Ricardo Navarro, presidente de la organización ambientalista CESTA, lamentó este jueves los altos niveles de contaminación por plástico en el río Grande de San Miguel y aprovechó para solicitar públicamente a la Asamblea Legislativa que legisle para reducir el consumo de plástico desechable en El Salvador.
Navarro recordó que presentaron una propuesta a la Asamblea Legislativa para reducir el uso del plástico desechable. “La Asamblea nunca se dignó discutir la propuesta, menos aprobarla”, afirmó. Señaló que aceptaría que los diputados hagan su propia propuesta. “Tienen la obligación de velar por la salud de la población salvadoreña”, dijo.
El ambientalista expresó su preocupación por los altos niveles de contaminación en el río Grande de San Miguel, y aseguró que “es fácil culpar a la población” de que “es sucia y no deposita la basura en su lugar” o a las alcaldías u otras instancias por ineficientes. “Y algo hay de eso”, comentó.
Pero señaló que no se puede “evadir” la responsabilidad de las empresas que producen el plástico desechable.
“Las empresas de eso hacen el dinero, producen plástico durable, lo cual está bien, verdad; pero ellos prefieren concentrar su producción en lo desechable, porque es algo que uno utiliza una vez y y luego lo bota”, dijo.
Navarro aseguró que las pajillas se usan 5 minutos para beber un líquido y pasan 500 años en la naturaleza generando problemas. Lo mismo ocurre, observó, con las bolsas plásticas y los platos desechables que bien podrían ser sustituidos por bolsas de tela, botellas de vidrio o acero, y platos no desechables.
Además, explicó que cuando las empresas recogen esta basura que flotan en los ríos, se liberan micro y nanopartículas de plástico que son consumidos por los peces, y que terminan en el organismo humano.
“El plástico forma parte de la química de la vida y hay que entender que esto va incrementándose con el tiempo, yo creo que la Asamblea debería tomar la responsbilidad y establecer una legislación en torno a reducir el consumo de plástico desechable”, instó.
El Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT) informó que en el caserío Casamota, cantón El Brazo, en el río Grande de San Miguel, están removiendo la basura que proviene de distintos puntos del país y han terminado en el río grande de San Miguel.
El MOPT también están construyendo un acceso provisional para incrementar la cantidad de equipos en la zona y acelerar los trabajos.











