La juventud salvadoreña siempre ha sido sinónimo de energía, creatividad y ganas de superarse. Sin embargo, en un mundo cada vez más competitivo y conectado, esas cualidades necesitan encontrar espacios donde puedan florecer y proyectarse más allá de las fronteras nacionales. Es en este contexto donde el Global Student Entrepreneur Awards (GSEA) irrumpe como una plataforma transformadora, capaz de encender la chispa de jóvenes líderes que no solo sueñan con el éxito, sino que lo construyen mientras estudian.
Durante años se ha repetido la narrativa de que los jóvenes “no están preparados” para el mundo laboral, como si el talento necesita madurar en silencio antes de poder opinar, liderar o crear. Sin embargo, la realidad actual demuestra lo contrario: las nuevas generaciones no están esperando un espacio, lo están construyendo. Desde aulas universitarias, pequeños negocios y proyectos personales, los jóvenes están redefiniendo qué significa trabajar, emprender y liderar en El Salvador.
Hoy, el impacto juvenil no se mide únicamente por títulos o experiencia tradicional, sino por su capacidad de adaptación, innovación y lectura del contexto. En un mercado laboral cambiante, donde la tecnología, la creatividad y la resolución de problemas pesan tanto como los años de trayectoria, los jóvenes han demostrado una ventaja clara: entienden el presente porque están creciendo dentro de él. No temen reinventarse, aprender sobre la marcha ni desafiar modelos que ya no funcionan.
Cada vez es más común ver estudiantes que no esperan graduarse para aportar valor. Jóvenes que emprenden mientras estudian, que crean soluciones a problemas reales y que entienden el trabajo como un espacio de impacto, no solo de supervivencia económica. Esta mentalidad está transformando el mercado laboral, obligando a empresas e instituciones a repensar cómo atraer, retener y escuchar a una generación que exige propósito, flexibilidad y coherencia.
En este camino de formación y proyección, también existen organizaciones que acompañan el desarrollo del talento joven desde una lógica de comunidad y aprendizaje entre pares. Tal es el caso de Entrepreneurs Organization (EO), una red global que, a través de distintas iniciativas, conecta a estudiantes emprendedores, entre ellas iniciativas como GSEA. Con líderes empresariales y escenarios internacionales, reforzando la idea de que el liderazgo no se hereda ni se espera, sino que se construye desde etapas tempranas..
El valor de esta generación no radica únicamente en crear empresas, sino en cambiar la lógica del trabajo. Jóvenes que priorizan la colaboración sobre la competencia desmedida, que integran impacto social a sus modelos económicos y que entienden el liderazgo como un ejercicio colectivo.
Esa visión está influyendo directamente en cómo se construyen equipos, cómo se toman decisiones y cómo se concibe el éxito profesional.
Ignorar este fenómeno sería un error estratégico. El mercado laboral del futuro se está diseñando hoy, y los jóvenes no son espectadores: son los protagonistas. Su forma de pensar, trabajar y emprender está marcando el ritmo de una transformación que ya no puede postergarse ni subestimarse.
Apostar por la juventud no es un gesto simbólico ni una tendencia pasajera, es una necesidad. Porque mientras algunos aún discuten si los jóvenes están listos, ellos ya están trabajando, creando e impactando. Y el mercado laboral, quiérase o no, ya está cambiando con ellos.
*Por Jorge Serrano, Chair del GSEA en EO

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