Con el fin de ayudar a los vivos, cientos de muertos vivientes, participantes de la decimonovena Marcha Zombi en Ciudad de México, se reunieron este domingo para donar alimentos a familias necesitadas.
A la caminata asistieron decenas de personas con disfraces, caracterizaciones y maquillaje de terror, quienes se movilizaron desde el Monumento a la Revolución de la capital mexicana hacia el Zócalo, principal plaza pública del país y donde se ubica el Palacio Nacional, residencia oficial de la presidenta Claudia Sheinbaum.
«Los zombis también somos solidarios», señalaron los organizadores, quienes aclararon que los donativos eran voluntarios y que la participación no dependía del llamado.

La convocatoria incluyó una petición que trasladó el apetito de los muertos vivientes a necesidades de la vida real: llevar alimentos como arroz, frijoles o enlatados para la institución Alimento para Todos, encargada del acopio de estos bienes.
La colecta se anunció frente al Monumento a la Revolución, como parte de una celebración que abrió sus puertas tanto a zombis como a brujas, fantasmas y personajes de la cultura popular transformados en criaturas relacionadas con el mes de Halloween.
El encuentro celebró su decimonoveno aniversario con un programa que combinó una pasarela del terror y competencias de presencia escénica.
La propuesta consistía en dar protagonismo al vestuario, las poses y la interpretación de los personajes.

Entre los grupos anunciados figuraban seguidores del videojuego Resident Evil, personajes circenses, bailarines y aficionados al grupo surcoreano BTS, además de un contingente inspirado en Mictlantecuhtli, deidad mexica relacionada con la muerte.
El programa también reservó espacio para bodas zombis y servicios de maquillaje destinados a quienes quisieran completar su transformación antes del recorrido, previsto desde avenida de la República hasta el Zócalo capitalino.
La convocatoria permitió a padres, madres y tutores acompañar sin disfraz a los menores y pidió solicitar permiso antes de fotografiar a otras personas.
Entre las caracterizaciones y la fantasía del apocalipsis zombie, la organización planteó una forma concreta de solidaridad: sumar alimentos para quienes los necesitan.
