado a Estados Unidos en 2022 y condenado a 45 años por narcotráfico.

    El defensor de derechos humanos Joaquín Mejía explicó a EFE que el país acumula crisis “porque ninguna se resuelve”, y advirtió que la élite política —de todos los partidos— utiliza estos conflictos para profundizar la desconfianza en las instituciones, lo que calificó como “grave y peligroso para la democracia”.

     

  • Crisis electoral y confrontaciones políticas empañan elecciones en Honduras

    Crisis electoral y confrontaciones políticas empañan elecciones en Honduras

    Las elecciones generales en Honduras, previstas para el 30 de noviembre, se desarrollan en un ambiente marcado por la incertidumbre y los enfrentamientos entre los principales órganos electorales. Las disputas entre miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) han retrasado el cronograma de actividades e incluso impedido la impresión de papeletas en dos de los 18 departamentos del país.

    El CNE arrastra una crisis desde las elecciones primarias celebradas el 9 de marzo, previas a los comicios generales que definirán la elección de un presidente, tres vicepresidentes, 298 alcaldes municipales, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 al Parlamento Centroamericano.

    Las Fuerzas Armadas, encargadas de custodiar y transportar el material electoral, también han quedado en entredicho tras los errores logísticos ocurridos en los comicios de marzo, lo que ha generado mayor desconfianza entre la población.

    Analistas y observadores, tanto nacionales como internacionales, advierten que el problema de fondo radica en que los organismos electorales están compuestos por representantes de partidos políticos que anteponen sus intereses partidarios al funcionamiento institucional.

    El CNE está integrado por Ana Paola Hall, del Partido Liberal; Cossette López, del Partido Nacional, y Marlon Ochoa, del Partido Libertad y Refundación (Libre), cuyo coordinador general es el expresidente Manuel Zelaya, esposo y principal asesor de la actual presidenta Xiomara Castro.

    La candidata presidencial del oficialista partido Libre, Rixi Moncada.

    Acusaciones cruzadas y lenguaje hostil

    Los conflictos más fuertes dentro del CNE se han dado entre representantes del Partido Nacional y Libre. El jueves, López denunció que Ochoa ocultó un equipo biométrico ingresado irregularmente al Consejo.

    “Queremos elecciones, pero con transparencia, no con equipos escondidos, ni bajo llave de un solo partido”, le reclamó López.

    Ochoa, por su parte, acusó a López de intentar “boicotear el proceso electoral” y anunció que presentará una denuncia ante la Fiscalía, una institución que también ha perdido credibilidad en el país. “Fanfarrón” y “sonrisa cínica” fueron algunos de los calificativos que López dirigió a su colega.

    El costo de todo el proceso electoral supera los $152 millones, incluyendo las elecciones primarias de marzo. Sin embargo, los principales candidatos tampoco han dado el ejemplo de civilidad esperado en un proceso democrático.

    El jueves, un militante del Partido Liberal quemó una bandera del partido Libre frente a su sede en Tegucigalpa, en presencia del candidato presidencial Salvador Nasralla, quien fue captado sonriendo durante la acción. Aunque más tarde se disculpó en redes sociales diciendo que “no me percaté completamente de la escena por no estar al frente”, las imágenes lo mostraban a escasos metros del acto.

    La candidata de Libre, Rixi Moncada, respondió acusando a Nasralla de “representar a las mafias” en el país. En un incidente anterior, activistas de Libre desfilaron con un ataúd con un pollo de plástico encima, en alusión a Roberto “Pollo” Contreras, alcalde de San Pedro Sula, quien también apareció recientemente con dos ataúdes, simbolizando la “muerte política” de sus rivales Moncada y Nasry Asfura, del Partido Nacional.

    En medio de la violencia social, criminal y política que enfrenta Honduras, los ciudadanos son testigos de una creciente hostilidad entre los líderes de los partidos que aspiran al poder.