Un jurado de Oakland, en el estado de California, desestimó la denuncia presentada por el magnate Elon Musk, dueño de Tesla y SpaceX, contra Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, por considerar los hechos como prescritos, poniendo fin al litigio que ha enfrentado a los dueños de dos de las empresas punteras del sector de la IA y que facilita el camino para la salida a bolsa de OpenAI.
Musk reclamaba al creador de ChatGPT una indemnización de más de 130,000 millones de dólares por traicionar el compromiso supuestamente alcanzado por Altman para mantener OpenAI como un laboratorio de IA sin ánimo de lucro.
Sin embargo, durante el juicio los abogados de OpenAI han argumentado que Elon Musk conocía a la perfección las intenciones de la empresa y que incluso presionó para que esto ocurriera, llegando a tratar de hacerse con el control de la empresa posteriormente.
«Existe una cantidad sustancial de pruebas que respaldan el veredicto del jurado», ha declarado la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers al finalizar el juicio, según recogió la cadena CNBC. Asimismo, Microsoft también fue acusada por el dueño de Tesla de instigar a la startup de IA para realizar esta supuesta traición, algo que también ha sido desestimado por el jurado.
SpaceX absorbió hace tres meses la empresa de inteligencia artificial xAI, también fundada por Elon Musk, alcanzando una valoración conjunta de aproximadamente 1.75 billones de dólares, con la vista puesta dar el salto al parqué en los próximos meses, en el que podría ser el mayor estreno bursátil hasta la fecha.
En el otro lado, OpenAI cuenta igualmente con planes para salir a bolsa en un futuro cercano y la posible indemnización habría dificultado su camino a la bolsa de Nueva York.
